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Pablo Pineda

El Campillo

Las entradas para el carnaval salen a la venta mañana

Las entradas para el carnaval salen a la venta mañana

El precio de cada billete asciende a 4 euros, el mismo que en la edición anterior · Podrán comprarse el miércoles y el jueves a partir de las 18 horas

EL CAMPILLO. Las entradas para acudir a las diferentes actuaciones del carnaval 2008 de El Campillo salen a la venta mañana, miércoles 30 de enero, a partir de las 18 horas, por un precio de cuatro euros, el mismo que en la edición anterior. Un día después volverá a abrirse la taquilla para dar salida al resto de billetes de las alrededor de 350 butacas que configuran el patio y el gallinero del Teatro Municipal Atalaya. Los componentes de las seis agrupaciones, por su parte, tienen reservadas, previo pago, dos entradas a repartir entre los tres días en los que se subirán al escenario. Para el último día, el viernes 8 de febrero, según informó el concejal de Patrimonio, Hacienda, Cultura y Festejos, Antonio Félix Torrado, el Ayuntamiento regalará una entrada a los miembros de las tres comparsas y las tres chirigotas que participan este año en las carnestolendas campilleras, con el fin de que puedan disfrutar del repertorio de sus compañeros.

Seis agrupaciones calientan motores para el carnaval

Seis agrupaciones calientan motores para el carnaval

El ensayo general de las comparsas y chirigotas mineras, el preludio de las actuaciones en el Teatro Atalaya de los dos próximos fines de semana

EL CAMPILLO. Después de que en 2007 el número de agrupaciones locales se viera reducido a cuatro, el carnaval de El Campillo se recupera en parte con el retorno de una chirigota y una comparsa femenina y la aparición en escena de ‘Bienaventurados’, una nueva comparsa que cubre el hueco dejado este año por los clásicos ‘Soldaditos de plomo’. En total, son seis las formaciones que se subirán los dos próximos fines de semana a las tablas del Teatro Municipal Atalaya, un número que, no obstante, aún se halla lejos de la decena de conjuntos que llegó a subirse al escenario de las carnestolendas campilleras en ediciones anteriores.

El tradicional ensayo general del pasado sábado, celebrado en los locales cedidos a las distintas comparsas y chirigotas, en la planta alta del antiguo colegio público, y en el ‘Socavón’ de la Peña ‘Los Perendengues’ se ha erigido, como cada año, en el preludio de una de las fiestas con mayor arraigo entre la población minera. Las agrupaciones calentaban motores ante el numeroso público que suele acudir a este evento con el fin de comprobar el nivel y familiarizarse con las letrillas, siempre escritas desde la base de la crítica y la ironía propias de la que emerge como la feria de la libertad.

Una vez finalizado este primer envite, arranca la cuenta atrás para las media docena de formaciones carnavaleras de El Campillo, las cuales se subirán por primera vez al escenario el próximo viernes 1 de febrero, a partir de las 20.30 horas, tras el pregón que pronunciará el maestro y músico campillero Manuel Pérez. El sábado 2, a las 17.30 horas, y el siguiente viernes, a las 20.30 horas, se celebrarán dos nuevas actuaciones. Ya el sábado 9 de febrero, el colorido y los sones de las carnestolendas saldrán a la calle con el desfile y el posterior baile de disfraces para, un día después, procederse a la clásica rotura y entierro del cántaro.

La novedad radica este año en el homenaje que el Ayuntamiento rendirá a los carnavaleros campilleros que cumplen 20 años sobre el escenario mediante la entrega de una insignia de plata bañada en oro con la forma de un cántaro. Los primeros en recibir este galardón por su participación en estas fiestas serán Francisco Javier Sánchez Rubio, Juan Vicente Pazos Pérez y Juan Díaz Patricio (de la Peña Carnavalera ‘Los Perendengues’) y los hermanos Luis Emilio y Juan Antonio Matos Carranza y Fernando Pineda Ortega (de la Peña Carnavalera ‘Los Diablos’).

En memoria de María Palomo

Los autores del nuevo libro de la Historia de El Campillo homenajean con el siguiente texto a esta campillera que aportó a la publicación los avatares de su vida:

Conocimos a María Palomo cuando nos concedió una entrevista sobre sus recuerdos de la guerra y posguerra para un libro que preparábamos sobre la historia de El Campillo, con motivo del 75 aniversario de su segregación de Zalamea la Real.

Los autores buscábamos a personas que hubieran vivido aquellos acontecimientos y nos relataran alguna experiencia en primera persona. Pero María Palomo nos ofreció mucho más que eso.

Encontramos a una mujer que adoraba a su familia, sus recuerdos y a tantas personas queridas que le habían faltado muy temprano: perdió a los 12 años a su padre; a los 15, a su hermano; a los 27, a su marido; y a los 48, a su madre.

Nos contó que era nieta de un superviviente de la guerra de Cuba que, después, fue el primer maestro de la zona. Nos explicó que su madre, a la que recordaba con entrañable admiración, tenía “la letra inglesa perfecta”, por lo que todo el mundo la requería para sus escritos oficiales o importantes. Que su abuela hacía guantes tan exquisitos que le encargaron 365 -uno para cada día- para la reina Victoria… Y así,  infinitos pequeños detalles, quizá alguno idealizado, guardados celosamente por una persona que se había quedado demasiadas veces sola. Con demasiadas pérdidas y acompañada de sus recuerdos.

Su memoria era sorprendente, dándonos fechas exactas y nombres completos de tantos familiares o vecinos sobre los que hablamos. Pero si algo fue conmovedor y revivido con increíble actualidad, fue la despedida de su padre.

Cuando cayeron las primeras bombas en El Campillo, que fueron el primer anuncio de la guerra, todos huyeron a los túneles de la mina. Ella y su madre, también. Y en esa circunstancia, recordaba con admirable ternura, cómo su padre les había llevado un colchón, que colocó entre las traviesas, para que pudieran dormir mejor. Un colchón que arrastró por todo el pueblo y por todos los pisos de la corta para su esposa y su niña y que ella nunca olvidó.

Cuando nos habló con cara aterrorizada de que en el Casino metían a los hombres y “se hacían tormentos”, nos explicó que ella iba pidiendo y cuando los veía entrar, pensaba: “Otro que van a matar”..., pero que su padre le decía: “no llores, hija, no llores”. El final de la relación con ese padre tan querido fue lo más doloroso que pareció revivir y nos lo dijo así: “Estoy viendo a mi padre comiéndose un racimito de uvas, subiendo al camión a donde lo obligaron, y diciéndome: Hija mía, vete para casa. Después, a mi madre le dijeron que creían que había muerto en la guerra de España. Ahí  murió mi padre y ya no lo vi más”.

María Palomo nos decía que lo estaba viendo todo como en una película. Nos contagió su recuerdo herido y su amor intacto por los suyos. Hoy ella ya no está con nosotros, pero ese día en que tuvimos el privilegio de conocerla y nos habló sin reservas también permanece intacto en nuestra memoria.

Te deseamos que descanses ya, María. Hasta siempre, María.

María Dolores Ferrero Blanco, Cristóbal García García y José Manuel Vázquez Lazo.

¡Sólo faltan las mujeres!

¡Sólo faltan las mujeres!

Los jubilados y pensionistas de El Campillo encuentran en el centro de día El Amparo un punto de ocio y convivencia en el que invertir su merecido tiempo libre

EL CAMPILLO. Tiempo libre, ése es el bien más opulento y magnánimo por el que se puede identificar al colectivo de jubilados y pensionistas. Un más que merecido tesoro para la inmensa mayoría de los campilleros, fruto de una larga trayectoria de años, una vida entera, dedicada al duro trabajo característico del tajo del cobre, de una mina sobre la que, en una época no muy lejana en el horizonte, desparramaron incontables litros del noble sudor de su esfuerzo y sacrificio, en la que depositaron sus legítimas esperanzas e ilusiones de bienestar, enfocadas, sobre todo, hacia sus hijos, para los que querían un porvenir labrado mediante la preparación académica a la que ellos nunca tuvieron acceso, de la que las circunstancias les mantuvieron alejados. Y para gastar esa renta inmaterial, la herencia de la ausencia de obligaciones laborales, los mayores disponen en El Campillo del centro de día El Amparo, un punto de encuentro, un espacio en el que recordar, al lado de los compañeros de siempre, los avatares vividos, las anécdotas del pasado. Todo ello, bajo el susurro de las fichas de dominó que se remueven sobre la mesa o las cartas que un amigo baraja para dar comienzo a la primera mano, mientras otros anhelan la carambola perfecta sobre el tapete verde del billar.

Horas de asueto junto a los suyos, de cafés, tapas, copas de vino, bailes, fiestas, risas, lecturas, charlas y discusiones, de, en definitiva, buenos momentos para endulzar la última fase de la existencia, la de la armonía, la calma, la reflexión, la nostalgia. Así transcurren las jornadas para los jubilados y pensionistas de la localidad minera, la misma que los ya casi octogenarios vieron independizarse de Zalamea la Real en 1931, al calor de la Segunda República, bajo la denominación de Salvochea. Con este fin, para su disfrute, se acometió la ampliación de un centro que, hasta no hace mucho, se limitaba al recinto de una cantina en la que unos pocos hombres jugaban sus partidas, un lugar, en términos implícitos, negado a la mujer en el marco de una sociedad, de una generación, anclada en los estereotipos y prejuicios de los años de las apariencias, de la carencia de libertad. La misma tradición que actúa hoy como obstáculo para el alcance de la meta marcada: atraer a las féminas a un centro levantado también para ellas, lejos de aquel habitáculo en el que la oferta no buscaba satisfacer sus demandas.

Las instalaciones, ahora, dan cabida a ambos sexos. Los dos tienen espacio para dar rienda suelta a sus aficiones, a su imaginación, para interaccionar, para romper las barreras que en otros tiempos les daban un papel estricto, opuesto y desigual. Salas de televisión, de baile, de juegos de mesa, de billar... esperan cada día la llegada de usuarios, con independencia de su condición, de su género, ya sea masculino o femenino. Pero las primeras, al menos parte de ellas, no terminan de dar el paso, de enterrar la tradición, de salir de la maraña de las tareas domésticas y lanzarse con valentía a un centro de día en el que convivir, en el que colmar de plenitud, de felicidad,  el regalo de la última etapa. Talleres de costura y de pintura o clases de gimnasia y mantenimiento e, incluso, ordenadores con conexión a Internet son algunas iniciativas previstas como incentivos para la generalización de la presencia de mujeres en el que se erige en un segundo hogar para el mayor.

Son los mimbres de años de esfuerzo que comenzaron a principios de los 80, cuando los propios concejales de la primera Corporación municipal elegida tras la restauración de la democracia destinaron las austeras asignaciones económicas que les otorgaba su cargo público para levantar un edificio en ruinas. La anexión del antiguo consultorio médico y las sedes de los sindicatos UGT y CC.OO. supusieron luego un importante paso que continuará con la suma del actual Juzgado de Paz, una vez que éste se traslade para propiciar que la sala de billar pase a la planta baja. Todo, para disponer, en proporción al número de habitantes, como sentencian desde El Amparo, del “mejor centro de día de la provincia”.

Francisco Javier Cuaresma, aspirante andalucista al Senado

Francisco Javier Cuaresma, aspirante andalucista al Senado

La designación, un reconocimiento por los resultados obtenidos el 27-M, se suma a la inclusión de Susana Rivas Pineda en la candidatura socialista al Parlamento andaluz

EL CAMPILLO. El portavoz del Grupo Mixto en el Ayuntamiento de El Campillo, Francisco Javier Cuaresma (PA), forma parte de la candidatura andalucista al Senado, junto al representante nacionalista en el Consistorio de Rosal de la Frontera, Rafael González, y el secretario provincial del PSA, Pedro Rodríguez Calero. La designación de Cuaresma emerge como un claro reconocimiento por los resultados obtenidos por el PA en las elecciones municipales en El Campillo, en el marco de un contexto de crisis orgánica que desembocó, para los nacionalistas, en la pérdida de alcaldías como las de Isla Cristina, El Cerro de Andévalo, Rociana del Condado, Jabugo o Trigueros.

Por otro lado, la lista con la que la coalición PA-PSA aspira a conseguir un parlamentario andaluz el próximo 9 de marzo queda encabezada por el presidente de la gestora del PA de Huelva, Francisco Ramos, la dirigente del PSA Soledad Mesa y el edil del PA de Isla Cristina Gerardo Orta. Mientras, la representante del PSA Mercedes Manito ocupa la primera posición de la, en principio sin opciones, candidatura nacionalista al Congreso de los Diputados, donde también aparece, en el tercer puesto, la concejal campillera del PA Sonia Ruiz, por detrás del portavoz andalucista en el Ayuntamiento de Lepe, Manuel Jesús González.

La aparición de dos campilleros en las candidaturas andalucistas al Senado y al Congreso de los Diputados se suma así a la ya anunciada inclusión de la que fuera concejal de Juventud del Consistorio de El Campillo en el mandato 1999-2003, Susana Rivas Pineda, en el quinto puesto (con claras opciones de salida, debido a que el PSOE de Huelva cuenta en la presente legislatura con siete diputados en la Cámara regional) de la lista socialista al Parlamento de Andalucía.

El Campillo flamenco rinde homenaje a Antonio ‘El Palmero’

Un amplio elenco de artistas locales y de pueblos de los alrededores participaron el sábado en una completa gala en el Teatro Municipal Atalaya

EL CAMPILLO. El Campillo flamenco se atavió de gala el pasado sábado para rendir homenaje al veterano artista local Antonio ‘El Palmero’. Más de tres horas de cante, baile y exhibiciones de guitarra puestas en escena  sobre las tablas del Teatro Municipal Atalaya por un amplio elenco de maestros campilleros y de los pueblos aledaños convirtieron al que se erige en una de las esencias de la cultura andaluza en el claro protagonista de la jornada campillera, en el marco de un recital dedicado a ‘El Palmero’ en reconocimiento por la aportación realizada, a través de su voz, al mundo del flamenco de la localidad minera.

Juventudes Socialistas entrega regalos de Reyes a los niños inmigrantes

La iniciativa se enmarca en la línea solidaria del brazo juvenil del PSOE campillero, que persigue la igualdad y la integración de los más desfavorecidos

EL CAMPILLO. La agrupación local de Juventudes Socialistas (JJ.SS.) de El Campillo entregó en la madrugada de Reyes Magos una decena de regalos a los niños inmigrantes que residen en el municipio minero, en su totalidad, de nacionalidad búlgara. La iniciativa, que ha absorbido un presupuesto de cerca de cien euros, gastados de forma íntegra en los comercios locales, se enmarca en el plan de acciones solidarias del brazo juvenil del PSOE campillero, ideado con la meta de favorecer la igualdad y la integración social de los sectores de población más desfavorecidos. Para ello, los jóvenes socialistas contaron con la colaboración de las tres personas que encarnaron a sus majestades de Oriente en la cabalgata del municipio, quienes, después de recorrer las calles de El Campillo y Traslasierra y dejar los obsequios del Ayuntamiento a los discapacitados psíquicos atendidos en las instalaciones de Aspromin, visitaron las distintas viviendas habitadas por extranjeros para hacer entrega de cada uno de los regalos. El objetivo de JJ.SS., evitar que algún menor quedara al margen de la fantasía y la ilusión propias de la noche más mágica y anhelada del año.

La Banda y los campanilleros, broches de una Navidad cerrada por la cabalgata de Reyes

La Banda y los campanilleros, broches de una Navidad cerrada por la cabalgata de Reyes

Los dos conciertos clausuraron un programa que ha contado con obras teatrales, espectáculos musicales, charlas literarias y torneos deportivos

EL CAMPILLO. Los conciertos de la Banda Municipal de Música y de diversos grupos de campanilleros actuaron los días 28 y 29 de diciembre, en el escenario del Teatro Atalaya, como los broches del programa cultural de Navidad de El Campillo, clausurado por la tradicional cabalgata de Reyes Magos en la tarde del 5 de enero.

La adaptación de T. Ricketts de Pirates of the Caribbean; la versión de James Curnow de Schindler´s List; En un mercado persa, de Albert W. Ketelbey; y La leyenda del beso, de Soutullo y Vert, configuraron la primera parte de la actuación de una Banda Municipal campillera que, creada en 2002 y dirigida por Lourdes Castilla, cuenta con unos cuarenta integrantes. Casse Noisette, el vals de las flores de Tchaikovsky; Disney Favorites, adaptado por Bdo Lowden; Disney Fantasy, de Ndohiro Iway; y Christmas Favorites, de James Swearingen, fueron las composiciones musicales de la segunda fracción del espectáculo.

Un día después, los villancicos de los ‘Campanilleros de Paterna’ (premio en 2004 y 2005 al Mejor Pasacalles del Concurso Provincial que cada año se celebra en la Casa Colón de la capital onubense), los ‘Campanilleros de Corte Concepción’ (primer premio en el Concurso Provincial de Villancicos y en el Concurso de Minas de Riotinto, así como Onubenses del Año en 2006) y el grupo riotinteño ‘Hogueras y Candiles’ pusieron en el Teatro Atalaya, tras un pasacalles y una parada en la Plaza del Ayuntamiento, las notas solidarias propias del espíritu navideño. La gala fue organizada en beneficio de la Hermandad de la Santa Cruz de El Campillo.

Ya sólo quedaba la magia de la cabalgata de Reyes Magos para poner el punto y final a la Navidad campillera, en la que, en el plano cultural, se han representado las obras de teatro Las habitantes, de Juan Ramón Utrera, y Pinocho, un género acompañado por el espectáculo ‘Música para salvar vidas’, protagonizado por un coro de niños huérfanos de Uganda, o la charla literaria del poeta moguereño Antonio Orihuela. De igual modo, en la Casa de la Juventud, a lo largo de las dos semanas de las fiestas, se han organizado campeonatos de tenis de mesa y de futbolín, tanto individual como por parejas.