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Pablo Pineda

Exigen el pago de los daños a la empresa que dejó sin luz la feria de Traslasierra

Exigen el pago de los daños a la empresa que dejó sin luz la feria de Traslasierra

La aldea campillera se quedó el viernes sin alumbrado y sin la actuación de la orquesta por el fallo del generador alquilado a una sociedad de suministros

TRASLASIERRA. El Ayuntamiento de El Campillo reclama a la empresa de suministros GAM el pago de los perjuicios ocasionados por el fallo del generador alquilado para dotar de electricidad al alumbrado y a la orquesta contratada para la feria de la aldea de Traslasierra en la noche del viernes. Un imprevisto que redujo a la mitad la única fiesta de la pedanía minera y que convirtió en improductiva, según las estimaciones del segundo teniente alcalde y concejal de Patrimonio, Hacienda, Cultura y Festejos, el socialista Antonio Félix Torrado, una inversión de más de 3.300 euros de las arcas municipales. Todo ello, sin incluir la merma causada en las atracciones y puestos instalados en la localidad y la reducción de los beneficios previstos por la asociación local adjudicataria del bar, la Peña Sociocultural Barcelonista ‘Camp-Barça’. Algo a lo que se suma la “inmedible desilusión” de una población que se vio despojada de una jornada que abre las puertas a un fin de semana de convivencia entre los habitantes de los dos núcleos campilleros.

El problema radicó en que en el instante en el que el aparato (por el que el Consistorio pagó al proveedor unos 600 euros) alcanzaba un determinado nivel de temperatura, como consecuencia de un defecto mecánico, el motor se paralizaba. Aunque la reacción fue “inmediata”, como expone Antonio Félix Torrado, no fue factible solventar la situación de manera favorable, al resultar “imposible” contactar con el servicio de atención de GAM. Ni siquiera sirvió la actuación de los técnicos municipales, que, junto a la colaboración voluntaria de diversos vecinos con conocimientos sobre la materia, trataron de reparar, sin éxito, el transformador mediante la reposición del agua y el aceite. Un último intento para que pudiese arrancar la feria fue la petición de un generador a una constructora que opera en El Campillo. Pese a la respuesta positiva del propietario y la movilización de un camión-grúa para su transporte a la aldea, fue inviable su utilización, al no disponer el Ayuntamiento de la llave para ponerlo en marcha. A las 3.30 horas de la madrugada, desistieron.

Ya en la mañana del sábado, en palabras del edil campillero, “conseguimos comunicarnos con una delegación de GAM en Aracena, desde donde, tras comprobar el mal funcionamiento del aparato, aportaron un nuevo equipo de las mismas características”. No obstante, para evitar sorpresas, “decidimos encargar otro transformador a una compañía con sede en Nerva, con el fin de contar con un repuesto que garantizara la celebración del segundo día de la fiesta”. A partir de ahí, las actividades programadas, entre las que destacaron un certamen de pintura al aire libre, juegos populares y competiciones de tiro con carabina y slalom en bicicleta, pudieron desarrollarse con normalidad. De igual modo, la alcaldesa de El Campillo, Encarnación Palazuelo (PSOE), se comprometió a la realización de algún evento extraordinario que compense, sobre todo, las molestias ocasionadas a los vecinos de Traslasierra, una población de la que Torrado valoró su “comprensión y ayuda decidida” en la búsqueda de soluciones para salvar la primera velada de la feria de la pedanía.

Los hombres también pueden llevar la casa

Los hombres también pueden llevar la casa

Un taller intergeneracional de la Asociación para el Desarrollo Rural de la Cuenca enseñó a jóvenes a realizar las tareas domésticas en busca de una igualdad plena

ZALAMEA LA REAL. Hombres planchaban la ropa, cocinaban, cosían... y mujeres arreglaban enchufes. Cualquiera diría, sin miedo a ser tachado de loco, que era el mundo al revés. Hasta habría quien se atrevería a tildar la situación como fabulesca, a relacionarla con una escena de teatro propia del surrealismo. Pero no, quienes lo contemplaron pudieron pellizcarse y comprobar que ocurría de verdad. No era un sueño. La utopía traspasaba los límites de lo lejano, de lo imposible, para emerger en la superficie de lo cotidiano, de lo lógico. Allí, en las instalaciones del Colegio de Educación Infantil y Primaria (CEIP) San Vicente Mártir de Zalamea la Real, estaba, como promotor de un cambio anhelado por las féminas desde tiempos inmemoriales, la Asociación para el Desarrollo Rural (ADR) de la Cuenca Minera de Río Tinto. Con unos talleres intergeneracionales, esta entidad descubrió a un grupo de jóvenes, en el marco de actividades de equipo junto a mujeres de toda la comarca, el secreto de las tareas domésticas. El reto, la igualdad plena.

Aunque no definitivo, era un primer paso. Algunos transmitían la sensación, fundada, de que no habían visto una plancha o una aguja en la vida. Desde luego, nunca las habían usado. Miraban esos utensilios como si de extraños se tratara, como si fueran objetos no identificados. Sin embargo, mostraron una importante capacidad de aprendizaje, una predisposición a solidarizarse con el sexo femenino, a enterrar la injusta exclusividad que durante años ha reservado a la mujer, trabajadora o no, las pesadas labores de la casa, las mismas que ellos, si quieren, también pueden acometer. Sobra con soltar el mando de la televisión y levantarse del sofá. Voluntad, ése es el único requisito para que el milagro sea posible. Los más jóvenes lo saben. Apenas faltaba un empujón para que su concienciación se materializara en acciones prácticas en forma de reparto de las obligaciones propias del hogar. Y ese necesario impulso llegó en el marco de una carrera de grupos en la que chicos de Zalamea la Real, El Campillo, Minas de Riotinto y Nerva tuvieron como maestras a un nutrido plantel de madres de los pueblos mineros.

También se dio el efecto opuesto. El intercambio de roles fue completo. Del mismo modo que los jóvenes se familiarizaban con el arte de la elaboración de platos, con el diseño de disfraces y con la colada, las féminas experimentaron, y con desparpajo, un primer contacto con el mundo de la electricidad. Todos están posibilitados, por tanto, para hacer de todo, el género no determina sobre quién recae la satisfacción de las obligaciones domésticas. En ese contexto llegó la hora del broche final, el roll-playing. Tras un desfile de modelos con los disfraces creados, cada conjunto formado para superar las distintas pruebas protagonizó una improvisada obra teatral en la que los mayores hacían de hijos en papeles tan diversos como el de empollón, el de ‘freaky’ o el de vago y pésimo estudiante, sin olvidar al que fuma marihuana o al que aprovecha una ausencia de sus progenitores para montar una fiesta. Enfrente, los jóvenes interpretaban a unos padres cansados de las jugarretas y los suspensos de sus descendientes en unas farsas que evidenciaron la facilidad con la que unos pueden situarse en el lugar de los otros, un fruto directo de la convivencia diaria. Ya sólo falta que entre lo mucho que comparten se incluyan los quehaceres de la casa.

Talleres de cocina y supervivencia en casa buscan la igualdad de género

Talleres de cocina y supervivencia en casa buscan la igualdad de género

La Asociación para el Desarrollo Rural de la Cuenca Minera celebra mañana en Zalamea actividades para favorecer el reparto de las tareas domésticas entre hombres y mujeres

ZALAMEA LA REAL. La Asociación para el Desarrollo Rural (ADR) de la Cuenca Minera de Río Tinto celebra mañana en el Colegio de Enseñanza Infantil y Primaria (CEIP) San Vicente Mártir de Zalamea la Real, en el marco de sus ‘Talleres intergeneracionales’, actividades destinadas a favorecer una igualdad de género plena desde la base de la juventud. Una iniciativa teórica y práctica sobre cocina abrirá a los hombres las puertas de un arte, el culinario, que, por tradición, es ajeno aún para la gran mayoría de los mismos. Cómo sobrevivir en casa será otra de las materias que se tratarán a lo largo de la jornada, centrada en un reparto justo de las tareas domésticas. Se trata de que labores como planchar, coser, limpiar o, incluso, el mantenimiento del coche puedan ser realizadas tanto por el hombre como por la mujer. Baile, deporte y roll-playing completarán el día.

La política municipal, un compromiso de cercanía

Quien accede a un cargo público como el de alcalde o concejal de un Ayuntamiento asume, por encima de todo lo demás, un compromiso de cercanía con los ciudadanos a los que representa, tanto con los que confiaron en él o ella mediante la emisión de su voto en la cita con las urnas como con los que optaron por otra fuerza política en el día de la democracia y la libertad por antonomasia. Ésa es la premisa fundamental (no la única) que tiene que cumplirse en la realidad para que pueda concluirse, sobre la base de los principios de la lógica, que un dirigente municipal camina por la senda correcta. Algo que se hace más patente aún cuando la referencia es un pequeño núcleo de población, un espacio en el que la práctica totalidad de sus habitantes se conocen e, incluso, se relacionan casi a diario, donde todos forman parte de la cotidianeidad del resto. Lo contrario, un tratamiento frío y distante, supondría una desviación por un abrupto y angosto carril inundado de una soledad autoimpuesta, una aventura hacia la nunca recomendable prepotencia que dejaría al regidor aislado, desprovisto de cualquier indicio de apoyo masivo. Sus paisanos, las personas con las que se cruza con frecuencia en la calle, en el mercado, en el teatro, en las cafeterías, en los pequeños comercios... le darían la espalda, rehusarían seguir su estela, avanzarían por su propia ruta, construirían su futuro al margen de los dictámenes de quien fue elegido para guiar el tránsito a unos mayores niveles de prosperidad, de desarrollo, de progreso, de felicidad.

La misión del político municipal no es otra que escuchar a su pueblo, los problemas, por diminutos que sean, que presiden sus inquietudes, su rutina, con el objetivo de acometer la búsqueda de la solución, siempre la más factible y beneficiosa para el interés general. El alcalde es el portavoz de los ciudadanos, el depositario de las esperanzas de quienes combaten, con el sudor diario de su frente, por eludir el callejón del éxodo rural en un laberinto de escasez de expectativas. Y como tal, debe ser accesible y consciente de su papel, de su función social, nunca privada. Es el intermediario ante las otras administraciones, las más lejanas de lo local, las que gestionan ese capital que las arcas de un Consistorio anhelan para promover la ejecución de las más modernas infraestructuras, los más excelsos jardines y las más vanguardistas instalaciones culturales y deportivas. Las dificultades, muchas veces, son tantas que quien padece su azote necesita una voz redentora, el cariño de alguien que le transmita su aliento en forma de optimismo. Un ‘no’ tajante, sin argumentos, se clava como un puñal para encender la llama del desamparo más absoluto e incrementar la desesperación del que sufre. Sin caer en la concesión de privilegios que, en consecuencia, mermen los derechos de la comunidad, cualquier negativa debe llevar aparejada una explicación elocuente y ecuánime de los motivos que la causan, así como, en el caso de que sea posible, una alternativa razonable que evite el freno a iniciativas que puedan redundar en un crecimiento del grado de bienestar.

Si plasma, con honestidad y honradez, estos principios irrenunciables y exigibles por todos, un edil puede tener su conciencia tranquila. Los frutos materiales dependerán de la capacidad de atraer inversiones de las administraciones provincial, autonómica y central e, incluso, del mundo empresarial, es decir, del volumen y el acierto en la gestión (el segundo pilar que determina, para bien o para mal, la calificación de un regidor). Pero el cumplimiento de ese primer requisito, el de la proximidad, puede compensar, en forma de confianza y hasta de admiración popular, la falta del otro, el de la efectividad, ya sea por inexperiencia o por la ausencia de calor procedente de instituciones amigas, o adversarias. Si se dan ambos factores, sobra afirmar que el desenlace es la ratificación en el poder, cuatro años después, con una mayoría absoluta o, al menos, amplia. Sin ese clima de empatía, de preocupación sincera, verdadera y amable por los problemas de los ciudadanos a los que se representa, en cambio, la reelección es una tarea compleja o imposible que sólo la concreción de una hornada de proyectos de gran envergadura sin precedentes, una utopía cuando el contexto es de depresión socioeconómica, puede propiciar en unos nuevos comicios. No obstante, la permanencia en una alcaldía no debe ser nunca el fin último, puesto que ello significaría la derrota, frente al interés particular, de la noble intención que marca los movimientos del buen político en sentido estricto: la mejora de las cosas. Sólo esta meta, el amor a un pueblo, legitima el aferramiento al cargo, una posición que emerge, en este sentido, como una nueva oportunidad para impulsar el crecimiento de una tierra.

La gymkhana del autoempleo

La gymkhana del autoempleo

La Asociación para el Desarrollo Rural (ADR) de la Cuenca Minera organizó un encuentro con el fin de fomentar la cultura emprendedora entre los jóvenes de una comarca en crisis

MINAS DE RIOTINTO. Crisis, falta de expectativas de empleo, éxodo rural, envejecimiento de la población... son las notas que definen una tierra que en otros tiempos lideró el progreso y la modernización de la provincia de Huelva: la Cuenca Minera, una comarca que lucha contracorriente en busca de una diversificación socioeconómica que no ha dejado de hallar obstáculos desde el derrumbe de la extinta empresa Minas de Riotinto (MRT) SAL. Y una de las principales trabas es la ausencia de una cultura emprendedora entre una ciudadanía acostumbrada desde tiempos inmemoriales al paternalismo de los gestores del cobre. Contra ello lucha la Asociación para el Desarrollo Rural (ADR) afincada en la zona, con la dinamización, la sensibilización y el fomento de la participación como una de sus líneas de actividad. El último episodio, una trivial-gymkhana que, mediante una serie de pruebas de habilidad, empapó a unos treinta jóvenes de Nerva, El Campillo, Zalamea la Real y Minas de Riotinto, en el Paseo del Chocolate del núcleo riotinteño, de sensaciones de optimismo en forma de autoempleo, proyectado como un camino alternativo hacia el bienestar.

El mensaje fue contundente: la apertura de un negocio propio como vía de escape, la puesta en marcha de actividades que eviten la, muchas veces, “obligada” marcha hacia otro lugar, hacia la riqueza de las áreas geográficas más desarrolladas de la provincia, de la región o del país, el abandono de la tierra que vio crecer unas esperanzas e ilusiones que hoy emigran a Huelva, a Sevilla, a Madrid o a Barcelona. El canal utilizado para la realización de esa propuesta de permanencia en casa, de aferramiento a una nueva oportunidad, fue el juego y la convivencia entre habitantes de pueblos distintos que deben andar de la mano, ajenos a rivalidades y localismos. Todos, mezclados, trabajaron en equipo para superar los diferentes escollos de cada misión, cuyo inicio y finalización venían acompañados de una pregunta sobre empleo, sobre los pilares de la cultura emprendedora y la prevención de los riesgos laborales. El paracaídas, símbolo de seguridad, fue la antesala para alentar el instinto de supervivencia.

El tiro con arco y el lanzamiento de dardos midieron la puntería de unos participantes que se impregnaron de espíritu competitivo en la lucha por estampar el globo que sus rivales llevaban atado al pie mientras defendían el suyo. Se trataba de aprender a desenvolverse en un contexto hostigador. Luego llegó la hora de sortear, con los ojos vendados, las piedras que el mercado deja en los lugares más insospechados de la senda para complicar el despegue de una iniciativa. Es ahí donde la ayuda externa, la de los compañeros y las administraciones públicas, resulta primordial para no caer tras el primer tropiezo. Pero aún faltaba una premisa que debe cumplir cualquier idea de negocio para alcanzar el éxito, la creatividad, el desparpajo, la innovación y la capacidad de respuesta. El dibujo sobre una pizarra de un término oculto agudizó, en este sentido, las mentes de quienes, en un futuro no muy lejano, podrían apostar por la creación de su propia empresa.

Las asociaciones proyectan su labor hacia cientos de campilleros

Tómbolas, rifas, tapas, dulces, charangas, vídeos de la romería y juegos de agua focalizaron un encuentro que contó con la Peña Camp Barça y la chirigota Los Esponjas como novedades

EL CAMPILLO. El Encuentro de Asociaciones de El Campillo permitió el pasado fin de semana el acercamiento de las diferentes entidades locales sin ánimo de lucro a cientos de vecinos bajo un contexto de convivencia en el que los juegos populares y los globos de agua fueron una constante. Proyecciones de vídeos sobre la romería promovidas por la Hermandad de la Santa Cruz, la tradicional tómbola organizada por la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer AFA-El Campillo o la charanga aportada por los Amigos del Aula de Música fueron algunas de las notas destacadas de dos días en los que la Plaza del Ayuntamiento abrió su espacio a multitud de stands. Tapas, bebidas, dulces artesanos y rifas facilitaron a las distintas organizaciones del núcleo minero la recepción de ingresos y la captación de socios para ampliar así los horizontes de su labor. Todo ello, al mismo tiempo que colaboraban con la dinamización sociocultural del municipio. Junto a entidades como el Motoclub El Torito, la Escuela Municipal de Fútbol Base, la Hermandad de la Virgen de la Granada, la Asociación de Mujeres MUCAM o la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), participaron por vez primera la recién creada Peña Sociocultural Barcelonista Camp Barça y la agrupación carnavalera Los Esponjas, una de las chirigotas más veteranas de la localidad.

Los Cipreses, el abandono de la austeridad

Los Cipreses, el abandono de la austeridad

El parque se erige en una losa para un Ayuntamiento que no puede acceder a ayudas para su mantenimiento, al ser, mientras culmina la expropiación, un espacio de titularidad privada

EL CAMPILLO. La conservación del Parque Municipal Los Cipreses, un espacio considerado como el ‘pulmón verde’ de El Campillo y, en consecuencia, uno de sus principales reclamos turísticos, emerge como una asignatura pendiente que se atraganta cada año al Ayuntamiento de la localidad minera, cuyas reducidas arcas, como expone la alcaldesa, la socialista Encarnación Palazuelo, carecen de capacidad para acometer una limpieza constante de las hierbas y pastizales que crecen sin freno en los tiempos de lluvias, sin olvidar el tratamiento personalizado que requieren especies protegidas como el brezo albino. La maleza, por tanto, sólo es cortada en torno a dos o tres veces al año, de modo que durante buena parte del mismo, sobre todo, en los meses de invierno, la vegetación alcanza unos niveles que dificultan el tránsito de viandantes más allá de los márgenes de los carriles. En algunos puntos, los pastos rondan, incluso, el metro de altura para tapar, en cierta medida, la existencia de mesas y bancos que se distribuyen por el parque natural. Es el abandono de la austeridad a la que se ve abocado un Consistorio con los escasos recursos de un pueblo pequeño de una comarca en crisis.

La situación convive, en paralelo, con la imposibilidad de acceder a subvenciones destinadas al mantenimiento de esta parcela de 75.180 metros cuadrados calificada como Zona Verde de Especial Protección. La razón, su titularidad privada. Algo que responde a los embargos sufridos por la extinta Minas de Río Tinto (MRT) SAL, que dejó este enclave en manos de la sociedad Construcciones Zeitung SL, sociedad que la adquirió, aunque no libre de cargas, en una subasta lanzada por la Caja de Ahorros El Monte. No obstante, Palazuelo ve un haz de luz en el actual proceso de expropiación forzosa, que permitirá al Ayuntamiento asumir el control absoluto del suelo (del vuelo ha dispuesto siempre por una antigua concesión a perpetuidad de las compañías mineras) mediante el pago a la Seguridad Social de un justiprecio cifrado en 65.782,5 euros, cantidad que será abonada de un modo íntegro por la Diputación Provincial de Huelva. Una vez que esté en manos públicas de manera definitiva y tras su posterior catalogación como espacio periurbano, “sí será posible la solicitud de ayudas económicas en busca de una atención más continuada”, espetó la regidora.

Las alambradas que bordean Los Cipreses también se hallan caídas en gran parte de su recorrido desde hace meses, aunque este apartado será solucionado, como expone Encarnación Palazuelo, en breve. Con un presupuesto de alrededor de 100.000 euros, de los cuales la Consejería de Turismo, Comercio y Deporte de la Junta de Andalucía aportará el 60 por ciento y el Ayuntamiento, el 40 por ciento restante, se levantarán por todo el perímetro vallas de dos metros de altura, de color verde y construidas a partir de elementos más resistentes y estéticos como el PVC. Esta actuación, al tratarse de la señalización de un punto de interés turístico, sí ha podido acogerse a las ayudas ordinarias de la Administración autonómica. De momento, el material para el cercado del parque está encargado a los proveedores para ser instalado en el instante de su recepción. La limpieza permanente de la principal franja verde de El Campillo necesita, bajo las estimaciones de la alcaldesa, un presupuesto anual que oscila entre los 25.000 y los 30.000 euros, un apartado al que hay que añadir la reparación de las farolas que, con frecuencia, son objeto de actos vandálicos.

Los ciervos ya no integran un área zoológica pequeña para ellos

Los ciervos han sido a lo largo de los años una de las figuras más emblemáticas del Parque Municipal Los Cipreses, con su presencia en un área zoológica integrada por patos, cabras, pájaros y, en su momento, también por monos. Pero la condición de animales silvestres de esos mamíferos rumiantes convertía la zona en un hábitat inadecuado que, incluso, por la falta de una extensa superficie que recorrer en su vida cotidiana, les empezaba a causar problemas de salud en forma de deformaciones óseas, motivo por el cual el Ayuntamiento decidió ponerlos en libertad. La alternativa, ahora, en palabras de la alcaldesa de El Campillo, Encarnación Palazuelo (PSOE), pasa por estudiar la viabilidad, económica y medioambiental, de un espacio dedicado a especies domésticas.

Problemas sociales, mujer y juventud, ejes de la Semana Cultural de la UGT

La situación de la Cuenca, exposiciones, conferencias sobre el liderazgo de la mujer, la motivación juvenil y actuaciones musicales se sucederán hasta el 13 de junio

EL CAMPILLO. Los problemas socioeconómicos de la Cuenca Minera abrirán mañana la Semana Cultural que la UGT organiza en El Campillo hasta el próximo viernes 13 de junio. Un debate en el que participarán el delegado provincial del Gobierno de la Junta de Andalucía, Manuel Alfonso Jiménez, la presidenta de la Diputación Provincial de Huelva, Petronila Guerrero, y el secretario provincial del sindicato, Jorge Puente, servirá, en el salón de plenos del Ayuntamiento, a partir de las 11 horas, de pistoletazo de salida a una iniciativa que continuará en la Casa de la Juventud con una exposición fotográfica sobre el 30 aniversario de la Generación del 27. Ya por la tarde, a las 19 horas, el secretario general de UGT-Andalucía, Manuel Pastrana, intervendrá, junto a la alcaldesa de la localidad minera, la socialista Encarnación Palazuelo, y Jorge Puente, en el acto inaugural y en una asamblea de delegados de UGT-Huelva. La actuación del grupo de música clásica ‘Primero de Mayo’, en torno a las 20.30 horas, completará la jornada.

La mujer será la protagonista del segundo día, con un encuentro que arrancará, en el Teatro Municipal Atalaya, a partir de las 10 horas, con la conferencia ‘El liderazgo de las mujeres’. Entre los ponentes, bajo la moderación de la directora del Programa Emplea2 (Canal Sur TV), Esther Lazo, se encontrarán la delegada provincial de la Consejería para la Igualdad y Bienestar Social, Carmen Lloret, la diputada provincial de Cultura, Elena Tobar, la secretaria de la Mujer de UGT-Andalucía, María Dolores Gavilán, y la presidenta de la Federación de Asociaciones de Mujeres de la Cuenca Minera Corazón de la Tierra, Sonia Granado. En torno a las 13 horas se celebrará el ciclo ‘Hablamos de salud. Lenguaje sanitario con perspectiva de género’, con alocuciones de la directora de Intervención Social de Cruz Roja-Huelva, María del Rosario Miranda, la trabajadora social del Hospital Vázquez Díaz de Huelva, Gloria Manzano Domínguez, y el médico de Cruz Roja-Huelva, José Luis González Sánchez. La secretaria de Organización de UGT-Huelva, Antonia Pérez Abad, será la coordinadora de este último seminario. Un taller de análisis de cuentos ‘Érase una vez’ (17 horas) y la proyección de la película El Contrato (19 horas), con el posterior coloquio encabezado por su directora, Merecedes Martínez del Río, su productor, Francisco Palacios, y su guionista, Andrés Ales Sancristóbal,  clausurarán el tema de la mujer.

El viernes será una jornada dedicada a la juventud. A partir de las 10 horas, se constituirá en el Teatro Municipal Atalaya un grupo de trabajo bajo el título ‘Nuestras motivaciones juveniles’. Del mismo, formarán parte el delegado provincial de la Consejería de Obras Públicas y Transportes, Antonio Ramos, el corresponsal juvenil del Instituto Andaluz de la Juventud (IAJ), Pedro Martín, el presidente de la Asociación de Antiguos Alumnos Tres de Marzo, el técnico de Juventud del Ayuntamiento de Punta Umbría, Juan Diego González, y el coordinador de la Asociación Surgente, Francisco Varet. El monólogo ‘¡Qué problemas tengo!’ (12.30 horas) y un taller de cómics (13.30 horas) dará paso a la representación teatral de la Compañía Wirzus (17.30 horas) y al concierto de Víctor García (19.30 horas). Un baile de juventud, a partir de las 23.30 horas, pondrá el broche a una Semana Cultural que persigue, en un contexto de desaceleración económica, establecer un punto de partida para el diálogo y la reflexión acerca de los ideales sociales de una generación de jóvenes poetas como fue la del Grupo del 27.