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Pablo Pineda

Más de 80 arqueros importan el tiro con arco a El Campillo

Más de 80 arqueros importan el tiro con arco a El Campillo

El Municipal Francisco Valero Rojas, escenario del I Torneo de la Cuenca Minera, con la participación de deportistas de Huelva, Sevilla, Cádiz y Badajoz

EL CAMPILLO. Un total de 84 arqueros de doce categorías diferentes importaron el mundo del tiro con arco a El Campillo el pasado domingo. El césped artificial del Campo Municipal de Fútbol Francisco Valero Rojas se llenó, por unas horas, de dianas para albergar el I Torneo de la Cuenca Minera de esta disciplina olímpica, que, al mismo tiempo, suponía el V Campeonato Provincial al Aire Libre organizado por el Club Asirio de Huelva. Una cita en la que la responsabilidad de la participación local recayó de manera íntegra en Miguel Chaparro, ante la baja por lesión de su hijo Ícaro, que, a su corta edad, acumula ya varios títulos a nivel provincial.

Después de que todos los tiradores, arco en mano, midieran su punto de mira, fueron Miguel Ángel Domínguez y María Luisa Pérez Abad, en estándar; Julián Gregorio y Antonia Gutiérrez Risco, en recurvo; Pedro Muñoz-Arenilla y Antonia Ruiz, en tradicional; y Sergio Martínez y Aurora Quintero, en compuesto, quienes se subieron a lo más alto del cajón. Entre los más jóvenes se impusieron Juan Mora y Clara Pecchio, en preardilla; Carlos Manuel Olivera, en benjamín compuesto; Agustín Rodríguez, en benjamín recurvo; y Natalia Rodríguez Alcaide, en benjamín femenino. Ernestina Cordero, por su parte, se alzó con el triunfo en categoría novel.

La lista de Susana Rivas Pineda sella un relevo generacional en el PSOE

La lista de Susana Rivas Pineda sella un relevo generacional en el PSOE

La parlamentaria andaluza encabeza una candidatura con militantes de base en la que adquieren un peso específico los dirigentes de Juventudes Socialistas

EL CAMPILLO. La Agrupación Municipal del PSOE ya ha puesto en liza el equipo con el que afronta el reto de recuperar la mayoría absoluta en El Campillo. La candidata, Susana Rivas Pineda, presentó el sábado una lista  formada por militantes de base “que rebosa socialismo por los cuatro costados” y que, a su vez, sella un verdadero relevo generacional en las siglas del puño y la rosa. Así se puso de relieve en un acto en el que Rivas Pineda, arropada por la senadora y miembro de la Dirección regional de su partido María José Rodríguez, abogó por la rebeldía y la participación contra una derecha que “no ha hecho nada por nuestro pueblo desde la oposición”, en referencia al PA, “o que ni siquiera ha estado”, en alusión directa a un PP que en cuatro años no ha tomado posesión de sus dos actas en el Pleno de la Mancomunidad de la Cuenca Minera.

Contra la “amenaza” de quienes “tratan de utilizar el sufrimiento, la desesperación de los desempleados, para hacer campaña política”, el PSOE afronta la cita con las urnas “para estar al lado de los más débiles”, algo para lo que apuesta por dotar de peso específico a los dirigentes locales de Juventudes Socialistas (JSA), con tres de sus miembros entre los seis primeros puestos de la lista: Pablo Pineda, licenciado en Periodismo, es el número 2; María Monterrubio, diplomada en Trabajo Social, es la número 4; y Esther Rojas, toda una referencia en el campo del Deporte, es la número 6. Tercero es el actual segundo teniente alcalde, Antonio Félix Torrado, mientras que el ugetista y componente del comité de empresa de Nature Pack José María Delgado Barba ocupa la quinta posición. Séptimo es Francisco Gadea (autónomo pensionado con estudios de Derecho), que vuelve para aportar su experiencia después de ser concejal en diversos mandatos entre finales de los 80 y la primera mitad de los 90.

La lista la completan, por este mismo orden, Paqui Vespasiano, nacida en Traslasierra, con cuya presencia los socialistas emiten un guiño directo a su única aldea; Luis Emilio Matos, maestro de cocina; Mari Luz González, secretaria local de Participación y Cultura de JSA; Daniel Domínguez, licenciado en Ciencias Ambientales e investigador y profesor de la Universidad de Huelva (UHU); Laura García, joven emprendedora; el militante del PSOE y también ex miembro de JSA Rafael Cadena Cardoso, la maestra nacional Lola Matos y el veterano Clemente Romero, que pone el broche a la candidatura socialista con su dilatada trayectoria en la política municipal campillera.

Pero como aseveró Susana Rivas Pineda, “el equipo con el que concurrimos a estas elecciones, trascendentales para el futuro de nuestra tierra en los convulsos tiempos que corren, marcados por la angustia de un gran número de familias, no termina en estos 15 nombres, sino que se extiende mucho más allá”. Unas palabras con las que hizo referencia al más de un centenar de personas que componen ya el Consejo Municipal de Participación constituido por el PSOE de El Campillo como incubadora de ideas y propuestas en su firme determinación de “gobernar para el pueblo y con el pueblo”. Ése será “el eje de nuestro programa, el afán que nos moverá, escuchar a la ciudadanía y estar junto a los que más sufren, con el empleo como la máxima prioridad”, reiteró la aspirante socialista.

En este mismo punto, Susana Rivas Pineda aseveró que “en estos momentos debemos trabajar más que nunca para hacer realidad la recuperación de la actividad minera; eso sí, con todas las garantías legales, económicas, sociales y ambientales. Y sólo como un complemento del profundo proceso de diversificación socioeconómica que vendrá de la mano del Parque Empresarial y Tecnológico comarcal que se localizará en El Campillo y de los ya comprometidos desdobles de las carreteras N-435 y A-461. Una línea a la que añadió que los socialistas “pondremos también nuestras miras muy altas” en todo lo relativo al medio ambiente, el turismo, la cultura, el deporte, la educación, la sanidad, la Ley de Dependencia y el bienestar social, “los pilares que marcan las políticas de la izquierda, por contraposición a una derecha que “pretende hacer de la educación un beneficio; de la salud, un negocio; y anteponer la caridad a la solidaridad”.

El Campillo renueva sus votos con la Santa Cruz

El Campillo renueva sus votos con la Santa Cruz

El pueblo, pese a la lluvia, se adentró en masa en la senda de la Romería guiados por sus mayordomos María del Carmen Vázquez y Daniel Delgado

EL CAMPILLO. “¡Ay pueblo de mis amores, que ganas tengo de verte y sentarme en tu paseo, bebiéndome el aguardiente con el agua de El Perneo!”. Con este estribillo de sevillanas que define muy bien el arraigo, la esencia, la devoción de los campilleros por la Santa Cruz y por su tierra, en especial, la de aquellos que pacen lejos, emprendieron su marcha hacia Rocalero varios millares de personas, a pie, en carreta o en caballo. Era la Romería de El Campillo, la fiesta del reencuentro, del retorno a casa de cuantos se vieron obligados a marcharse, la celebración que nunca nadie quiere perderse. Y ni siquiera la lluvia impidió que los fieles se adentraran en la senda como siempre, haga calor o haga frío, truene o diluvie, para dejar la ya típica estampa de un casco urbano desierto, de un municipio dejado solo por sus habitantes, envueltos, junto a su Hermandad, por la pasión romera.

La amenaza del agua era más que explícita, su irrupción estaba anunciada desde muchos días atrás, pero las carretas estaban todas engalanadas. Eso sí, provistas también, junto a las flores de papel, de plásticos para frenar, al menos en parte, la embestida de la tormenta. No obstante, daba igual, el fervor no se iba a ver deslucido, como ya quedó claro el viernes con el cambio de varas y la posterior ofrenda multitudinaria en la Ermita. Pese a los tonos grises que colmaban el cielo, los campilleros se vistieron con sus mejores galas flamencas para dar la bienvenida a los nuevos mayordomos, María del Carmen Vázquez Caballero y Daniel Delgado Orta, y rendir tributo, a continuación, a la Santa Cruz. El ambiente no podía ser más embriagador y emotivo. Las oscuras nubes que se cernían sobre la calle Granada eran poco menos que ignoradas por los devotos salvocheanos.

Ya estaba todo listo para las peregrinaciones a Rocalero, donde el sábado, tras varias horas de camino, esperaba el romero para que la empapada comitiva, a su vuelta al núcleo urbano, agasajara a la Santa Cruz bajo gritos de ¡Viva la Cruz!, ¡Vivan los mayordomos! y ¡Viva El Campillo! Y el domingo, al alba, de nuevo medalla en el pecho, el símbolo de los enraizados sentimientos que emanan de lo más hondo de los campilleros cada primer fin de semana de mayo, otro éxodo masivo por la senda que parte desde Cuatro Vientos. Esta vez, junto al Simpecado. Ni el cansancio, ni las gargantas rotas por las sevillanas y la ingente cantidad de agua caída en el día anterior, ni el pesado arenal, hicieron mella en la voluntad de todo un pueblo por seguir adelante. Y si lo hacía, bastaba con un trago a una copa de vino para coger el aliento suficiente para continuar.

Eran momentos de solidaridad, de convivencia, de palmas al compás, de cantes, de emociones, de nostalgia, de recuerdo, de evasión, de buenos ratos junto a familiares y amigos, sobre todo, con los que un día tuvieron que irse a lugares remotos, a Cataluña, al País Vasco, a la Comunidad Valenciana o, incluso, a Francia. Todos comían y bebían en sus encharcadas casetas como si nada, como si del día más soleado se tratara. La compañía hacía olvidar las inclemencias del tiempo, las condenaban a un segundo plano, casi, al olvido. Bajo este contexto tampoco faltó el habitual recorrido de los mayordomos por cada rincón de Rocalero, acompañados por los sones de los tamborileros y por la directiva de la Hermandad que preside Enrique Diéguez. Así, hasta que los cohetes marcaron el inicio del regreso, de la salida definitiva hacia El Campillo, hacia la Ermita, donde la Cruz descansa ya bajo el anhelo de un nuevo mayo.

El cambio de varas prepara hoy la peregrinación a Rocalero

El cambio de varas prepara hoy la peregrinación a Rocalero

María del Carmen Vázquez y Daniel Delgado se convertirán hoy de forma oficial en mayordomos de la Romería de la Santa Cruz tras el pregón de Ricardo Cuaresma y la apertura de la Ermita

EL CAMPILLO. El solemne e innovador pregón en el que Ricardo Cuaresma, componente del mítico grupo campillero Tartessos (antes Cobre), entremezcló versos y cante para expresar la devoción por la Santa Cruz, y la posterior apertura oficial de la Ermita con la misa y la tradicional ‘enzapatá’, dieron el pasado fin de semana el pistoletazo de salida a la Romería de El Campillo, la fiesta por antonomasia de la localidad salvocheana, la que moviliza y engalana a toda la población, incluida la que en su día tuvo que emigrar.

Ahora, tras apresurados días de preparativos, de aderezo de las carretas y confección, a contrarreloj, de los trajes de flamenca, llegan los momentos más esperados, los más emotivos, los de las dos peregrinaciones a Rocalero; primero, en busca del romero; y, después, junto al Simpecado. Ambas, amenazadas, en esta ocasión por unas más que firmes y palpables previsiones de lluvia que, no obstante, no pararán a la colosal comitiva que partirá del casco urbano mañana a mediodía.

Antes, no obstante, tendrán que tomar la vara los nuevos mayordomos, María del Carmen Vázquez Caballero y Daniel Delgado Orta, que, esta tarde, a partir de las 20:00 horas, empezarán a ver cumplido el sueño de todo campillero, el de guiar, con su medalla en el pecho, a todo su pueblo por la senda que parte desde Cuatro Vientos. Nada más tomar el testigo de Mari Flores Nazario Fernández y Francisco Romero Marmesá encabezarán junto a la directiva de la Hermandad que preside Enrique Diéguez la colorida ofrenda de flores a la Santa Cruz.

El Campillo se purifica en la víspera de la Romería con la Quema de los Judas

El Campillo se purifica en la víspera de la Romería con la Quema de los Judas

El primer premio, valorado en 60 euros, fue concedido a una réplica de trapo del dictador Gadafi. Los autores de Michael Jackson y un payaso se embolsaron 30 euros

EL CAMPILLO. Un año más, aunque, en esta ocasión, envuelta ya por los aires de romería, la Semana Santa (en la que la lluvia impidió el lucimiento de las procesiones de jueves y viernes) quedó cerrada en El Campillo por la Quema de Judas, un tradicional rito con el que el núcleo salvocheano purificó, en la noche del pasado sábado, su alma para afrontar, casi de inmediato, la ansiada peregrinación a Rocalero. Y de qué manera lo hizo, pues fue una réplica del tirano libio Gadafi la que ocupó el lugar prominente en una fogata alimentada por otros cuatro muñecos de trapo.

Para su autora, Mari Ángeles Valiño fue, por unanimidad del jurado, el primer premio, valorado en 60 euros. Los otros dos galardones, recompensados con 30 euros, fueron para el Michael Jackson diseñado por las jóvenes Laura Domínguez y Paola González y para el gracioso payaso elaborado por la pequeña María Ríos. Las llamas convirtieron en cenizas las cinco creaciones. Y con el humo, quedaron desterradas del pueblo las malas vibraciones, aunque no la amenaza de lluvia que recae sobre la inminente y anhelada Romería de la Santa Cruz.

Los rostros de una final

Los rostros de una final

Sufrimiento, tensión, pasión, alegría y tristeza se entremezclaron en las peñas madridista y barcelonista de El Campillo en una Copa del Rey de infarto

EL CAMPILLO. Los tambores de guerra sonaban en la víspera del gran choque, de la soñada final de Copa Barcelona-Madrid, del segundo episodio de una saga de cuatro capítulos que culminará con la vuelta de las semifinales de la Champions League en el Camp Nou el próximo martes 3 de mayo. Las peñas de uno y otro equipo en El Campillo, por poner un ejemplo que se podía extrapolar a cualquier otro punto de la provincia o, incluso, del país, se vestían de gala en los minutos previos a la cita. Pero sólo podía ganar uno. Y los cohetes, en esta ocasión, tras un cúmulo de decepciones en las últimas temporadas, pregonaron la victoria blanca. El segundo asalto, el que valía un título, se decantaba para el bando merengue.

Hasta llegar a ese instante, al momento en el que Casillas levantaba la Copa, la decimoctava del Madrid (25 tiene en sus vitrinas el Barcelona), se vivió de todo. Fueron 120 minutos vibrantes, de nervios, tensión, alegrías, decepciones, miedo. Un haz de sensaciones contrapuestas que se reflejaban con transparencia en los rostros de unos espectadores que no se movían de sus asientos, que casi ni respiraban para no desviar ni un ápice la atención de la pantalla. Todo, desencadenado por un envite palpitante. Y es que había algo más que un partido y que un título en juego. Era una cuestión de orgullo. Sobre el tapete estaba la supremacía del deporte rey, la que hasta el 20-A era del Barça. Hoy, la línea es algo más difusa.

Las dos peñas anhelaban la celebración, la llegada de un gol de los suyos que acallara las bocas del oponente. Algunos se inquietaban ante la fase de tanteo inicial. Los culés, preocupados por la solidez del esquema táctico planteado por Mourinho, infranqueable para los Messi, Iniesta, Xavi y compañía. Éstos dominaban, pero las ocasiones eran de Cristiano Ronaldo y Pepe, que, sobre todo, con el remate al palo del defensa, hacían presagiar en ‘Camp Barça’, tras sendos suspiros de alivio, que el camino hacia la gloria iba a ser más encrespado de lo esperado. La primera mitad daba esperanzas a los blancos y sembraba la preocupación en los azulgrana. Eso sí, las espadas seguían en todo lo alto y nadie se atrevía a aventurar un pronóstico desde la razón.

El segundo periodo fue opuesto. La escuadra de Guardiola conseguía, ahora sí, hallar huecos. La incertidumbre de los peñistas barcelonistas se tornaba en confianza en una victoria que empezaban a acariciar. Y los de la Peña Madridista ‘Los Cipreses’ lamentaban la oportunidad perdida en los primeros 45 minutos, aunque tampoco se rendían. Fue entonces cuando Messi sorteaba el muro defensivo blanco y servía a Pedro para que, de tiro cruzado, superara a Casillas. Los azulgrana daban un salto y festejaban un tanto que podía significar un nuevo triunfo sobre el eterno rival. Fue un espejismo. El asistente levantó el banderín y los merengues recuperaban el aliento. Luego, compungidos, con el alma en vilo, veían cómo el meta del Madrid sacaba dos manos salvadoras.

Era un duelo de infarto. Ya todo podía pasar. El Barcelona dejaba vivo al Madrid y éste podía llevarse el gato al agua en cualquiera de sus embestidas, como en la que culminaba Di María, ya sobre la bocina, con un disparo al que respondió Pinto con una mano providencial. Así, el colegiado marcaba el tránsito a la prórroga. Las dos aficiones respiraban, pero con dificultad. Y llegó la sentencia, Cristiano Ronaldo cabeceaba a la red un centro de Di María que desataba la euforia en ‘Los Cipreses’ y hundía a los peñistas de ‘Camp Barça’. No hubo reacción. Y los primeros salieron a la calle y los segundos se marcharon a sus casas, cabizbajos, a la espera de días mejores, con la mente puesta en la inminente revancha: las semifinales de la Champions.

Más de 170 personas participan en el I Aerobithón de la Zona Centro

Más de 170 personas participan en el I Aerobithón de la Zona Centro

El Pabellón de Minas de Riotinto se convirtió en una verdadera fiesta del aeróbic en una iniciativa organizada por el Servicio Deportivo Agrupado

MINAS DE RIOTINTO. Las previsiones se desbordaron y más de 170 personas, en su inmensa mayoría mujeres (también se coló algún hombre entre los inscritos), tomaron parte el pasado sábado en el I Aerobithón de la Zona Centro organizado por el Servicio Deportivo Agrupado (SDA) de las mancomunidades de la  Cuenca Minera, el Andévalo Minero y Beturia. El Pabellón Polideportivo de Minas de Riotinto, que, en un principio, esperaba una afluencia máxima de 150 participantes, se convertía así en escenario de la fiesta saludable del aeróbic.

El movimiento y el ejercicio físico, al compás de los seis monitores nacionales que dinamizaron el encuentro, se impusieron en una iniciativa que combinaba deporte y convivencia y en la que colaboraban la Diputación Provincial de Huelva y la Federación Española de Aeróbic y Fitness. Pero no todo fue práctica. A primera hora, los asistentes adquirieron conocimientos teóricos de la mano de la ponencia ‘Dime si te mueves y te diré lo que previenes’, impartida en el Centro de Recursos para Jóvenes de Minas de Riotinto por la especialista en Medicina del Deporte y Máster en Urgencias Eva Díaz Motero, médica de Urgencias en el Servicio VIR de Cartaya (Huelva).

El flamenco, patrimonio solidario de la Cuenca Minera

El flamenco, patrimonio solidario de la Cuenca Minera

Artistas de toda la comarca, con grandes promesas como José Luis Diéguez y Rocío Adame entre ellos, participaron en la gala benéfica con la que AFA-El Campillo homenajeó a su fundador, Manuel Romero ‘El Loco’

EL CAMPILLO. El flamenco es más que una expresión artística, supera las barreras del espectáculo, de la música, para convertirse en una verdadera forma de vida en sí mismo, en una manera, cien por cien andaluza, de despertar cada mañana y afrontar, sobrevivir, el resto del día... y de la noche. Por ello, la UNESCO lo declaró, hace pocos meses, Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, porque es un legado que hay que salvaguardar, en sus distintas vertientes: el cante, el toque y el baile. Sobran los argumentos, las palabras, para defender ese reconocimiento. Basta con experimentar las sensaciones que despierta, con dejarse envolver por su magia, con dar vía libre a las emociones que suscita en el espectador. Y, por si fuera poco, derrocha solidaridad, como ocurrió el pasado viernes en la gala benéfica organizada por la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer (AFA) de El Campillo. Simplemente, colosal.

Las mejores voces, guitarras y tacones de la Cuenca Minera unieron su excelencia para, al margen de todo ánimo de lucro, luchar contra el olvido, para combatir una enfermedad que borra de nuestros mayores su más preciado tesoro: el recuerdo de toda una existencia, la satisfacción de sumergirse en la nostalgia de tiempos, aunque difíciles, siempre mejores, los de la juventud. Juan Antonio Marín ‘El Patita’ rompió el hielo con sus fandangos, con su saber hacer, con su garganta rota y fina a la vez, para luego ceder el testigo a la más que consagrada estrella del flamenco pese a sus 25 años, a quien le otorga a este arte un acento minero, campillero, salvocheano: José Luis Diéguez Conde. Con el maestro Pablo Llamas a la guitarra, levantó al público que llenaba el Teatro Atalaya de sus asientos con su estilo cuidado, solemne y sublime al mismo tiempo. Sus soleares y sus fandangos embelesaron a sus paisanos, entregados, rendidos ante un genio que emerge sin límites en el horizonte.

No estaba todo dicho. También fue un día para el descubrimiento. Con sólo 13 años, la nervense Rocío Adame, acompañada por el reputado guitarrista Juan Tejada, irrumpió en las tablas para deleitar a los presentes con su potencia, su alteza y un dominio de la voz inusual a su edad. Se atrevió con temas de la más grande, de Rocío Jurado, y no desentonó, como si de la misma diva del cante se tratara, como si fuera su propia reencarnación, la prolongación de su alma en la tierra. Y, por si fuera poco, a continuación se subió al escenario el pequeño Noel Prada (hijo del cantaor riotinteño Rafael Prada. Toda una aparición. El cante siguió con Gonzalo, que interpretó a la ‘Niña Pastori’, y otro veterano, Rafael Alvarado, que puso de manifiesto la huella, la estela de calidad que precede a las nuevas promesas del flamenco de la comarca, con un mañana que, como quedó patente, se construye sobre la base de unos cimientos más que sólidos.

Tampoco podían faltar las sevillanas, puestas en liza por sendos carruseles de los nuevos ‘Aires del Sur’ y el viejo ‘Tartessos’, que volvía a los escenarios para aportar su grano de arena a la noble causa de AFA-El Campillo y en el que brilló con luz propia, como antaño, Francisco Cumplido ‘El Baila’, que desempolvó las letras de ‘Mi pueblo’, plasmadas sobre el papel en sus años de emigrante en Barcelona, allá por los 70. Los vientos innovadores vinieron acariciados por la Peña Flamenca de Nerva, que, con sones de Semana Santa, rindieron tributo al silencio y a la valentía de los costaleros. Ya sólo quedaban dos ingredientes, el baile y los solos de guitarra. El primero fue arrojado a la olla por el Taller de Violeta Simarro; y el segundo, por el duende de Claudio Guerrero.

Con todo ello, la gala se erigió en bastante más que un mero acto benéfico. Sirvió, en paralelo, para brindar un más que merecido homenaje al precursor, al responsable de que hoy exista la Unidad de Estancia Diurna (UED) Teresa Sousa Prieto en El Campillo: Manuel Romero Fernández, ‘El Loco’, un trabajador incansable que, siempre impregnado por su mono azul, ha regalado su vida a los demás, que fundó, desde la nada, una asociación que hoy integran cerca de mil socios. Y desde la humildad, infinita. Su salud le impidió estar en un acto en el que no quería ser protagonista, pero participó, con su perenne mensaje, el de agradecimiento a cuantos le han apoyado en el camino que emprendió junto a su compañera, su esposa Teresa. Lo que no sabe ‘El Loco’ es que son éstos los que dan gracias por haberle conocido, por haber sido destinatarios privilegiados de sus cariñosos saludos, construidos por esa particular sucesión de improperios que, como expresó el directivo de AFA Fernando Suárez en su discurso, cuando provenían de sus labios, emanaban como los más dulces halagos.