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Pablo Pineda

La Junta protege como Zona Patrimonial la Cuenca Minera de Riotinto

El Gobierno andaluz salvaguarda el legado cultural de uno de los principales enclaves históricos de la minería europea y de la Revolución Industrial en España

CUENCA MINERA. El Consejo de Gobierno ha acordado hoy inscribir en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, con la categoría de Zona Patrimonial, la Cuenca Minera de Riotinto-Nerva (Huelva), uno de los principales enclaves históricos de la minería europea y de los inicios de la Revolución Industrial en España.

El nuevo enclave protegido, con una superficie total de 3.612 hectáreas, reúne bienes arqueológicos, arquitectónicos, industriales, naturales y culturales que ponen de manifiesto la huella dejada en el paisaje por la actividad extractiva a lo largo de la historia y, especialmente, a partir de la presencia británica en el siglo XIX. Entre ellos destacan la gran explotación a cielo abierto de Corta Atalaya, el barrio inglés de Bella Vista y el complejo fabril y ferroviario de Zarandas-Naya.

Dado el carácter determinante de la minería en la conformación de este legado, las normas de protección aprobadas se dirigen también a favorecer e impulsar el desarrollo del sector sin impedimentos, en convivencia con la preservación de los valores culturales.

La Cuenca Minera de Riotinto-Nerva es, después del paraje jiennense de Otíñar, el segundo Bien de Interés Cultural que se inscribe con la tipología de Zona Patrimonial. Esta figura de protección recogida en la Ley 14/2007 de Patrimonio Histórico de Andalucía, tiene como fin preservar aquellos territorios o enclaves que integran bienes diversos y de diferentes épocas, además de ofrecer posibilidades de uso y disfrute para la ciudadanía.

Explotada desde hace 5.000 años, la zona ofrece uno de los panoramas más completos para conocer la evolución de las técnicas extractivas y metalúrgicas en Europa. Los primeros vestigios se remontan al periodo Calcolítico (dolmen de La Lancha) y a la Edad del Bronce (yacimientos de Tres Águilas y La Parrita), aunque es en época romana cuando se inicia la explotación masiva y Riotinto se convierte en uno de los distritos mineros más importantes del mundo antiguo. Testimonios de ello son las galerías que aún se conservan en Corta Dehesa, Corta Salomón o Peña de Hierro.

No obstante, el actual paisaje de la Cuenca comenzó a configurarse en 1873, cuando la empresa británica ’Rio Tinto Company Limited’ (RTCL) adquirió las minas al Estado español e implantó sofisticados sistemas de extracción a cielo abierto, a la vez que ejercía un rígido control social sobre la comarca. El consiguiente cambio cultural incidió en las relaciones laborales y sociales hasta el punto de determinar los primeros hitos de la organización sindical de los obreros en Andalucía.

La zona protegida se reparte entre los términos municipales de Minas de Riotinto, Nerva y El Campillo, y está integrada por siete sectores: las explotaciones a cielo abierto de Corta Atalaya y Cerro Colorado; el complejo de transformación del mineral de Zarandas-Naya; los embalses y depósitos situados al noroeste de Cerro Colorado; los trazados ferroviarios de la ’Rio Tinto Company Limited’ y de Peña de Hierro; la explotación de Peña de Hierro; los núcleos urbanos vinculados a la actividad minera, y otros ámbitos diseminados de yacimientos arqueológicos de épocas prehistórica y romana.

Además de estas áreas, el decreto de la nueva Zona Patrimonial incluye también numerosos bienes muebles, fundamentalmente material ferroviario, maquinaria minera, documentos y piezas arqueológicas, industriales, etnológicas y geológicas. Como bien inmaterial estrechamente vinculado a los valores simbólicos de los trabajadores mineros, se incluye la fiesta denominada de la Esquila.

Paisaje único

De los siete sectores de la Zona Patrimonial, destaca por su espectacularidad el de Corta Atalaya y Cerro Colorado (1.377 hectáreas), donde el desarrollo de la actividad minera originó un paisaje único marcado por la  belleza cromática de sus desoladas cortas y escombreras, impregnadas de tonos rojos, ocres, amarillos, morados y verdeazulados. Con 1.243 metros de diámetro y 335 metros de profundidad, Corta Atalaya es la explotación a cielo abierto más grande de Europa y la tercera del mundo tras Bringham Canyon (Utah, Estados Unidos) y Chuquicamata (Chile).

Además de las dos grandes explotaciones, en este sector se ubican también enclaves singulares como el cementerio de Minas de Riotinto (1917), la central eléctrica (1926), los espectaculares vacies de estériles del Filón Norte y el Filón Sur, así como numerosos yacimientos arqueológicos de época romana, como la necrópolis de la Dehesa, las galerías mineras de la Dehesa y Salomón, el fortín de El Castillejo, el asentamiento de Alto de la Mesa y los yacimientos de Corta del Lago y Tres Cruces.

La segunda área más extensa la Zona Patrimonial, con 992 hectáreas, es la de Zarandas-Naya, donde las labores de transformación del mineral originaron un paisaje artificial de escoriales, escombreras, chimeneas de fundición y vestigios de infraestructuras fabriles y ferroviarias. A principios del siglo XX, este enclave concentró los trabajos de trituración, cribado y preparación del mineral para su carga en tren hasta el puerto de Huelva. Numerosos bienes muebles conservados ’in situ’ dan testimonio de esta actividad. Entre ellos destacan las locomotoras y las grúas de vapor, además de gran cantidad de vagones de transporte y de máquinas relacionadas con la actividad transformadora.

Tanto Corta Atalaya y Cerro Colorado como Zarandas-Naya conservan el grueso de las instalaciones mineras y fabriles de la Cuenca. Entre ellas destacan el edificio depósito de Bomba Cornish, el Plano inclinado Tío Jaime, los Talleres Mina, la Fundición de Piritas, la Chimenea de Piritas y los malacates de Pozo Alfredo, Masa Planes y Pozo Rotillo.

Por su parte, la zona de embalses y depósitos de estériles situada al oeste de Cerro Colorado (748 hectáreas), presenta como principal valor su fácil identificación con la singularidad cromática y paisajística de la Cuenca Minera, así como su interés para comprender el proceso de transformación radical del medio. Este sector incluye las presas del Cobre, Aguzadera y Gossan. La primera de ellas embalsaba el agua residual, mientras que las otras dos se destinaron a almacenar estériles de cobre y gossan, respectivamente.

La huella británica

El cuarto sector, con una extensión de 92 hectáreas, se conforma en torno a los trazados de dos ferrocarriles mineros: la vía general de la RTLC hacia Huelva (uno de los principales hitos de la Revolución Industrial en España) y el ramal del ferrocarril de Peña de Hierro, hacia las minas del Castillo de las Guardas. En ambas se conservan numerosos puentes, túneles y restos de talleres, cocheras y apeaderos. El área protegida de vía de la RTLC, actualmente explotada como recurso turístico hasta las proximidades de El Madroño, incluye también el tramo del río Tinto que fluye en paralelo.

En el norte de la Zona Patrimonial, el enclave de Peña de Hierro reúne en sus 329 hectáreas una representación a menor escala de los principales atractivos de la Cuenca Minera. Sus elementos más característicos son el nacimiento del río Tinto, la gran montera de gossan, los restos de galerías de época romana y las numerosas huellas dejadas por la compañía británica ’The Peña de Hierro Copper Mines Limited’, que explotó el enclave durante la segunda mitad del siglo XIX.

En cuanto a los núcleos de población, la zona protegida por el Gobierno andaluz incluye el patrimonio arquitectónico y urbanístico más directamente vinculado al desarrollo minero, con una superficie total de 58 hectáreas. Dentro de este conjunto destacan por su contraste los elementos que evidencian la huella inglesa en el pueblo de Minas de Riotinto y en sus barrios y poblados mineros de El Valle, Alto de la Mesa, La Dehesa y Bella Vista. Este último, destinado a los directivos e ingenieros de la RTLC y aislado de todos los demás, muestra un patrón totalmente importado de Gran Bretaña y en las antípodas de la arquitectura andaluza, con pistas de tenis, campo de golf, club y edificaciones típicamente inglesas como la capilla anglicana o el cementerio protestante.

Otros inmuebles destacados en el municipio de Minas de Riotinto son los del Museo Minero (antiguo hospital inglés), el Archivo Histórico Minero, la Casa Dirección, el economato, el colegio de Primaria, el mercado de abastos, la imprenta, la Iglesia de Santa Bárbara y el campo de fútbol, además de la necrópolis romana de Bella Vista.

En Nerva la existencia de suelo privado dificultó la intervención de la RTCL y, por tanto, su expansión no estuvo sometida a planificación externa. De su núcleo urbano se incluyen en la zona patrimonial diversas edificaciones sin influencia inglesa, como el cementerio, la plaza de toros, el Círculo Mercantil o el convento Virgen de la Milagrosa.

Yacimientos y bienes muebles

Desde el punto de vista territorial, la Zona Patrimonial de la Cuenca Minera de Riotinto-Nerva se completa con diversos enclaves arqueológicos diseminados, que suman una superficie de 15 hectáreas. Entre ellos figuran el área arqueológica de La Chaparrita en Nerva y los asentamientos romanos del Padre Caro (término municipal de Minas de Riotinto) y El Fresnillo (El Campillo).

Respecto a los bienes muebles, además de los localizados en Corta Atalaya, Cerro Colorado y Zarandas-Naya, destacan los que actualmente se conservan en el Museo Minero, el Archivo Histórico Minero y la Imprenta Chaparro.

El Museo Minero, abierto en 1992, alberga una completa colección de piezas arqueológicas, industriales, documentales, etnológicas y geológicas. Destacan por su singularidad una locomotora-grúa de vapor y el conocido como Vagón del Maharajah, construido en 1892 para los ferrocarriles de la India.

Por su parte, en el Archivo Histórico Minero se custodian más de 28.000 documentos generados por las distintas compañías que han explotado las minas desde 1873 (la RTCL, la Compañía Española de Minas de Río Tinto, la Unión Explosivos Riotinto, Riotinto Patiño, Río Tinto Minera y Minas de Río Tinto, SAL), así como de otras empresas como The Peña Copper Mines y Electrolisis del Cobre (Mina Concepción).

Finalmente, como bien inmaterial de interés etnológico, el decreto de inscripción en el Catálogo General de Patrimonio Histórico incluye el rito de La Esquila, protagonizada por grupo de hombres que canta coplas alusivas a la Virgen del Rosario durante las nueve noches anteriores a su festividad. Esta expresión cultural supone una afirmación de formas de vida específicas de la sociedad andaluza autóctona frente a las impuestas por las compañías mineras inglesas.

La protección aprobada hoy para el patrimonio cultural de la Cuenca Minera de Riotinto-Nerva se suma a otras iniciativas adoptadas por el Gobierno andaluz con el fin de salvaguardar los valores ambientales de esta comarca. Así, en diciembre de 2004 la Junta declaró Paisaje Protegido los tramos medio y alto del río Tinto y su entorno, una franja de 57 kilómetros a lo largo de once municipios de las provincias de Huelva y Sevilla.

El Infoca sofoca un incendio en el campo de la romería

El Infoca sofoca un incendio en el campo de la romería

Los efectivos del plan andaluz de prevención y extinción de fuegos evitaron el sábado que las llamas se propagaran por la finca conocida como Huerto del Cura · El suceso, causado por una posible negligencia, quedó en un conato que afectó a unos 3.000 metros cuadrados

EL CAMPILLO. El Plan Infoca tuvo que actuar el pasado sábado en el Huerto del Cura de El Campillo, la finca de titularidad municipal en la que se celebra la Romería de la Santa Cruz de la localidad minera. Los efectivos del programa de prevención y extinción de fuegos de la Junta de Andalucía acudieron a la zona alertados por la torre de vigilancia Las Majadillas, en Nerva, que dio aviso de las llamas al Centro de Defensa Forestal (Cedefo) de Valverde del Camino. El suceso, gracias a la rápida intervención de los medios aéreos y terrestres del dispositivo adscrito a la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente, quedó sólo en un conato. El primer balance apunta a unos 3.000 metros cuadrados (0,3 hectáreas) de superficie afectada, en especial, de pastizal, matorral bajo y, en menor medida, alcornoques. La hipótesis inicial que se baraja como causa del incidente es la de una presunta negligencia.

Fuente: Blog Participa x El Campillo

La lógica se impone

El Campillo cae en el campo del líder, el Aljaraque, por 3-1 y vuelve a los puestos de descenso

ALJARAQUE. El fútbol no siempre atiende a la lógica, da, en ocasiones, vuelo a la sorpresa, a las proezas. Ésa era la esperanza del Campillo, a ese clavo se agarraban los mineros en su visita al feudo del líder, el Aljaraque, el pasado sábado. Ardía demasiado y, como era previsible, cayeron. Por 3-1. Atrás quedaba la ensoñación del 7-0 endosado al Valdelamusa seis días antes en el Francisco Valero Rojas. Los salvocheanos se topaban con su presente, su vuelta a los puestos de descenso, bajaban a ese umbral, cruzaban la línea roja, que quieren evitar a toda costa al cierre del campeonato, para mantenerse. Aún queda mucho camino por delante. Todavía es pronto. El rival, tampoco era el más indicado para aspirar a la tranquilidad.

Poco aguantaron las defensas blanquiazules. Nada más arrancar la contienda ya iban por delante los del Área Metropolitana. Toledano, en el minuto 1 de partido, recibía un centro de Álvarez desde la izquierda y batía por bajo a Manuel David (1-0). El Campillo no se rinde y busca la igualada a la contra capitaneado por un incisivo José. El meta Qrim, en cambio, atajaba siempre el peligro. Luego pudo subir al casillero el 2-0, pero el cancerbero visitante se interpuso en la trayectoria de un centro de Carrasquilla cuando Toledano ya casi cantaba el gol. La réplica, de José, que cabecea un envío de Salvi que para el portero local.

Los salvocheanos salieron con más empuje en la segunda mitad. Sin embargo, lejos de hallar el premio del 1-1, encajaron el golpe fatídico del 2-0. Salvi alojaba el cuero en sus propias mallas al tratar de despejar un lanzamiento de Molina. Los mineros ya jugaban con diez por la expulsión de Carlos España. Muy cuesta arriba se le ponían las cosas a los hombres de José María Coronado. Ahora bien, volvieron al envite en el minuto 75, cuando Vizcaíno transformó una pena máxima señalada por el colegiado tras una acción embarullada en el área. El 2-2, no obstante, emergía como una tarea, aunque no imposible, sí ardua. No se produjo nunca. Lo que sí ocurrió fue el 3-1, obra de Molina tras resolver con una vaselina el mano a mano con Manuel David.

ALJARAQUE-CAMPILLO: 3-1

ALJARAQUE: Qrim, Jaime (Félix, 56’), Adrián, Eloy, Pin, Molina, Sergio, Álvarez (Carrasquilla, 25’), Avelino (Miguel, 86), Toledano (Pedro, 62’).

CAMPILLO: Manuel David, Sánchez, Carlos España, Coqui, Israel (Alberto, 67’), Jero (Caballero, 60’), Salvi, Enmanuel, José, Vizcaíno y Wifly.

Goles: 1-0, Toledano (1’). 2-0, Salvi (60’) en propia puerta. 2-1, Vizcaíno (75’), de penalti. 3-1, Molina (91’).

Árbitro: Mojarro Martín. Expulsó con roja directa al visitante Liberto (50’), en el banquillo, y, por doble amonestación, al entrenador local Venancio Morano, y al campillero Carlos España (56’). Mostró la amarilla a Qrim, Jaime, Avelino y Javi, por el Aljaraque; y a Coqui y Wifly, por el Campillo.

Incidencias: Partido disputado en el Municipal de Aljaraque ante unos 100 espectadores.

Susana Rivas se marca la meta de devolver a los campilleros un ayuntamiento socialista

La nueva secretaria general del PSOE salvocheano se pone al frente de un equipo con un horizonte claro: ganar las Municipales de 2015 para "recuperar la senda de las políticas de izquierda con un Gobierno solidario y que, a diferencia de la alianza PP-PA, escuche y respete a los ciudadanos"

EL CAMPILLO. La portavoz del grupo socialista en el Ayuntamiento de El Campillo y diputada territorial de la Cuenca Minera, Susana Rivas Pineda, se pone al frente de una nueva Comisión Ejecutiva Municipal del PSOE que echa a rodar con un horizonte claro: devolver al pueblo salvocheano “a la senda de las políticas de izquierda”, un Gobierno “socialista, solidario y que escuche y respete” a los ciudadanos, “la antítesis de lo que representa la alianza de la involución, el pacto PP-PA, que padece la población desde las Elecciones Locales de mayo de 2011”. La recién investida como secretaria general lidera, para ello, un equipo que recibió el respaldo unánime de la militancia y los simpatizantes que se reunieron en la asamblea celebrada el pasado viernes 28 de septiembre en la Casa del Pueblo. El cien por cien de los afiliados emitió su sí a una lista compuesta por quince miembros en la que Pablo Pineda Ortega (secretario provincial de Cultura y Deporte) ostenta la Vicesecretaría General; Antonio Félix Torrado Mongango, la cartera de Organización; y Francisco Javier Sánchez Rubio, las funciones de Política Municipal.

La Participación, canalizada a través del Consejo Municipal Socialista constituido en abril de 2011, será la prioridad de la Dirección local del PSOE. La psicóloga social Ana Terrón Jarillo es la responsable de esta secretaría transversal que coordinará, en paralelo, las áreas de Fomento y Empleo, asumida por José María Delgado Barba; de Bienestar Social, con María Monterrubio Pérez a la cabeza; y de Cultura, Educación y Deporte, en manos de Luis Emilio Matos Carranza. La secretaria general de las Juventudes Socialistas salvocheanas, Mari Ángeles Valiño Díaz, por su parte, afronta el reto de convertirse en altavoz de la Juventud campillera en el seno del partido, donde también tomará parte activa en las estrategias de Comunicación, en colaboración con la Vicesecretaría General. Francisco Gadea del Águila se encargará, como hasta ahora, de las tareas de Administración en un organigrama que completan, como vocales, la exalcaldesa Encarnación Palazuelo Cobos, Julio Ortega Fernández, Lourdes María Sánchez Rubio y Antonio Mora Llanes.

La Presidencia del PSOE de El Campillo-Traslasierra, un cargo más honorífico que orgánico, de reconocimiento, recae en el ya histórico dirigente local Fernando Pineda Luna, un maestro guerrista que se retira a la retaguardia como broche a una larga trayectoria política en la que destacan sus 20 años como alcalde (1979-1991 / 1999-2007) más ocho como concejal (cuatro en la oposición), sus dos mandatos como vicepresidente de la Diputación Provincial de Huelva (1991-1999) o su condición de parlamentario andaluz en la primera legislatura de la comunidad autónoma (1982-1986). Todo ello, sin olvidar la Presidencia de la Mancomunidad de la Cuenca Minera de Río Tinto entre 1999 y 2003 o su pertenencia a varias direcciones provinciales socialistas (Política Municipal e Institucional). En su despedida, tuvo palabras de recuerdo para los 65 compañeros que han formado parte de las distintas Ejecutivas locales y para quienes, al igual que él, han ocupado la Secretaría General: José Fernández Martínez, Isabelino Carrasco Guerrero, Irene Luisa Pernil Pérez y Manuel Campanario Macías. Tampoco dejó de rendir palabras de homenaje a los presidentes: Francisco Valle Medina, Francisco Macías Fernández y Juan Manuel Carranza Durán.

El Campillo, germen del socialismo en la Cuenca Minera

El socialismo campillero ya fue pionero a principios del siglo XX, al fundar su Agrupación el 17 de octubre de 1915, fecha que la sitúa como una de las primeras de la provincia onubense pese a que, por aquellos entonces, aún era aldea de Zalamea la Real (la independencia se decretó el 22 de agosto de 1931, casi dieciséis años después). Esto no cambió cuando la vuelta de la democracia, tras el referéndum del 15 de diciembre de 1976, dio por concluido el ostracismo de la clandestinidad. El PSOE de El Campillo, como rememoró Fernando Pineda Luna en la asamblea del pasado 28 de septiembre, contribuyó de un modo decisivo a la expansión del puño y la rosa por toda la Cuenca Minera, al crear, además de la Agrupación de su única pedanía, Traslasierra, las de Minas de Riotinto, Berrocal, Campofrío y La Granada de Riotinto para luego impulsar el nacimiento de una Coordinadora Comarcal que vuelve a cobrar fuerza en los tiempos actuales.

Nada en 30 años

La herencia, ese sugerente recurso invocado con asiduidad por quien quiere tapar a toda costa su incapacidad manifiesta para gobernar, ya no afecta en El Campillo sólo al último mandato, a la Corporación anterior. Se remonta ya casi al inicio de los días, abarca a la totalidad de la actual etapa democrática. “Ustedes (por los socialistas) no han hecho nada en 30 años”. Así de tajante se mostraba el alcalde, Francisco Javier Cuaresma (PA), en el Pleno ordinario de junio. ¿Cómo es posible entonces que la ciudadanía haya dado su respaldo masivo a la candidatura municipal del PSOE en tantas ocasiones desde 1979, hasta el punto de llegar a alcanzar, incluso, la cifra de 9 concejales de los 11 que conforman el Ayuntamiento? Debe ser que, para los andalucistas, el pueblo no es sabio (será por eso por lo que ellos lo toman por tonto, como murmuró algún concejal de esta formación nacionalista en esa misma sesión).

El Campillo sigue igual. Presenta, a juicio de PA-PP, la misma estampa que hace tres décadas. ¡Qué mala memoria! Es verdad que, por desgracia, pese a nuestros denodados esfuerzos, nuestra villa tiene hoy menos habitantes que entonces y sufre la feroz embestida del paro a raíz de la grave crisis socioeconómica abierta por el cierre de la mina, por la paralización de su actividad a causa de las inestables fluctuaciones del mercado del cobre. Esto nos duele y nos roba el sueño a los socialistas, porque amamos nuestra tierra, porque hemos tratado de evitarlo a toda costa. Pero es cierto, y lo reconocemos. Ahora, no es menos cierta la injusticia de ese ataque del actual regidor de El Campillo, que busca en el pasado (con un ojo miope) la excusa para su presente. ¡O es que no recuerda cómo eran, en los años de su juventud, las calles de nuestro municipio, las palpables carencias de sus servicios o la ausencia absoluta de las infraestructuras más básicas!

El fango se apoderaba de las piedras que hacían las veces de suelo, que, más bien, lo insinuaban, que apenas disimulaban el escarpado terreno que dificultaba el tránsito de los peatones y el tráfico rodado. La lluvia anegaba con frecuencia unas calles que no desaguaban. Las casas precisaban de filtros para que se pudiera beber el agua poco potable que manaba de sus grifos. Las canalizaciones de saneamiento, de higiene, eran propias de siglos pasados. Los niños no tenían la más mínima instalación deportiva de calidad en la que jugar, ni siquiera en la escuela. Los espacios culturales y de ocio, prácticamente, brillaban por su ausencia. La lista es interminable. Éramos felices, pero no poseíamos nada, muy poco. Lo que teníamos era mucha imaginación, muchas ganas, y un lema que nunca olvidábamos: Unidos Laboramos.

Poco a poco, las distintas Corporaciones, ninguna remunerada, sin alcaldes liberados y hasta poniendo los concejales dinero de su bolsillo, con la inestimable ayuda de los campilleros, de la participación y la solidaridad que han caracterizado siempre a nuestros vecinos, todos juntos, hemos construido nuestro pueblo, hemos arreglado su casco urbano, hemos levantado su Teatro, sus pistas polideportivas, su colegio, su piscina, su Paseo, su club de mayores, sus parques Los Cipreses y Los Puentes, sus más de cien viviendas sociales o su centro de día para enfermos de alzheimer, hemos ampliado un yacimiento de empleo clave como es Aspromin, hemos restaurado su mercado de abastos y recuperado su patrimonio, como el antiguo lavadero o la fuente de Traslasierra, hemos mejorado los accesos a nuestra aldea, hemos modernizado la peatonal calle Sevilla, nuestro campo de fútbol... Hemos valorado a nuestra gente.

Los socialistas tampoco hemos dejado, jamás, de estar al lado del sufrimiento de nuestro pueblo. Menos aún, cuando el futuro socioeconómico de nuestra tierra se ha tambaleado. Siempre hemos creído en las posibilidades de nuestra comarca, en su potencial, en su fuerza para salir adelante. Por eso, cuando otros, al ver que el cobre ya no era rentable, que no se podía exprimir más su sangre, querían enterrarla, nosotros luchamos por la reindustrialización, por esa primera diversificación que dio lugar al nacimiento de empresas como Río Tinto Fruit, Río Tinto Plásticos, Tubespa, Nature Pack o la Fundación Río Tinto y el Parque Minero, por ese Plan Albor que luego se vio truncado por los embargos sufridos por MRT como consecuencia de su liquidación, pero que nos dio vida, oxígeno. Otras áreas rurales de nuestro país, en cambio, dejaron de respirar, fueron abandonadas a su suerte por quienes hoy vienen de salvadores a El Campillo y a la Cuenca. Otras zonas (véase Castilla y León) son hoy inhóspitos y desolados desiertos.

Eso sí, todo esto, en lo que hemos puesto todo nuestro empeño, nuestro corazón, es insuficiente, nos parece poco a los socialistas. Porque, para nosotros, todo es poco cuando se trata de mejorar nuestro pueblo, porque merece más, mucho más. Por ello, no nos rendimos y seguimos en la primera línea, no sólo para que no desaparezca El Campillo, la vieja Salvochea, del mapa, de la faz de la tierra, sino para devolverle el desarrollo económico y social de otros tiempos, para frenar la inexorable marcha de sus habitantes ante la falta de expectativas, el doloroso éxodo de quienes se ven obligados a emigrar de las calles que les vieron nacer y crecer. Todo avance, en este sentido, por pequeño que sea, merece la pena, igual que el trabajo de estos 30 años. Por muy poco que se haya conseguido, aunque PA y PP lo juzguen como “nada”, ha valido la pena. La pregunta que nos hacemos nosotros es: ¿Dónde han estado ellos, y sus partidos políticos, todo este tiempo? ¿Dónde están ahora?

La Diputación inyecta 14.400 euros para contratar a 12 parados

La Diputación inyecta 14.400 euros para contratar a 12 parados

La medida estipulaba salarios brutos de 1.200 euros al mes, pero PP y PA pagan a los beneficiarios 871 para ‘ahorrar’ al Ayuntamiento los costes de Seguridad Social de sus contratos

EL CAMPILLO. La Diputación de Huelva ha inyectado a El Campillo un montante de 14.400 euros para la contratación de un mínimo de seis personas (en este caso, durante dos meses) con un salario bruto de 1.200 euros. La iniciativa se enmarca en el Plan Especial de Empleo puesto en marcha por el ente supramunicipal con cerca de un millón de euros de fondos propios para ayudar a los pueblos de menos de 10.000 habitantes a aliviar la situación de quienes sufren la embestida del paro. El Ayuntamiento ha optado por crear 12 puestos de trabajo, pero no con un sueldo de 1.200 euros brutos y un mes de duración (que sumaría, con exactitud, esos 14.400 euros recibidos). PA y PP pagan a los beneficiarios de este programa extraordinario de la institución provincial 871 euros brutos (797 netos). Con ello, la alianza popular-nacionalista, según denuncia el PSOE, “convierte un programa dirigido al empleo en un foco de precariedad laboral”.

De alguna manera, lamentan los socialistas, el equipo de Gobierno “carga sobre la espalda de los propios trabajadores los gastos de cotización de la Seguridad Social que corresponde sufragar a las arcas municipales”, unos 329 euros por cada uno. El Consistorio, por tanto, “no aporta nada, no colabora con la Diputación para que quienes accedan a este contrato perciban una nómina digna”. Desde la Casa del Pueblo apostillan que, por si fuera poco, con ese salario y con categoría de peón, han de acometer funciones de oficial de albañilería. La formación del puño y la rosa pidió una explicación en el Pleno de septiembre. PA y PP postergaron la respuesta hasta la sesión de diciembre.

Planes Provinciales de Obras y Servicios

La Diputación de Huelva no ha renunciado este año a los Planes Provinciales de Obras y Servicios. Los mantiene, enfatiza el PSOE, “pese al tijeretazo del Gobierno central”, que, por primera vez en la actual etapa democrática, bajo el poder del conservador Mariano Rajoy, “no aportará ni un solo céntimo”. La institución supramunicipal, sin embargo, destinará 1,3 millones de euros, de los cuales, como anuncia la portavoz del grupo socialista y diputada territorial de la Cuenca Minera, Susana Rivas Pineda, El Campillo recibirá unos 67.300 euros para generar empleo. El Ayuntamiento salvocheano, en este caso, no tiene más remedio que completar esa inversión con 12.500 euros más, pues, de lo contrario, como advierte la dirigente del puño y la rosa, la perdería.

A la tercera... se desquita

A la tercera... se desquita

El Campillo endosa un contundente 7-0 a un frágil Valdelamusa y estrena su casillero de puntos en su retorno a Preferente · José (hat-trick), Vizcaíno (2), Jaime y Víctor, los goleadores

EL CAMPILLO. A la tercera... Y en el Francisco Valero Rojas. El Campillo C.F. estrenó por fin su casillero de puntos en su regreso a la máxima categoría del fútbol provincial, la Regional Preferente. Victoria urgente, en la huida del riesgo de perpetuarse en la zona baja desde los albores de un campeonato en el que la permanencia es el horizonte perseguido. Goleada necesaria, para dar moral a las huestes salvocheanas. El 7-0 ante el Valdelamusa, un coloso de las campañas pasadas que hace aguas por la fuga de jugadores intrínseca a las penurias económicas, ayuda a cerrar las heridas y la preocupación dejadas por las derrotas en las dos jornadas precedentes, ante el San Juan, en casa (1-4) y el Pozo del Camino a domicilio (3-0). Ahora, hasta el saldo de goles es positivo para los hombres de José María Coronado, duodécimos ante la inminente salida hacia la fortaleza del líder, el Aljaraque (nueve puntos de otros tantos posibles).

El cuadro visitante apenas presentó batalla a un Campillo que se erigió en un verdadero vendaval sobre el portal defendido por Fran, hat trick incluido de uno de los fichajes de la presente campaña, José. Casta, oficio y rapidez fueron los elementos que, ante una línea de creación poco inspirada, condujeron a los blanquiazules hacia el triunfo. El Valdelamusa intentaba dar un buen trato al esférico, pero se ahogó preso de la juventud que aglutina en sus filas. Bastaron 26 minutos para que los locales encarrilaran el encuentro con dos goles de Jaime y Víctor. El primero, otra de las incorporaciones del nuevo ejercicio, dribló al cancerbero azulgrana y remató a puerta vacía. Quedó lesionado en ese mismo lance, por lo que fue sustituido antes de que Víctor ensayará una perfecta vaselina ante la que nada pudo hacer el meta Fran. Con los dos tantos de ventaja para los de casa se llegó al descanso.

Los salvocheanos imprimieron un mayor ritmo a la contienda tras el paso por los vestuarios. Aprovecharon su velocidad por las bandas para dinamitar, una y otra vez, la zaga forastera con constantes contras. También recibió ayuda, la del meta, que no marcó bien los tiempos en un córner y propició así un gol olímpico de José. El 3-0 era ya una losa demasiado pesada para el conjunto visitante. El Campillo se relajó, pero sin cesar un ápice en su faceta ofensiva. Los contragolpes, con la impronta del canterano Gordillo, resultaron mortíferos. Los tantos caían como si cayeran de un saco. El cuarto y el quinto los anotó Vizcaíno (desesperado por dos goles anulados en los instantes previos). Las ocasiones se sucedían. Algunas acababan malogradas por una recreación excesiva de los delanteros, hasta que, en el 83’, José materializaba en el 6-0 un buen servicio de Gordillo y establecer, a continuación, el 7-0 definitivo en el marcador.

CAMPILLO-VALDELAMUSA: 7-0

CAMPILLO: Manuel David (Rupa, 86’); Sánchez, Carlos, Rubén, Israel, Jero, Jaime (José, 19’), Enmanuel (Liberto, 73’), Víctor (Gordillo, 68’), Vizcaíno y Wifly (Salvi, 57’).

VALDELAMUSA: Fran; Migue (David, 56’), Javi, Ezequiel, Alberto, Pérez (Israel, 46’), Cristian Díaz, Borja Mohamed (Cristian Moreno, 67’), Fali y Sergio Moreno (Francisco Manuel, 62’).

Goles: 1-0, Jaime  (16’). 2-0, Víctor (26’). 3-0, José (47’). 4-0, Vizcaíno (64’). 5-0, Vizcaíno (70’). 6-0, José (83’). 7-0, José (88’).

Árbitro: Cuadri Vega (Huelva). Bien. Por el bando local, vieron la amarilla Wifly, Israel y Liberto. Del Valdelamusa, expulsó a Israel (88’) y amonestó a Borja, Fali, Ezequiel y Mohamed.

El abismo del vacío existencial

PA y PP no tienen proyecto para El Campillo. Ambos nacen y mueren en su odio, empedernido, crónico, al socialismo. Su objetivo, su razón de ser, su meta fundacional, no era otro que apartar del poder, destruir, al puño y la rosa. Ése es su sustento, su alimento. Una vez conseguido (lo primero, no lo segundo, como desvelan las últimas citas con las urnas) se topan con su realidad, con su cruda realidad, navegan por el abismo del vacío existencial, por las aguas de la nada, de la inquietante pregunta del “¿y ahora qué?”, sin esperanza, sin sueños, sin ilusiones, sin amor a su pueblo. Porque nunca se lo han tenido, porque manan de su propia inquina. Ya han cumplido su misión, ya están en el Gobierno Municipal, ya llevan más de un año al frente del Ayuntamiento y ya se han delatado a sí mismos. Ya ha acabado su recorrido. Hace quince meses que concluyó. Ni siquiera comenzó. Su primera página, la firma de la alianza que sentaba al PSOE en la bancada de la oposición, fue también su punto final.

No anidan nuevas ideas, carecen de soluciones, no buscan respuestas a los problemas de la ciudadanía. Se dejan arrastrar por la corriente, como si ésta, por su propia inercia, los fuera a llevar hacia un desenlace feliz, hacia algún paraíso remoto, sin saber que se adentran en un torbellino que los conduce a ninguna parte, a un inevitable precipicio, a un marasmo perpetuo, sin fondo, al letargo, al abandono, a la misma orfandad a la que, con su imprudencia, con su conducta insensata, temeraria, condenan a nuestra gente, a la sociedad campillera. Ellos mismos lo saben, y no lo ocultan. Hasta lo confiesan. La diversificación, la captación de inversores, la creatividad, la fundamental (en especial, en tiempos de crisis) agudización del ingenio para incentivar la cultura emprendedora, el surgimiento de iniciativas empresariales, de pymes... no están en su agenda. Lo dejan (en palabras pronunciadas por el alcalde, Francisco Javier Cuaresma, en el Pleno de junio) para cuando vuelvan los socialistas, como ellos mismos presagian, en 2015.

Andalucistas y populares, mejor dicho, antisocialistas, se ven a sí mismos (al menos, aquellos, abrazados por el oso, por los otros) derrotados, caen en el nihilismo más atroz, como los Muertos sin sepultura de Jean-Paul Sartre o la Escuadra hacia la muerte de Alfonso Sastre. Se precipitan hacia el absurdo más absoluto, el sinsentido, como el hombre dibujado por Albert Camus en El mito de Sísifo. Y lo peor, aún quedan, como mínimo, a no ser que lo remedie la providencia, la divinidad de la Virgen del Rocío, como propugna la ministra onubense de Trabajo, la conservadora Fátima Báñez, tres años, tres largos años de este caos, de este desconcierto, de esta ausencia de horizontes, de este existencialismo cruel, de esta oscuridad, de la angustia de un túnel que parece eterno; tres años de la perpetua e insoportable espera del Godot de Samuel Beckett, de un significado que nunca llega, de una salvación improbable, anhelada, pero que, difícilmente, se producirá.