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Pablo Pineda

El Campillo

El Campillo renueva sus votos con la Santa Cruz

El Campillo renueva sus votos con la Santa Cruz

El pueblo, pese a la lluvia, se adentró en masa en la senda de la Romería guiados por sus mayordomos María del Carmen Vázquez y Daniel Delgado

EL CAMPILLO. “¡Ay pueblo de mis amores, que ganas tengo de verte y sentarme en tu paseo, bebiéndome el aguardiente con el agua de El Perneo!”. Con este estribillo de sevillanas que define muy bien el arraigo, la esencia, la devoción de los campilleros por la Santa Cruz y por su tierra, en especial, la de aquellos que pacen lejos, emprendieron su marcha hacia Rocalero varios millares de personas, a pie, en carreta o en caballo. Era la Romería de El Campillo, la fiesta del reencuentro, del retorno a casa de cuantos se vieron obligados a marcharse, la celebración que nunca nadie quiere perderse. Y ni siquiera la lluvia impidió que los fieles se adentraran en la senda como siempre, haga calor o haga frío, truene o diluvie, para dejar la ya típica estampa de un casco urbano desierto, de un municipio dejado solo por sus habitantes, envueltos, junto a su Hermandad, por la pasión romera.

La amenaza del agua era más que explícita, su irrupción estaba anunciada desde muchos días atrás, pero las carretas estaban todas engalanadas. Eso sí, provistas también, junto a las flores de papel, de plásticos para frenar, al menos en parte, la embestida de la tormenta. No obstante, daba igual, el fervor no se iba a ver deslucido, como ya quedó claro el viernes con el cambio de varas y la posterior ofrenda multitudinaria en la Ermita. Pese a los tonos grises que colmaban el cielo, los campilleros se vistieron con sus mejores galas flamencas para dar la bienvenida a los nuevos mayordomos, María del Carmen Vázquez Caballero y Daniel Delgado Orta, y rendir tributo, a continuación, a la Santa Cruz. El ambiente no podía ser más embriagador y emotivo. Las oscuras nubes que se cernían sobre la calle Granada eran poco menos que ignoradas por los devotos salvocheanos.

Ya estaba todo listo para las peregrinaciones a Rocalero, donde el sábado, tras varias horas de camino, esperaba el romero para que la empapada comitiva, a su vuelta al núcleo urbano, agasajara a la Santa Cruz bajo gritos de ¡Viva la Cruz!, ¡Vivan los mayordomos! y ¡Viva El Campillo! Y el domingo, al alba, de nuevo medalla en el pecho, el símbolo de los enraizados sentimientos que emanan de lo más hondo de los campilleros cada primer fin de semana de mayo, otro éxodo masivo por la senda que parte desde Cuatro Vientos. Esta vez, junto al Simpecado. Ni el cansancio, ni las gargantas rotas por las sevillanas y la ingente cantidad de agua caída en el día anterior, ni el pesado arenal, hicieron mella en la voluntad de todo un pueblo por seguir adelante. Y si lo hacía, bastaba con un trago a una copa de vino para coger el aliento suficiente para continuar.

Eran momentos de solidaridad, de convivencia, de palmas al compás, de cantes, de emociones, de nostalgia, de recuerdo, de evasión, de buenos ratos junto a familiares y amigos, sobre todo, con los que un día tuvieron que irse a lugares remotos, a Cataluña, al País Vasco, a la Comunidad Valenciana o, incluso, a Francia. Todos comían y bebían en sus encharcadas casetas como si nada, como si del día más soleado se tratara. La compañía hacía olvidar las inclemencias del tiempo, las condenaban a un segundo plano, casi, al olvido. Bajo este contexto tampoco faltó el habitual recorrido de los mayordomos por cada rincón de Rocalero, acompañados por los sones de los tamborileros y por la directiva de la Hermandad que preside Enrique Diéguez. Así, hasta que los cohetes marcaron el inicio del regreso, de la salida definitiva hacia El Campillo, hacia la Ermita, donde la Cruz descansa ya bajo el anhelo de un nuevo mayo.

El cambio de varas prepara hoy la peregrinación a Rocalero

El cambio de varas prepara hoy la peregrinación a Rocalero

María del Carmen Vázquez y Daniel Delgado se convertirán hoy de forma oficial en mayordomos de la Romería de la Santa Cruz tras el pregón de Ricardo Cuaresma y la apertura de la Ermita

EL CAMPILLO. El solemne e innovador pregón en el que Ricardo Cuaresma, componente del mítico grupo campillero Tartessos (antes Cobre), entremezcló versos y cante para expresar la devoción por la Santa Cruz, y la posterior apertura oficial de la Ermita con la misa y la tradicional ‘enzapatá’, dieron el pasado fin de semana el pistoletazo de salida a la Romería de El Campillo, la fiesta por antonomasia de la localidad salvocheana, la que moviliza y engalana a toda la población, incluida la que en su día tuvo que emigrar.

Ahora, tras apresurados días de preparativos, de aderezo de las carretas y confección, a contrarreloj, de los trajes de flamenca, llegan los momentos más esperados, los más emotivos, los de las dos peregrinaciones a Rocalero; primero, en busca del romero; y, después, junto al Simpecado. Ambas, amenazadas, en esta ocasión por unas más que firmes y palpables previsiones de lluvia que, no obstante, no pararán a la colosal comitiva que partirá del casco urbano mañana a mediodía.

Antes, no obstante, tendrán que tomar la vara los nuevos mayordomos, María del Carmen Vázquez Caballero y Daniel Delgado Orta, que, esta tarde, a partir de las 20:00 horas, empezarán a ver cumplido el sueño de todo campillero, el de guiar, con su medalla en el pecho, a todo su pueblo por la senda que parte desde Cuatro Vientos. Nada más tomar el testigo de Mari Flores Nazario Fernández y Francisco Romero Marmesá encabezarán junto a la directiva de la Hermandad que preside Enrique Diéguez la colorida ofrenda de flores a la Santa Cruz.

El Campillo se purifica en la víspera de la Romería con la Quema de los Judas

El Campillo se purifica en la víspera de la Romería con la Quema de los Judas

El primer premio, valorado en 60 euros, fue concedido a una réplica de trapo del dictador Gadafi. Los autores de Michael Jackson y un payaso se embolsaron 30 euros

EL CAMPILLO. Un año más, aunque, en esta ocasión, envuelta ya por los aires de romería, la Semana Santa (en la que la lluvia impidió el lucimiento de las procesiones de jueves y viernes) quedó cerrada en El Campillo por la Quema de Judas, un tradicional rito con el que el núcleo salvocheano purificó, en la noche del pasado sábado, su alma para afrontar, casi de inmediato, la ansiada peregrinación a Rocalero. Y de qué manera lo hizo, pues fue una réplica del tirano libio Gadafi la que ocupó el lugar prominente en una fogata alimentada por otros cuatro muñecos de trapo.

Para su autora, Mari Ángeles Valiño fue, por unanimidad del jurado, el primer premio, valorado en 60 euros. Los otros dos galardones, recompensados con 30 euros, fueron para el Michael Jackson diseñado por las jóvenes Laura Domínguez y Paola González y para el gracioso payaso elaborado por la pequeña María Ríos. Las llamas convirtieron en cenizas las cinco creaciones. Y con el humo, quedaron desterradas del pueblo las malas vibraciones, aunque no la amenaza de lluvia que recae sobre la inminente y anhelada Romería de la Santa Cruz.

El flamenco, patrimonio solidario de la Cuenca Minera

El flamenco, patrimonio solidario de la Cuenca Minera

Artistas de toda la comarca, con grandes promesas como José Luis Diéguez y Rocío Adame entre ellos, participaron en la gala benéfica con la que AFA-El Campillo homenajeó a su fundador, Manuel Romero ‘El Loco’

EL CAMPILLO. El flamenco es más que una expresión artística, supera las barreras del espectáculo, de la música, para convertirse en una verdadera forma de vida en sí mismo, en una manera, cien por cien andaluza, de despertar cada mañana y afrontar, sobrevivir, el resto del día... y de la noche. Por ello, la UNESCO lo declaró, hace pocos meses, Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, porque es un legado que hay que salvaguardar, en sus distintas vertientes: el cante, el toque y el baile. Sobran los argumentos, las palabras, para defender ese reconocimiento. Basta con experimentar las sensaciones que despierta, con dejarse envolver por su magia, con dar vía libre a las emociones que suscita en el espectador. Y, por si fuera poco, derrocha solidaridad, como ocurrió el pasado viernes en la gala benéfica organizada por la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer (AFA) de El Campillo. Simplemente, colosal.

Las mejores voces, guitarras y tacones de la Cuenca Minera unieron su excelencia para, al margen de todo ánimo de lucro, luchar contra el olvido, para combatir una enfermedad que borra de nuestros mayores su más preciado tesoro: el recuerdo de toda una existencia, la satisfacción de sumergirse en la nostalgia de tiempos, aunque difíciles, siempre mejores, los de la juventud. Juan Antonio Marín ‘El Patita’ rompió el hielo con sus fandangos, con su saber hacer, con su garganta rota y fina a la vez, para luego ceder el testigo a la más que consagrada estrella del flamenco pese a sus 25 años, a quien le otorga a este arte un acento minero, campillero, salvocheano: José Luis Diéguez Conde. Con el maestro Pablo Llamas a la guitarra, levantó al público que llenaba el Teatro Atalaya de sus asientos con su estilo cuidado, solemne y sublime al mismo tiempo. Sus soleares y sus fandangos embelesaron a sus paisanos, entregados, rendidos ante un genio que emerge sin límites en el horizonte.

No estaba todo dicho. También fue un día para el descubrimiento. Con sólo 13 años, la nervense Rocío Adame, acompañada por el reputado guitarrista Juan Tejada, irrumpió en las tablas para deleitar a los presentes con su potencia, su alteza y un dominio de la voz inusual a su edad. Se atrevió con temas de la más grande, de Rocío Jurado, y no desentonó, como si de la misma diva del cante se tratara, como si fuera su propia reencarnación, la prolongación de su alma en la tierra. Y, por si fuera poco, a continuación se subió al escenario el pequeño Noel Prada (hijo del cantaor riotinteño Rafael Prada. Toda una aparición. El cante siguió con Gonzalo, que interpretó a la ‘Niña Pastori’, y otro veterano, Rafael Alvarado, que puso de manifiesto la huella, la estela de calidad que precede a las nuevas promesas del flamenco de la comarca, con un mañana que, como quedó patente, se construye sobre la base de unos cimientos más que sólidos.

Tampoco podían faltar las sevillanas, puestas en liza por sendos carruseles de los nuevos ‘Aires del Sur’ y el viejo ‘Tartessos’, que volvía a los escenarios para aportar su grano de arena a la noble causa de AFA-El Campillo y en el que brilló con luz propia, como antaño, Francisco Cumplido ‘El Baila’, que desempolvó las letras de ‘Mi pueblo’, plasmadas sobre el papel en sus años de emigrante en Barcelona, allá por los 70. Los vientos innovadores vinieron acariciados por la Peña Flamenca de Nerva, que, con sones de Semana Santa, rindieron tributo al silencio y a la valentía de los costaleros. Ya sólo quedaban dos ingredientes, el baile y los solos de guitarra. El primero fue arrojado a la olla por el Taller de Violeta Simarro; y el segundo, por el duende de Claudio Guerrero.

Con todo ello, la gala se erigió en bastante más que un mero acto benéfico. Sirvió, en paralelo, para brindar un más que merecido homenaje al precursor, al responsable de que hoy exista la Unidad de Estancia Diurna (UED) Teresa Sousa Prieto en El Campillo: Manuel Romero Fernández, ‘El Loco’, un trabajador incansable que, siempre impregnado por su mono azul, ha regalado su vida a los demás, que fundó, desde la nada, una asociación que hoy integran cerca de mil socios. Y desde la humildad, infinita. Su salud le impidió estar en un acto en el que no quería ser protagonista, pero participó, con su perenne mensaje, el de agradecimiento a cuantos le han apoyado en el camino que emprendió junto a su compañera, su esposa Teresa. Lo que no sabe ‘El Loco’ es que son éstos los que dan gracias por haberle conocido, por haber sido destinatarios privilegiados de sus cariñosos saludos, construidos por esa particular sucesión de improperios que, como expresó el directivo de AFA Fernando Suárez en su discurso, cuando provenían de sus labios, emanaban como los más dulces halagos.

La gala flamenca de AFA homenajea a Manuel Romero ‘El Locomotoro’

La gala flamenca de AFA homenajea a Manuel Romero ‘El Locomotoro’

José Luis Diéguez, la Peña Flamenca de Nerva, Aires del Sur, el Taller de Baile Violeta Simarro y los guitarristas Pablo Llamas, Juan Tejada y Claudio Guerrero, en el Teatro Atalaya (20:00 horas)

EL CAMPILLO. La Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer (AFA) de El Campillo organiza mañana una nueva Gala Flamenca benéfica que, bajo el lema ’Luchando contra el olvido’, servirá de homenaje al fundador y presidente de la entidad durante sus primeros ocho años de vida, Manuel Romero Fernández ‘El Locomotoro’. El espectáculo, en el que participarán artistas de renombre como el cantaor campillero José Luis Diéguez, la Peña Flamenca de Nerva, el grupo Aires del Sur, el Taller de Baile Flamenco de Violeta Simarro y los guitarristas locales Pablo Llamas y Claudio Guerrero, sin olvidar a Juan Tejada, comenzará a partir de las 20:00 horas. El lugar, el Teatro Municipal Atalaya.

Una primavera bajo la batuta del ‘Capitán Franela’ y mucha ‘Humarea’

Una primavera bajo la batuta del ‘Capitán Franela’ y mucha ‘Humarea’

Cientos de jóvenes campilleros invadieron el Parque Los Puentes en la III Fiesta de la Primavera con la que Juventudes Socialistas promocionó a músicos locales

EL CAMPILLO. La estación de la hermosura, del colorido, de las florecientes azucenas (y también de las alergias), irrumpió con especial énfasis el pasado fin de semana en El Campillo. La III Fiesta de la Primavera, organizada por la Agrupación Municipal de Juventudes Socialistas (JSA), daba la bienvenida a la época del año que se asoma con el ocaso de cada marzo y la aurora de abril para dejar en el olvido el lóbrego invierno y el otoño caduco. Cientos de jóvenes del núcleo minero y del resto de la Cuenca se dieron cita, en medio de este marco embriagador, en el Parque ‘Los Puentes’, en una celebración que, a su vez, sirvió de trampolín, de escaparate, para la promoción de artistas locales.

La antigua Salvochea emitía así su canto a la primavera, al tiempo de las alegrías, las romerías y las sonrisas perennes, alimentadas por magnánimos rayos de sol que fulminaban con sus destellos resplandecientes todo atisbo de grises pasados. Y lo hacía al son de la batuta, bajo el calor, de ‘Capitán Franela’, y con mucha ‘Humarea’, los nombres de los grupos que, comandados por los campilleros Fran Arroyo, ‘Ranzet’, en el caso del primero; e Isidoro Martín, ‘Isi’, y Carlos Romero, en el del segundo, se consagraron como firmes promesas de la música en un encuentro que, pese a que sólo cumplía su tercera edición, alcanzaba ya la mayoría de edad.

Ambas actuaciones, impregnadas de tonos de compromiso con la tierra minera, estamparon con letras de oro el éxito de una fiesta con la que el brazo juvenil del PSOE tendía la mano a la lucha de todos, a la participación, a la convivencia, a la rebeldía contra la injusticia, a la igualdad de oportunidades, a la solidaridad. Unos valores que, no sin antes engordar con la exquisita paella elaborada por los maestros de cocina José Antonio Aguilar y Paco Bermejo, emanaban con fuerza de las canciones de ‘Humarea’, con su ‘Niña de madera’, y del rap-rock de ‘A cero’, la nueva maqueta de ‘Capitán Franela’, arrebatada de las manos de sus integrantes por un público que, incluso, reclamó la firma de dedicaciones sobre sus carátulas.

No sólo El Campillo, sino también su contexto más inmediato, la Cuenca Minera, se erigió en el protagonista, como se puso de manifiesto en ‘Sobre el pobre cobre’, los últimos versos que regaló un inspirado Ranzet y que actuaron como símbolos de la conjura de los jóvenes de la comarca para sacarla del letargo en la que la dejó inmersa el hundimiento del monocultivo de la mina. La misma que hoy, como complemento de las vías alternativas de diversificación que dibujan en el horizonte los desdobles de la N-435 y la A-461 y el Parque Empresarial y Tecnológico proyectados para la zona, devuelve un haz de esperanza a la tierra que acuna a las rojizas aguas del Tinto.

'Sobre el pobre cobre', Ranzet:

Sobre el pobre cobre, anhelado por los nobles,

cayeron cadáveres por trabajar horario doble,

por asfixia, cansancio... muertes por tu avaricia,

por dejar morir, por ti y tu puta codicia.

 

¿Cuántos hombres se piraron?,

¿cuántos nombres suspiraron?,

¿cuántos revolucionarios sin piedad fusilaron?;

está claro, libertad no es la palabra:

las minas son riquezas con mil muertos a la espalda.

 

Mi abuelo estuvo allí, sabed que tuvo suerte,

explosiones e inhalaciones pudieron darle muerte,

como le dieron a otros... qué más os da a vosotros,

alejados del peligro no queréis ni voz ni voto.

 

Pido soluciones pa’ la cuenca y su futuro,

guardad los talonarios, no nos vendemos por dos duros...

es duro, pero algo tengo seguro,

 mi cuenca es libertad y traspasa cualquier muro.

‘Capitán Franela’ y ‘Humarea’ actuarán en la III Fiesta de la Primavera de El Campillo

JSA contribuye así a la promoción de músicos locales de la talla de Fran Arroyo, Isidoro Martín y Carlos Romero. La cita, en el Parque Los Puentes, el próximo sábado

EL CAMPILLO. La III Fiesta de la Primavera promovida por la Agrupación Municipal de Juventudes Socialistas (JSA) de El Campillo-Salvochea contará con la actuación de los grupos ‘Capitán Franela’ (rap-rock), que, con el campillero Fran Arroyo al frente, presentará su nueva maqueta, ‘A Cero’; y de ‘Humarea’, de Isidoro Martín ‘El Isi’ y Carlos Romero. La cita, con la que el brazo juvenil del PSOE persigue promocionar a los jóvenes talentos locales y, al mismo tiempo, la dinamización sociocultural del núcleo minero, el próximo sábado 9 de abril en el Parque Los Puentes.

Los conciertos de ambos grupos, estipulados para el cierre de la tarde, suponen la gran novedad con respecto a las ediciones anteriores de esta celebración con la que se da la bienvenida a la estación de las alergias y el buen tiempo. Una fiesta que, al igual que en las ocasiones precedentes, arrancará en torno a las 12:00 horas con un programa completado por la degustación de una paella (hora feliz de cerveza incluida), juegos populares, gymkhanas y concursos y que continuará por la madrugada con la animación de Maíto.

Juventudes Socialistas organiza esta tarde el II Campeonato de Ajedrez de El Campillo

El torneo se desarrollará a partir de las 18:00 horas en la Casa del Pueblo, donde defenderá su título Miguel Ángel Ortega · La inscripción, a partir de las 17:30

EL CAMPILLO. La Agrupación Municipal de Juventudes Socialistas (JSA) de El Campillo-Salvochea organiza esta tarde, a partir de las 18:00 horas, su II Campeonato de Ajedrez en la Casa del Pueblo, donde el riotinteño Miguel Ángel Ortega defenderá su título después de que en la primera edición se impusiera a los hermanos Pablo, Víctor y Fernando Pineda Ortega, Francisco Vázquez, Florencio Monterrubio, Fernando Pineda Luna, Francisco Javier Domínguez Díaz y Emilio Marín, entre otros. La inscripción al torneo, con una cuota simbólica de 2,00 euros, podrá hacerse hoy mismo en la sede del PSOE de El Campillo, desde las 17:30 horas. Los premios, trofeos para los dos primeros clasificados en una iniciativa que, enmarcada en el programa de actividades con el que los jóvenes socialistas contribuyen a la dinamización sociocultural del núcleo minero, persigue la recuperación de un deporte con tradición en la localidad salvocheana.