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Pablo Pineda

Deportes

La tercera derrota consecutiva estaba en el guión

Los de Paco Marmesá rozaron la proeza en el inquebrantable feudo del todopoderoso Rosal, pero no pudo ser y volvieron a perder

ROSAL DE LA FRONTERA. La tercera derrota consecutiva del Campillo estaba en el guión. El rival era el todopoderoso líder, el Rosal, y el escenario, su infranqueable estadio. Y así ocurrió, los de Paco Marmesá perdieron, aunque no sin presentar batalla. Rozaron la proeza, pero, al final, con un tanto en el minuto 82, sucumbieron ante el más firme candidato al ascenso a Regional Preferente. Fue un partidazo con dos formidables equipos que dieron lo mejor para firmar un 2-1.

Los locales golpearon primero. En el minuto 3 Fernando aprovechaba un balón largo y batía a Pachón (1-0). El portero del Campillo había recibido antes una fuerte ovación cuando los rosaleños Jorge y Jaime le hicieron entrega de una camiseta de su equipo debido a que se cumplía un año de un desvanecimiento sufrido por Pachón en ese mismo campo, cuando formaba parte de las filas del Mazagón.

Con el marcador en contra, los salvocheanos se pusieron el mono de trabajo, con clase, y empezaron a jugar al fútbol, liderados por Juan Antonio y Justo en la medular y avalados por la explosividad de Emilio y el juvenil Portu en la delantera. Ambos arietes se asociarían en el minuto 10, cuando el primero empataba de cabeza al rematar un centro del segundo. Los campilleros se hacían, por momentos, dueños de la situación. Jorge se estrellaba con el larguero en el minuto 12. Y, poco después, a Portu se le iba alto un disparo tras un buen envío desde la banda derecha.

El Rosal, sin embargo, atesora muchos argumentos en sus botas. Fernando, a pase de Felipe, la tuvo, pero Pachón le adivinó la intención y neutralizó la vaselina con la que intentó superarle de cabeza. El partido, precioso, no daba tregua. De nuevo Portu se aprovechaba, a continuación, de un fallo defensivo local y Lorenzo sacaba el cuero en la misma línea de gol cuando ya se cantaba el segundo tanto visitante. Hurtado replicaba por la derecha. Su centro lo remataba alto Fernando, estorbado por un defensa.

Otra vez Portu, una pesadilla para los locales, se marcha de todos con el balón en el minuto 45 y, tras escorarse a la derecha, le pegó por encima del larguero; ocasión muy clara de gol. El primer tiempo se alargaría cinco minutos debido a que el juego se interrumpió por una lesión del minero Alberto Togo. En este tiempo, Pachón se lució en una doble intervención a tiro de Souto con la que finalizaba una formidable primera parte, la mejor de esta temporada en el campo del Rosal.

La segunda mitad fue otro cantar. Los locales salieron a por el partido y acorralaron al Campillo en su parcela. Se notó en exceso que a Juan Antonio se le acababa la gasolina. En el minuto 50, Jaime ponía de nuevo a prueba a Pachón, que realiza una gran parada en respuesta tras una falta lanzada desde el vértice del área.

Jaime, de nuevo, en el minuto 76’, llevaba el ¡uy! a la grada. Se topó con el travesaño en una gran jugada de todo el equipo fronterizo que acabó con un gran centro de Manuel. Era el aviso de lo que sucedería poco después: el gol de la victoria local. En el minuto 82, Hurtado, desde la derecha, busca el segundo palo y Jaime, que entraba desde atrás, cabecea al palo largo para hacer inútil la estirada de Pachón. El 2-1 causaba el delirio de la afición rosaleña, un resultado que, aunque esperado, merma un poco las aspiraciones de los de Paco Marmesá. No obstante, aún queda tiempo para enderezar el rumbo.

Duro revés a las opciones de ascenso

El árbitro perjudicó al Campillo en el duelo directo ante el Cerreño y cayó 0-3 · El 0-1, en el minuto 3, vino precedido de un claro fuera de juego

EL CAMPILLO. El Cerreño dio un duro revés al Campillo en un partido en el que estaba en juego el tercer puesto del grupo II de Primera Provincial. Era el día ‘D’ y los de Paco Marmesá fallaron. No estuvieron al nivel de semanas atrás. El plantel visitante se presentaba con una ligera renta de dos puntos en esa pugna particular por los puestos que otorgan el billete para la fase de ascenso. Eso sí, con un partido más disputado. Y tras el duelo, en el que los salvocheanos se vieron perjudicados de forma manifiesta por la actuación arbitral (el 0-1 se produjo en un claro fuera de juego no señalado por el asistente) amplió la brecha a cinco puntos. Una distancia que se antoja muy amplia en la categoría de la igualdad, más aún si se tiene en cuenta que los mineros visitan el próximo domingo al Rosal, líder sin oposición.

La situación de ambos contendientes en la tabla, hacía presagiar un encuentro vibrante y lleno de pasión que devolviera a las retinas de los espectadores la imagen de antiguos enfrentamientos entre dos clubes que, por trayectoria y afición, merecen pasear sus colores por la Regional Preferente en la próxima campaña liguera. Con todos los ingredientes en la ensaladera, arrancó un choque en el que los pupilos de Pedro González Ifo se mostraron mejor plantados sobre el terreno de juego que los locales. Éstos, en consecuencia, se vieron superados en todo momento hasta cosechar su segunda derrota consecutiva, después de que no perdía desde noviembre (precisamente, ante el Rosal). Una caída que, al tratarse de un rival directo, merma las aspiraciones del Campillo de tomar parte en las eliminatorias que decidirán el salto de categoría.

El encuentro comenzó de forma electrizante. En tan sólo dos minutos los mineros se aproximaron en dos ocasiones al área. La segunda, muy clara. El disparo de Rubén, tras un perfecto servicio de Justo, salió por encima del travesaño del portal andevaleño. Y no se hizo esperar la respuesta visitante. A los tres minutos, un cambio de orientación hacia la banda izquierda desde la medular termina con el esférico en poder de Panini, que suelta un fuerte zurdazo que rechaza la defensa local. La pelota queda a merced de Tomás, quien batió a Pachón de forma contundente para poner a su equipo por delante en el marcador. La grada encolerizó. El tanto no debió subir al marcador, pues el delantero se hallaba en posición antirreglamentaria.

Con la temprana ventaja, el Cerreño juntó sus líneas y empezó a desplegar un fútbol práctico y con un orden táctico muy bien estudiado que le permitió maniatar a los hombres dirigidos por Paco Marmesá. De esta forma, hacía estériles todas las intentonas ofensivas de los locales, a los que no les dejaba crear ni tan siquiera una ocasión que inquietara el portal defendido por el joven Rafa. En el haber ofensivo campillero, sólo destacó un cabezazo de Juan Antonio en el minuto 21 que salió alto por poco. Por el contrario, los visitantes aprovechaban su superioridad en el centro de la cancha para, desde esa zona, mandar balones en busca de las espaldas de la zaga minera y aprovechar así la rapidez de sus atacantes. En una de estas jugadas, en el minuto 41, un pase de Santi habilitó a Patxi, quien se quedó en una inmejorable posición para anotar el segundo. Pero no supo controlar.

En la segunda mitad parecía que el encuentro sería otra cosa. El técnico campillero cambio misiones en la medular, donde dio la batuta del equipo a Justo, uno de los últimos refuerzos, que hizo que la igualdad reinara en el césped. Eso sí, con un excesivo y lento centrocampismo. Esto no satisfacía a los jugadores locales, sí a los cerreños, que manejaban el envite con veteranía. Y cuando la balanza comenzó a inclinarse tímidamente del lado local, llegó la jugada que destrozó las ilusiones de los mineros. Corría el minuto 61 y el colegiado mostró dos cartulinas amarillas a José Real, obligado, por tanto, a irse a la ducha, un contratiempo al que siguió la expulsión del guardameta suplente, Manuel David, y del delegado de campo, Enrique Diéguez.

Todo esto acrecentó el calvario salvocheano, puesto que cuatro minutos más tarde, en el 65’, también el entrenador local tenía que abandonar el banquillo. Estas expulsiones, unidas al desacierto del auxiliar de la banda de tribuna, sacaron a los campilleros del encuentro e hicieron que la supremacía del Cerreño se hiciera más latente que nunca, cosa que aprovechó para conseguir afianzar el resultado con dos goles más, obras de Sebastian, nada más saltar al terreno de juego, y de Parrilla, que remató de cabeza un córner tras un fallo garrafal en la salida de Pachón (minutos 70 y 86, respectivamente). Dos tantos que redondearon el resultado de un choque que tuvo un desafortunado arbitraje y que aleja al Campillo del sueño del ascenso.

Campillo

0

Cerreño

3

Campillo

Pachón, Fernando Pineda, Pinilla, Muiños, Raúl, José Real, Rubén (Israel, 68’), Juan Antonio, Emilio, Justo, Javier Vespasiano (Jero, 73’).

Cerreño

Rafa, Manuel, Vela, Antonio, Monchi, Parrilla, Martín (Sebastián, 69’), Santi, Tomás (Porri, 82’), Patxi (Manu, 88’), Panini (Javi, 77’).

Goles:

0-1, Tomás (3’). 0-2, Sebastián (70’). 0–3, Parrilla (86’).

Árbitro:

Malmagro Franco, auxiliado en las bandas por Barrios dos Santos y Cruz Martín. Perdió el control del partido. Expulsó, por parte local, a José Real (61’), al portero suplente Manuel David, al delegado de campo, Enrique Diéguez, y al entrenador, Paco Marmesá. Amonestó a los campilleros Javier Vespasiano (27’), Raúl (59’) y Justo (84); y al cerreño Parrilla (30’).

Incidencias:

Buena entrada en el Municipal Francisco Valero Rojas en una tarde ventosa.

F. Javier Sánchez / Huelva Información

Victoria sin paliativos del Nerva en el Valero Rojas

Victoria sin paliativos del Nerva en el Valero Rojas

Los de Espinosa rompen la trayectoria del Campillo, que no perdía desde el 7 de noviembre, cuando cayó en casa ante el Rosal

EL CAMPILLO. Un Nerva impecable se proclamó justo vencedor del derbi minero disputado en la tarde de ayer en el Municipal Francisco Valero Rojas. Un resultado con el que los de Antonio Espinosa hacían valer su triunfo de la pasada semana ante otro gallito del grupo como es el Valverde y presentaban sus credenciales para la disputa de la codiciada fase de ascenso a Regional Preferente, que, con los últimos resultados cosechados, se antoja más disputada de lo esperado. El Campillo tuvo enfrente un gran rival (nada que ver con el visto en la primera vuelta del campeonato) que cortó con un incontestable 0-2 la racha que acumulaban los hombres de Paco Marmesá desde que el 7 de noviembre de 2010 perdiera con el Rosal en casa, en el estreno del césped artificial. Hasta la fecha de ayer los presididos por Francisco Vera no habían conocido la derrota.

Los nervenses pasaron por el fortín campillero como un vendaval, aunque con dos mitades muy distintas. En la primera se contempló a una escuadra bien plantada, con empaque, que ganaba la medular e iba a por el partido desde el pitido inicial. Un dominio que basaba en una impecable defensa que mantuvo a raya en todo momento a los salvocheanos, hasta el punto de dejarlos con el paupérrimo bagaje de una aproximación al portal del juvenil Adrián; y, por supuesto, una línea de ataque explosiva (Abelardo y Víctor) a la que complementaban en peligrosidad las llegadas desde la segunda línea del omnipresente Salvi, auténtico baluarte de la conquista junto a sus compañeros Darío y Pablo. La segunda parte, sin embargo, tuvo otro color, con un Nerva replegado que intentaba sorprender una y otra vez al contraataque a un Campillo al que le sobraron los 90 minutos de juego, porque nunca entró en la contienda.

Con el arranque del envite llegó, no obstante, una fase de tanteo en la que ambos conjuntos parecían mostrarse mucho respeto. Pero sería un espejismo, pues conforme transcurrieron los primeros cinco minutos, los visitantes se hicieron cargo del control de la zona ancha y comenzaron a asediar el arco que estrenaba Pachón (ex del Mazagón en la pasada campaña). Así, en el minuto 15, un fenomenal pase de Salvi sobre Jonhy hizo que éste se colara hasta la cocina. Su pase de la muerte fue ejecutado perfectamente por Víctor (0-1). El gol asentó en el terreno de juego, aún más, a un Nerva que desbordaba una y otra vez al bando local, que naufragaba sin poner enmiendas. Los blanquiazules eran arrasados por un juego vertical y cargado de toques que hacía presagiar una abultada victoria de los de Antonio Espinosa.

La superioridad casi toma forma de un nuevo tanto en el minuto 27, cuando un centro desde la banda izquierda es cabeceado por Abelardo. El cuero pega en el travesaño y bota en la misma línea de meta. La jugada, con el correspondiente ¡uy! De la grada, que termina en un córner que se lanzó sin consecuencias para los intereses campilleros. Con esta tónica de dominio forastero cogieron los equipos el camino de los vestuarios y, mientras tanto, el público nervense se frotaba las manos ante el despliegue de fútbol ofrecido por los suyos. La afición salvocheana, por el contrario, esperaba una reacción de los pupilos de Paco Marmesá para poder así enderezar el rumbo en la segunda mitad bajo el recuerdo de tardes no muy lejanas en el tiempo.

Nada más lejos de la realidad, porque la reanudación trajo a los locales más congoja si cabe. Y es que, nuevamente, se volvieron a encontrar con un Nerva superior que no les daba tregua. De esta forma, resignados, vieron cómo en el minuto 54 un centro raso al segundo palo lo convertía en gol un atento Abelardo. Era el 0-2. El enfrentamiento estaba visto para sentencia. El marcador, era inapelable. Esto se confirmó en los minutos siguientes, en los que poco más hubo que destacar al margen del querer y no poder de un Campillo vapuleado por un enemigo que, según lo presenciado sobre el Valero Rojas, acudía a la cita con un partido muy estudiado y que, al menos en el día de ayer, ejecutó el guión de su entrenador a la perfección.

Campillo

0

Nerva

2

Campillo

Pachón, Fernando Pineda, Liberto (Jorge, 69’), Alberto, Raúl, Jero, Rubén (Pinilla, 56’), Juan Antonio, Emilio, Víctor Vizcaíno (Dani Rachón, 74’) y Javier Vespasiano.

Nerva

Adrián, Javi, Enrique, Sergio, Pablo Palomares, Darío, Juanvi (David, 74’), Jonhy (Alejandro, 68’), Abelardo, Salvi y Víctor.

Goles:

0-1, Víctor (15’). 0-2, Abelardo (54’).

Árbitro:

Orozco Salguero, auxiliado en las bandas por Camacho Salas y Sánchez Ojeda. Bien en líneas generales. Vieron la amarilla los locales Liberto (13’) y Alberto, este último en dos ocasiones (65’ y 80’), por lo que tuvo que abandonar el terreno de juego; y el visitante Salvi (23’).

Incidencias:

Buena entrada en el Municipal Francisco Valero Rojas en una tarde primaveral y con una nutrida presencia de seguidores nervenses en las gradas.

F. Javier Sánchez / Huelva Información

 

Sin lugar al error

Sin lugar al error

Nuevo triunfo de los hombres de Paco Marmesá ante un CD Rubias que se rindió al olfato de Emilio, autor de los cuatro tantos mineros

EL CAMPILLO. El Campillo no da lugar al error. Nuevo duelo en casa y nueva victoria. La víctima, esta vez, el CD Rubias, un conjunto al que no le quedó otra que rendirse a la inspiración de Emilio, quien destapó ayer su espíritu goleador como autor de los cuatro tantos de la escuadra salvocheana. Y ello en un partido que presentó como aliciente el debut en los locales del centrocampista nervense Justo, ex de Recreativo B y del Ayamonte, entre otros conjuntos. Aunque aún falto de ritmo, dio otra fisonomía a la línea de creación y dio más libertad a Víctor Vizcaíno para implicarse en el juego de ataque.

Con el pitido inicial, el Campillo se volcó sobre la meta defendida por José Ángel, sin dar tregua a un rival que veía coartadas todas sus posibilidades de incursión ofensiva. Una defensa adelantada y un centro del campo que definió sus posiciones muy radicalmente, hacían imposible la estirada de los rubiatos en su anhelo de evadirse del agobio al que los sometían los blanquiazules. Lo intentaban con rápidas salidas por las bandas, pero los laterales campilleros, muy atentos, abortaban todas las tentativas.

De esta forma, en el minuto 6, un centro de Víctor Vizcaíno al segundo palo es cabeceado por Juan Antonio para habilitar a Emilio, quien, con la ayuda del portero y un defensor, inauguró el marcador. Este primer tanto hacía presagiar una pronta resolución del partido, sentimiento que se enraizó más cuando en el minuto 10 un nuevo servicio de Víctor Vizcaíno hizo que Emilio se marchara en velocidad y, ante la salida de José Ángel, le batiese por bajo. Como se suele decir en el argot futbolístico: 2–0 sin despeinarse.

La consecución del segundo gol trajo tranquilidad a las huestes salvocheanas y dio paso a unos minutos donde el fútbol de toque, con triangulaciones precisas, hacía disfrutar a la grada. No obstante, en el minuto 20, un despiste de la zaga local hizo que Adrián se plantara solo ante Manuel David, pero el joven cancerbero solventó con maestría la papeleta del mano a mano y todo quedó en un susto.

Poco a poco, el ritmo del encuentro decayó y los locales manejaban la situación en la zona medular, exentos de cualquier aprieto. El esférico estaba siempre lejos de las inmediaciones de su área. Sin embargo, las cosas del fútbol, cuando el reloj apuntaba dos minutos sobre el 45 reglamentario, los andevaleños, en su primera jugada bien trenzada, acortaban distancias por medio de un tremendo disparo de Adrián que hizo bueno un no menos preciso servicio de Billy. Era el 2-1. Inapelable.

La reanudación del juego trajo consigo un adormecimiento general por parte de los dos contendientes. Parecía que ambos se conformaban con lo ofrecido en la primera mitad. De esta tónica, salieron los locales cuando una jugada de Juan Antonio termina en un saque de esquina que bota Víctor Vizcaíno y Emilio, muy atento, ante la pasividad del cancerbero y la zaga foránea, remachar de cabeza en la misma línea de gol. Era el tercero de los campilleros y de su cuenta particular. Corría el minuto 58’.

Dos minutos después, en el 60’, en una contra bien montada por los mineros, Juan Antonio se encaminaba hacia el portal de José Ángel, pero, en última instancia, es trabado por Rafael. Una acción que dejaba al CD Rubias con diez, al abortar, como último defensor, una manifiesta ocasión de gol. La expulsión mermó las esperanzas visitantes, máxime cuando nueve minutos después (69’), Emilio, de un precioso cabezazo, quitaba las telarañas del arco custodiado por José Ángel. Era el cuarto y definitivo tanto local.

Como era de esperar, la amplia ventaja cosechada por los de Paco Marmesá provocó que el banquillo local se despejara y se entrara en una fase en la que la calma local dio más cancha al cuadro rubiato. Éste comenzó a estirarse sin ningún tipo de complejos pese a la inferioridad numérica, aunque, bien es verdad, que fue algo anecdótico, pues en ningún momento el portal de Manuel David llegó a pasar por serios apuros.

Bajo este contexto se llegó al minuto 89, en el que, mientras ya todos los aficionados se disponían a desalojar el frío graderío campillero, se produciría una jugada desgraciada que termina con un clamoroso error de Manuel David, quien se vio obligado a neutralizar de forma antirreglamentaria el tiro de Miguel. El árbitro decreta penalti y expulsa al buen guardameta local, que tuvo que dejar su puerta en manos del juvenil Germán. La pena máxima fue cobrada con el 4-2 por Billy.

Campillo

4

CD Rubias

2

Campillo

Manuel David, Fernando Pineda, Liberto (Pinilla, 75’), Alberto, Raúl, Justo (José Miguel, 86’), Jero (Rubén, 70’), Juan Antonio (Germán, 89’), Emilio (Portu, 81’), Víctor Vizcaíno y Javier Vespasiano.

CD Rubias

José Ángel, José Tomás, Cristian (Miguel, 62’), Julián, Rafael, Manuel (Kiko, 72’), Sánchez, Juanfe, Adrián, Billy y Alfonso

Goles

1-0, Emilio (6’). 2-0, Emilio (10’). 2-1, Adrián (45’). 3-1, Emilio (52’). 4-1, Emilio (69’). 4-2, Billy (89’), de penalti.

Árbitro:

Castillo Marín, auxiliado en las bandas por Óscar Muñoz y Ramiro Granado. Bien en un partido sin complicaciones, aunque en el primer cuarto de hora fue muy protestado por el equipo rubiato. Expulsó al campillero Manuel David (89’) y al visitante Rafael (60’). Vieron la amarilla el local Juan Antonio (82’); y los visitantes Sánchez (11’), Rafael (33’) y Adrián (82’).

Incidencias:

Regular entrada en el Municipal Francisco Valero Rojas en una tarde desapacible y ventosa en la que hizo acto de presencia una fina lluvia que trajo consigo un gélido ambiente en las postrimerías del encuentro.

La racha del Campillo sigue sin hallar su techo

La racha del Campillo sigue sin hallar su techo

Los de Paco Marmesá se ganan ante el Aroche el papel de claros favoritos al ascenso a Regional Preferente

EL CAMPILLO. Suma y sigue el Campillo en su magnífica racha de resultados. No halla su techo el cuadro que preside Francisco Vera, al que le quedan aún por disputar tres encuentros consecutivos como local. La victoria de ayer le encarama a la quinta posición, por detrás de cuatro equipos que, a excepción del inalcanzable Rosal, están a tiro de pájaro, en especial, si se tiene en cuenta que a Encinasola, Valverde y Cerreño todavía les queda rendir su jornada de asueto, cosa que ya hicieron las huestes mineras la pasada semana.

Al Campillo le sobró con la primera mitad para doblegar a un flojo Aroche, que no existió en términos ofensivos en los primeros 45 minutos. Nada más dar el colegiado el pitido inicial, los mineros se volcaron sobre el portal de Porri. Se sucedían las jugadas de peligro, aunque el balón se mostraba esquivo a la hora de acunarse en las redes arucitanas, unas veces por desacierto de los arietes locales; y otras por las intervenciones del cancerbero serrano.

En las gradas se respiraba un ambiente de tranquilidad. Las ocasiones entretenían a la parroquia campillera, a pesar de que tuvo que esperar hasta el 32’ para ver adelantarse a su equipo. Fue en una jugada en la que un preciso toque en diagonal de Javier Vespasiano habilitó a Emilio para que fusilara a Porri. Los locales no levantaban el pie del acelerador y sus triangulaciones llegaron a encerrar en su parcela a la totalidad de los jugadores visitantes.

De esta forma, cuando corría el 39’, se produce una falta a la altura del vértice de la frontal, lanzada con maestría por Víctor Vizcaíno. Ante la pasividad de todos, el balón pega en el palo y se cuela en las mallas. No daba tiempo para más, pero cuando todos creían haber visto una buena mitad, con una exigua renta para los de Paco Marmesá, en el 45’ llegó una jugada que arrancó al público de sus asientos, por la belleza plástica de su ejecución: una vaselina de Emilio que debía de haber tenido el premio merecido.

La segunda mitad comenzó con la misma tónica y pronto se vio ampliada la ventaja. El 3-0 llega en el 52’, cuando una falta, sin aparente peligro, es botada por Víctor Vizcaíno y, tras un pequeño lío, pega en Quinete, que, de manera desafortunada, la empuja hacia su portal. Seguía sin existir el Aroche, aunque en el 54’ el colegiado decreta penalti por unas manos de José Real. La pena máxima es lanzada por Juli. El balón sale excesivamente desviado. Y por fin los visitantes hacen su primer tiro entre los tres palos en el 64’. Previamente, Chicha había retrasado a sus dos puntas a misiones defensivas y daba entrada a hombres de refresco para contrarrestar el dominio local en la zona ancha.

En el 67’ llega el cuarto gol local, en una acción de pundonor y fuerza de Rubén, rematada por él mismo con elegancia. El público le premió con una sonora ovación. El 4-0 trajo un carrusel de cambios que facilitó la presencia de los visitantes sobre la parcela campillera. Tocaba ver a futbolistas con menos minutos y esto, evidentemente, lo acusaron los locales.

Así, sin llegar a perder el control del encuentro, los dirigidos por Paco Marmesá vieron cómo hasta en dos ocasiones los arucitanos perforaban su portería. En el 72’, José Carlos hizo bueno un preciso pase de Juli; y en el 85’, Quinete aprovechó un desvío de Manuel David a tiro de José Juan. En definitiva justa y, se antoja, corta, victoria campillera que hace soñar aún más a su fiel afición con el ascenso a la categoría que, por su trayectoria y por su historia, le corresponde, la Regional Preferente.

Campillo

4

Aroche

2

Campillo

Manuel David, Fernando Pineda, Liberto (José Miguel, 63’), José Real, Raúl, Alberto, Jero, Juan Antonio (Pinilla, 78’), Emilio (Rubén, 46’), Víctor Vizcaíno y Javier Vespasiano (Dani Rachón, 71’).

Aroche

Porri, Lianes, Quinte, Marcos (Porrúo, 46’), Álvaro (Pepe Juan, 46’), Roque, Raúl (Manuel María, 70’), José Carlos, Ernesto, Juli (Nini, 84’) y Santi.

Goles

1-0, Emilio (32’). 2-0, Víctor Vizcaíno (39’). 3-0, Quinete (52’), en propia puerta. 4-0, Rubén (67’). 4-1, José Carlos (72’). 4-2, Quinete (85’).

Árbitro:

García González, auxiliado por Toronjo Gómez y García Gonzáles. Bien en un partido de guante blanco. Amonestó a los locales Liberto (47’), José Real (54’) y Víctor Vizcaíno (92’); y al visitante Raúl (50’).

Incidencias:

Buena entrada en el Municipal Francisco Valero Rojas en una preciosa tarde primaveral.

F. Javier Sánchez / Huelva Información

 

La vida sigue igual

La vida sigue igual

Campillo y Valverde firman las tablas en el Valero Rojas tras un tramo final trepidante

EL CAMPILLO. Trepidante final de partido el vivido ayer en el Francisco Valero Rojas, que se saldó con un empate a tres entre el Campillo y el Valverde que deja la vida igual para los dos. En tan sólo diez minutos el encuentro cambió hasta tres veces de signo para dar calor a una gélida tarde. Mucho se jugaban ambos en el césped minero, hacerse con un hueco entre los elegidos, en una zona alta que se aprieta más jornada tras jornada para aventurar una recta final de campeonato de la máxima emoción. El empate, por tanto, era el mal menor. Eso sí, en este apretado contexto juegan con ventaja los presididos por Francisco Vera, a los que les quedan más partidos en casa que al resto de opositores a la fase de ascenso.

La contienda tuvo dos mitades bien diferenciadas. La primera fue un claro monólogo de los de Paco Marmesá, pero la tónica cambió en la segunda parte, cuando los de Casiano sorprendieron a los locales y helaron sus ideas al ponerse por delante en el marcador. Esto fue así hasta que en el 66’ perdieron a José Ángel por doble amonestación. En el arranque, los campilleros habían salido decididos a cercar la puerta de Juan. Y lo consiguieron. Se sucedían las ocasiones y, al cuarto de hora, un magnífico pase de Juan Antonio a Rubén es desviado a córner por el cancerbero con una buena intervención. Se lanza y Javi Vespasiano, muy atento, resuelve una pequeña melé en el área para poner tierra de por medio (1-0).

Vivía momentos dulces el cuadro local y se gustaba en su dominio a un rival que ni siquiera llegaba al área defendida por Manuel David. No realizaron el primer tiro entre los tres palos hasta el 23’, un inocente disparo de José Ángel. Pero a pesar del incesante control, los mineros no aumentaban su ventaja y, conforme pasaban los minutos, cogían la fría temperatura del ambiente para tomar el camino de los vestuarios con una exigua renta que no reflejaba con fidelidad lo acaecido sobre el rectángulo de juego.

Sin tiempo de digerir algo calentito que entonara los cuerpos de los fieles aficionados, Luis Torres, en el 48’, llevaba la igualdad al marcador de un certero cabezazo al saque de un córner. Los valverdeños se crecieron y se sacudieron el fuerte dominio al que habían sido sometidos en la primera parte. Hacían un fútbol de toque y cercaron la meta de Manuel David, lo que obligó a los campilleros a replegar sus líneas. No obstante, en el 55’, un preciso centro de Juan Antonio a punto estuvo de costarle un disgusto a meta Juan. Pero, a medida que avanzaba el crono, el control visitante se hacía más latente y, en el 58’, Carlos aprovecha una indecisión de la zaga local para batir por bajo a Manuel David (1-2).

Parecía que no habría capacidad de respuesta por parte minera. Sin embargo, en el 66’ José Ángel dejaba a los suyos en inferioridad numérica, lo que habilitó a los de Paco Marmesá para la reacción. Los campilleros se volcaron entonces sobre el portal de Juan y los de Casiano contragolpeaban con mucho peligro. El portero ‘zapatero’, con dos soberbias paradas, evitó el empate en los minutos 72 y 80; en el 69’ Javi Vespasiano se había estrellado con el poste izquierdo. Pero tanto va el cántaro a la fuente que, en el 82’, Emilio aprovechó un regalo del arquero para hacer el 2-2.

El gol dio más alas a los locales, que cobraron su premio en el descuento (92’), cuando Víctor Vizcaíno bota una falta en la frontal y Juan Antonio, muy atento, gana la partida a la defensa y al portero para poner por delante a los suyos (3-2). Nada más sacar de centro, un robo de balón termina con un pase en profundidad que dejaba a Víctor Vizcaíno en una posición inmejorable, pero el trencilla decretó un fuera de juego muy discutido. Y cuando ya se esperaba el pitido final, un barullo en el área campillera era resuelto por Villa (94’) para firmar el definitivo 3-3.

Campillo

3

Valverde

3

Campillo

Manuel David, Fernando Pineda, Liberto (Basilio, 93’), José Real, Raúl, Jero, Rubén (Portu, 64’), Juan Antonio, Emilio, Víctor Vizcaíno y Javi Vespasiano (José Miguel, 89’).

Valverde

Juan, Asuero, Molero, Quintero, Gustavo, José Ángel, Luis Torres, Sergio (Fran, 68’), Pipo, Villa y Carlos (Chamba, 79’).

Goles

1-0, Javi Vespasiano (15’). 1-1, Luis Torres (48’). 1-2, Carlos (58’). 2-2, Emilio (82’). 3-2, Juan Antonio (92’). 3-3, Villa (94’).

Árbitro:

González Romero, auxiliado en las bandas por Fernández Volante y Ramiro Delgado. Bien, en un partido muy deportivo. Amonestó a los locales Liberto (51’), Jero (86’) y Javi Vespasiano (88’); y a los visitantes Asuero (76’), Carlos (81’), Ilde (82’), Eugenio (93’) y José Ángel (60’ y 66’), siendo este último expulsado.

Incidencias:

Regular entrada en el en el Municipal Francisco Valero Rojas en una tarde fría y un viento que dificultaba el control del esférico.

F. Javier Sánchez / Huelva Información

Ana Rodríguez vuelve a Las Rozas con la selección española sub-16

La promesa campillera se entrenará en Madrid hasta el miércoles, donde ya estuvo concentrada en noviembre, junto a las también onubenses Cinta Rodríguez (CD Castillejos) y Sara Serrat (Sporting Club)

EL CAMPILLO. La campillera Ana Rodríguez Serrano vuelve a entrenarse a partir de hoy en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas (Madrid) con la selección española sub-16, en la que compartirá vestuario con las también onubenses Cinta Rodríguez Toronjo (CD Castillejos) y Sara Serrat Reyes (Sporting Club). Las sesiones de preparación, en las que ya participó esta joya del conjunto cadete de la Escuela Municipal de Fútbol Base de El Campillo a finales del pasado mes de noviembre, se desarrollarán hasta el próximo miércoles. Se trata, sin duda, de una prueba más de la calidad que atesora en sus botas esta joven promesa del balompié femenino que ya fue una pieza clave de los combinados andaluces sub-12, sub-14 y sub-16 y ahora despierta la confianza de los técnicos nacionales.

El Campillo navega a velocidad de crucero

El Campillo navega a velocidad de crucero

Los hombres de Paco Marmesá, sin pisar el acelerador, doblegan al Repilado en el Francisco Valero Rojas con goles de Juan Antonio y Víctor Vizcaíno

EL CAMPILLO. Soso y anodino. Éstas fueron las notas predominantes del encuentro que disputaron en la tarde de ayer Campillo y Repilado en el Francisco Valero Rojas. Lo mejor, la consecución de los tres puntos por parte de los blanquiazules. Una victoria que afianza sus credenciales para codearse con los elegidos del Grupo II de Primera Provincial. Y es que los hombres de Paco Marmesá, tras un arranque irregular, ha metido la quinta marcha para viajar a velocidad de crucero. En los últimos ocho compromisos ligueros han firmado seis victorias y dos empates (ninguna derrota), balance que sitúa al plantel minero cuarto, con los mismos puntos (26) que el tercero, el Cerreño (eso sí, con el permiso del Valverde, quinto con 24 puntos, pero con un partido aplazado, el que no disputó la semana pasada, precisamente, ante el Repilado).

Del primer tiempo, poco que destacar, porque ambas escuadras se esforzaron en aburrir al respetable. Los visitantes, con mucho orden defensivo, y los locales, con una zona de creación desaparecida que le hacía jugar a base de impulsos de corazón, pero sin crear ocasiones que pudieran inquietar a Lurra. No obstante, se puede reseñar, por el bando campillero, un disparo cruzado a los ocho minutos de Emilio que salió algo desviado; y, en el 34’, un fuerte chut de Víctor Vizcaíno que fue repelido por el meta. El rechace fue rematado por Emilio para hallar como respuesta una estirada felina del cancerbero serrano. El bagaje de los pupilos de Gilberto, por su parte, se redujo a un lanzamiento de Chapi en el 26’ que sorprendió a Manuel David y pegó en el travesaño.

La segunda mitad fue otra historia. Paco Marmesá debió dar un repaso a los suyos en el vestuario, pues éstos salieron más enchufados. El Repilado, en cambio, no modificó ninguno de sus hábitos y continúo disciplinado en la parcela defensiva e inoperante en tareas ofensivas. Así, en el 51’, Víctor Vizcaíno bota un córner, ‘balón a la olla’, como se suele denominar vulgarmente, que es rematado de manera impecablemente por Juan Antonio, que hacía inútil la estirada de Lurra. Abría la veda (1-0). Con esta renta, el equipo visitante se borró del partido, que se convirtió en un monologo de los blanquiazules. Éstos, a pesar de no desarrollar un fútbol vistoso, sí eran prácticos. Su portal no pasó por peligros que llevaran a temer por el resultado. Siempre tuvieron el control del choque.

Dos  minutos después de haber tomado ventaja en el marcador, los locales tuvieron una ocasión inmejorable para ampliar la brecha. Juan Antonio es obstaculizado en un nuevo saque de esquina y el colegiado decreta la pena máxima. Él mismo se encargó de lanzarla, pero se topó con el acierto de un inspirado Lurra. Los mineros, lejos de desmoralizarse, vieron un filón en las jugadas a balón parado. A punto estuvieron de rentabilizarlas Emilio y Raúl, en los minutos 65 y 69, de manera respectiva. Y cuando todos se conformaban con la corta, pero justa, diferencia, una jugada individual de Víctor Vizcaíno derivó en que la grada estallara de alegría. El ariete se adentró en el área y, tras sortear a tres rivales, alojó el balón en las redes con una elegancia impresionante. Tras el saque de centro, el árbitro señalaría el final del partido.

Campillo

2

Repilado

0

Campillo

Manuel David, Fernando Pineda, Liberto (Jero, 61’), José Real, Raúl ‘Pimo’, Alberto ‘Togo’ (Pinilla, 78’), Rubén, Juan Antonio, Emilio (Portu, 71’), Víctor Vizcaíno y Javier Vespasiano.

Repilado

Lurra, Abel (Juanma, 88’), Migue, Germán, Chapi, Garzo (Cristopher, 55’), Rafa (Oma, 60’), Dani, Esteban, Jesús (Alberto, 61’) y Salvi.

Goles

1-0, Juan Antonio (51’). 2-0, Víctor Vizcaíno (91’).

Árbitro:

Rogelio Pérez Marín, auxiliado en las bandas por Pérez Marín y Borrero Batanero. Bien, en un partido que no le presentó complicaciones. Amonestó al local Rubén (62’); y a los visitantes Salvi (44’), Lurra (53’) y Rafa (53’).

Incidencias:

Unas cien personas aproximadamente ocuparon el graderío en el Municipal Francisco Valero Rojas en una tarde primaveral

F. Javier Sánchez / Huelva Información