Blogia

Pablo Pineda

El apoyo de la Diputación a Tubespa desata la crispación entre Gobierno y oposición

El apoyo de la Diputación a Tubespa desata la crispación entre Gobierno y oposición

El PSOE prohíbe al PP firmar la declaración institucional · Los populares abandonan el salón de plenos · IU respalda al Partido Popular retirando sus mociones y absteniéndose en las votaciones

HUELVA. El conflicto de Tubespa destapó ayer la caja de Pandora en el salón de plenos de la Diputación de Huelva. Cuando se cumplían diez días de la acampada de los trabajadores de la empresa de la Cuenca Minera en los soportales de la Gran Vía, la sesión de la Administración supramunicipal acabó con la bancada popular desierta y la retirada de las mociones de Izquierda Unida. Para conocer el origen de la crispación hay que remontarse al martes, cuando los portavoces del ente provincial empezaron a negociar una declaración institucional conjunta (con referencia a la situación que atraviesa la sociedad dirigida por Cajasol) que amaneció ayer con el respaldo de todos los grupos políticos. El PP, parcialmente conforme con el acuerdo, decidió presentar una moción por vía de urgencia en la que solicitaba que la presidenta, Petronila Guerrero (también vicepresidenta de la caja de ahorros Cajasol), recibiera a los operarios como mediadora en el conflicto laboral.

El Gobierno socialista pidió a los populares que retiraran dicha moción a cambio de elaborar una segunda declaración institucional que incluyera este punto. Pero el resultado final distaba sustancialmente del esperado por la oposición: Petronila Guerrero sólo se reuniría con los representantes de los empleados de Tubespa “después de que levanten el campamento”. El portavoz del PP, Jesús Toronjo, y su homólogo en IU, Rafael Sánchez Rufo, rechazaron con contundencia el nuevo escrito, al que tacharon de “chantajista” para regresar a la declaración inicial. Fue entonces cuando saltó la primera chispa. El portavoz del equipo de Gobierno, Manuel Guerra, firmó el documento. Sánchez Rufo también hizo lo propio. Y en el momento en que Toronjo se disponía a plantar su rúbrica sobre el papel, Guerra le denegó esa opción y “volvió a reiterarme que no me permitiría firmar hasta que no retiráramos la moción de urgencia”, explicó el popular. Una versión de los hechos que ratificó el portavoz izquierdista.

Bajo este contexto arrancó la sesión ordinaria en la cámara provincial y Petronila Guerrero dio rienda suelta a la polémica. En referencia a la declaración institucional a favor de Tubespa, apuntó que “la resolución ha sido firmada por el PSOE e IU, pero no ha habido posibilidad de que el Grupo Popular firmara esta propuesta”. En este punto, Jesús Toronjo la interrumpió empujado por la indignación: “Eso es mentira, señora presidenta”. La mandataria le recordó que no tenía la palabra e indicó que “espero que los trabajadores de Tubespa, presentes en la sala, tengan la oportunidad de ver un Pleno relajado y sin crispación, que es lo que su señoría ha intentado”.

Guerrero retomó las armas e insistió en la negativa del PP de firmar la declaración conjunta. Formuló una resolución de Presidencia mediante la que la Diputación “reitera a Cajasol su disconformidad con el procedimiento empleado en relación a Tubespa y solicita la revocación del acuerdo adoptado por el Consejo de Administración el 2 de agosto de 2010” (del que ella misma formó parte), que fija el cierre y la liquidación de la empresa. El documento, que será remitido a la entidad bancaria que ella misma preside en segunda instancia, apremia a Cajasol a “estudiar otras fórmulas que posibiliten la viabilidad y el mantenimiento del mayor número de puestos de trabajo”. Asimismo, declara de urgencia el establecimiento de una mesa de diálogo para buscar “salidas negociadas a la situación actual que, en cualquier caso, deben pasar por el mantenimiento de su actividad productiva”. Y en clara alusión al PP, concluyó la lectura con su “más enérgico rechazo a la politización de los conflictos laborales”.

El debate sobre los puntos números cinco y ocho del orden del día, referentes a dos mociones del PSOE e IU relativas al empleo, acabó como el rosario de la aurora. El izquierdista Rafael Sánchez Rufo utilizó su turno de palabra para hacer hincapié en el “aumento escandaloso y alarmante del desempleo en la provincia” y en la necesidad de incrementar el número de oficinas del Servicio Público de Empleo Estatal en Huelva. Luego, volvió a Tubespa para solicitar a la presidenta de la Diputación que “reciba a los trabajadores de inmediato”.

La tensión que flotaba en el ambiente alcanzó sus cotas más elevadas durante la intervención de Jesús Toronjo. El portavoz de la oposición retomó la disputa, aclarando que Guerrero “miente descaradamente, ya que ha sido Manuel Guerra quien no me ha permitido firmar la declaración institucional” de apoyo a Tubespa. La presidenta le salió al paso, apagándole el micrófono y reprendiéndole con vigorosidad: “No voy a permitir que me llame mentirosa; usted prefiere crispar y enredar para desgastar a esta institución”. Toronjo, que se disponía ya a levantarse, pidió a Guerrero que le permitiera explicarse y prosiguió desmenuzando la antesala del Pleno. Nuevamente, la presidenta le dejó sin voz, desactivó el micrófono. Los diputados populares, claramente enfadados, abandonaron la sala.

El portavoz de los socialistas, Manuel Guerra, en este sentido, se quejó de “la manipulación interesada del PP del sufrimiento de unos trabajadores”. Sánchez Rufo, solo ante el peligro, lamentó desde su escaño el “talante claramente autoritario de la presidenta”, defendió los argumentos de los populares y manifestó que se quedaba “por respeto a la plantilla de Tubespa y porque alguien tendrá que presentar después la moción de urgencia que iba a presentar el Partido Popular” (que luego fue rechazada). Acto seguido, decidió retirar del Pleno todas las mociones de Izquierda Unida y abstenerse en las votaciones de las propuestas socialistas. En paralelo, los diputados del PP comunicaban su decisión a los acampados de Tubespa, que se mostraron “sorprendidos” ante la reacción de Petronila Guerrero.

Raquel Rendón / Huelva Información

Guadalinfo propone La Fija y el Puente Chapa como ‘Maravillas de Huelva’

Guadalinfo propone La Fija y el Puente Chapa como ‘Maravillas de Huelva’

Ambos vestigios del antiguo ferrocarril minero aspiran a ser reconocidos por este certamen promovido por la Consejería de Economía, Innovación y Ciencia y abierto a la participación de toda la ciudadanía

EL CAMPILLO. Guadalinfo-El Campillo ha presentado las candidaturas de La Fija y el Puente Chapa, dos de los vestigios más emblemáticos del antiguo ferrocarril minero, a ‘Las Siete Maravillas de Huelva’, un certamen promovido por la Consejería de Economía, Innovación y Ciencia, a través de su red social de centros de acceso público a Internet, en colaboración con los departamentos de Turismo, Comercio y Deporte, Cultura y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía y la Universidad de Huelva. Ambos enclaves, rehabilitados para su aprovechamiento turístico como vía verde, se localizan en el tramo que une los términos de Mina Concepción y El Campillo y emergen como dos de los principales atractivos del patrimonio de la zona. Tras el periodo de registro de las propuestas (en la página de Huelvapedia), que se cerrará el próximo 15 de octubre, una comisión seleccionará las 21 mejores para, acto seguido, dar paso a la fase de votación, abierta a toda la ciudadanía, en la web www.las7maravillasdehuelva.

La Fija, con una vertiginosa pendiente de hasta el 36 por ciento de desnivel, supuso, allá por el año 1876, una verdadera revolución técnica para dejar hoy una estampa espectacular en el entorno paisajístico bañado por las rojizas aguas del Tintillo. Y es que para salvar ese colosal escollo natural, dotado en la actualidad de una interminable escalinata de 247 peldaños, los ingenieros británicos diseñaron un innovador sistema constituido por una máquina de vapor, dos vías paralelas y un cable de tracción que, junto a un tren de contrapeso, permitía la ascensión de los vagones que llegaban cargados de mineral en dirección al Puerto de Huelva. Un contexto embriagador que encuentra su complemento en el restaurado puente de dos pilares (hoy aderezado con una pasarela peatonal) que, a continuación, sobrevuela el afluente del río Odiel.

La otra joya campillera que aspira a ser catalogada como una de ‘Las Siete Maravillas de Huelva’ en 2010 es el Puente Chapa, una infraestructura que, construida a principios del siglo XX, está compuesta por seis arcos de medio punto, mampostería de piedra y ladrillo y un tramo central con un tablero conformado por una doble viga de hierro en cajón y de celosía. Su longitud asciende a 111,5 metros, con una altura sobre el nivel de estiaje, en su tramo metálico, de 14,8 metros y una anchura de 3,10 metros, un espacio por el que también transitaban los trenes que, a diario, transportaban el mineral con destino a Huelva. Sin duda, otra huella del pasado de esplendor metalúrgico de la Cuenca que, merced a su voluptuosidad, es capaz de envolver en la nostalgia de tiempos mejores a los lugareños a la vez que conquista los sentidos de quienes se acercan a esta comarca impregnada de una encandiladora amalgama de tonos cobrizos.

La Corta Atalaya, una ‘Maravilla’ abandonada

Este concurso no es ajeno a la Cuenca Minera, pues, en su primera edición, en 2008, ya designó como una de ‘Las Siete Maravillas de Huelva’ a la Corta Atalaya, la explotación minera a cielo abierto más grande de Europa, que, entre sus anillos, guarda un sinfín de túneles y galerías en las que llegaron a trabajar de manera simultánea hasta 12.000 obreros. Situada en lo que fueron los aledaños del antiguo pueblo La Atalaya, supera los 1.200 metros de diámetro y alcanza una profundidad de 345 metros y ya fue declarada como Bien de Interés Cultural (BIC) por la Junta de Andalucía. Un reconocimiento que, no obstante, no sólo no ha impedido su cierre al público por parte de los gestores de la mina, sino que tampoco ha evitado que la desidia de los mismos derive en la inundación de Pozo Alfredo y, en consecuencia, en la dilapidación de las cristalinas estalactitas y estalagmitas que lo convertían en uno de los enclaves de mayor belleza del territorio onubense.

El SDA Zona Centro formará a 20 nuevos monitores de bádminton

El curso, de 15 horas lectivas, se impartirá en Minas de Riotinto entre el 13 y el 14 de octubre. El plazo de inscripción finaliza este miércoles

CUENCA MINERA. El Servicio Deportivo Agrupado (SDA) de la Zona Centro impartirá un curso de Monitor de Bádminton en el pabellón polideportivo de Minas de Riotinto durante los próximos días 13 y 14 de octubre. Con un total de 15 horas lectivas, esta iniciativa de formación pretende enriquecer los conocimientos de los técnicos deportivos que ejercen sus funciones en alguno de los municipios adheridos a las mancomunidades del Andévalo Minero, Beturia y la Cuenca Minera.

La participación en el seminario, que cuenta con un total de 20 plazas, es gratuita, aunque el alumno tendrá la posibilidad de la homologación federativa del título a la hora de integrarlo en su currículum vitae, en este caso, por un importe de 35 euros. De hecho, las jornadas se desarrollarán bajo la colaboración de la Federación Andaluza de Bádminton, sin olvidar el Ayuntamiento de Minas de Riotinto y la Diputación Provincial de Huelva.

El curso ahondará en aspectos como la historia de esta disciplina que en Huelva ha encontrado un embajador de primer nivel en el IES La Orden (uno de los grandes favoritos al título en la División de Honor), el reglamento, la técnica individual y las estrategias o los diferentes tipos de golpes. Y, todo ello, acompañado de las ineludibles sesiones prácticas.

El plazo de inscripción finaliza el próximo miércoles 6 de octubre, a las 12.00 horas, y puede formalizarse de manera on line a través de la página web www.badminton.es o el enlace http://77.240.112.28/badminton/index.aspx. Para obtener más información, las personas interesadas pueden contactar con el SDA de la Zona Centro en el edifico de la Mancomunidad de la Cuenca Minera, en Minas de Riotinto, o enviar un correo electrónico a la dirección sdazonacentro@mmmandevalo.org.

Una comarca sin liderazgo

La Cuenca Minera de Río Tinto navega a la deriva, sin rumbo, sin patrón que dirija un barco que tras dejar atrás su etapa dorada, esos ya remotos años de esplendor que se pierden en la distancia al echar la vista atrás, languidece ahora sin remedio, hace aguas por todos los flancos. Es una comarca sin fe, que ya no confía en nadie, que ya no cree en las promesas, por muy reales que sean. La espera es ya agotadora, insoportable. Ya no hay ilusión, por muchos desdobles de carreteras y macropolígonos industriales que se pongan sobre la mesa, por muy firmes que sean esos proyectos tildados hasta la extenuación de “salvadores” por sus promotores. El enfermo está ya en estado crítico, a punto de convertirse en terminal. Empresas como Nature Pack (sumida en una inacabable búsqueda de inversores), Tubespa (en proceso de liquidación y con sus 69 operarios acampados a las puertas de la Diputación) y Río Tinto Plásticos (no en mejores condiciones) mueren y, con ellas, banderas de aquella primera diversificación socioeconómica tan anhelada, en la que tantos pusieron su empeño, su sudor, su sangre, también sucumbe la esperanza. El tiempo apremia y, si no se ponen cimientos que corten la hemorragia a muy corto plazo, esas infraestructuras soñadas se asentarán sobre un desierto, sobre un cementerio de bellos tonos cobrizos.

El contexto es devastador, trágico. Los escasos puestos de trabajo se tambalean y la única vía de escape que emerge en el horizonte más inmediato, encarnada en la reapertura de la mina, es taponada por una perversa y enraizada maraña de intereses, por las sombras de la especulación, que no se desvanecen ante nada, que se mantienen intactas ante la, al menos aparente, pasividad de las administraciones públicas. El proyecto de Emed Tartessus ha de despegar con la máxima urgencia, por efímero que sea, porque es la única garantía real para la zona, para que ésta tome el oxígeno justo para subsistir hasta la irrupción material de las autovías N-435 y A-461 y el Parque Empresarial y Tecnológico. Sin embargo, nada indica que esto se vaya a producir en breve. ¿Cómo va a haber entonces esperanza? Es normal su ausencia. No se trata de ninguna sorpresa. Es una crónica más que previsible, anunciada. Sería un auténtico milagro, un fenómeno paranormal, que existiera un atisbo, por pequeño que fuera, de ilusión, de ganas por seguir adelante, por quedarse y no emigrar para siempre, por renunciar al futuro a cambio de la miseria.

Por muy combativa, por muy inconformista, por muy luchadora que sea una tierra, su gente necesita, como mínimo, el calor, la cercanía, el compromiso de sus políticos, de sus representantes más directos, de los paisanos en los que han depositado su confianza, sus tormentos, en un intento desesperado por hallar consuelo. Sin ellos, no es posible el éxito, el mañana, para una comarca cuyos pilares se resquebrajan a cada instante por una ya más que enquistada crisis que se perpetúa en la cotidianeidad de cada familia hasta conducirla a la asfixia más literal. Y en la Cuenca, en la actualidad, no hay liderazgo. Por doloroso que resulte, ésta es su verdad. Falta arrojo en quienes con más fuerza deberían alzar la voz, en quienes más tendrían que sufrir por sus pueblos, en los primeros que tendrían que dar un golpe sobre el tapete ante la más mínima amenaza a cualquier fuente de empleo, a cualquier rescoldo de riqueza al que se pueda agarrar esta zona bañada por las aguas del Tinto, en sus alcaldes. Una falta de apoyo que, con cada vez más insistencia, lamentan, desgarrados, quienes se ven como firmes candidatos a pasar sus próximos lunes al sol tras pasar por las largas colas del SAE.

Es el mundo al revés, el surrealismo en su máxima expresión, la versión más esperpéntica del presente descrédito que envuelve a la política en unos tiempos en los que ya nadie se deja engañar. La disciplina de partidos, entendida ésta no como lealtad (una premisa imprescindible), sino como sumisión (como declaró hace pocos días el secretario general del PSOE de Madrid, Tomás Gómez) a los dictámenes de la cúpula de una formación, sea cual sea su color, tiene menos sentido, si cabe, en un área geográfica como la Cuenca Minera. El miedo a perder la posición, la poltrona y, en especial, la cobertura bancaria, amansa, hipoteca la voz, silencia las ideas. Ésta es la condición del ser humano, que, por naturaleza, tiende a caer en las garras de la ambición, de la codicia, cuando ve peligrar sus dominios. Pero, donde no hay liquidez, ni alcaldes liberados o, si lo están, en la mayoría de los casos, bajo unos irrisorios emolumentos impropios de quien ostenta un cargo de responsabilidad importante, de quien dirige, con sus decisiones, el devenir de un pueblo, cuál es el temor. La desidia, el mirar para otro lado, es inaceptable. En esta comarca, más que en ninguna.

Lejos quedan ya esas románticas épocas de lucha, de inconformismo, de principios, de defensa a ultranza de los valores, esos años en los que no era extraño ver entrar, uno a uno, a los regidores de la Cuenca en el viejo edificio de la Mancomunidad para encerrarse, para enclaustrarse allí, a pan y agua si hiciera falta, a la espera, no de una limosna de la Junta de Andalucía o el Gobierno central, sino de justicia, de una respuesta, de una solución a los problemas que acuciaban a una tierra que había dado mucho y recibido muy poco hasta entonces, que se erigió en el único motor económico real que catapultó a una provincia pobre, sin más pilares sólidos en los que cimentar su crecimiento que la línea del cobre. Ahora bien, también se añora ese empuje en las clases obreras, en las capas sociales, que, aburguesadas, abstraídas por la generalización del estado del bienestar, yacen adormecidas, aletargadas. Ya no están vigilantes, como antaño, para corregir cualquier desviación de sus dirigentes. Son ellos, los trabajadores, sus familiares, sus amigos, todos juntos, quienes deben empujar a sus alcaldes, izar las velas de una rebelión justificada y arrastrar con sus vientos a quienes sujetan el timón de sus ayuntamientos. Poseen la fuerza para ello. Y la situación invita, obliga, a hacerlo.

Dan igual los tintes de las administraciones a las que haya que dirigir el foco de las reivindicaciones, ya sea la Junta, el Gobierno de la Nación, la Diputación o Cajasol. Y, desde luego, si éstas son “amigas”, del mismo color, mucho mejor, porque, por incómodo que resulte, más obligadas están a escuchar, a dialogar, porque comparten un mismo ideario, una misma forma de entender la vida. Todo ello, sin olvidar que la provincia, la comunidad autónoma e, incluso, el país, están en deuda con la Cuenca, con su sufrimiento. La traba quizás sea, como sabiamente dijo el desaparecido José Antonio Labordeta, que en la política, por desgracia, “se marchan los buenos y se quedan los guapos”. O, lo que es lo mismo, se van los humildes, los honrados, y permanecen los que, a veces, embelesados por el egoísmo, dejan de ver la política como un puente hacia el bienestar, la salud social y económica de una zona deprimida, la libertad, la igualdad y la solidaridad, el progreso, la innovación. Ésa es la verdadera política, pero no la suya. Por eso tantos, sobre todo, los jóvenes (más críticos de lo que muchos quieren hacernos creer) no se equivocan al pasar, al dar la espalda, no a la política (como otros afirman errónea o interesadamente), sino a los ‘políticos’ o, mejor, a los que presumen de serlo.

Tubespa rechaza una indemnización de 45 días por año y exige recolocaciones

La plantilla permanecerá acampada en la Diputación, al menos, hasta el viernes para recordar a Guerrero que les garantizó el mantenimiento del 50% de los empleos

CUENCA MINERA. Los 69 trabajadores de Tubespa mantienen su pulso ante el ya casi consumado cierre de la factoría por parte de Cajasol, decidida a liquidar la sociedad mediante la convocatoria de un concurso de acreedores. La última propuesta de la dirección de la empresa, presentada ayer a la representación sindical en Bollullos del Condado mientras el resto de la plantilla (aunque sin dejar de cumplir con los turnos habituales en la fábrica) permanecía acampada a las puertas de la Diputación Provincial, queda fijada en el abono de una indemnización por despido de 45 días por año de contrato, cinco días más de lo ofrecido en primera instancia. Los operarios, en cambio, no aceptan nada que no se acerque a un plan de recolocación y prejubilaciones. Por tanto, la estancia en la Gran Vía de la capital onubense, que arrancó ayer, se alargará, como mínimo, hasta el viernes.

El lugar elegido, como explicaba el máximo responsable del Comité de Empresa, Juan Mellado (CC.OO.), responde a la firme intención de recordar, de un modo constante, a la presidenta del ente supramunicipal y candidata socialista a la Alcaldía de Huelva, Petronila Guerrero, el compromiso que adquirió con los trabajadores el pasado verano, cuando garantizó que, al menos, el 50 por ciento de los mismos conservarían su empleo en la firma del sector del plástico. Una promesa que, según asegura, fue trasladada por el secretario de Organización del PSOE de Huelva, Ignacio Caraballo, en su nombre tras su negociación con la entidad bancaria.

Una crisis cada vez más enquistada

Tubespa no es un caso aislado en la Cuenca Minera, una comarca que arrastra los mayores índices de paro de toda la provincia y cuya ya de por sí enquistada situación socioeconómica abierta por el cierre de la línea del cobre entre los años 80 y 90 se ve agravada en la actualidad por el contexto de crisis económica y financiera global. Y es que la práctica totalidad de las empresas asentadas en la zona se hallan en apuros o ya han cerrado sus puertas: Nature Pack, Nerva Croissant o el Hotel Santa Bárbara son algunos ejemplos, sin olvidar Río Tinto Plásticos, que sobrevive sumido en la incertidumbre. Algo que se suma a que el único nuevo yacimiento de empleo que parecía asomarse en un horizonte no muy lejano, la reapertura de la mina por parte de Emed Tartessus, se enfría a cada instante con motivo de las disputas societarias entre la filial de Emed Mining y la Comisión Liquidadora de Minas de Río Tinto, S.A.

El Campillo se topa con su pasado inmediato

Las indecisiones en la parcela defensiva condenaron a un equipo que, aunque cuenta con figuras de reconocido nivel, aún está en fase de construcción

Valverde

5

Campillo

2

Valverde:

Juan (Ilde, 77’); Quintero, Edu, Gustavo, Asuero, Luis Torres, Falcón, Fran, Esteban (Chamba, 71’), Risi (José Ángel, 62’) y Pipo (Manuel, 77’).

Campillo:

Manuel David; Fernando Pineda, José Real, Raúl ’Pimo’, Liberto, Juan Antonio, Coqui, Alberto (Dani Rachón, 73’), Víctor Vizcaíno, Javi Vespasiano (José Miguel ’Bombero’, 66’) y Samuel.

Goles:

1-0, Pipo, (30’), de tiro cruzado. 1-1, Raúl ’Pimo’ (32’), de cabeza en un córner. 2-1, Esteban (35’), al aprovechar un fallo defensivo. 3-1, Risi (50’), de tiro cruzado. 4-1, Quintero (58’), de un derechazo desde 20 metros. 5-1, José Ángel (67’), tras fusilar al meta rival desde dentro del área. 5-2, Juan Antonio (68’), después de un rechace en el área pequeña.

Árbitro:

Quesada Bodión. Desapercibido. Amonestó a los locales Fran, Risi y Manuel; y al visitante Liberto.

Incidencias:

Partido disputado en el Nuevo Alkaly ante unos 300 espectadores.

VALVERDE DEL CAMINO. El nuevo proyecto del Campillo C.F. se topó en el estreno liguero con su pasado más inmediato. Con un plantel confeccionado para mirar de frente al ascenso o, como mínimo, a la disputa de la fase de promoción, el conjunto dirigido por Paco Marmesá se encontró con la misma cruda realidad de temporadas pasadas, la que le condena subsistir en el pozo de la Primera Provincial desde hace ya cinco campañas. Las indecisiones en la parcela defensiva destaparon las debilidades de un equipo que, pese a contar con grandes figuras, aún se halla en fase de construcción y el Valverde, en consecuencia, pasó literalmente por encima de su rival (5-2).

El resultado, desde la óptica opuesta, también viene a reafirmar que los locales también son un club a tener en cuenta. Solventar la dura papeleta que le deparaba el calendario en el primer envite del campeonato, y de la forma que lo hizo, denota la existencia de mimbres como para que los andevaleños tampoco renuncien a nada. La ilusión y la esperanza, por tanto, cotizan al alza en la bolsa de Valverde del Camino. Y es que no sólo marcaron cinco tantos, sino que, además, dispusieron de otras tantas ocasiones (dos palos incluidos) como para haber cosechado un resultado de escándalo.

No obstante, fueron los campilleros los que parecían mejor situados sobre el césped del Nuevo Álcali en los compases iniciales. Los de Marmesá trataban de acercarse al área rival con jugadas elaboradas o mediante chispazos del tridente ofensivo formado por Víctor Vizcaíno, Javi Vespasiano y Samuel. El Valverde, en cambio, se encomendaba a la velocidad y la calidad de Pipo. El delantero local, solo arriba, no dejaba de pelearse con la maraña de defensas visitantes. Y en el 30’ obtuvo su recompensa. Tras asociarse con Esteban y, de tiro cruzado, establece el 1-0. La alegría iba a durar sólo dos minutos, los que tardaría Raúl ‘Pimo’ en igualar la contienda al cabecear un córner.

Eran los instantes más locos del choque, que culminarían en el 35’ con el 2-1, obra del extremo Esteban, quien aprovechó una cesión de José Real para adelantarse y elevar la pelota por encima de Manuel David. A raíz de ahí, ya sólo habría un equipo sobre el campo. El Campillo no daba con la tecla para alcanzar el área rival. Así, pasaron los minutos hasta que Risi, a la vuelta de los vestuarios, solo en el segundo palo, recoge un centro de Esteban y cruza el balón lejos del cancerbero visitante. Nuevo fallo defensivo en el marcaje, que no iba a ser el único.

El partido, que iba a tener de todo, ya había dejado dos palos en sendos lanzamientos de falta de Pipo y Luis Torres en el primer tiempo, registró un golazo para enmarcar. Quintero, en el 58’, pone en la escuadra un balón que botaba a 20 metros de la portería. Y poco después se repite la historia. De nuevo un centro desde la izquierda llega a José Ángel, que la para, encuentra la pared perfecta en Fran y fusila, dentro del área pequeña, a Manuel David (5-1).

Los mineros se veían superados. La pareja Luis Torres-Falcón manejaba la batalla a sus anchas y la velocidad de los extremos hacía el resto. Los campilleros, ya sin opciones, apenas lograrían enjuagar algo su imagen gracias a un imaginativo Rachón y a un combativo José Miguel ‘Bombero’. De hecho, los últimos cinco minutos fueron los mejores del Campillo. Pero las prisas por lavar la cara llegaron tarde y el segundo gol visitante, obra de Juan Antonio tras recoger un rechace, no tuvo mucho más efecto. Hubo otras ocasiones, como la de Raúl Pimo, quien, cerca de la línea de gol, manda el balón por encima del larguero. La pelota ya no volvería a alojarse en las redes.

 

Las deudas de Nerva y Riotinto, origen del impago de nóminas en la Mancomunidad

La plantilla de la institución supramunicipal, compuesta por 73 trabajadores, aún no ha cobrado los salarios de julio y agosto

CUENCA MINERA. La enquistada situación de la Mancomunidad de la Cuenca Minera, sumida en una crisis económica y financiera que, con frecuencia, impide el pago de las nóminas a los trabajadores, tiene su origen en las deudas contraídas por los ayuntamientos de Nerva y Minas de Riotinto con la institución supramunicipal. Un hecho que deriva en una perpetuada falta de liquidez en las arcas del organismo que preside el alcalde de Zalamea la Real, el socialista Vicente Zarza, y cuyo último episodio, su consecuencia más actual, es el impago de los salarios de julio y agosto a las 73 personas que conforman la plantilla a día de hoy, lo que supone un montante de alrededor de 160.000 euros.

El último en denunciar este contexto que se mantiene casi desde los inicios de la Mancomunidad ha sido la UGT, que responsabiliza de un modo directo a los Consistorios que rigen el independiente Domingo Domínguez (Giner), que, al llegar al cargo en 2007, se encontró con que Nerva jamás había abonado un euro a la entidad supramunicipal por la prestación de los servicios, y Nuria Hernández (PSOE), que, incluso, ha convivido con serias dificultades para hacer frente al pago de los empleados municipales riotinteños. Ante esta problemática, los representantes ugetistas del comité de empresa han protagonizado varios intentos de negociación con el órgano comarcal y sus dirigentes políticos, aunque sin lograr resultados positivos.

Para el sindicato, la ausencia de las aportaciones de los dos ayuntamientos más grandes de la Cuenca Minera adentra a la Mancomunidad en un verdadero círculo vicioso, en la medida en que esos ingresos constituyen su principal capítulo de financiación. Un punto en el que reclaman a Nerva y Minas de Riotinto el cumplimiento del acuerdo al que se llegó en el seno de la Comisión de Gobierno del ente supramunicipal en junio de 2008, en el que se comprometieron a “efectuar el pago puntual de unas cantidades mínimas para, de esta forma, cubrir los gastos corrientes de la institución”. Algo que, al parecer, sí han hecho el resto de municipios mineros: Zalamea la Real, El Campillo, Campofrío, Berrocal y La Granada de Riotinto.

El Campillo golea a un descafeinado Cerreño

El Campillo golea a un descafeinado Cerreño

Los pupilos de Paco Marmesá doblegan con facilidad por 7-1 a un cuadro que llegaba al Perea Anta con ausencias importantes

EL CAMPILLO. El Campillo C.F. pisa firme de nuevo. El equipo que dirige Paco Marmesá se resarció con una contundente victoria por 7-1 ante el Cerreño de la derrota sufrida tan sólo tres días atrás frente al mismo rival, a domicilio (3-0). Eso sí, los visitantes se presentaban en el Perea Anta de Zalamea la Real con importantes ausencias que, sin duda, influyeron en la amplitud del marcador.

Coqui (27’) abrió la cuenta de un encuentro que se fue al descanso con un claro 3-0, merced a los tantos de Dani Vázquez (38’), que empujó a placer un pase de la muerte de Francis, y Víctor Vizcaíno (43’), que introdujo en la red un centro de Coqui desde la izquierda. Samuel (51’), Jero (63’) y Javi Vespasiano (83’ y 86’) redondearon el marcador para los mineros. Pepe (64’), por su parte, transformaba el tanto del honor para los suyos, que apenas inquietaron la meta de Manuel David.