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Pablo Pineda

El Campillo

La piscina abre sus puertas con una subida del 10% en el precio

El incremento forma parte de las medidas establecidas por el Plan de Ajuste diseñado por PA-PP como aval para acceder a un crédito de 132.885,22 euros de la línea de ayuda para el pago a proveedores

EL CAMPILLO. La piscina municipal de El Campillo reabrió sus puertas ayer con un incremento del 10 por ciento en el precio de la entrada y en los distintos abonos de temporada, tanto individuales como familiares, según se desprende del listado de tarifas publicado en la propia web del Ayuntamiento. La medida es uno de los costes que impone de un modo directo a los bolsillos de la ciudadanía el marco de ajustes trazado por el equipo de Gobierno PA-PP en marzo de 2012 como aval para acceder así a la línea de ayuda para el pago a proveedores del Ejecutivo de Rajoy, traducido, en el caso del municipio minero, en un crédito de 132.885,22 euros que el Consistorio ha de devolver en diez años (con dos de prórroga) a un interés del 5,94 por ciento.

La subida es la primera que se produce desde que se inauguraran las instalaciones en el verano de 2004. El abono individual pasa, de esta forma, de los 37,50 euros hasta 41,50 euros en 2013. La entrada de adultos, una vez actualizado el importe, se fija, de lunes a viernes, en 2,75 euros (valía 2,50 euros); y, sábados, domingos y festivos, en 3,30 euros (frente a los 3,00 euros anteriores). La de niños y jóvenes (de 5 a 14 años) se eleva hasta 1,65 euros durante los días hábiles y 2,20 euros durante los fines de semana. El porcentaje se repite de manera escrupulosa en todos los casos, salvo en el del carné con la categoría de matrimonio con tres o más hijos (familia numerosa), que requiere en esta campaña un desembolso de 85,80 euros, un 22,57 por ciento más que los 70,00 euros que permanecían inalterables desde 2004.

El objetivo de PA y PP, como ocurre también con la guardería, es que los servicios públicos dejen de ser deficitarios y se autofinancien con las tasas de los propios usuarios. En este sentido, las cuentas de la piscina de El Campillo, con un aforo para 250 personas, volverán a tener este verano un brote verde en la no apertura, por segundo año consecutivo, de las instalaciones de Minas de Riotinto por unos problemas técnicos que, históricamente, han provocado la necesidad de reparaciones constantes. Esto motivará, como ya ocurriera en 2012, una afluencia de vecinos de esta localidad en el espacio de baño salvocheano que tendrá una incidencia directa en los números de la taquilla.

Empleo directo para 10 personas

La piscina municipal, que cada temporada estival concentra en su recinto el grueso del ocio en El Campillo, aporta en términos de empleo eventual un total de diez puestos de trabajo directos. Seis socorristas a media jornada, dos taquilleros, también a tiempo parcial (70 por ciento), y un técnico de mantenimiento configuran una plantilla que permanecerá de alta hasta el mes de septiembre. La cifra la completa el bar, una fuente de ingresos para su joven adjudicataria.

Contra viento y marea: participación

Contra viento y marea: participación

Una decena de entidades muestra su obra, su amor a los demás, a los más débiles, al medio ambiente, a la música, al deporte o al patrimonio en el XIII Encuentro de Asociaciones de El Campillo

EL CAMPILLO. Cuando se navega en medio de las dificultades, del drama, de la tragedia del desempleo galopante, de la crisis, de la pérdida de derechos, del hambre o la enfermedad, de la injusticia social, contra viento y marea, como el poeta Mario Vargas Llosa, el mejor remo es la participación, la suma, la reunión, la unión de fuerzas, la solidaridad. Y eso es lo que brotó a raudales en el XIII Encuentro de Asociaciones de El Campillo-Traslasierra, un pueblo que salía a la calle, a la Plaza del Ayuntamiento, a ayudarse mutuamente, a protegerse, a poner en valor la calidad humana, su capacidad para eso que las elites piden tanto sin aplicárselo a sí mismas, para arrimar el hombro, con sinceridad, sin pedir nada a cambio, sin ningún ánimo de recompensa más allá de la propia satisfacción de cumplir el dictado de la propia conciencia.

Una decena de entidades sociales expuso el pasado fin de semana, una vez más, su trabajo, promocionó la noble labor que, durante todo el año, de manera incansable, desarrollan para construir un mundo mejor, para aportar su grano de arena para avanzar peldaños en esa meta. Porque lo hacen y, por ello, es necesaria esa parada en el camino, este encuentro, para que se les reconozca, pero, sobre todo, para que puedan contar lo que hacen, para que puedan trasladar a otros esa pasión y despertar en ellos también ese amor a los demás, a quienes sufren terribles enfermedades, a quienes emprenden una carrera contrarreloj y en desventaja por retener la memoria, a los más débiles, a ellas, al medio ambiente, a la música, al deporte, al patrimonio... a El Campillo, a su paisaje y a su paisanaje.

Lo hicieron, como siempre, con la convivencia, con la fiesta, con el juego, con la diversión, con una sonrisa, con la cara más amable, la que emana de su solidaridad. Y la respuesta fue la misma, centenares de personas, 800, según los datos de la organización, encarnada por el Ayuntamiento de El Campillo y los Servicios Sociales Comunitarios adscritos a la Diputación Provincial de Huelva. No menos amplio fue el programa proyectado desde los distintos stands, desde exposiciones de manualidades y juegos de mesa tradicionales del Taller El Duende hasta la clausura de la temporada de la Escuela Municipal de Fútbol Base, sin olvidar el quinto maratón de aeróbic solidario contra el cáncer que con tanta fuerza combate Acamacum, los bingos de la Hermandad de la Santa Cruz o la tómbola de la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer (AFA) - El Campillo. Todo, con obras sociales en el horizonte.

El pueblo contemplaba, orgulloso, el cumplimiento, la vigencia de ese lema grabado en su escudo, el Unidos Laboramos. Tomaba parte en él, con su presencia, con su colaboración, con la adquisición de papeletas para las rifas, con el consumo de tapas y dulces elaborados con las manos artesanas de las asociaciones, de Acamacum, Atenea, Mucam, la Hermandad de la Virgen de la Granada, la Peña Barcelonista Camp Barça o los Amigos del Caballo de La Guindaleta, con la compra de preciosas e innovadoras muñecas que rememoraban a las de antaño, pero con visos de modernidad, con la fusión del ayer, el hoy y el mañana...

La Plaza del Ayuntamiento del municipio salvocheano, el Paseo, el principal punto de encuentro de sus dos millares de habitantes, testigo del trasiego diario de viandantes, atalaya desde la que observan el paso del tiempo sus mayores, escenario de brincos y risas de los pequeños, se veía de nuevo, como en las doce ediciones precedentes, envuelta por el haz luminoso de una inagotable amalgama de sabores y texturas. Y había guinda para tan excelso pastel, el colofón de la actuación de la Banda de Música de El Campillo, indudable seña de identidad de la localidad minera, y la degustación de la deliciosa paella de los Amigos del Aula de Música o el no menos suculento potaje con gurumelos. Estaba todo. No faltó lo más importante, el color de la participación.

La Junta concede a Aspromin una subvención de 168.000 euros

La Junta concede a Aspromin una subvención de 168.000 euros

La ayuda persigue favorecer la escolarización del alumnado con necesidades educativas especiales que requiere una atención en régimen de internado

La Junta de Andalucía ha subvencionado a Aspromin con una partida de 168.000 euros destinados a facilitar la adecuada escolarización del alumnado con necesidades educativas de orden físico, cognitivo o sensorial, que, por no disponer en su localidad de origen de las condiciones necesarias, requiere una atención en régimen de internado. Así lo puso de manifiesto el delegado territorial de Educación, Cultura y Deporte, Vicente Zarza, en su visita al centro de educación especial Nuestra Señora de los Milagros que gestiona esta entidad sin ánimo de lucro en el término municipal de El Campillo y que atiende en la actualidad a 28 alumnos con distintas discapacidades intelectuales.

La ayuda, concedida en el marco del convenio de colaboración entre la asociación y el departamento de la Junta de Andalucía que representa en Huelva Vicente Zarza, permite, en concreto, la prestación de servicios de residencia para 18 alumnos menores de 20 años, casi todos procedentes de distintos rincones de la geografía onubense. Un punto en el que el delegado recordó que el reto es desarrollar al máximo sus capacidades y aptitudes personales, así como la orientación para su futura integración socio-laboral.

El centro imparte Programas de Formación para la Transición a la Vida Adulta y Laboral (PFTVAL) y Formación Básica Obligatoria (FBO). Las especiales características del centro se suman a las complicadas condiciones socioeconómicas actuales de la población escolar atendida, lo cual implica una difícil labor de integración y normalización. En este sentido, Aspromin promueve la participación del alumnado y de las familias en actividades de ocio y tiempo libre, programa de vacaciones o competiciones deportivas. Asimismo, el profesorado del centro está especialmente sensibilizado con la formación permanente, sobre todo, en aspectos relacionados con la atención educativa a la diversidad.

Protección de la discapacidad desde 1969

Aspromin, una asociación para la protección de personas con discapacidad intelectual del conjunto de la Cuenca Minera de Río Tinto adscrita a la Federación Andaluza de Organizaciones en favor de las Personas con Discapacidad Intelectual (FEAPS-Andalucía), fue fundada en 1969 con el objeto de dar respuesta a las necesidades de formación, asistencia y rehabilitación de niños, jóvenes y adultos con discapacidad intelectual. Con sede social en El Campillo, su ámbito de actuación se extiende a la comunidad autónoma de Andalucía. En la actualidad atiende a unas cien personas de este colectivo desde una amplia red de instalaciones compuesta por centros de educación especial y residencias escuela-hogar, para personas adultas, gravemente afectados o psicodeficientes y un centro de atención infantil temprana.

Damas aplicará descuentos del 50% a vecinos de El Campillo, Riotinto y Nerva

La empresa de transporte onubense ha suscrito convenios con los ayuntamientos para favorecer la movilidad de las personas que sufren de un modo extremo las consecuencias de la crisis · La oferta afecta a los viajes entre la Cuenca Minera y Huelva

La empresa Damas aplicará descuentos del 50 por ciento en los billetes de viajes entre la Cuenca Minera y la capital a personas con dificultades económicas serias de El Campillo, Minas de Riotinto y Nerva. Éste es el eje de los convenios firmados entre esta compañía de transporte onubense y los ayuntamientos de las tres localidades de la comarca de Río Tinto, una iniciativa que persigue favorecer la movilidad de ciudadanos.

Esta medida, según ha informado la Federación Onubense de Empresarios (FOE), viene a expresar “el compromiso de Damas y su responsabilidad social corporativa”, algo que, en estos momentos complejos, adquiere “mayor relevancia, si cabe”. No obstante, se suma al acuerdo suscrito recientemente para aportar al Banco de Alimentos el 0,25 por ciento del importe de los billetes de ida y vuelta entre Sevilla y Huelva.

Las bonificaciones se realizarán los últimos martes de cada mes. La empresa Damas, en colaboración con los tres consistorios mineros, informará a los usuarios sobre cuáles son los requisitos que se han de cumplir para acogerse a estas ayudas dirigidas directamente a familias con escasos recursos de sufran de manera extrema los perjuicios de la creciente tasa de desempleo que envuelve al conjunto del país, en general, y a la comarca, en particular.

El decreto contra la exclusión social dejará en El Campillo 13.353€ para la contratación

La medida de la Junta de Andalucía asigna partidas también para la ayuda a domicilio, catering para mayores en situación marginal o el refuerzo de los comedores escolares

EL CAMPILLO. El salvavidas que la Junta de Andalucía ha arrojado a los más castigados por la crisis con el decreto ley de medidas extraordinarias y urgentes para la lucha contra la exclusión social dejará en El Campillo, según las estimaciones iniciales (volumen de población y nivel de paro), 13.353,53 euros para la contratación temporal de desempleados. La medida, aprobada el pasado 30 de abril, asigna también partidas para la mejora de servicios asistenciales como la ayuda a domicilio, catering para personas mayores en situación marginal o el refuerzo de los comedores escolares. Un balón de oxígeno que, en su conjunto, inyectará 5,4 millones de euros a Huelva para frenar un drama que se cierne ya sobre 50.000 familias onubenses, 38.000 de ellas, con todos sus miembros sin trabajo. La provincia, según la última Encuesta de Población Activa (EPA) registra ya una tasa de paro del 40,67 por ciento.

En concreto, dentro de esa consignación provincial de 5,4 millones (procedentes de un fondo autonómico de 60 millones), el mayor montante es, precisamente, el que se corresponde con el Programa de Ayudas a la Contratación, que repartirá en Huelva 2,4 millones de euros en sueldos mileuristas, vinculados a los empleos temporales que oferten los ayuntamientos. El objetivo es dar recursos a las familias para mitigar condiciones extremas con puestos de trabajo eventuales que pueden oscilar entre los 15 y los 90 días. La previsión es que se generen 74.000 jornales en el mapa onubense. En función de la distribución de los tiempos variará el número de beneficiarios, con una horquilla que parte de un mínimo de casi 900 y un máximo de 5.000 personas. El procedimiento acuñado por el Ejecutivo de Griñán establece que la selección corra a cargo de los consistorios entre los demandantes que cumplan los requisitos (entre otros, llevar como mínimo un año parado y acreditar ingresos en el hogar inferiores a 798 euros mensuales).

Paqui Fernández y Luis Eduardo Delgado toman la vara al grito de “¡Vivan los mayordomos!”

Paqui Fernández y Luis Eduardo Delgado toman la vara al grito de “¡Vivan los mayordomos!”

El pregón de Antonio Félix Torrado y la apertura de la Ermita preparaban esta semana la doble peregrinación de la Romería de la Santa Cruz

EL CAMPILLO. La Ermita de la Santa Cruz de El Campillo ya espera a sus romeros. Ya está engalanada para recibir a su pueblo. Los mayordomos tomaban ayer la vara al grito de “¡Viva!”. Paqui Fernández y Luis Eduardo Delgado cogían el testigo de Isabel María Romero y Héctor Alejandro Muñoz, cumplían un sueño que se alargará durante todo el fin de semana. Han sido unos días de preparativos, de nervios, de sentimientos encontrados, de nostalgia, de ilusión y esperanza, de reencuentro. El pregón de Antonio Félix Torrado daba el pistoletazo de salida, la luz verde a la fiesta más esperada por los campilleros, los que están y los que vuelven. Son momentos intensos, instantes de emociones constantes. Ayer ya era viernes. Por la mañana, como rezan los versos de la sevillana, nadie dormía. Hoy, menos. Con la medalla en el pecho parten todos hacia Rocalero, por la senda que se abre tras Cuatro Vientos, a pie, a caballo o en carreta, sin voz en la garganta, con una devoción inusitada, máxima.

Todo se presagiaba ayer. Lo insinuaba el ambiente, el aire, el esplendor que se respiraba por cada recoveco del núcleo minero. El mismo que se repite en cada edición, en cada albor de mayo, desde hace ya 35 años. El colorido inundaba una Plaza rebosante de gente, en ebullición. Las flamencas lucían ya sus mejores galas. Los jinetes montaban sus caballos para esparcir el sonido y los aromas del perenne traqueteo de los caballos. El pueblo, entre sones de tamboril, acompañaba a los nuevos mayordomos y a la Hermandad que preside Enrique Diéguez hasta la Ermita, cargado de flores para la Santa Cruz, para su ofrenda. Un día antes lo hacían los más pequeños, como garantía de futuro, como aval de un arraigo profundo, de lo que es ya una seña de identidad de los campilleros, una parte de su ser. La alegría se palpaba, se veía en cada rostro, como también en los abrazos de quienes se volvían a ver. La estampa era idéntica en cada rincón.

Hoy, tras las inevitables miradas al cielo, tras la búsqueda de la seguridad de que la lluvia no va a hacer acto de presencia, de la siempre anhelada ausencia de nubes (aunque sin excesiva preocupación, porque nada lo frenará), el pueblo entero, como también lo hará mañana, se adentrará en la senda, camino de Rocalero. Avanzará por la vereda, entre jara y brezo, entre las aguas que bautizarán a los peregrinos noveles, a por el romero con el que agasajar a la Santa Cruz al retorno a unas calles que se quedarán desiertas, vacías, habitadas sólo por el lejano eco de las guitarras, las palmas, los tambores y el cante de sevillanas. Todas, con un broche, con un colofón, con ese último aliento que nunca cesa de emanar, que emerge de cada carreta, de cada garganta, de cada campillero, de ese ineludible “¡Viva la Cruz de El Campillo!” Esa Santa Cruz, como recitaban los versos de uno de los fundadores de la Hermandad, el ya desaparecido Rodrigo Palacios, “de España la más bonita”.

El Ayuntamiento de El Campillo debe a los bancos 317,44 euros por habitante

La media de la provincia asciende a los 900 euros por habitante · Los planes de pago a proveedores disparan el endeudamiento un 75% al convertir el débito comercial en financiero · Este peaje queda fijado en la localidad minera en un crédito de 132.885,22 euros a devolver a un 5,94%

EL CAMPILLO. La deuda viva de los ayuntamientos de Huelva con los bancos y cajas de ahorro asciende, según el nuevo panel del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, a 900 euros por vecino. La de El Campillo es de 317,44 euros por habitante (o lo que es lo mismo, 699.000 euros entre 2.202 personas), un 64,73 por ciento menos que la media y, a la sazón, una de las más bajas de toda la provincia onubense o lo que, el PSOE salvocheano califica, con ironía, como “la herencia de la que hablaban”, en alusión a las acusaciones de “derroche” y “despilfarro” vertidas por el equipo de Gobierno PA-PP desde su acceso al poder en junio de 2011.

Las cifras, además, se han disparado en el último año, en el conjunto de la geografía onubense, en un 75 por ciento, hasta llegar, al cierre de 2012, a los 470,5 millones de euros (201 millones más que en el ejercicio 2011), cuantía a la que se suman los 163,9 millones que debe la Diputación Provincial de Huelva. La razón, los planes de pago a proveedores, que, en el caso de la localidad minera, conllevan como peaje un crédito de 132.885,22 que las arcas municipales han de devolver en 10 años (con dos más de prórroga) a un interés del 5,94 por ciento. Este préstamo ha elevado la deuda del Ayuntamiento de El Campillo en un año en 34,38 euros por habitante. Al cierre de 2011 el capital pendiente de Consistorio con los bancos y cajas de ahorro era de 625.000 euros (283,06 euros por cada uno de los 2.208 ciudadanos que conformaban el padrón salvocheano en ese ejercicio).

La fórmula con la que el Gobierno central ha perseguido atajar los impagos a las empresas suministradoras de bienes y servicios, en vías de reedición, se ha traducido, además de un recorte del margen de maniobra municipal como consecuencia de unas condiciones de marcado corte intervensionista, en una hipoteca adicional para las administraciones locales, al desplazar el socavón a los débitos con las entidades financieras. El dato rompe la tendencia registrada al cierre del curso 2011, cuando los ayuntamientos de la provincia habían conseguido rebajar estas cargas financieras hasta una ratio de 515,7 euros por ciudadano. Una dinámica que se ha visto invertida, de un modo claro, por las operaciones de pago a proveedores.

Son 50 los consistorios de la provincia que han visto incrementadas sus obligaciones con los bancos y cajas de ahorro y, en términos absolutos, doce de ellos, se sitúan por encima del umbral de los 10 millones de euros de deuda, encabezados por la capital de Huelva (150,5) y seguidos por Ayamonte (37,3), Almonte (33,2), Lepe (32,9 millones), Valverde del Camino (31,1), Punta Umbría (24,2), Cartaya (21,9), Isla Cristina (14,4), Bollullos Par del Condado (13,4), Moguer (11,3), La Palma del Condado (11) y Aljaraque (10,3).

En términos relativos, en proporción al tamaño del municipio, los más endeudados son, por este orden, Valverde del Camino (2.418 euros por habitante), Ayamonte (1.783,5), Punta Umbría (1.623,2), Almonte (1.470), Lepe (1.212), Cortelazor (1.155), Cortegana (1.131), La Nava (1.102), Encinasola (1.071), Galaroza (1.060), la Palma (1.041) y Huelva (1.013). En el otro extremo se encuentran nueve consistorios que aparecen con el contador a cero: Almonaster la Real, Berrocal, Castaño del Robledo, Cumbres de Enmedio, El Granado, Puebla de Guzman, Puerto Moral, San Silvestre de Guzmán, Valdelarco y Villanueva de las Cruces.

Hay también municipios que, contra la tendencia generalizada, han conseguido reducir su débito con las entidades financieras respecto al ejercicio 2011, lo que no es óbice para que, en algunos casos, mantengan voluminosas obligaciones pendientes. Tal es el caso de Moguer, Chucena o Escacena del Campo. También han visto menguar su deuda viva los municipios de El Almendro, Aracena, Bonares, Corteconcepción, Cortelazor, Linares de la Sierra y Los Marines.

 

El Campillo amanece Salvochea

El Campillo amanece Salvochea

Los socialistas recuerdan la memoria de los 308 salvocheanos fusilados por el Franquismo y reivindican la República y el municipalismo el 14-A · El alcalde, Francisco Javier Cuaresma, ordena la retirada de la bandera tricolor de los balcones del Ayuntamiento

EL CAMPILLO. El Campillo amanece Salvochea. La bandera tricolor ondeaba al alba en los balcones del Consistorio, al igual que allá por 1931, cuando nacía como municipio independiente. Fue, no obstante, una ensoñación efímera, sólo duró el tiempo que el alcalde, el andalucista Francisco Javier Cuaresma (que, con cuatro ediles, gobierna en coalición con los dos del PP frente a los cinco del PSOE), tardó en ordenar su retirada a la Policía Local y avisar a la Guardia Civil para interponer una denuncia, desde la óptica de los socialistas, “contra el libre ejercicio de la libertad de expresión”, un derecho que, “por enésima vez, vuelve a pisotear la intolerancia de un regidor con aires de tirano”. Como aseveraban algunos vecinos de la localidad, “le pese a quien le pese, en nuestras retinas permanecerá la imagen de esos legítimos colores rojo, amarillo y violeta que el fascismo arrancó al pueblo”.

Sólo fue un lunar de tensión, de ruido que “no mancha, porque no lo vamos a permitir”, el fondo de la cuestión, centrada en que los socialistas del núcleo minero reivindicaron ayer de nuevo, “alto y claro”, en el marco de la conmemoración del 82 aniversario de aquel 14 de abril, la proclamación de la República. Lo hacían como la “culminación de una Transición a la Democracia que en España aún no ha acabado”. Así lo manifestaron en una concentración organizada de manera conjunta por las agrupaciones municipales de las Juventudes Socialistas (JSA) y el PSOE en la Plaza del Ayuntamiento, donde recordaron, una a una, la memoria de los, al menos, 308 salvocheanos (284 hombres y 24 mujeres) que perecieron fusilados por la barbarie franquista y que dejaron, unido a la sangre de sus propias muertes, un reguero de 435 huérfanos y 123 viudas.

Todos ellos, todos los mártires por la libertad de la castigada Salvochea, fueron rescatados del olvido, “para devolverles la dignidad”, con el emotivo pronunciamiento de cada uno de sus nombres, “con la palabra como único instrumento frente a quienes se la arrebataron con la cobardía de las armas y la violencia”. Antes, las decenas de participantes habían marchado desde la Casa del Pueblo hasta el cementerio municipal para depositar un ramo de flores en el lugar en el que yacen, en el anonimato de la fosa común, la misma en la que se levanta un sencillo monumento como homenaje, el mismo que el veterano socialista Carlos Pernil Nieves, a sus 94 años, no deja de cuidar para que sus rostros y su causa nunca los borre la historia.

El reto es ir más allá, la meta es, como apostillan los socialistas campilleros, no sólo que esa semilla no se pierda, sino que “sirva para cambiar el futuro, para transformar la tierra”. La República, entonces, entre 1975 y 1978, “era inviable, porque reclamarla habría sido en vano y nos habría abocado a perder también la democracia”. Pero ahora, enfatizan, “no sólo es posible, sino imprescindible”, porque, “no reivindicarla hoy pone en peligro a la democracia, lo que queda de ella”. Un punto en el que arguyen cómo la derecha, el PP, “quiere eliminar la cercanía de los ayuntamientos con su Contrarreforma de la Administración Local, y, con ella, la autonomía de los pueblos, la capacidad para trazar su propia senda”. Un intervencionismo, un “sometimiento”, que “contrasta con los vientos de libertad que llegaron en 1931 al calor de la Segunda República y en forma de municipalismo.

Este paralelismo cobra un especial significado en el caso de El Campillo, que, precisamente, tras décadas de constante, incansable e infructuosa lucha, no se emancipó del municipio matriz de Zalamea la Real hasta que vio la luz la Segunda República aquel 14 de abril de 1931. Sólo cuatro meses y ocho días después, el 22 de agosto, se constituía el Ayuntamiento de Salvochea (uno de los primeros, “si no el primero”, creados en España por este sistema político democrático), ya libre de las cadenas del caciquismo. Ésa, unida a su condición de población eminentemente obrera, minera y socialista, fue su condena, la de esos yugos contra los que se rebelaba en sus versos Miguel Hernández y que “hoy nos vuelven a querer poner gentes de la hierba mala, la derecha, la de hoy, la misma de ayer”. El camino, como lo dibuja Rafael Alberti con el pincel de su poesía, “a galopar, a galopar, hasta enterrarlos en el mar”.