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Pablo Pineda

Deportes

Keko frena la progresión del Campillo

El cancerbero del Santa Olalla se erigió en el héroe del partido · Detuvo un penalti y sacó una mano providencial en el 94’ que mantiene a los mineros a las puertas de la fase de ascenso

SANTA OLALLA DEL CALA. Keko frenó ayer la progresión del Campillo. El cancerbero del Santa Olalla se erigió en el héroe del partido (paró un penalti y sacó varias manoplas providenciales) y salvó un punto para los suyos en un duelo en el que los mineros dispusieron de un jugador más durante toda la segunda mitad, como consecuencia de la expulsión de Fran Caballero. Fueron los de Paco Marmesá los que más méritos hicieron sobre el impracticable albero  del Municipal ponciano, aunque, si bien es cierto, el envite fue frío, flojo y carente de ocasiones y espectáculo. Unas notas que lo condenaron a un empate que evita un nuevo salto de los blanquiazules en sus aspiraciones de ascenso. Son quintos con los mismos puntos que Cerreño (cuarto) y Riotinto (sexto) y uno más que el Zalamea (séptimo). De  ganar, se habría colocado tercero, después de que el Repilado-Valverde fuera aplazado.

Ya en el minuto 4 se vio quién iba a ser el que llevaría la voz cantante. Javier Vespasiano remataba de cabeza un centro medido de Dani Rachón. El cuero se marchaba por encima del travesaño. El partido se disputaba en el centro del campo, las llegadas al área eran escasas. Nadie inquietaba a los cancerberos, en especial, al minero, un mero espectador de un duelo insulso. No fue hasta el minuto 25 cuando se prodigarían de nuevo los campilleros en ataque. Emilio se topaba con Keko, que empezaba a cimentar lo que sería una verdadera exhibición.

Los minutos pasaban y nada se movía en el marcador. Ni siquiera en el minuto 44, cuando Víctor Vizcaíno controla un balón en el área y es derribado por el zaguero santaolallero Fran Caballero. El árbitro señala el punto fatídico y muestra la segunda cartulina amarilla al defensa, que dejaba a los suyos con diez. El contexto era inmejorable para los intereses de los hombres de Paco Marmesá. Pero Keko adivinó la intención de Víctor Vizcaíno y detuvo el lanzamiento desde los once metros. El arquero mantenía vivo al Santa Olalla.

Con el 0-0 se dirigieron los jugadores a los vestuarios. Quedaban 45 minutos por delante y el Campillo partía como claro favorito al triunfo, por calidad, experiencia y efectivos sobre el terreno. Pero las agujas del reloj seguían su curso y el crono empezaba a soplar en contra de los visitantes, que no terminaban de hallar el camino del gol. En el minuto 66, Rubén 'Coqui', que entraba desde atrás, por el flanco derecho, no acierta a alojar en la red un preciso envío de Javier Vespasiano. Su tiro se fue alto. Todo pudo cambiar en el 81', pero el cabezazo de Víctor Vizcaíno, a centro de José Real, lo saca Joselu bajo palos en la única ocasión en la que el veterano riotinteño superó a Keko.

No era el día de los mineros, que, incluso, pudieron perder si en el 93' Peneque hubiera afinado mejor su puntería. La vaselina con la que el santaolallero salvó la salida de Manuel David, se marchó desviada, cerca del poste. Habría sido injusto que el conjunto serrano se quedara con los tres puntos en litigio, pues no hizo nada para merecerlos. Más cerca estuvo de la victoria, no obstante, el Campillo. Y es que en el 94', Víctor Vizcaíno quemaba el último cartucho. Lanza una falta, cometida sobre él mismo, y Keko, su pesadilla, con una estirada colosal, saca el esférico cuando ya se colaba pegado a la cepa del palo izquierdo.

El Campillo se sube al tren de los elegidos

El Campillo se sube al tren de los elegidos

Los mineros hacen los deberes ante un débil Higuera y acarician los puestos que otorgan el billete para disputar la fase de ascenso

EL CAMPILLO. El Campillo se sube al tren de los elegidos. Ganó ayer 3-1 al Higuera, colista con cero puntos, en el Francisco Valero Rojas en un encuentro que ya fue aplazado hasta en dos ocasiones en el feudo serrano a causa de las fuertes lluvias y se coló en el grupo de la cabeza. Tras un arranque irregular, es ya quinto con los mismos puntos que el cuarto, el Zalamea, rival al que los de Paco Marmesá ya superaron por 0-1 en el Perea Anta. Seis jornadas consecutivas sin perder (cinco triunfos y un empate en el complicado campo del Encinasola) han servido para enderezar el rumbo.

No obstante, no fue fácil. Si bien la afición local, ante la manifiesta debilidad de un conjunto que aún no ha estrenado su casillero de puntos y que había encajado hasta la fecha 44 goles (47 con los tres de ayer), daba por hecha la victoria, pronto el Higuera se encargó de neutralizar esa euforia. Juan, en el minuto 7, ponía un nudo en la garganta de los campilleros al superar a Manuel David de tiro cruzado. Era el 0-1, transformado mientras el central Raúl se dolía en la banda tras un encontronazo con un contrario. Tocaba remontar.

Los locales no decayeron. Controlaban el esférico con paciencia, a la espera de hallar la vía del gol. Mientras, el Higuera se limitaba a defenderse de las acometidas campilleras. Y lo hacía con orden, lo que obligaba a los mineros a intentarlo, una y otra vez, con tiros desde la frontal, como el de Dani Rachón en el 18’, que Alberto ataja no sin apuros. Ningún ariete estuvo atento al rechace. La igualada pudo llegar en el 28’, en un remate en plancha de Juan Antonio, a centro del omnipresente Víctor Vizcaíno, que se marchó a la derecha del marco serrano por milímetros.

Parecía cuestión de tiempo que se restableciera el equilibrio en el marcador. De hecho, esto habría ocurrido si el auxiliar no hubiera levantado el banderín cuando Javier Vespasiano batía de tiro raso a Alberto (29’), o cuando el cancerbero visitante se traga un envío de Raúl que Emilio, que entraba desde atrás, no acertó a enganchar con la cabeza (30’). Dos tantos anulados por supuestos fueras de juego. El primero, más claro que el segundo.

Sin embargo, la jugada más polémica acaecería cinco minutos después. Juan Antonio es derribado en la medular por dos rivales, el colegiado aplica la ley de la ventaja y Javi Vespasiano se dirige directo a la portería. El lateral Javi lo agarra por detrás y el de Traslasierra cae en el borde del área. El árbitro sanciona la acción con falta y amarilla, lo que despertó la ira de la grada, que pedía la roja al tratarse del último hombre. Víctor Vizcaíno, muy peligroso a balón parado, acarició la cruceta. Con algún remate más de Juan Antonio, Javier Vespasiano o Dani Rachón se alcanzaría el descanso. El Higuera, desde el gol, no había vuelto a disparar entre los tres palos.

Poco cambió el escenario tras la reanudación. El Campillo, aunque, quizás, falto de mordiente, era el dueño y señor del partido. Las diferencias, en términos de calidad, entre ambos equipos se hacían cada vez más notorias. Así, Juan Antonio, en el 50’, pudo abrir la lata, pero, incomprensiblemente, con el meta ya rendido, mandó el esférico al larguero. De igual modo, en el 59’, Javier Vespasiano se adentra hasta la cocina por el flanco izquierdo y lanza un centro chut que se topa con la madera. El rechace cae en las botas de Juan Antonio, que controla en el área pequeña y se encuentra, esta vez, con el cancerbero. Se entretuvo demasiado y permitió a Alberto recuperar la verticalidad.

Segundos después un potente trallazo de Emilio se estrellaba en la cruceta. Se olía el gol del empate. Y llegó, en el 66’, cómo no, con la firma de la testa del veterano Juan Antonio (toda una garantía en el juego aéreo), que puso lejos del alcance del arquero higuereño un preciso centro del incombustible Liberto desde la izquierda. Quedaba mucho tiempo por delante y todo indicaba que al Higuera, inoperante en ataque, se le iba a hacer muy largo lo que restaba de la contienda.

Emilio, en el 71’, estuvo cerca del 2-1, el mismo que tuvo en sus botas el zaguero Raúl, al cazar un despeje de Alberto en el área pequeña. Su tiro, para sorpresa de los presentes, se fue por encima del travesaño. Era un milagro que los serranos mantuvieran las tablas y esta situación se acabó en el 76’, cuando Víctor Vizcaíno, de falta y con ayuda de la barrera, quitó las telarañas de la escuadra. El Campillo se ponía por delante y ya nada le privaría de los puntos.

El tramo final sería un monólogo ofensivo de los de Paco Marmesá frente a una escuadra serrana sin capacidad de reacción, menos aún después de que, en el 84’, Edu respondiera a la provocación de Juan Antonio (a éste no le vio el árbitro) y viera la roja directa. Una inferioridad numérica que Emilio, en el 85’, aprovecharía para anotar el tercero de la tarde al culminar, a placer, una buena jugada del correoso Dani Rachón por la banda derecha.

Campillo

3

Higuera

1

Campillo:

Manuel David, Fernando Pineda (Basilio, 71’), Raúl, José Real, Liberto (Tetina, 89’), Jero, Víctor Vizcaíno, Dani Rachón, Javier Vespasiano (Pinilla, 77’), Juan Antonio y Emilio.

Higuera:

Alberto, Javi (Carlos, 52’) (Luis Bustamante, 73’), Félix (Pablo, 73’), Omar, Mario, Sergio, Juan, Moi, Luis Suárez (Edu, 65’), Mindre y Álvaro (Enmanuel, 52’).

Goles:

0-1, Juan (7’). 1-1, Juan Antonio (66’). 2-1, Víctor Vizcaíno (76’). 3-1, Emilio (85’).

Árbitro:

Rogelio Pérez Marín, auxiliado en las bandas por José Javier Macías Rufo y Lorenzo Barrero Caro. Bien, en líneas generales. Demasiado permisivo con las entradas del Higuera en la primera mitad. Roja directa al visitante Edu (84’). Amonestó a los locales José Real, Raúl, Liberto, Dani Rachón y Basilio (92’); y a los visitantes Javi, Félix, Álvaro y Mindre.

Incidencias:

Partido disputado en el Francisco Valero Rojas de El Campillo después de que fuera aplazado hasta en dos ocasiones en el feudo del Higuera. Buena entrada de público en una tarde fría.

El Campillo expulsa al meta Gabi por indisciplina

La directiva que preside Francisco Vera negocia con el veterano Calero, el cancerbero de la etapa dorada del club minero, su retorno para cubrir la vacante dejada en la portería

EL CAMPILLO. El Campillo C.F. ha expulsado de su plantel al cancerbero Gabi por su “falta de disciplina reiterativa”. Varios episodios “de la máxima gravedad” protagonizados por el futbolista en el vestuario del conjunto minero desde su llegada, ya con la presente liga empezada, han derivado en la decisión firme de la Junta Directiva que preside Francisco Vera de prescindir de sus servicios. Una medida “muy sopesada” que se vio reforzada por el hecho de que “el jugador ya había tenido que abandonar por razones similares otros equipos onubenses como el Cerreño, el Tharsis o el Cruceño”. Algo que invita al club a desechar la posibilidad de que pueda tratarse de un comportamiento aislado que no se volviera a repetir en un futuro inmediato.

Francisco Vera asevera, en este sentido, que, de momento, la entidad ha rehusado emprender acciones legales contra Gabi, motivo por el que prefiere no desvelar de manera pública la naturaleza de los hechos que se le imputan. No obstante, sí baraja la opción de no rescindir el contrato de tres años suscrito por el guardameta, con el objetivo de que “no pueda incurrir en los mismos errores en otros conjuntos”. Para ello, el Campillo tendría que asumir, sin contar con él, el coste de la ficha federativa también en las dos próximas campañas.

Ahora la urgencia está en buscar un refuerzo para una posición esencial que se queda de nuevo con un solo inquilino, Manuel David, con el riesgo que ello supone para una escuadra que aspira a estar en lo más alto de la tabla. Por ello, la directiva ya ha movido ficha y ha iniciado conversaciones con el veterano Calero para cerrar el retorno del que ya defendiera el portal minero desde principios de los 90 hasta su despedida en 2005. Unos años que coincidieron con la etapa dorada del Campillo C.F., en la que se codeaba con los grandes de la antigua Regional Preferente, cuando aún no existía la Primera Andaluza entre la máxima categoría del fútbol provincial y la Tercera División. A la espera del sí del meta valverdeño, el técnico, Paco Marmesá, ha convocado para el derbi de mañana ante el Riotinto Balompié al juvenil Germán, que esperará su oportunidad en el banquillo.

Dirigentes y técnicos comprueban en Campofrío la importancia del desfibrilador

Dirigentes y técnicos comprueban en Campofrío la importancia del desfibrilador

El SDA Zona Centro ha formado en Campofrío a 52 responsables deportivos de las comarcas del Andévalo, Beturia y la Cuenca Minera

CAMPOFRÍO. El Servicio Deportivo Agrupado (SDA) de las mancomunidades del Andévalo Minero, Beturia y la Cuenca Minera, y la Diputación Provincial de Huelva, con la colaboración de la asociación Aprode, organizó ayer en la Casa de la Cultura de Campofrío la VII Jornada Comarcal de Técnicos y Dirigentes Deportivos de la Zona Centro. Un espacio de reflexión que incidió, ante 52 responsables de Deportes de las tres comarcas, entre concejales, dinamizadores y monitores, en la importancia de disponer de desfibriladores en las instalaciones deportivas.

El seminario comenzó, en este sentido, con una ponencia del médico y nutricionista del Centro Andaluz de Medicina Deportiva José Luis Camacho Díaz, que situó al desfibrilador como una herramienta esencial para arañar unos segundos vitales y salvar la vida del deportista ante una parada cardíaca. No obstante, no fue este el único tema abordado en un encuentro que favoreció el intercambio de experiencias entre técnicos y dirigentes de toda la zona centro del mapa onubense. Y es que el gerente del PMD de Ayamonte, José Antonio Fernández Susino, ahondó en las claves del mantenimiento de las infraestructuras y la organización de eventos deportivos.

La cantera campillera baila ante las viejas glorias del Sevilla

La cantera campillera baila ante las viejas glorias del Sevilla

Un partido amistoso entre el equipo juvenil y el conjunto de veteranos del club hispalense (3-3) inaugura de forma oficial el césped artificial del Francisco Valero Rojas

EL CAMPILLO. El futuro y el pasado del fútbol se dieron cita el pasado sábado en el Francisco Valero Rojas para inaugurar de forma oficial el césped artificial recién implantado en el Municipal de El Campillo. Los juveniles de la Escuela de Fútbol Base de la localidad minera se midieron a las viejas glorias del Sevilla en una jornada de fiesta y convivencia. Era un día para el espectáculo, para los destellos de calidad. Y así fue. El resultado lo certifica: 3-3. Salsa y goles en un duelo en el que la cantera campillera, incluso, bailó ante quienes no hace mucho pisaban los campos de Primera División para, como alguno reconoció, exigirles el máximo. La victoria, de hecho, siempre estuvo más cerca de los pupilos de Francisco Javier Sánchez.

¡Por muy poco!

El Campillo arrancó un empate de un difícil campo como el del Encinasola, tercero, aunque acarició un triunfo que le habría catapultado a la zona noble

ENCINASOLA. El Campillo no podía perder en Encinasola si quería mantener su trayectoria ascendente y no verse alejado en exceso de los puestos de la fase de ascenso. Y no cayó. Sumó un punto en un campo difícil como es el del tercer clasificado y evita así que se abra una brecha excesiva con los puestos de cabeza (el Zalamea también empató, en casa, ante el Rubias; y el Valverde cayó 2-1 frente al Riotinto). Pero fue un resultado agridulce, porque los pupilos de Paco Marmesá acariciaron la victoria (les empataron en el 85’, después de quedarse con un hombre menos por la expulsión del zaguero José Real), que le habría dejado a sólo dos puntos del Encinasola y con un partido menos, el que fue aplazado por la lluvia contra el Higuera, un rival, a priori, asequible para los mineros. Ahora están a cinco puntos de la zona noble, que pueden ser sólo dos, si saldan con un triunfo ese envite por recuperar.

El choque no defraudó. Fue un encuentro de guante blanco en el que ambas escuadras exhibieron su buen estado de forma y presentaron su candidatura a finalizar la Liga entre los elegidos de la categoría. No faltaba ningún aliciente. Sobre el campo estaba el equipo menos goleado del grupo, el local, y un conjunto en franca mejoría en las últimas jornadas, el visitante. Deleitaron a la afición marocha con una gran tarde de fútbol. Cualquiera pudo ganar, pues las ocasiones se sucedieron en una y otra portería, aunque el punto de mira de los delanteros no estuvo muy afinado.

La primera oportunidad la tuvo el local Josele cuando apenas habían transcurrido dos minutos de juego. Solo, en el segundo palo, no aprovecha un gran servicio de Calín. Cruzó demasiado el cuero. La segunda también fue verde. Pedrito, en el 9’, manda un zambombazo al larguero tras una buena jugada personal. Y un minuto después responde el campillero Emilio, que, al ganar la espalda a Juanan, hace lucirse a Juanma. Poco después es su compañero Juan Antonio quien se topa con el travesaño tras enganchar un preciso pase de Víctor Vizcaíno.

El Campillo había avisado dos veces y, a la tarcera, no falló. Los mineros se adelantan en el marcador en el 20’, cuando Emilio recoge un balón en las inmediaciones del área marocha y bate de disparo cruzado a Juanma. Con el gol, los de Paco Marmesá comenzaron a hacerse con la manija del partido. Eran dueños y señores de la medular, desde donde abortaban todas las tentativas de reacción del Encinasola. Bien posicionados sobre el rectángulo, controlaron los tiempos del encuentro hasta llegar al descanso.

El segundo periodo arrancó con un cuadro local lanzado para conseguir la igualada, que volvió a estar en las botas de Pedrito, que recibió una asistencia de Calín para, con una bonita volea, estrellarse de nuevo con el larguero. Y,  acto seguido, Gabi despeja con la yema de los dedos un disparo de Calín que buscaba con mucho veneno el palo izquierdo. No obstante, el Campillo, poco a poco, se sacudía el acoso marocho e, incluso, dispusieron de ocasiones para aumentar su renta, como la de Víctor Vizcaíno, en el 55’. El disparo del veterano ariete riotinteño fue repelido por el cancerbero local con una elástica estirada cuando el esférico se dirigía hacia la escuadra.

Las tornas cambiarían de manera definitiva dos minutos después. Un episodio variaría el devenir del encuentro de un modo decisivo: José Real comete una falta sobre Calín en la banda izquierda del ataque local que es considerada por el árbitro Ramiro Sánchez como merecedora de amarilla. Los jugadores se marchan al área y una discusión entre futbolistas de ambos equipos deriva en la expulsión de propio José Real por, según quedaría recogido en el acta del partido, “insultar gravemente a un contrario”. El colegiado le mostró la roja a instancias de su asistente. El entrenador del Encinasola, Jesús López, ante esta nueva circunstancia, movió el banquillo con el fin de dar más fluidez a su ataque, atascado hasta entonces por el buen hacer de los mineros. El conjunto marocho comenzó a tocar y tocar el balón a la espera de hallar huecos entre la muralla campillera, que, pese a la inferioridad numérica, lograba neutralizar las acciones ofensivas de su rival antes de que llegaran a su área.

Esto fue así hasta el minuto 85. A falta de sólo cinco minutos para la conclusión de la contienda, el capitán local, Calín, hacía el gol del empate. Los de Jesús López no habían perdido la esperanza y encontraron su premio después de que Calín controlara un balón en el centro del campo, escorado a la izquierda, y buscara una posición de tiro mediante el dibujo de una interesante diagonal con la que dejó atrás a varios defensas campilleros. Levantó la cabeza y, de tiro cruzado, espectacular, bate al guardameta Gabi, que no pudo hacer nada ante un disparo muy ajustado al palo. El tiempo restante, sería de acoso y derribo sobre el portal minero. Y la tuvo, ya en la prolongación, Pedrito, que se plantó solo ante Gabi en el pico del área pequeña, pero su tiro se marcharía desviado ante la desolación de la parroquia local.

Encinasola:

1

Campillo:

1

Encinasola:

Juanma, Javi, Pérez, Juanan, Julio, Calín, Pedro, Modesto, Jacinto (Luismi, 68’), Josele (Lorenzo, 80’) y Andrés (Guillermo, 60’).

Campillo:

Gabi, Femando Pineda, Liberto, José Real, Raúl, Alberto Togo, Samuel, Juan Antonio, Emilio (Coqui, 66’), Víctor Vizcaíno y Javier Vespasiano (Jero, 80’).

Goles:

0-1, Emilio (20’). 1-1, Calín (85’).

Árbitro:

Ramiro Sánchez. Siguió el juego muy de cerca, aunque algunas de sus decisiones encresparon al banquillo visitante. Expulsó al visitante José Real (58’) por insultar a un contrario y al encargado del material local Francisco Jesús García. Amonestó a los locales Javi, Jacinto y Pedro; y a los visitantes Alberto Togo y Víctor Vizcaíno. y José Real, expulsando a éste último por insultar a un contrario.

Incidencias:

Unas 70 personas presenciaron el partido disputado en el Municipal de Encinasola en la tarde del sábado

El Campillo hace alarde de su superioridad

Los blanquiazules doblegan a un Campofrío sin argumentos

EL CAMPILLO. El Campillo cumplió el guión e hizo valer la superioridad de su experimentado plantel para doblegar al Campofrío. Aunque no fue hasta la segunda mitad cuando los pupilos de Paco Marmesá pusieron en liza esa mayor calidad que atesoran para someter al portal visitante al asedio que la afición esperaba desde los instantes iniciales. No obstante, los blanquiazules lograron su objetivo, que no era otro que sumar tres nuevos puntos (la del sábado es la tercera victoria consecutiva) para engancharse a la zona noble de la clasificación. Sus 15 puntos actuales, unido al hecho de que ya han descansado y tienen un partido aplazado ante el Higuera, un rival, en teoría, asequible, ya suenan a números, si no de fase de ascenso, sí cercanos a ella, la meta marcada por la directiva que preside Francisco Vera, ‘Churruca’.

Los primeros 45 minutos sobraron. Los locales se mostraron incapaces de tejer su juego, de hilvanar combinaciones con las que alejar del balón al Campofrío y generar ocasiones como para abrir la cuenta goleadora. Eso sí, dominaron. Nada hacía presagiar que la nave comandada por Paco Marmesá pudiera naufragar sobre el césped artificial del Francisco Valero Rojas. La escuadra visitante en ningún momento inquietó al cancerbero Manuel David, un mero espectador del derbi comarcal. El único ingrediente que faltó fue la profundidad, el cerco a la portería verdinegra, aunque también hubo alguna que otra oportunidad para que los campilleros se adelantaran. Las más destacada, un gol anulado por presunto fuera de juego al rápido ariete Emilio.

Todo cambió con el arranque de la segunda mitad. Las instrucciones del técnico en el vestuario debieron hacer saltar las alarmas de los locales, que salieron decididos, lanzados, a por un triunfo que no se podían permitir dejar escapar. Las llegadas al área forastera empezaban a sucederse, cada vez con mayor frecuencia. Eran continuos los ¡Uy! en las gradas, donde la fiel hinchada campillera veía cómo Francis se estrellaba con el larguero o cómo Javier Vespasiano rozaba el gol con una preciosa vaselina que, milagrosamente, se marchaba fuera por milímetros. Él mismo se topaba con el arquero al cabecear en plancha un centro. Pero ahí, el Campillo ya había roto la resistencia defensiva de su oponente. El veterano e incombustible Juan Antonio ya había inaugurado el casillero en el 51’. Y la escasez de argumentos ofensivos de los verdinegros ya había instalado la calma entre los de casa.

Sólo quedaba esperar a que subieran nuevos tantos al marcador, pues el apabullante control de la situación actuaba como un más que serio indicio de que el choque acabaría en goleada. Así fue, aunque, al final, corta. El Campillo había desperdiciado los primeros 45 minutos. Javier Vespasiano ampliaba la renta para guardar, de forma definitiva, los puntos en el zurrón. Muy bueno el pase entre líneas de Samuel, que habilitó al de Traslasierra. Y, poco después, Víctor Vizcaíno dejó un destello de su calidad al alojar en las redes, de tacón, un envío desde la banda. El 3-0 ya hacía justicia a lo exhibido por uno y otro contendiente sobre el terreno, en el que el Campofrío ni siquiera molestó a la zaga campillera. Su discurso se limitó a algún acercamiento esporádico sin excesivo peligro para los dominios de Manuel David.

 

Campillo

3

Campofrío

0

Campillo:

Manuel David, Fernando Pineda, Alberto Togo, Raúl, José Real, Víctor Vizcaíno, Jero, Dani Rachón (Samuel), Javier Vespasiano, Juan Antonio y Emilio (Francis).

Campofrío:

Emilio, Juan, Carri (Óscar), Roberto, Ale, Firi, Quique, Jonathan, Domingo, Domi y Raúl.

Goles:

1-0, Juan Antonio (51’). 2-0, Javier Vespasiano (72'). 3-0, Víctor Vizcaíno (78').

Árbitro:

Ramírez Robles. Amonestó a los locales Francis, Samuel y Víctor Vizcaíno; y al visitante Carri.

Incidencias:

Derbi minero disputado sobre el nuevo césped artificial del Francisco Valero Rojas.

El Campillo inicia la escalada

El Campillo inicia la escalada

Un solitario gol de Juan Antonio permite a los hombres de Paco Marmesá sumar su segundo triunfo consecutivo y empezar a arrimarse a la zona alta de la tabla

ZALAMEA LA REAL. El Campillo inicia la escalada. Los hombres de Paco Marmesá ganaron ayer al Zalamea y encadenan su segunda victoria consecutiva gracias al solitario gol de Juan Antonio y empiezan a arrimarse a la zona alta de la tabla, objetivo marcado por la junta directiva que preside Francisco Vera ‘Churruca’, aunque, para ello, deberán solventar con un triunfo el partido aplazado con el Higuera. El derbi minero fue digno de tal, enrevesado y poco vistoso, con una cuadro local ahogado en sus intentos y un conjunto visitante que, si bien se mostró dominador, también exhibió escasa profundidad ofensiva. Eso sí, supo sacarle el máximo jugo a sus ocasiones, fruto de su contrastada pegada.

Durante la primera parte, las continuas patadas y encontronazos entre jugadores de uno y otro equipo ya hacían prever que se iba a ver poco fútbol sobre el césped artificial del Manuel Perea Anta. Las únicas ocasiones locales se produjeron a balón parado, como la tuvo Pablo Matilla en el minuto 10, que vio cómo su disparo, tras el saque de una falta, se marchaba pegado a la escuadra de la meta de Gabri. La réplica llegaría en el minuto 19, cuando Juan Antonio, desde la línea de fondo, consigue revolverse y colocarle un balón medido a Francis, que, de volea, lanza el cuero por encima del larguero.

El Zalamea, no obstante, se centraría mediada la primera mitad y comenzó a prodigarse en ataque, merced a las internadas de Muñiz y Pirulo y a la visión de juego de Pablo Matilla. Algo que alimentó las esperanzas de los locales en abrir el marcador. Así, en el minuto 25, el propio Pablo Matilla bota una falta en busca del punto de penalti, donde Javi Díaz engancha un disparo raso que se marchó pegado al palo.

A renglón seguido, fue el visitante Emilio el que, con una rápida galopada, desborda a dos defensas zalameños y sirve a Juan Antonio, quien, ante la presión del meta Johnny, trata de elevar el balón por encima del cancerbero con tal mala fortuna que éste consigue atajarlo en última instancia. Con esto y algún que otro encontronazo que se tradujo en tarjetas amarillas para los locales Jairo y Pablo Matilla se alcanzó el descanso.

El segundo periodo arrancó con un Campillo volcado hacia el área local. Víctor Vizcaíno dispuso de hasta dos ocasiones a balón parado. La primera, en una falta cometida por Del Toro que Johnny consigue atajar tras el lanzamiento ajustado del ‘10’ blanquiazul. Y la segunda, pocos instantes después, cuando lo intentó desde lejos, pero el disparo salió muy desviado, a la derecha del marco zalameño.

Pero el Campillo guarda mucha pólvora en su recámara, por lo que, al final, su mayor control sobre la contienda, tuvo recompensa. Corría el minuto 65 cuando José Real realiza da un buen pase a Juan Antonio, quien, libre de marca, bate de tiro cruzado al cancerbero Johnny. Era su tercera oportunidad clara y ya no falló (0-1). Con el marcador a favor, a los de Paco Marmesá sólo les quedaba aguantar y dejar pasar el tiempo, un marco en el que la zaga neutralizaría diversas embestidas de Pirulo para desesperación del ‘7’ zalameño. Muñiz también pondría de su parte, sin éxito, con el lanzamiento de una falta y un fuerte disparo raso en los minutos 70 y 75.

Ya en el tramo final, el choque se volvería a tornar bronco, los derivó en que se viera ya poco fútbol. Sólo Jairo inquietaría a Gabri, pero desde lejos, en el minuto 88, sin excesivos apuros para el arquero visitante. Una ocasión tras la que el colegiado, que no añadió ni un minuto más del reglamentario, señalaría el camino de los vestuarios, al que se marcharon los campilleros con 12 puntos bajo el brazo (con un partido aplazado y después de haber disfrutado ya de la correspondiente jornada de descanso, lo que los sitúa en la tabla con dos encuentros menos que algunos de sus rivales).

Zalamea

0

Campillo

1

Zalamea:

Johnny, Edu Vázquez, Cristian (Vicente Oliva), Pablo Matilla, Álex Oliva, Del Toro (Portu), Pirulo, Rubén, Javi Díaz (Carlos), Muñiz y Jairo.

Campillo:

Gabri, Fernando Pineda, Liberto, José Real, Raúl, Alberto (Jero), Rubén, Juan Antonio, Emilio, Víctor Vizcaíno y Francis (Samuel).

Gol:

0-1, Juan Antonio (65’).

Árbitro:

David Navarro, auxiliado por Romero Muñiz y Blandón Moreno. Amonestó a los locales Jairo y Matilla; y a los visitantes Liberto y Víctor Vizcaíno.

Incidencias:

Derbi minero disputado en el Nuevo Manuel Perea Anta de Zalamea la Real ante unos 200 espectadores, muchos de ellos desplazados desde El Campillo.

José Miguel Jiménez / Huelva Información