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Pablo Pineda

El silencio humilde del talento

El silencio humilde del talento

Fernando Pineda Ortega, a sus 36 años, no sólo ha cumplido su sueño, la Licenciatura de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte (y compaginada con su trabajo), sino que lo ha escrito con las letras de oro del mejor expediente académico de su promoción, la 2006-2011, en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla · No se detiene, este veterano futbolista del Campillo C.F. con título de entrenador de un sinfín de disciplinas, que ya se diplomó en Educación Física en 1996 por la Onubense, cursa ahora un Máster en Rendimiento Físico y Deportivo

EL CAMPILLO. Sin hacer ruido, a paso lento, pero incesante, en silencio, como el caminante alumbrado por los versos de Antonio Machado, como el humilde peregrino que traza su propia senda, su propio recorrido, que dibuja su libertad, su poesía, sobre un lienzo de cadenas impuestas, de vertiginosas autovías hacia ninguna parte, hacia el abismo infinito, que huye de la esquiva fortuna para realizarse a sí mismo, para ser quien en realidad es. Su nombre, Fernando Pineda Ortega. Su última estación, con 36 años, el número uno en la carrera de su vida, la Licenciatura de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, el mejor expediente académico de su promoción, la 2006-2011, en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, la consagración como un nuevo talento de su amado pueblo, El Campillo, y de su querida comarca, la Cuenca Minera de Riotinto. Sin hacer ruido, en silencio.

Atrás queda, sin que lo efímero del premio acierte a difuminarlo, el esfuerzo, el infatigable afán de superación, las interminables horas de estudio, las decenas de miles de kilómetros por las cerradas curvas por las que serpean los 100 kilómetros que separan a la tierra bañada por las aguas rojas del Tinto de la antigua Hispalis, las jornadas inagotables de trabajo compaginadas con las clases, las madrugadas en vela, el insomnio autoimpuesto, el enclaustramiento indefinido frente a los apuntes, la ausencia perpetua entre los seres queridos. Todo ese cúmulo de sacrificios constituyen esa semilla, lejana y reciente a la vez, de la que hoy germinan sus frutos, un reconocimiento nunca perseguido, pero merecido, muy merecido.

Ésta es última parada, no la definitiva, de aquel adolescente enamorado del deporte con mayúsculas, de todas sus vertientes, al que le daba igual la disciplina que fuera. Fútbol-sala, fútbol, voleibol, voley-playa, baloncesto, balonmano, tenis, bádminton, pádel, ciclismo, atletismo, natación, ajedrez... En todas se sumergía, y de casi todas guarda algún trofeo en una vitrina que no da más de sí. Éste es el cierre dorado, el broche, a una etapa escrita con letras de oro por un joven que siempre, desde la niñez, desde sus andanzas por las calles de su pueblo, de su barrio, desde sus peripecias por Las Encinillas, desde sus primeras clases de gimnasia, “como las llamábamos”, con su maestro Domingo, tuvo clara su vocación. No le embargó, por tanto, la más mínima duda al tomar, en su último año de bachiller, la decisión más trascendental, la que, para bien o para mal, condicionaría su devenir, la que le iba a conducir hacia su futuro: se matriculó en la Diplomatura de Magisterio, en su especialidad, la de Educación Física.

La acabó, en la Universidad de Huelva, entre 1993 y 1996, y fue entonces cuando alumbró su sueño: la Licenciatura. Sin embargo, la ilusión, pronto, se tornó en utopía. Superó, tras duros meses de entrenamiento y después de calibrar sus posibilidades con éxito en el examen práctico de las oposiciones de maestro, unas exigentes pruebas físicas en Granada. Una altura reservada sólo para el listón de unos cuantos elegidos. Pero, al adolecer de la falta de una calificación elevada en su título de Magisterio (tampoco le era suficiente la de BUP), se quedó sin plaza. Era el año 1997. Ahí empezó su odisea. Se retiró un tiempo, aunque sin abandonar su anhelo. Sin dejar de engrosar su currículum con cursos de todo tipo, siempre vinculados a la Educación Física (es difícil encontrar un deporte del que no tenga el título de entrenador) y tras diversas experiencias laborales (la primera, como socorrista en el parque acuático de Cartaya), halló empleo en el Servicio Deportivo Agrupado (SDA) de la Zona Centro.

La idea permanecía intacta, seguía muy viva en su cabeza. Esperaba su oportunidad y llegó. En 2006, la Universidad Pablo de Olavide ya había registrado la Licenciatura de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte entre su listado de titulaciones. Dio un paso al frente: emprendió una travesía por el Grado Superior en Animación de Actividades Físicas y Deportivas, un ostracismo, un destierro obligado de dos años del que necesitaba salir con la máxima nota, pues, de lo contrario, se le volvería a escapar el tren, y quizás ya fuera el último. Lo selló con un sobresaliente cum laude. Ingresó en la facultad, en el primer curso, como el alumno con la calificación más alta de cuantos procedían del módulo, algo que le otorgó el derecho a una beca especial. Una pedalada que este barcelonista empedernido y veterano carnavalero que nunca falta a su cita con el febrero campillero mantuvo constante durante los cinco años siguientes. El desenlace, su inclusión entre la elite, entre el siempre restringido elenco de talentos, de expertos, de referentes reales, en una materia concreta, en su caso, la del Deporte.

Su día a día, en cambio, sigue inalterable, en silencio, alejado de todo atisbo de vanidad, de actitudes presumidas para las que su logro le habilitaría con creces. Él no es así. Tras conocer la confirmación de una noticia que vaticinaba desde hacía tiempo sin ni siquiera comentarlo, fue a su trabajo, como cada mañana, con su humildad, con satisfacción, pero siempre interior, sin hacer mención alguna a ello. Así siguió hasta que la relevancia del acontecimiento estalló, hasta que ya no pudo retenerla más. Ni siquiera entonces cambió un ápice. Hasta se exime de toda culpa, porque su magnanimidad es tal que deriva todas las felicitaciones a quienes no han hecho más que acompañarle, a quienes, sin él saberlo, dan gracias por el privilegio de tenerlo a su lado y de haberlo conocido, a su familia, a sus padres, a sus hermanos, a su novia, a sus amigos, a sus compañeros de clase y, en especial, a quien, aunque ya no está, sigue muy cerca, su abuela Coro.

Su nueva meta, el Máster en Rendimiento Físico y Deportivo

Sin tiempo de digerir el resultado, no se detiene. Fernando Pineda Ortega afronta desde este curso un nuevo reto: el Máster en Rendimiento Físico y Deportivo, un prestigioso título oficial de posgrado para el que obtuvo, gracias no sólo a su expediente académico en la Licenciatura de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, sino también a su extenso currículum, la única beca íntegra que ofrecía la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla.

El veterano capitán del Campillo CF ansía devolverlo a Preferente antes de su adiós…

Pese a ser un deportista nato, no aterrizó en el mundo del fútbol, en el de la competición, hasta los 25 años. Casi once años después es el veterano capitán del Campillo CF, en el que recaló en la temporada 2003-2004, cuando la escuadra blanquiazul aún estaba en Regional Preferente. Defendía así los colores de su pueblo después de hacer historia en Primera Provincial con el Deportivo Campofrío, al que, junto a otros jugadores campilleros, llevó a disputar la fase de ascenso. Hoy, con 36 años, cuando ya vislumbra el final de su carrera deportiva, aunque sin dejar de resistirse a su adiós, sólo tiene algo en mente: ayudar a devolverlo al lugar donde estaba cuando llegó, en la máxima categoría del fútbol provincial.

… y entrenar luego a los más pequeños

Fernando considera clave inculcar los valores del deporte a los niños. Cree con firmeza en ello. De hecho, él mismo recuerda con especial cariño a su primer maestro de Educación Física, de gimnasia, como uno de los responsables de lo que hoy es. Quizás sea por eso por lo que le encanta su trabajo en el SDA de la Zona Centro, porque le permite hacer lo que más le gusta, enseñar a los jóvenes, a los adolescentes, a los escolares, acercarles las distintas disciplinas y la importancia de la convivencia, la deportividad, la amistad, la solidaridad, por encima de la competitividad. Por ello, en cuanto la edad ya no le perdone y le obligue a colgar las botas, la siguiente tarea que tiene anotada en su agenda es entrenar a los más pequeños. Ya tiene experiencia, puesto que ya fue el técnico del equipo femenino de la Escuela Municipal de Fútbol Base de El Campillo, un combinado que brilló en la provincia y del que salieron magníficas jugadoras. Recuperarlo también está entre sus prioridades.

Talismán para el Barça

Los colores azul y grana también ocupan un importante hueco en el corazón de Fernando. Es del Barça, como su padre y sus dos hermanos. Pero no es un simple aficionado. Se ha convertido en los últimos años en un verdadero talismán para el conjunto culé. Dos veces ha estado en las gradas de la final de la Champions League y en las dos ocasiones ha levantado su equipo la Copa. La primera vez fue en París, en 2006, ante el Arsenal; y la segunda, en Londres, en 2011, ante el Manchester United. En medio hubo otra, la de 2009, aunque para aquella cita se quedó sin entrada. Eso sí, lo intentó.

Cántaro de oro y plata del carnaval campillero

Hablar del Carnaval de El Campillo, de la historia de la fiesta de la libertad, de la sátira y la ironía, de la voz del pueblo, es hacerlo de la peña Los Perendengues, la más antigua, de Los Califas, ya retirados, o de la comparsa de Los Diablos. A esta última pertenece Fernando Pineda Ortega, un fijo del febrero salvocheano, de las tablas del Teatro Atalaya, desde que su reunión de amigos se disfrazara en 1989 de los atletas de Seúl. Desde entonces, la agrupación no ha dejado de subirse al escenario; eso sí, con inevitables cambios de integrantes entre sus filas a causa de circunstancias laborales o de cualquier otra índole, pero siempre ha participado. Tres de sus componentes, no obstante, no han faltado a ninguna cita. Entre ellos, Fernando, quien, en consecuencia, recibió en 2008 la insignia más preciada que puede portar un comparsista o chirigotero campillero, el cántaro de plata y oro que acredita una trayectoria de, al menos, 20 años de máscara y disfraz. Ni siquiera su largo y duro periodo de trabajo, carretera y estudio a la vez (sin olvidar los entrenamientos y los partidos de cada domingo con su equipo) le ha impedido ensayar las letrillas durante meses para luego cantárselas a su gente. Ni él mismo sabe de dónde ha sacado el tiempo (seguramente, de quitárselo a los suyos), pero la verdad es que lo ha hecho. Todo un récord.

PA y PP trazan un Plan de Ajuste que destruye empleo y sube tasas e impuestos

El objetivo del equipo de Gobierno es recibir un crédito de 114.330 euros para el pago a proveedores que tendrá que devolver en 10 años al 5% · El PSOE vota en contra de unas medidas que no están justificadas en uno de los ayuntamientos “más saneados de Andalucía” · Susana Rivas advierte de que hay alternativas para que no sean los más débiles quienes paguen

EL CAMPILLO. PA y PP han trazado en el Ayuntamiento de El Campillo un Plan de Ajuste que contempla, entre otros apartados, destrucción de empleo (no hay despidos, pero se coarta la contratación), la externalización o privatización del servicio de guardería y subidas en el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) y en la tasa de las licencias urbanísticas, así como una mayor fiscalización del Impuesto sobre el Incremento de Valor de Terrenos de Naturaleza Urbana (Plusvalía). Unas medidas que vendrán acompañadas por el aumento del precio de los bonos y las entradas de la piscina y de las cuotas de alquiler de las instalaciones deportivas municipales, así como de una considerable reducción de las partidas reservadas al Área de Cultura y Festejos. El objetivo, la obtención de un crédito de 114.330 euros del Plan de ayuda para el pago a proveedores diseñado por el Gobierno conservador de Mariano Rajoy y que el Consistorio tendrá que devolver a un interés del 5 por ciento (el Banco Central Europeo ha entregado el dinero a la banca española al 1 por ciento) en 10 años, con dos de prórroga.

El primer capítulo que se verá afectado es el de gastos de personal. La poda implicará que, ya desde este próximo verano, no se contrate a nadie para la taquilla de la piscina municipal (se pierden dos puestos de trabajo de 28 horas semanales cada uno durante dos meses y medio). Con ello, las arcas del Consistorio ahorrarán 6.248 euros. Asimismo, el coste de los bonos y las entradas, que permanecía inmóvil desde su inauguración en 2003, se encarecerá un 10 por ciento. El reto es que el servicio se autofinancie. En la misma línea, el Ayuntamiento no cubrirá las plazas de los tres empleados públicos que se jubilarán entre 2015 y 2016, de modo que la plantilla municipal adelgazará (sus miembros tendrán que asumir una mayor carga de trabajo). Las cuentas se liberarán así de otros 95.000 euros. PA y PP defienden que no se despide a nadie, mientras que, desde el PSOE replican que, en cambio, sí se destruye y se deja de crear empleo, “precisamente, cuando más falta hace”.

La guardería es otra de las damnificadas. La alianza popular-nacionalista ha aprobado la externalización del servicio a través de dos posibles vías: un convenio con la Junta de Andalucía o la privatización de su gestión. Esto se saldará con una inevitable multiplicación de la simbólica cuota mensual de 18 euros que, desde los años 90, pagan los padres por la plaza de su hijo. Hasta ahora, la contratación de un monitor y un cuidador suponía a la Administración local un desembolso de 14.500 euros. Las tasas de los usuarios sufragaban 3.360 euros de esa partida. No es éste el único gravamen que soportarán los bolsillos de los campilleros a la hora de utilizar las instalaciones municipales, pues el equipo de Gobierno también incrementará en un 10 por ciento el precio del alquiler del campo de fútbol o las pistas de tenis. El presupuesto de Cultura y Festejos, por su parte, cae en 36.000 euros para quedarse en unos 50.000 euros.

La presión tributaria sobre la ciudadanía también se intensifica. El Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) ascenderá en El Campillo un 4 por ciento sobre lo previsto para los años 2012 y 2013. Éste es el canon extra que establece el decreto con el que el Gobierno de Mariano Rajoy (PP) impone subidas excepcionales de este recibo para hacer frente al déficit público. Un aumento de la contribución que se une al ya fijado por la revisión catastral acometida en 2011 y que se implantará de manera progresiva hasta el año 2021. Todavía hay más, el Ayuntamiento espera cobrar 1.200 euros más en 2012 y 2.400 más en 2013 por el Impuesto sobre el Incremento de Valor de Terrenos de Naturaleza Urbana (Plusvalía) tras la encomienda de su gestión al Registro de la Propiedad de Valverde del Camino. En último término, la tasa de las licencias urbanísticas pasará del 1,2 al 2 por ciento del presupuesto total de la obra a ejecutar, es decir, un 66,67 por ciento más cara.

Otras formas de hacer las cosas

Éstos son los recortes con los que el equipo de Gobierno que encabezan el andalucista Francisco Javier Cuaresma y la popular Manuela Caro, en forma de reducción de la plantilla municipal, de un mayor afán recaudatorio y de eliminación o adelgazamiento de los servicios públicos locales, cumple las condiciones establecidas por la Administración central, que exige el uso de la tijera como garantía de devolución del préstamo. Ante la unión de los ediles de PA y PP, el grupo socialista, aunque votó en contra, no pudo frenar esta batería de medidas de contención que redundará en una “pérdida manifiesta de la autonomía no sólo económica, sino también política” del Ayuntamiento. “Quedará, durante un periodo de 12 años, en manos de la intervención del Estado”, que, por tanto, “estará en disposición de exigir mayores sacrificios a la ciudadanía campillera”. En definitiva, “se condena e hipoteca” no sólo a la actual Corporación, sino también a las dos siguientes, a juicio del PSOE, “sin nada que lo justifique, pues, por mucho que traten de ocultarlo, han heredado uno de los consistorios más saneados de toda Andalucía, como lo certifican, incluso, algunos informes firmados por el propio alcalde”.

La máxima representante del puño y la rosa en el Ayuntamiento, Susana Rivas, lamentó que, “una vez más”, no se contara con la oposición para consensuar un Plan de Ajuste “que se nos ha explicado en diez minutos” y escuchar otras opciones. Rivas reconocía que, de no llevarse a cabo alguna acción, el Gobierno de Rajoy podría congelar la Participación en los Impuestos del Estado (PIE) y que, con eso, podría peligrar el pago de las nóminas. Ahora bien, añadía que “hay otras formas de hacer las cosas, sin que, como siempre, tenga que ser la ciudadanía la que pague”. Apuntó posibles alternativas: que el alcalde renuncie o se baje su sueldo de 33.936 euros brutos al año o la petición de un crédito para el pago a proveedores al margen del Plan de Rajoy, como ha hecho, por ejemplo, Berrocal. El portavoz de los nacionalistas, José Manuel Rodríguez, espetó que “este plan nos viene impuesto desde arriba, estamos atados de pies y manos”. Desde la bancada socialista le invitaron a un golpe de rebeldía, puesto que “sí estáis sometidos, pero al PP de El Campillo”.

A vueltas con la expropiación de Los Cipreses

La Seguridad Social reclama ahora el pago de 87.622,29 euros cuando el justiprecio inicial se fijó en 65.782,5 euros en abril de 2008 · PP y PA cuestionan el proceso abierto por la Corporación anterior y acusan al PSOE de mentir a la ciudadanía, porque el Parque “no es de propiedad municipal” · Los socialistas alegan que la titularidad pública del pulmón verde de El Campillo está garantizada por ser un espacio protegido

EL CAMPILLO. El Parque Los Cipreses vuelve al centro de la escena política de El Campillo. El equipo de Gobierno PA-PP cuestiona el proceso de expropiación forzosa  de uno de los enclaves más emblemáticos de la localidad (trámite que evitó que saliera a subasta pública) y acusa a la anterior Corporación y al PSOE, en particular, de engañar a la ciudadanía, puesto que “no es verdad que sea de titularidad municipal”. La mecha, la reciente llegada al Ayuntamiento de una carta con la que la Tesorería General de la Seguridad Social reclama el pago de 87.622,29 euros, 21.839,79 más que el justiprecio fijado en abril de 2008 y sufragado por la Diputación Provincial de Huelva a raíz de su compromiso de asumir el coste íntegro de la operación. Esta nueva circunstancia, a juicio de populares y andalucistas, amenaza con arrebatar al pueblo el que se erige en su pulmón verde a causa de la “nefasta gestión de los socialistas”.

Desde las filas del puño y la rosa, en cambio, aseveran que Los Cipreses no corren ningún peligro y lamentan que el PP genere una “alarma innecesaria” entre los campilleros ante un hecho que entra dentro de la normalidad de todo proceso administrativo de expropiación. De igual modo, el PSOE recuerda la imposibilidad de que el Parque sea destinado a un uso distinto al actual, al estar declarado como Zona Verde de Especial Protección y contar el Ayuntamiento con una cesión vitalicia, tanto del suelo como del vuelo, concedida en su día por la extinta MRT y sus antecesoras. Algo a lo que hay que añadir que las distintas edificaciones y actuaciones ambientales realizadas sobre su superficie son de propiedad municipal. “Su titularidad pública, en consecuencia, está garantizada”. De hecho, la parcela ya perteneció a la empresa Construcciones Zeitung, que la adquirió, aunque no libre de cargas con la Seguridad Social, junto a otro paquete de fincas en la subasta con la que la entonces Caja de Ahorros El Monte subastó los bienes embargados a la compañía minera en el momento de su liquidación.

Uno de los ejes de la discordia es la subvención de 65.782,50 euros otorgada hace ahora cuatro años por la Diputación. Ése era el justiprecio marcado en un principio para que el Consistorio pudiera incluir por fin Los Cipreses en su inventario de bienes patrimoniales y alejar para siempre la sombra de presuntos intereses especulativos de uno de los principales atractivos turísticos del término salvocheano. Esa partida ha permanecido depositada en una cuenta del Tesoro Público sin que la Seguridad Social la retirara, según el PP, porque fue ingresada sin concepto de destino. Un hecho que desmiente la ex alcaldesa y vicesecretaria general del PSOE de El Campillo, Encarnación Palazuelo, que asegura que fue el propio tesorero del ente supramunicipal quien, en compañía de la entonces secretaria del Ayuntamiento, entregó el cheque a Hacienda a nombre de la Seguridad Social.

El problema radica en que, como explica la ex regidora, la Seguridad Social consideraba bajo ese justiprecio. Se agarraba a una tasación propia (Palazuelo sostiene que ésta incluía bienes que pertenecían al Consistorio y que, por tanto, no debían tenerse en cuenta”) para demandar una cuantía mayor. Por ello, “dentro de su derecho a pelear por lo que consideraba justo”, apeló contra esa cifra (circunstancia que, no obstante, no detiene la adjudicación provisional). Y ahora solicita el pago, en lugar de aquellos 65.782,50, de 87.622,29 euros. La duda, entonces, está en si el beneficiario pudo no recoger el dinero de la cuenta del Tesoro Público, precisamente, por no estar de acuerdo con el importe inicial (ya sí lo ha cobrado, tras ser “rescatado” por la actual Corporación). Lo que no ha trascendido es si ya éste es un valor definitivo para culminar la expropiación o si el Ayuntamiento tiene la posibilidad de recurrirlo o negociar. Mientras, el equipo de Gobierno PA-PP ha solicitado a la Diputación que afronte el pago de la diferencia, esos 21.839,79 euros, así como de los 4.196,62 euros de la tasa del Registro de la Propiedad.

El Proteja y el T.E. Valora “no habrían podido actuar en el Parque si no fuera municipal”

Más allá del justiprecio definitivo, la socialista Encarnación Palazuelo ha querido defender la transparencia con la que se acometió la expropiación y ha aclarado que el Parque Los Cipreses sí es de propiedad municipal desde abril de 2008. Aporta para ello una prueba: los proyectos ejecutados en los últimos años por la Junta de Andalucía a través del Programa de Transición al Empleo (Proteja) o del Taller de Empleo (T.E.) Valora. Para que éstos fueran aceptados por la Administración autonómica “era un requisito indispensable acreditar con la documentación pertinente que el enclave pertenecía al Ayuntamiento”.

En concreto, los fondos del Proteja 2010 han permitido culminar el vallado integral del Parque, cuya última fase, que incluía el ensanchamiento de la avenida Los Cipreses para facilitar el acceso al Colegio Público de Educación Infantil y Primaria (CEIP) La Rábida, ha finalizado en las últimas semanas. El T.E. Valora se ha encargado de tareas forestales de conservación y mejora del recinto a lo largo de todo el ejercicio 2011. La primera iniciativa supuso la creación directa de seis puestos de trabajo; mientras que la segunda ocupó durante 12 meses a 24 desempleados de la Cuenca Minera de Riotinto.

El expediente de expropiación evitó la subasta de la Seguridad Social

El Ayuntamiento de El Campillo, bajo el equipo de Gobierno PSOE-IU, inició en diciembre de 2007 la apertura de un expediente de expropiación forzosa de los 75.180 metros cuadrados del Parque Los Cipreses para eludir así la subasta prevista por la Tesorería General de la Seguridad Social en el marco de la enajenación de los bienes de la extinta MRT, SA. El concurso, donde se habría abierto la puja con un precio de salida de alrededor de 100.000 euros, habría dejado en el aire la posible compra del pulmón verde de la vieja Salvochea por parte de manos privadas con un poder adquisitivo superior al de las arcas municipales. En el polo opuesto, una hipotética ausencia de licitadores habría permitido que el Parque pasara a dominio público de un modo completo por unos 60.000 euros, el 60 por ciento del valor de su tasación. La Corporación anterior optó por evitar el riesgo ante el “compromiso” de la Seguridad Social de no reclamar un justiprecio muy superior a esos 60.000 euros dentro del clima de colaboración y buenas relaciones manifestado por ambas partes. Parece que ese contexto ha cambiado.

La Quema de Judas ahuyenta las malas vibraciones en El Campillo

La Quema de Judas ahuyenta las malas vibraciones en El Campillo

El tradicional rito con el que se purifican las almas en el cierre de Semana Santa contó con la participación de 11 muñecos de trapo · El ganador, el que conmemoraba el centenario de la Constitución de 1812, la Pepa
 
EL CAMPILLO. La Quema de Judas despidió en la medianoche del pasado domingo la Semana Santa y el tiempo de Cuaresma en El Campillo. La participación, de récord. Hasta once muñecos diseñados con trapos viejos, ropas usadas, papeles de periódico y hojarascas, entre otros rellenos, ardieron en el patio del colegio ante un numeroso público para purificar las almas y ahuyentar las malas vibraciones del municipio minero.
 
El ganador, tras la deliberación de un jurado compuesto por miembros de algunas peñas carnavaleras, fue el Judas que conmemoraba el centenario de la Constitución de 1812, la Pepa, bajo la imagen de la chirigota de Cádiz ‘Viva la Pepi’. Su autora, Mari Ángeles Valiño Díaz (que también se adjudicó el primer premio en 2011 al crear una réplica del depuesto tirano libio Gadafi), se embolsó un cheque de 60 euros.
 
Los otros dos galardones, valorados cada uno con 30 euros, recayeron en un muñeco que encarnaba a la recién casada Duquesa Cayetana de Alba y otro que representaba a un minero ugetista que reclamaba la ansiada reapertura de la mina de Riotinto. Entre el resto de Judas se hallaban los personajes del Luisma y el Barajas (de la serie Aída), el tenista Rafa Nadal (que celebraba la consecución de una victoria tirado en el suelo), una flamenca o el dibujo animado Bob Esponja.
 
La Quema de Judas ponía el punto final a una semana de culto en la que las procesiones del Cautivo y la Dolorosa del Jueves Santo tuvieron que acelerar su ritmo ante la amenaza de lluvia. Acompañados por la Banda de Música de El Campillo, los pasos salieron de la Iglesia de Santa María de Jesús para ir directos hacia la Ermita, por lo que sólo pudieron discurrir por las calles Constitución y Granada.

El Campillo mete un pie y medio en la fase de ascenso

Los salvocheanos superan a domicilio a un Alosno que ve desvanecerse el sueño de la Regional Preferente

ALOSNO. El Campillo sueña y, a la vez, despierta al Alosno. Los mineros ganan en el Municipal El Real por 1-2, polémica incluida, y colocan un pie y medio en la fase de ascenso a Regional Preferente. Son segundos con 52 puntos (con dos choques más jugados que sus inmediatos perseguidores), cinco más que el Repilado (que cayó en el campo del líder, el Zalamea) y ocho más que el Alosno, que pierde la cuarta plaza tras los triunfos de Valverde y Beas y encara el tramo final, aunque con opciones, con un difícil calendario por delante. A los blanquiazules, en cambio, sólo les queda un partido por disputar, frente al Cerreño, a domicilio, al que podrían llegar ya con el billete asegurado.

Achuchaba el cuadro salvocheano en el inicio del envite. Ya en el primer minuto, un disparo a bocajarro de Darío se topa con una gran parada de Miguel Ángel. Era el aviso de lo que iba a ocurrir a los 10 minutos, cuando Justo aprovecha un rechace en el área y, de fuerte chut, supera al cancerbero local. No hubo reacción inmediata del Alosno, que no despertó hasta la media hora, con una falta que saca Juanito. Manuel David bloca con solvencia la pelota. Minutos más tarde, en concreto en el 38', la igualada, fruto de un fenomenal remate de cabeza de Yeyo a centro de Juan Ramón.

Aún habría más en el primer tiempo. Al borde del descanso, Darío, el veterano centrocampista blanquiazul, ve cómo el cuero, tras un tiro de falta, se marcha muy cerca del palo. Su ocasión tuvo réplica, puesto que, ya en el descuento, el alosnero Juan Ramón bota un golpe franco y el ágil arquero Manuel David mete una mano providencial cuando el balón ya se colaba en las mallas.

La segunda parte comenzó con el mismo decorado. Ahora bien, la primera oportunidad fue de tinte local. Nada más arrancar, balón suelto que le cae a Pilili y éste, de manera incomprensible, manda el balón muy alto. Lo tenía todo a su favor. Y las cosas del fútbol, de lo que pudo ser el 2-1 al 1-2. José Mari, en una posición más que dudosa, en un claro fuera de juego que no vio el trencilla, bate por bajo a Miguel Ángel para situar a los mineros otra vez por delante en el marcador. Se desvanecían las esperanzas de una escuadra que lideró la tabla durante una parte importante del campeonato.

Ya no se movería más el casillero, aunque no por falta de empeño del Alosno. Kaki disparaba desde fuera del área y el esférico acariciaba el larguero. No se rendían los de casa, que buscaban el empate. Bernardo lanzaba un chut desde media distancia y el cuero se estrellaba en el travesaño. Juan Ramón caza el rechace y, cuando estaba totalmente solo, lo envía a las nubes. Nadie lo podía creer, pero así fue. Ahí murió una contienda que ya sólo tuvo como protagonista al blanquizul Darío, que puso a prueba una vez más a Miguel Ángel, que respondió con un paradón. Los puntos volaban hacia El Campillo.

ALOSNO-CAMPILLO: 1-2

ALOSNO: Miguel Ángel, Santiago (Kaki), Rodri, Tacho, Dani, Delgado, Juan Ramón, Bernardo, Juanito (Juanfran), Pilili y Yeyo.

CAMPILLO: Manuel David, Jorge, Fernando Pineda, Coqui, Israel, Liberto, José Mari (Jero), Darío, Vizcaíno, Justo y Pino (Víctor).

Árbitro: Orozco Salguero. Muy mal. Amonestó a los locales Juan Ramón, Pilili y Yeyo; y a los visitantes Manuel David, Liberto, Coqui, Vizcaíno y Víctor.

Goles: 0-1, Justo (10’). 1-1, Yeyo (38’). 1-2, José Mari (55’).

Incidencias: Partido disputado en el Municipal El Real con poca entrada de público debido a la lluvia.

El PSOE obtiene una nueva mayoría absoluta en El Campillo

Los socialistas registran 692 votos, el 58,84%, en las Elecciones Autonómicas · El PP, con 265 sufragios, cae 4,52 puntos con respecto al 20-N · Si fueran Municipales, el puño y la rosa lograría siete concejales; el PP, dos; IU, uno; y PA, uno

EL CAMPILLO. El PSOE obtiene una nueva mayoría absoluta en El Campillo en las Elecciones Autonómicas del 25-M. Con 692 votos, el 58,84 por ciento, mejora en 3,42 puntos los resultados cosechados en las Generales del 20-N, cuando, con 711 papeletas contó con el respaldo del 55,42 por ciento de los sufragios (la participación entonces fue del 70,46 por ciento; ahora, del 64,82). El levantamiento de la bandera de la mina por parte del PP, con acusaciones directas a la Junta de Andalucía de trabar su reapertura, no ha tenido reflejo en las urnas salvocheanas, como tampoco en el resto de la Cuenca. Los populares se quedan en 265 apoyos, el 22,53 por ciento, lo que supone una caída de 4,52 puntos (y 82 votos) en sólo cuatro meses.

El otro vencedor de la cita con la democracia en la localidad minera es IU, que remonta hasta erigirse en la tercera fuerza política, por delante del PA, que ostenta la Alcaldía fruto de la alianza de sus cuatro concejales con los dos del PP (el grupo socialista tiene cinco). La coalición izquierdista sella una carta de 107 votos (9,09 por ciento), 30 más que el 20-N, y supera así a la formación nacionalista, que se estanca en 91 sufragios (dos menos que en las recientes Generales). Siete papeletas portaron las siglas de UPyD; cuatro, las del Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE); una, las del PACMA; otra, la de Escaños en Blanco (EB); y una última, la de Falange Española de las JONS. Siete votos en blanco y cinco nulos completaron un escrutinio en el que optaron por la abstención 641 electores.

Estos números, si se extrapolan a unas Elecciones Municipales, brindarían de nuevo al PSOE una mayoría más que suficiente para regir el Ayuntamiento de El Campillo, pues le otorgarían siete concejales (la misma cifra que alcanzó en 1999 y 2003). El PP, por su parte, conservaría sus dos escaños actuales (aunque se vería despojado de la posibilidad de ejercer funciones de Gobierno, así como de la primera Tenencia de Alcaldía que, a día de hoy, porta su líder, Manuela Caro); mientras que IU volvería a disponer de un representante en la Corporación local. La formación andalucista que encabeza Francisco Javier Cuaresma, por último, se desinflaría hasta quedarse con un solo edil (tres menos).

No muy diferente es el escenario dibujado en el resto de la Cuenca Minera, que vuelve a teñirse de rojo tras el 25-M. El puño y la rosa ha ganado los comicios autonómicos en los siete municipios de la comarca para sumar un cómputo global de 4.712 votos, el 53,01 por ciento; eso sí, con El Campillo como su bastión más destacado (es aquí donde los socialistas han firmado su mejor porcentaje). Enfrente se sitúa un PP que ha recibido el aval de 2.193 personas, el 24,67 por ciento. La candidatura de Diego Valderas (IU) ha acumulado en la tierra del nacimiento del Tinto un total de 1.431 sufragios (16,10 por ciento) y el PA se ha visto relejado a una posición circunstancial con sólo 198 votos (2,23 por ciento).

 Elecciones Autonómicas 25-M en la Cuenca Minera de Río Tinto

 

PSOE

PP

IU

PA

UPyD

Otros

Blanco

Nulo

Berrocal

113

100

43

0

0

3

2

3

El Campillo

692

265

107

91

7

7

7

5

Campofrío

245

123

55

5

7

5

1

3

La Granada

66

55

15

2

8

0

0

0

Minas de Riotinto

1.063

609

326

20

24

26

15

31

Nerva

1.520

615

416

71

53

23

13

56

Zalamea la Real

1.013

426

469

9

20

13

14

9

Total

4.712

2.193

1.431

198

119

77

52

107

Porcentaje

53,01

24,67

16,10

2,23

1,34

0,87

0,58

1,20

El Valero Rojas avala el asalto final a la fase de ascenso

El Valero Rojas avala el asalto final a la fase de ascenso

El Campillo se despide de su campo en la liga regular con una amplia victoria sobre el Aroche que le mantiene segundo de cara al tramo definitivo · Alosno y Cerreño, rivales directos, sus últimos rivales

EL CAMPILLO. El Francisco Valero Rojas avaló el asalto final del Campillo C.F. a la fase de ascenso a Regional Preferente. La victoria de los mineros en su último envite como local de la liga regular ante el Aroche por un amplio 4-0 les permite afrontar el complicado tramo definitivo como segundo clasificado. No será fácil mantener el pulso con sus rivales directos, pues, además de que sus inmediatos perseguidores tienen uno o dos partidos menos disputados, sus dos últimos compromisos serán Alosno y Cerreño, dos equipos que también aspiran al sueño de dar el salto a la máxima categoría del fútbol provincial. Y a domicilio. Sin embargo, el 0-3 cosechado en la Cuna del Fútbol ante el Riotinto el pasado 18 de marzo y el triunfo del domingo ante el cuadro arucitano, que dejan atrás la racha de cinco empates consecutivos, invitan al optimismo.

Poca historia tuvo el encuentro. Fue un mero trámite. Desde el principio las huestes campilleras salieron volcados hacia el portal defendido por Jorge. Querían resolver la papeleta por la vía rápida. Ya en los primeros compases, inquietaron en un par de ocasiones al meta visitante. Y cuando se cumplía el minuto 6, una internada de Pino, que se escora demasiado en el área, acaba con el ariete local empujado por Santi. Una pena máxima protestada por el banquillo forastero. El veterano Darío colocó el balón sobre el punto de penalti y lo alojó en las redes arucitanas para poner el envite en franquía para su equipo.

Los pupilos de José María Coronado no cesaban en su empeño. El cerco al arco rival era absoluto. Los visitantes, muy correosos y combativos, se limitaban a esperar agazapados con la esperanza de sorprender con algún rápido contragolpes. De esta forma, en el minuto 17 lograron hilvanar un ataque que termina con un soberbio disparo de Fernando Alberto que rechaza Manuel David con una buena estirada. El rechace es rematado por David, pero el peligro termina en las manos del cancerbero de casa. Era el primer y único aviso serio de los visitantes a lo largo de los primeros 45 minutos.

Pasados los 20 minutos de juego, ambas escuadras se fajaron en un excesivo centrocampismo que no satisfacía ni a unos ni a otros, aunque, a veces, esta tónica preponderante se veía rota por las veloces transiciones auspiciadas por los puntas salvocheanos José Mari y Pino. En una de ellas, en el minuto 30, un perfecto pase en diagonal de Pino para Emilio habilita al exterior campillero para que suba el segundo gol blanquiazul al marcador del Francisco Valero Rojas (2-0). No dio tiempo para destacar nada más cuando ya tomaron los 22 jugadores el camino de los vestuarios.

La segunda mitad dio comienzo con la entrada de dos nuevos hombres en el ataque local. El entrenador repartía minutos con la idea de que todos lo jugadores estén a punto para la recta final que los ha de catapultar a la eliminatoria de ascenso a Regional Preferente. Apenas cambió el decorado, pues se volvieron a vivir momentos calcados a los del primer periodo. El Campillo dominaba y el Aroche se mostraba tesonero y luchador. No obstante, la ventaja en el casillero se hacía notar. Los de casa trazaban sus acciones algo más relajados. Trataban, incluso, de gustarse con el cuero.

Así, en el minuto 55 un control milimétrico de Justo pega en el lateral de la red; y en el 70’ José Mari estrella su disparo en el travesaño. Se aproximaba el tercero, que llegaría dos minutos después, merced a una jugada individual de gran calidad: José Mari, con una habilidad impresionante, rompe a dos contrarios y cruza el esférico ante la salida del portero. Era el 3-0, un gol que quedará en la retina de los aficionados. Pese a la desventaja, los arucitanos no bajaban los brazos, pero el Campillo seguía a lo suyo, sin prisas y con la firme intención de agradar. Fruto de ello, el cuarto y definitivo tanto, obra de Víctor (89’), que le ponía la guinda al triunfo campillero.

CAMPILLO-AROCHE: 4-0

CAMPILLO: Manuel David (José Manuel, 85’), Gordillo (Vizcaíno, 46’), Fernando Pineda, Rubén, Navarro, Jero (Liberto, 64’), Pino (Víctor, 46’), Darío (Jorge, 56’), José Mari, Justo y Emilio.

AROCHE: Jorge, Abel (Asier, 48’), Quinete, Santi, Ernesto, Nini, Bayón (Manolín, 48’), Pedro, Fernando Alberto, Raúl (Porrúo, 64’) y David (Samir, 74’).

Árbitro: Martínez Rodero, auxiliado por Fernández Quintero y Sánchez Vaz. Bien en un partido de guante blanco, donde reinó la deportividad. Mostró la amarilla a los locales Jero (27’) y Navarro (77’); y a los arucitanos Pedro (25’) y Quinete (49’).

Goles: 1-0, Darío (6’), de penalti. 2-0, Emilio (30’). 3-0, José Mari (72’). 4-0, Víctor (89’).

Incidencias: Buena entrada, en tarde electoral, en el Francisco Valero Rojas, donde el equipo local se despedía de su afición en la liga regular.

El fraude electoral del PP

El término fraude significa, según el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, “acción contraria a la verdad y a la rectitud, que perjudica a la persona contra quien se comete”. Pues eso, un fraude electoral, es lo que ha perpetrado el PP de Mariano Rajoy después de las Elecciones Generales del pasado 20 de noviembre. Porque, tras llegar al poder, se ha olvidado de esa varita mágica que juraba tener para arreglar la crisis con la mera confianza que daría a los mercados su simple entrada en La Moncloa y acabar, de un plumazo, con los cinco millones de parados. La ha tirado a la basura para empezar a tomar las medidas que decía, hasta la saciedad, que jamás haría, para machacar, sin distinción, a los más débiles, ya sean jóvenes, mujeres, mayores o personas dependientes... Nadie se escapa a la ruin estafa de una derecha rancia y radicalizada que amenaza con el exterminio de los derechos sociales y laborales conquistados durante siglos de lucha, sudor y sangre obrera, que persigue, sin ni siquiera disimularlo, arrodillarnos, convertirnos en lo que siempre quisieron que fuéramos: sus sumisos vasallos.

Sobran las pruebas. La reforma laboral (o Ley del despido libre) es, quizás, la más palpable. Toda una declaración ideológica de las intenciones del neoliberalismo extremo, que ningunea a los representantes de los trabajadores, a los sindicatos, que no les escucha porque, simplemente, no les interesa su opinión, porque ni siquiera piensan que tengan que tener voz. El pueblo, para ellos, sólo es su siervo, y, como tal, lo desprecia y lo pisotea. Y lo hace sin importarle el engaño, el fraude, porque el fin, recuperar ese poder que consideran suyo, que no aceptan que la democracia se lo pueda arrebatar, justifica todos los medios, por perversos que sean, como los contratos en pruebas de un año sin indemnización o los de prácticas hasta los 33 años bajo salarios de 480 euros. Un salvoconducto, con la crisis y el sufrimiento como pretextos, para esclavizar a la sociedad. Y, al estilo de la mejor de la tiranías, con la siembra del miedo (a fuerza de golpes a los estudiantes valencianos) como freno de lo inevitable, la respuesta en la calle, el grito de la desesperación, el levantamiento de un pueblo agotado, cansado de opresión, desposeído de su empleo, su casa y su dignidad y, en consecuencia, sin nada que perder.

Hay más, mucho más. Porque el ahogo no sólo viene de esa Ley del despido libre. Rajoy no iba a subir impuestos. Y lo ha hecho. Quienes aún disfrutan de una nómina o una pensión (cada vez menos) han sufrido ya en sus carnes el incremento del IRPF. Y quienes no han perdido su casa lo verán en el recibo del IBI. Pero es que, a su vez, ha congelado el salario mínimo interprofesional por primera vez en la historia y ha erradicado de golpe la Renta Básica de Emancipación con la que los jóvenes accedían a su primera vivienda en régimen de alquiler (ahora tendrán que volver a casa de sus padres sine die). Todo ello, por no mencionar la espesa sombra que se cierne sobre la educación y la sanidad en forma de copago o la suspensión de la Ley de Dependencia durante un año, que quién sabe si no es una crónica de la muerte anunciada de ese cuarto pilar del Estado del bienestar. Y, por si fuera poco, han recortado las partidas de I+D+i para abocar al cierre a líneas de investigación, entre otras materias, sobre el cáncer o el alzheimer. No es lo único, hay más, como el desfachatado cambio, desde Madrid, de los temarios de las oposiciones convocadas en Andalucía o la cuasi justificación de la violencia machista al reducirla, como en otras épocas, a algo propio del entorno familiar.

El fraude electoral del PP es mayúsculo. La realidad de sus primeros meses, las primeras manifestaciones del programa que ocultaban con tanto celo bajo sus alfombras, es irrefutable. Pero aún se puede responder desde las urnas, sin necesidad de esperar cuatro años. Aún estamos a tiempo de frenar la marabunta de esa marea azul. El 25-M nos brinda esa oportunidad, la de lanzarles, desde Andalucía, el órdago del NO PASARÁN para reconquistar los derechos perdidos, robados, desde aquí, desde el sur, con la fuerza y el espíritu de lucha de nuestra tierra, del mismo pueblo libre que ya dio ejemplo de su voluntad de escribir su propio futuro aquel 19 de marzo de 1812 con la constitución de las Cortes de Cádiz; o el 28 de febrero de 1980, cuando selló su autonomía pese a la obstinación de esa derecha que aún cree en aquello de la ‘España una y grande’, que teme a la diferencia, a la pluralidad, porque hace aflorar su mediocridad, su intolerancia y su fanatismo.

El reto no sólo es ganar, desde Andalucía, una España de izquierdas, sino también una Europa y, por qué no, un mundo más solidario, justo e igualitario, exento de las cadenas del insaciable capitalismo que nos subyuga con la predicación de su palabra, de su verdad absoluta y sagrada, de su fe, la única que conoce, la del egoísmo, la que acrecienta la desigualdad y la pobreza a favor de la opulencia de los poderosos. Alcemos unidos el puño izquierdo el próximo 25 de Marzo y votemos, llenemos las urnas de papeletas rojas. Optemos por el camino seguro de la izquierda. No nos rindamos ante la apariencia de que no hay otra solución. No nos pleguemos ante una crisis inventada por los de arriba, por los especuladores, por los dueños de los mercados, por unos bancos que no cesan de acumular beneficios y repartir dividendos entre sus socios, para mantener alejados, doblegados, a los de abajo. O, como reza la Internacional, el himno de la clase obrera, hoy más imprescindible que nunca: “Arriba los pobres del mundo, de pie los esclavos sin pan, cambiemos al mundo de base hundiendo al imperio burgués, agrupémonos todos en la lucha final”.