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Pablo Pineda

El Campillo

Medalla de la Villa 2011 – Bienestar Social: Alongarvi

La Medalla del Área de Bienestar Social no puede tener mejor destinatario en 2011 que la asociación que personifica el inconformismo, la rebelión contra el sedentarismo y la indignación ante la pasividad que definen a su precursor, Alonso García Viega. Un hombre que emite un canto, que pregona la fe en la participación, por cada rincón de nuestro pueblo y su paisaje.

Alongarvi, en general; y Alonso, en particular, merecen, ahora más que nunca, este reconocimiento, por la inestimable labor de dinamización social, cultural, deportiva y ambiental que ejercen en todo el territorio salvocheano. Y es que Alongarvi se ha consolidado en los últimos años como una gran bandera de la participación ciudadana y la conciencia social.

¿Cómo? Sobre la base de un nutrido y, a nivel provincial y autonómico, prestigioso programa de actividades que va desde el senderismo, el aeróbic o el baloncesto infantil hasta las carreras de la mujer o escuelas de verano y que en 2011 ha coronado su particular Everest con la iniciativa ‘Por un Millón de Pasos’. Una aventura, esta última, que, emprendida en colaboración con la Junta de Andalucía, ha movilizado a cientos de personas por el casco urbano y el entorno campilleros.

La filosofía de Alongarvi, difundida también a través del uso de las nuevas tecnologías, con un blog que se ha convertido en referente informativo y divulgativo de la localidad, es clara: el fomento de hábitos de vida saludable, con el deporte y una alimentación equilibrada como aliados, y con los colectivos de niños, mujeres, discapacitados y mayores como destinatarios más directos. ¿Para qué? Para darles una alternativa.

Y todo ello, sin obviar la puesta en valor del magnánimo patrimonio natural y arqueológico que atesora un término abrazado por las aguas de los ríos Tinto y Odiel y habitado por el hombre desde las Edades de Piedra, de Bronce y de Hierro. Una línea de acción, ésta, que lo sitúan como un extraordinario escaparate de nuestro patrimonio, tanto de cara al exterior como para los propios campilleros.

Medalla de la Villa 2011 – Cultura: José Orihuela Guerrero

Quien, de alguna forma, también puede ser considerado Hijo Adoptivo de nuestro pueblo, José Orihuela Guerrero, por el recíproco cariño que nos une, es, sin lugar a dudas, un gran acreedor de la Medalla del Área de Cultura de la Villa 2011. La razón, su decisiva contribución a la promoción de El Campillo, al inmortalizar su paisaje y su paisanaje a través de las páginas de su última obra, recién salida de la imprenta, El Proyecto Salvación (Editorial Sarriá). Una novela con la que este filósofo gaditano nacido en San Roque en 1961 y afincado en la Cuenca Minera desde mediados de los 80, primero en El Campillo y después en Nerva, se acuerda de nuestro municipio y de su gente al levantarse contra un mundo en el que parece que hay que pedir perdón por expresar aquello en lo que se cree y con el que invita al lector a reflexionar sobre su propia existencia.

Y es que José Orihuela realiza, bajo un marcado tono autobiográfico, un inquietante ensayo científico-filosófico a raíz de las vivencias, los paseos y las charlas de Pepe, el protagonista del texto, que, como hizo él en su día, imparte clases de Bachillerato. Unos instantes que comparte con sus hijos y amigos para abordar los más variados asuntos. Así, cuestiones relacionadas con la docencia, la física teórica, la exobiología, las relaciones de género, la política, la religión y otra serie de asuntos sociológicos y antropológicos transitan durante la narración por El Campillo (o Salvochea), por sus calles y enclaves emblemáticos, como el inigualable Parque Los Cipreses, para inundarlos de un bien tan preciado e imprescindible como es la cultura con mayúsculas.

Discurso de agradecimiento pronunciado por José Orihuela Guerrero al recoger la Medalla de la Villa 2011 del Área de Cultura:

"Buenas tardes-noches, amigas y amigos, ciudadanos de El Campillo-Salvochea:

Esta tarde un amigo me ha preguntado por el lugar hacia el que me dirigía y le he contestado diciendo “vuelvo a El Campillo”. Así es como me pronuncio cada vez que mis pasos me conducen hasta vosotros (nunca digo “voy”, sino “vuelvo”) desde que en febrero de 1987 decidí establecer en este lugar mi domicilio. Regreso ahora para recibir una mención que llena de orgullo a alguien que como el que os habla estima el avance de la cultura como el más preciado producto de nuestra especie. Vuelvo a contemplar vuestros rostros siempre amables y vuestras miradas cargadas de cariño. Vuelvo a uno de mis tres pueblos, al que junto a San Roque y Nerva constituye mi particular tríada de patrias chicas. Vuelvo para recoger un reconocimiento público, sin duda gracias mucho más a vuestra amabilidad que a los méritos que he contraído para ello. Gracias al Grupo Municipal Socialista por haberme propuesto para tal distinción, y gracias también a los grupos municipales popular y andalucista por haberse sumado a la iniciativa. Vuestra unanimidad me honra.

En mi primera novela (1), que presenté aquí el pasado 10 de junio, hablo de nombres y lugares que forman parte de la geografía sentimental de todos nosotros. Hablo de los dos nombres de este pueblo, porque (cito textualmente) “los nombres no son inocentes. Nombrar algo es dotarlo de sentidos, sentimientos y significados bien concretos”. Y a la vez que reivindico la memoria del pasado, una buena parte de mi relato se desarrolla en “Los Cipres”, a los que califico creo que sin exageración y con toda justicia como (vuelvo a citar textualmente) “Campos Elíseos de la Cuenca Minera”.

Habéis incluido entre las razones por las que se me otorga esta distinción mi labor docente dirigida a muchos ciudadanos del actual El Campillo-Salvochea. Ellos recordarán sin duda que fue el pensador alemán Federico Nietzsche quien dijo que lo más difícil de otear para un hombre es su propia nariz, y espero que tal cosa no sea de aplicación en el caso del Parque de Los Cipreses. Una vez que gracias al trabajo de corporaciones anteriores se ha logrado que esos terrenos sean propiedad legal del pueblo, considero que es tarea de la actual y de todos los ciudadanos de este municipio y esta comarca poner en valor un lugar que reúne condiciones idóneas tanto para el ocio como para la implementación de una pedagogía real, fuente de valores cívicos como el respeto al medio ambiente y el cuidado del espacio público en tanto propiedad colectiva que es de todos nosotros y de las generaciones venideras.

Queridos conciudadanos (permitid que os llame así uno que se considerará siempre campillero y salvocheano), siempre he pensado que un escritor es alguien que recoge y plasma en el papel aquello que un pueblo entero vive y respira como parte de su atmósfera vital. Como ya os he dicho, una buena parte de mi obra tiene como privilegiado decorado ese parque. Allí pasé magníficas jornadas y su disfrute fue uno de los grandes presentes que me otorgó este pueblo. Estos días me he estado preguntando por el modo en que podría yo restituir a esta ciudad al menos una parte de lo que me ha dado. Y, puesto que mi patrimonio consiste principalmente en un conjunto de pensamientos y en el poder que otorga la palabra basada en argumentos racionales, aprovecho esta ocasión para anunciar públicamente que cedo al Ayuntamiento de El Campillo-Salvochea el uso de aquellas partes de mi obra que hacen referencia a este municipio para que sean utilizadas del mejor modo que se considere oportuno en aras del bien de este pueblo. Extiendo que de esta forma lugares del parque a los que en mi obra he aludido con los nombres de “El Palacio de los Osos”, “El País de las Hormigas” o “Las Minas del Elefante Rogelio” tornan a ser propiedad del sustrato social colectivo del que brotaron.

Y antes de que la emoción embargue mis palabras, sólo quiero expresaros que de esta forma no hago más que conjugar el verbo que siempre habéis provocado en mi interior: agradecimiento. Llevar la Medalla de Cultura de este pueblo será para mí desde este momento motivo de enorme responsabilidad, pero, más aún, fuente de un inmenso orgullo. Ciudadanos de El Campillo-Salvochea, vivir entre vosotros, trabajar con vosotros por el progreso de la enseñanza pública y escribir una novela donde hablo de este lugar ha sido para mi un placer y un gran honor".

(1) Orihuela Guerrero, José: “El Proyecto Salvación”. Editorial Sarriá. Mayo, 2011. 

Medalla de la Villa 2011 – Fomento: Plataforma Pro Apertura de la Mina de Río Tinto

La Corporación Municipal quiere valorar también, con la entrega de la Medalla de la Villa 2011 del Área de Fomento, el papel clave desempeñado en el último año por la Plataforma Pro Apertura de la Mina de Río Tinto en el fundamental desbloqueo de la tupida maraña que frenaba la transmisión de los derechos mineros a la firma Emed Tartessus. Un proceso vital para el desarrollo de nuestro pueblo y de nuestra comarca que se hallaba trabado por la especuladora y chantajista negativa de algunos de los miembros de la Comisión Liquidadora de la extinta MRT, SA a firmar la imprescindible carta de no oposición a la misma.

De esta forma, el Ayuntamiento de El Campillo ensalza la labor de presión y mediación ejercida por este foro social constituido en el anterior mandato, como un gran ejemplo de cohesión comarcal, por los siete alcaldes de la Cuenca Minera (entonces, seis socialistas y uno independiente), los sindicatos UGT y CCOO y cinco organizaciones de empresarios de la zona. Una plataforma que continúa su trabajo para favorecer y agilizar la redentora reapertura de la línea del cobre, una reactivación que emerge como un balón de oxígeno que debe llegar a nuestra tierra de manera inminente para aliviar la grave situación socioeconómica por la que atraviesa.

Eso sí, sin renunciar al más escrupuloso cumplimiento de todas las garantías legales, económicas, sociales y ambientales por parte del promotor del proyecto, para así evitar caer en errores del pasado que hipotequen el futuro y la anhelada reindustrialización de la Cuenca. Y sin perder de vista su condición de complemento a las vías de diversificación abiertas, en forma de oportunidad y esperanza para nuestros vecinos, por los ya aprobados, por parte de las Administraciones central y autonómica, desdobles de las carreteras N-435 y A-461, así como por la futura construcción del Parque Empresarial y Tecnológico comarcal que, precisamente, se asentará en el término municipal de El Campillo.

 

 

Mención Especial de la Villa 2011: Ana Rodríguez Serrano

Una vez entregadas las Medallas de la Villa 2011 y declarado a Manuel Romero Fernández Hijo Predilecto de la Villa, la Corporación Municipal en pleno también debe hacer una Mención Especial a la joven futbolista local Ana Rodríguez Serrano. Ella, miembro de nuestra Escuela Municipal de Fútbol Base, después de recibir la Medalla de El Campillo en 2009 por su destacado papel en los combinados andaluces femeninos sub-12, sub-14 y sub-16, ha dado, en este último año, un salto meteórico en su carrera deportiva con su integración en la selección española sub-16.

Allí, fruto de su calidad incontestable, su espíritu de sacrificio y su fuerza de voluntad, se ha hecho un hueco más que notorio en la delantera de la Roja que la afianza como una de las más firmes promesas del deporte campillero. Un éxito que no puede quedar en el olvido por parte del Ayuntamiento y que, en consecuencia, ha de ser reconocido en un día como éste, en el que, como no puede ser de otra manera, celebramos el 80 cumpleaños de nuestra Villa rindiendo tributo a nuestro pasado, reconociendo nuestro presente y mirando a nuestro futuro.

Las Medallas de la Villa valoran a Alongarvi, Orihuela y la Plataforma Pro Apertura de la Mina

Las Medallas de la Villa valoran a Alongarvi, Orihuela y la Plataforma Pro Apertura de la Mina

La Corporación reconoce la labor dinamizadora de la asociación, la promoción de El Campillo en la obra ‘El Proyecto Salvación’ y el papel de los alcaldes socialistas y agentes sociales de la Cuenca en el desbloqueo de los derechos mineros

EL CAMPILLO. La celebración de la emancipación de El Campillo de la localidad matriz de Zalamea la Real es un tiempo de balance, de recuperación de la memoria de un pueblo que cumple 80 años de independencia y libertad engendradas por los vientos revolucionarios instaurados en 1931 por la Segunda República. En este contexto, el ya conocido nombramiento de Manuel Romero Fernández, ‘El Locomotoro’, como Hijo Predilecto no ha sido el único reconocimiento plasmado por el Ayuntamiento en esta efeméride. Al mismo tiempo que la Corporación Municipal aprobaba esta declaración, el Pleno concedía, también con la luz verde de las tres fuerzas políticas que lo componen (PSOE, PA y PP), las Medallas de la Villa de 2011 a la asociación Alongarvi, al profesor y escritor José Orihuela Guerrero y a la Plataforma Pro Apertura de la Mina de Río Tinto integrada por los alcaldes, los sindicatos UGT y CCOO y los empresarios de la Cuenca Minera. Unos galardones a los que se unía una Mención Especial a la joven futbolista local Ana Rodríguez Serrano.

Alongarvi, bandera de la participación

La primera galardonada, la entidad que lidera Alonso García Viega, ha recibido, a propuesta de todos los grupos, la distinción del Área de Bienestar como reconocimiento a la “inestimable” labor de dinamización social, cultural, deportiva y ambiental que ejerce en el núcleo salvocheano. Y es que Alongarvi se ha consolidado en los últimos años como una asociación “bandera de la participación ciudadana y de la conciencia social” sobre la base de un nutrido programa de actividades de senderismo, aeróbic, baloncesto infantil, carreras de la mujer o escuelas de verano que en 2011 ha coronado su particular Everest con la iniciativa ‘Por un Millón de Pasos’. Una aventura, esta última, que, emprendida en colaboración con la Junta de Andalucía, ha movilizado a cientos de personas por el casco urbano y el entorno campilleros.

La filosofía de Alongarvi, difundida también a través del uso de las nuevas tecnologías, con un blog que se ha convertido en referente de la localidad, es clara: el fomento de hábitos de vida saludable, con el deporte y una alimentación equilibrada como aliados; y con los colectivos de niños, mujeres, discapacitados y mayores como destinatarios más directos, para darles una alternativa. Todo ello, sin obviar la puesta en valor del magnánimo patrimonio natural y arqueológico que atesora un término abrazado por las aguas de los ríos Tinto y Odiel y habitado por el hombre desde la Edades de Piedra, de Bronce y de Hierro. Una línea de acción, ésta, que la sitúa como un extraordinario escaparate del patrimonio campillero, tanto de cara al exterior como para los propios vecinos de la población.

Orihuela, Salvochea y El Proyecto Salvación

La Medalla del Área de Cultura, por su parte, ha recaído, a instancias del PSOE, en José Orihuela Guerrero, por su contribución “decisiva” a la promoción de El Campillo al inmortalizar su paisaje y su paisanaje a través de las páginas de su última obra, recién salida de la imprenta, El Proyecto Salvación (Editorial Sarriá). Una novela con la que este filósofo gaditano nacido en San Roque en 1961 y afincado en la Cuenca Minera desde mediados de los 80, primero en El Campillo y después en Nerva, se rebela contra un mundo en el que parece que hay que pedir perdón por expresar aquello en lo que se cree a la vez que invita al lector a reflexionar sobre su propia existencia.

José Orihuela realiza, bajo un marcado tono autobiográfico, un inquietante ensayo científico-filosófico a raíz de las vivencias, los paseos y las charlas de Pepe, el protagonista del texto, que, como hizo él en su día, imparte clases de Bachillerato. Unos instantes que comparte con sus hijos y amigos para abordar los más variados asuntos. Así, cuestiones relacionadas con la docencia, la física teórica, la exobiología, las relaciones de género, la política, la religión y otra serie de asuntos sociológicos y antropológicos transitan durante la narración por El Campillo (o Salvochea), por sus calles y enclaves emblemáticos, como el inigualable Parque Los Cipreses, para inundarlos de un bien tan preciado e imprescindible como es la cultura con mayúsculas.

PP y PA alaban el papel de los socialistas en el desbloqueo de los derechos mineros

La última distinción, la del Área de Fomento, planteada por el equipo de Gobierno PA-PP, ha venido calada por tintes políticos, cuanto menos, inesperados. Nacionalistas y populares admiten ahora, con su propuesta conjunta, el “papel clave” desempeñado por la Plataforma Pro Apertura de la Mina de Río Tinto en el desbloqueo de la transmisión de los derechos mineros a la firma Emed Tartessus, que se hallaba trabada por la “especuladora y chantajista” negativa de algunos de los miembros de la Comisión Liquidadora de la extinta MRT, SA a firmar la necesaria carta de no oposición a la misma. De esta forma, el Ayuntamiento de El Campillo, por iniciativa de PP y PA, ensalza la labor de presión y mediación ejercida por este foro social constituido en el anterior mandato, como símbolo de cohesión comarcal, por los siete alcaldes de la Cuenca Minera (entonces, seis socialistas y uno independiente), los sindicatos UGT y CCOO y cinco organizaciones empresariales de la zona. Un ente que, presidido en la actualidad por la exalcaldesa salvocheana Encarnación Palazuelo (PSOE), continúa su trabajo para favorecer y agilizar la reapertura de la línea del cobre.

Todas las fuerzas políticas municipales coincidieron, en este sentido, al definir la explotación de la mina como “un balón de oxígeno que debe llegar para aliviar la grave situación de esta tierra”. Eso sí, “sin renunciar al más escrupuloso cumplimiento de todas las garantías legales, económicas, sociales y ambientales” por parte del promotor del proyecto, para así “evitar caer en errores del pasado que hipotequen el futuro y la anhelada reindustrialización de la Cuenca”. Y sin perder de vista su condición de complemento a las vías de diversificación abiertas, “en forma de oportunidad y esperanza para nuestros vecinos”, por los ya aprobados, por parte de las Administraciones central y autonómica, desdobles de las carreteras N-435 y A-461, y la futura construcción del Parque Empresarial y Tecnológico comarcal que se asentará en el término municipal de El Campillo.

Ana Rodríguez se hace hueco en la Roja

Al margen de las Medallas de la Villa 2011, la Corporación Municipal en pleno, a petición del grupo socialista, también quiso dedicar una Mención Especial a la joven futbolista local Ana Rodríguez Serrano. Una jugadora de la Escuela Municipal de Fútbol Base de El Campillo que, después de recibir la Medalla en 2009 por su destacado papel en los combinados andaluces femeninos sub-12, sub-14 y sub-16, ha dado, en este último año, un salto meteórico en su carrera con su integración en la selección española sub-16. Allí, fruto de su calidad incontestable, su espíritu de sacrificio y su fuerza de voluntad, se ha hecho un hueco más que notorio en la delantera de la Roja que la afianza como una de las más firmes promesas del deporte salvocheano. Un éxito que “no podía quedar en el olvido en el 80 Aniversario de la Villa de El Campillo, un día en el que se rinde tributo al pasado, se reconoce el presente y mirando a nuestro futuro”.

PP y PA alaban el papel de los alcaldes socialistas en el desbloqueo de los derechos mineros

El Ayuntamiento otorga, a propuesta de populares y nacionalistas, la Medalla de Fomento de la Villa a la Plataforma Pro Apertura de la Mina

EL CAMPILLO. PP y PA han reconocido en El Campillo el “papel clave” desempeñado por los siete alcaldes y los agentes sociales de la Cuenca Minera durante el tramo final del último mandato (cuando la comarca contaba con seis ayuntamientos de color socialista y uno independiente) en el desbloqueo de la tupida maraña jurídica que trababa la transmisión de los derechos mineros a Emed Tartessus. Ésta es la lectura que subyace tras la concesión, a instancias de populares y nacionalistas, de la Medalla de Fomento de la Villa a la Plataforma Pro Apertura de la Mina de Río Tinto. Una distinción con la que ambos grupos políticos, socios de Gobierno en la localidad salvocheana, ensalzan ahora la labor de presión y mediación ejercida por este foro social constituido por los regidores junto a los sindicatos UGT y CCOO y cinco organizaciones empresariales como “símbolo de cohesión” de los municipios de la zona. Todo, con un objetivo claro, poner fin a la “especuladora y chantajista” negativa de algunos de los miembros de la Comisión Liquidadora de la extinta MRT, SA a firmar la carta de no oposición a la reactivación de la línea del cobre.

Todas las fuerzas del Ayuntamiento de El Campillo (PSOE, PA y PP) coincidieron, en este sentido, al definir, en el marco de la celebración del 80 Aniversario de la Villa, la explotación de la mina como “un balón de oxígeno que debe llegar cuanto antes para aliviar la grave situación socioeconómica por la que atraviesa esta tierra”. Eso sí, continuaron, “sin renunciar al más escrupuloso cumplimiento de todas las garantías legales, económicas, sociales y ambientales” por parte del promotor del proyecto, para “evitar caer en errores del pasado que hipotequen el futuro y la anhelada reindustrialización de la Cuenca”. Y sin perder de vista su condición de complemento a las vías de diversificación abiertas, “en forma de oportunidad y esperanza para nuestros vecinos”, por los ya aprobados, por parte de las Administraciones central y autonómica, desdobles de las carreteras N-435 y A-461, y la futura construcción del Parque Empresarial y Tecnológico comarcal que se asentará sobre un espacio de 35 hectáreas del término municipal de El Campillo.

Manuel Romero Fernández, Hijo Predilecto de la Villa

Manuel Romero Fernández, Hijo Predilecto de la Villa

‘El Loco’, un “pozo sin fondo de solidaridad” que siempre se remangó por su pueblo como minero y como concejal del PCE e IU, fundó desde la nada AFA-El Campillo y el centro de día Teresa Sousa Prieto

EL CAMPILLO. El Ayuntamiento de El Campillo ha declarado esta tarde, a propuesta del grupo municipal socialista y con el voto unánime de todas las fuerzas políticas (PSOE, PA y PP), a Manuel Romero Fernández, ‘El Locomotoro’, Hijo Predilecto de la Villa. El nombramiento, certificado en el marco del 80 aniversario de la independencia del núcleo minero del municipio matriz de Zalamea la Real, consumado el 22 de agosto de 1931 al calor de los aires revolucionarios y de libertad de la Segunda República, homenajea así al fundador (desde la nada y hasta acariciar el millar de socios) de la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer (AFA) de El Campillo y precursor de la Unidad de Estancia Diurna (UED) Teresa Sousa Prieto. Un centro, “pilar de bienestar social y económico”, levantado bajo el nombre de la que fuera su compañera, su amada esposa, afectada por esa terrible patología que borra de la memoria de nuestros mayores su más preciado tesoro, el recuerdo de toda una vida.

Pero eso sólo fue el colofón de la obra de un salvocheano que se erige en “un pozo sin fondo de solidaridad”. Siempre impregnado por su inseparable mono azul, símbolo de su espíritu luchador, de su rebeldía, de su capacidad para defender causas perdidas y ganarlas gracias a su tesón, a su incansable corazón, ‘El Loco’ es la cara de la entrega a los demás en su vertiente más extrema. Un hombre que ha regalado su vida a los más frágiles, como obrero, como minero y, sobre todo, como humano. Una persona que rebosa bondad y humildad, unos valores que lo han convertido también en un referente político, en una institución, en El Campillo, donde, como concejal del PCE, primero, y de IU, después, nunca dejó de remangarse para trabajar por su tierra y por su gente, hasta desde la oposición, con independencia de siglas y colores. La razón, porque todos, incluso aquellos a quienes lanzaba sus habituales y cariñosos improperios, eran para él seres queridos, muy queridos, porque las personas siempre fueron para él lo más importante.

Hoy, a sus 76 años y pese a la larga y grave enfermedad con la que convive desde hace más de un lustro, con un tesón impropio, sin temor alguno a la muerte, no pierde la esperanza en un mañana mejor, no para él, que no lo quiere, sino, fruto de su insaciable generosidad, para los demás; como tampoco cesa en su empeño, a veces obstinado, por innecesario, en agradecer su apoyo a todos cuanto le ayudaron. Algo que hace sin saber que son los demás, la inmensa mayoría de quienes se han cruzado en su camino en algún momento, quienes dan gracias por haberle conocido, por emerger, en especial, ante las dificultades, como una inagotable fuente de esperanza para los más débiles. Por ello, los campilleros, como rezaba el escrito presentado por el grupo socialista, “estamos en deuda con Manuel Romero Fernández, ‘El Loco’. Y una forma de saldarla, aunque sólo sea una pequeña parte de la misma, es, precisamente, declararlo Hijo Predilecto de El Campillo”. Ya lo es de manera oficial, y bajo el abrigo del consenso de todos los partidos políticos.

Pabellón Rafael Pujazón en memoria del atleta campillero que se coronó en Europa

Pabellón Rafael Pujazón en memoria del atleta campillero que se coronó en Europa

El grupo municipal socialista elevará esta propuesta al Pleno del Ayuntamiento para recuperar la memoria del primer español que ganó el Cross de las Naciones (1946 y 1947) tras emigrar a Francia

EL CAMPILLO. El grupo municipal socialista de El Campillo ha anunciado que emplazará al Ayuntamiento a recuperar la memoria del primer atleta español que brilló en la escena internacional, el campillero Rafael Pujazón, mediante la inauguración, bajo su nombre, del pabellón polideportivo cubierto del núcleo salvocheano. Nacido el 12 de febrero de 1918, se proclamó dos veces campeón del Cross de las Naciones (europeo), en 1946 y en 1947, aunque lo hizo bajo bandera francesa, tierra a la que se vio abocado a emigrar a edad temprana a causa de la muerte, en circunstancias atroces, de su padre, minero de la Río Tinto Company Limited (RTCL). No obstante, una vez en tierras galas, donde se instaló en el municipio de Alès, nunca olvidó sus orígenes humildes y siempre habló de El Campillo, su pueblo, allí donde fue.

Por esta razón, desde el PSOE consideran más oportuno aún su reconocimiento y la dedicación de un capítulo especial, con letras de oro, a su persona en las páginas de la historia de El Campillo. Un punto en el que desde la Casa del Pueblo abogan, además, por el inicio de los contactos pertinentes para un futuro hermanamiento con su localidad adoptiva, Alès, donde un estadio de atletismo también porta su nombre. Algo que, sobre la base de la perspectiva de los socialistas, podría culminar con su declaración, previa aprobación por parte del Pleno, como Hijo Predilecto de la Villa en 2012, año en el que se cumplirán doce años de su muerte, certificada el 22 de febrero de 2000, a los 82 años.