Blogia
Pablo Pineda

El Campillo

El fuego ataca a Los Cipreses

El fuego ataca a Los Cipreses

Los efectivos del Plan Infoca tuvieron que intervenir el pasado martes 23 de junio en el Parque Municipal para extinguir un incendio que quedó en conato

EL CAMPILLO. El Parque Municipal Los Cipreses de El Campillo fue objeto del ataque de las fuego en la tarde del pasado martes 23 de junio. La intervención de los efectivos del Plan Infoca de la Consejería de Medio Ambiente favoreció que un incendio que podía haberse traducido en unas consecuencias funestas para el patrimonio verde del núcleo minero quedara en un simple conato. Las llamas sólo afectaron al pasto. Los árboles no sufrieron daños de importancia. El foco se registró en la zona del escenario, lo que hace pensar que el incidente pudo ser provocado por el descuido de algún vecino al arrojar una colilla o por algún acto vandálico. Esta última hipótesis cobra fuerza si se tiene en cuenta que los hechos se produjeron, precisamente, el día en que cerraba, por descanso del personal, el pub ubicado dentro del  recinto.

El Campillo se doctora en participación

El Campillo se doctora en participación

Catorce entidades organizaron gymkhanas, carreras de motos, sesiones de aeróbic, exposiciones, bingos y degustaciones en el IX Encuentro de Asociaciones

EL CAMPILLO. El Campillo se ha doctorado en participación. Hasta catorce entidades locales colocaron sus stands en la Plaza del Ayuntamiento durante el pasado fin de semana para celebrar el IX Encuentro de Asociaciones. A lo largo de dos días completos, las distintas organizaciones proyectaron su labor hacia la ciudadanía, mostraron a sus vecinos el papel que, lejos de cualquier ánimo de lucro, desempeñan en el desarrollo social y cultural del municipio minero. La conclusión, incuestionable. Son piezas clave. Lo demostraron con el amplio programa de actividades desplegado sobre la Plaza del Ayuntamiento, integrado por carreras de cintas en moto, gymkhanas, sesiones de aeróbic, juegos populares, bingos y rifas, exposiciones de pinturas y manualidades, charangas y espectáculos musicales. Todos los ingredientes para la fiesta de la cooperación y el compromiso con un pueblo.

La Hermandad de la Santa Cruz, la asociación de la Virgen de La Granada, la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer (AFA), la Asociación Contra el Cáncer Acamacum, las asociaciones de mujeres Mucam y Atenea, el taller El Duende, los Amigos del Aula de Música, la Escuela Municipal de Fútbol Base, el Motoclub El Torito, la Peña Barcelonista Camp Barça, la Peña Carnavalera Los Esponjas, El Columpio del Rabilargo y Juventudes Socialistas (JSA) se erigieron, durante 48 horas, en los verdaderos protagonistas de la vida de los campilleros. Destaparon su espíritu de solidaridad y se volcaron, bajo un clima abrasador, para liberar de la rutina a las calles del núcleo minero.

El encuentro arrancó con la carrera de cintas en moto organizada por el Motoclub El Torito en la jornada inaugural para seguir luego con las competiciones de juegos de mesa del taller El Duende o la muestra de Comics de El Columpio del Rabilargo, la clausura de la temporada de la Escuela Municipal de Fútbol Base o la presentación fotográfica montada por la Peña Barcelonista Camp Barça. Ya por la noche llegó la actuación de la Banda Municipal de Música, el bingo de la Hermandad de la Santa Cruz o la gymkhana promovida por JSA, en la que los más pequeños de la localidad afrontaron una serie de pruebas tanto de agilidad como de conocimiento sobre la historia y el presente de El Campillo.

El domingo comenzó con una sesión de aeróbic puesta en marcha por Acamacum y el posterior chapuzón en la piscina móvil instalada por los jóvenes socialistas. El calor era sofocante, pero no evitaba que centenares de personas de todas las edades tomaran parte en cada una de las actividades. Las pistolas y los globos de agua, junto a elevadas dosis de ilusión, ayudaban a combatir las altas temperaturas en un evento rodeado, además, por constantes sorteos de los fastuosos objetos de cerámica elaborados por las diversas asociaciones de mujeres, la tradicional tómbola de AFA y degustaciones de tapas y pasteles artesanos, sin olvidar la gran paella cocinada por los alumnos del taller de empleo de hostelería impartido en la actualidad por la Mancomunidad de la Cuenca Minera. Por tanto, no faltó nada. Fue un fin de semana de convivencia, de participación, una asignatura en la que se graduó con nota el pueblo campillero.

Yo reciclo. ¿Y tú?

Yo reciclo. ¿Y tú?

El centro Guadalinfo de El Campillo celebró el Día Mundial del Medio Ambiente con juegos de sensibilización en los que participaron unos 50 niños

EL CAMPILLO. El desarrollo sostenible versa sobre la necesidad de acometer acciones en el presente que garanticen un futuro verde. Se trata de que las generaciones de ahora no esquilmen los recursos naturales, que actúen de un modo responsable sobre el entorno para que éste también pueda ser disfrutado por quienes las sucederán mañana. En ese reto desempeñan un papel fundamental los más pequeños, los más jóvenes, pues son los mejores canales para sensibilizar a padres y, sobre todo, abuelos sobre la importancia de combatir, con gestos sencillos, un problema grave que apenas preocupaba a la sociedad de hace unas décadas, que, durante la etapa de la infancia, pasó desapercibido para quienes hoy son mayores. Éstos, por tanto, nunca tomaron una verdadera conciencia ecologista. Había otras dificultades acuciantes que apenas dejaban tiempo para pensar en algo que no fuera sobrevivir en ese preciso instante.

Pero aún no es tarde. Aún es posible subsanar los errores del pasado, la poca atención que se prestó al mundo vegetal, a los montes, a los animales… Por eso, el centro Guadalinfo de El Campillo aparcó, a lo largo de la última semana, su objetivo de extender la alfabetización digital entre los habitantes del núcleo minero para desarrollar la campaña ‘Yo reciclo. ¿Y tú?’, enmarcada en el programa de actividades organizadas para conmemorar el Día Mundial del Medio Ambiente. En torno a medio centenar de niños aprendió, con el juego como medio divulgativo, todos los aspectos que rodean a la reutilización de esos papeles, cartones y envases de plástico y vidrio que siempre se habían arrojado al mismo contenedor de desechos, al orgánico. Hoy hay una alternativa: los puntos de basura selectiva, identificados por los colores azul, amarillo y verde. Ahí es donde deben depositarse esos residuos, para que vuelvan a nuestras casas en forma de nuevos folios, cajas o recipientes de comida, entre otros muchos productos. De esa forma se le da un respiro a la, tantas veces denostada, naturaleza.

Los menores, a lo largo de toda la semana, se alimentaron de ese mensaje. Lo hacían mientras se divertían con la confección de un mural sostenible y construían un tablero gigante sobre el que luego mostrarían los conocimientos incorporados. Trabajaban por el medio ambiente y disfrutaban con él. Apostaron por el reciclaje, por las energías renovables y limpias, por el ahorro de agua, por el uso del transporte público o la bicicleta y por la protección de las especies en peligro de extinción. Todo ello, como armas contra el derroche de elementos contaminantes como el petróleo, las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera provocadas por el contemporáneo uso indiscriminado y superfluo de coches y motocicletas o el furtivismo y el maltrato de los animales. Éstos fueron algunos de los temas verdes recogidos en las distintas casillas que conformaban esa especie de juego de la oca en el que las fichas eran los propios niños. Todos los participantes lo tenían claro al finalizar. Ellos van a reciclar. La pregunta es: ¿Y tú?

El PSOE vuelve a arrasar en El Campillo

Los socialistas obtienen un respaldo del 71,84% en unas Elecciones Europeas que certifican el hundimiento de PA e IU tras el varapalo de 2008

EL CAMPILLO. Las Elecciones al Parlamento Europeo, que en el territorio nacional han otorgado 23 eurodiputados al PP liderado por Jaime Mayor Oreja y 21 a la candidatura socialista encabezada por Juan Fernando López Aguilar, se han saldado, una vez más, con una contundente victoria del PSOE en El Campillo. Esta formación ha contado, en una cita en la que la participación ha quedado fijada en el 41,91 por ciento, con el respaldo del 71,84 por ciento de los votantes, con 541 de las 770 papeletas emitidas. Esto supone un avance de los socialistas del núcleo minero, en términos porcentuales, del 4,76 por ciento con respecto a las Generales del pasado 9 de marzo de 2008, aunque en aquella ocasión la participación fue del 69,53 por ciento y José Luis Rodríguez Zapatero recibió el calor del 67,08 por ciento (872) de los boletos depositados en las urnas.

Los resultados, pese a la mayor abstención propia de unos comicios al Parlamento Europeo, son muy similares a los registrados hace apenas 15 meses. El PP, con 125 votos (el 16,6 por ciento), se afianza como la segunda fuerza política en El Campillo (en 2008 fue el destinatario del 18,77 por ciento de los sufragios, 244) ante el nuevo varapalo sufrido por PA e IU. Los izquierdistas sólo han conseguido en esta última cita electoral 23 votos (el 3,05 por ciento), con lo que continúan su trayectoria descendente, pues en 2008 fueron objeto de 96 votos, el 7,38 por ciento. Esta circunstancia ha permitido a los andalucistas, pese a lograr sólo el apoyo de 51 votantes (el 6,77 por ciento), escalar una posición. En las elecciones de marzo del pasado año las urnas se cerraron con 67 papeletas de los nacionalistas (el 5,15 por ciento).

 

2009

2008

2007

Europeas

Congreso

Autonómicas

Municipales

Censo

1.837

1.887

1.887

1.980

Votos

770

1.312

1.310

1.301

PSOE

541

872

829

497

PP

125

244

210

38

PA

51

67

148

557

IU

23

96

100

178

Otros

13

16

9

0

Blancos

9

5

8

14

Nulos

8

12

6

17

 

La Estación de Transferencia de RSU tiene capacidad para 7.000 toneladas anuales

La presidenta de la Diputación inauguró el pasado 14 de mayo unas instalaciones que llevan ya varios años de funcionamiento

EL CAMPILLO. Las inauguraciones dependen, más que de la puesta en marcha de un proyecto o unas instalaciones, sea en el ámbito que sea, de la agenda de los políticos que lideran las instituciones promotoras, así como del calendario de elecciones. Una prueba de ello es la reciente inauguración de la Estación de Transferencia de Residuos Sólidos Urbanos (RSU) de la Cuenca Minera, ubicada en El Campillo, en uno de los márgenes del carril que une al núcleo minero con la aldea de Traslasierra y cerca de la carretera N-435. La presidenta de la Diputación Provincial de Huelva, Petronila Guerrero, cortó la cinta de esta planta el pasado jueves 14 de mayo, varios años después de que comenzara su actividad.

Lo importante en estos casos, no obstante, es la inversión, la utilidad y el servicio que presta la Estación de Transferencia, cuya superficie asciende a 2,5 hectáreas. Con capacidad para una producción anual de hasta 7.000 toneladas de basura, supuso una inversión de 605.000 euros. Allí, mediante sistemas de compactación o gravedad, se realiza el trasvase de los residuos recogidos por los vehículos recolectores de la Mancomunidad de la Cuenca Minera y se permite luego el transporte de una cantidad mayor en un menor número de viajes, con el ahorro económico que ello conlleva, hasta la Planta de Tratamiento del Andévalo.

Petronila Guerrero resaltó la importancia “crucial” de estas instalaciones, en la medida en que “cubren las necesidades de los siete municipios que conforman la Cuenca Minera y sus más de 20.000 habitantes” en respuesta al “empeño del órgano supramunicipal y de los ayuntamientos de dar un servicio eficaz en materias como el tratamiento de los residuos”. En la misma línea, la presidenta de la Diputación recordó que esta infraestructura se incluía en el Programa Operativo Local de dos anualidades, por lo que en torno al 50 por ciento de la inversión procedió de los fondos europeos FEDER, algo que “nos debe llevar a reflexionar sobre el significado que tiene contar con fuerza en Europa”.

En esta misma línea se pronunciaron la alcaldesa de El Campillo, Encarnación Palazuelo, y el presidente de la Mancomunidad y regidor zalameño, Vicente Zarza. La primera, además, aclaró que la elección del enclave respondió a que se trata del “espacio más equidistante del resto de pueblos de la comarca”. Y el segundo anunció que los municipios mineros entablan conversaciones en estos momentos con la Diputación Provincial para la creación de una planta de almacenamiento de escombros, con el fin de dar una solución a este tipo de residuos de la construcción hasta su traslado a una estación de tratamiento y reciclaje.

Tres puestos de trabajo

La Estación de Transferencia de Cuenca Minera se integra en la Red de Infraestructuras de Gestión de Residuos Sólidos Urbanos (que, tras la aprobación de la Ley GICA, pasan a denominarse Residuos No Peligrosos -NP-), titularidad de la Diputación de Huelva. El Servicio Provincial de Transporte y Tratamiento de Residuos NP está integrado por las Plantas  de Tratamiento de Villarrasa y del Andévalo, y, además de la de El Campillo, por las Estaciones de Transferencia de Almonte, La Redondela, Huelva y Linares de la Sierra.

La puesta en funcionamiento de la planta campillera, cuyas obras fueron ejecutadas por la Empresa Pública Desarrollo Agrario y Pesquero (DAP), entidad adscrita a la Consejería de Agricultura y Pesca, posibilitó el sellado y clausura definitiva del antiguo vertedero mancomunado de residuos no peligrosos de Nerva. En la actualidad, la estación es gestionada por  la  empresa  UTE  Tratamiento  Huelva (CESPA), concesionaria  de  la  Diputación  para  la  gestión  del  Servicio  Provincial  de Transporte  y Tratamiento  de Residuos NP y ha favorecido la creación de tres puestos de trabajo (dos operarios y un  conductor).

El Campillo vuelve a ser romero en torno a la Santa Cruz

El Campillo vuelve a ser romero en torno a la Santa Cruz

El pueblo lució sus mejores galas en el 30 aniversario de la Hermandad y quedó prácticamente desierto durante las dos peregrinaciones a Rocalero

EL CAMPILLO. Se cumplía el 30 aniversario de la fundación de la Hermandad de la Santa Cruz y El Campillo, una vez más,  quedaba prácticamente desierto en el primer fin de semana de mayo. El pueblo, con su medalla en el pecho, volvía a ser romero. De sus vecinos emanaban, como en cada edición, unos enraizados sentimientos de devoción que les llevaba a salir en masa a la calle para partir, en el mediodía del sábado, bajo un clima de fraternidad y solidaridad inundado por aires de sevillanas y litros de rebujito, rumbo a la finca municipal El Cura, más conocida como Rocalero. Allí esperaban ingentes cantidades de romero que los peregrinos se repartirían para entregárselo, en señal de ofrenda, a la Santa Cruz al retornar al casco urbano esa misma noche.

Era sólo el primer episodio de la fiesta con mayor arraigo entre los vecinos del núcleo minero, ya que, al día siguiente, tras la misa oficiada en la Ermita por el párroco Mateo Pozo Castellanos, la extensa comitiva formada por cientos de caballos, decenas de carretas y más de tres mil personas, según las cifras barajadas por el presidente de la Hermandad, José María Monterrubio, volvía a adentrase en la senda, ya en compañía del simpecado, tras atravesar Cuatro Vientos. El camino era largo, ya pesaban los kilómetros recorridos en la jornada anterior. Las gargantas empezaban a estar roncas. Sin embargo, nada paraba a los campilleros. Paso a paso, avanzaban sin dejar de cantar, como tampoco cesaban sus frecuentes gritos, pese a sus voces rotas, de “¡Viva la Cruz!, ¡Vivan los mayordomos! y ¡Viva El Campillo!”.

Con la llegada a Rocalero, después de que los bueyes se arrodillaran ante el estandarte del simpecado, arrancaban los momentos de convivencia. La gente se mezclaba bajo las sombras de las encinas y los alcornoques. Los grupos de peregrinos se sentaban juntos para proseguir con la celebración, para alimentar su fervor por la Santa Cruz. No había lugar para el descanso, todo estaba cubierto de un esplendor especial, para sorpresa de los romeros noveles, que, tras ser bautizados de manera previa con vino al cruzar la ribera de Cachán, no dudaban en mostrar su deseo de volver. Pero todo termina y los cohetes marcaron la hora del retorno en el crepúsculo del domingo. Y ya en las primeras horas de la madrugada del lunes, la Santa Cruz descansaba de nuevo en su Ermita.

El Campillo saluda a sus mayordomos en el cambio de varas

El Campillo saluda a sus mayordomos en el cambio de varas

Centenares de campilleros inician mañana la primera de las peregrinaciones a la finca El Cura en busca del romero para la Santa Cruz

EL CAMPILLO. Carmen Dorado y Ángel Gadea han tomado esta tarde la vara de la Romería de la Santa Cruz de El Campillo. Marcados por una profunda emoción, por una mezcla de esas magnánimas sensaciones que, por regla general, escapan a su traducción exacta en forma de palabras, han recogido el testigo de Felisa Fariña y Bernardo Vasallo en una Plaza del Ayuntamiento que, inundada por el colorido de los trajes de flamenca, el constante trasiego de caballos y la música del coro valverdeño Aroma de Pinares, rebosaba esplendor y alegría. El pueblo lucía sus mejores galas para saludar a sus nuevos mayordomos.

Ambos cumplían así el sueño de ser los encargados de encabezar la vasta comitiva que, a partir del mediodía de mañana, iniciará la primera de las peregrinaciones a la finca municipal El Cura. El objetivo, la búsqueda del romero que los campilleros, a la llegada al pueblo, esa misma noche, entregarán en señal de ofrenda a la Santa Cruz en su Ermita para partir de nuevo, ya al día siguiente, tras la conclusión de la misa de romeros de las 9.15 horas, hacia el campo de la romería. Esta vez, junto al simpecado.

El cambio de varas, después del pregón de Carmen Dorado y la apertura oficial de la Ermita del pasado fin de semana, era el único prolegómeno que faltaba para que todo estuviera preparado para el inicio del camino, para ese anhelado momento en el que decenas de carretas, cientos de caballos y cerca de dos millares de peregrinos abandonarán el casco urbano de El Campillo por la calle Constitución para, a través de Cuatro Vientos, adentrarse en la senda hacia la finca El Cura en compañía de la ribera de Cachán, en cuyas aguas se ‘bautizará’ a los romeros noveles.

Pero esta prueba de devoción masiva de los campilleros por la Santa Cruz ya ha quedado patente hoy mismo. Y es que, después de que Carmen Dorado y Ángel Gadea recibieran el timón de la fiesta de mayor arraigo entre los habitantes de la localidad minera, un nutrido grupo de fieles ha procedido, junto a la directiva de la Hermandad que preside José María Monterrubio, a realizar la tradicional ofrenda de flores a la Santa Cruz.

Mañana ya sólo queda que los campilleros, que se despertarán con los sones de los tamborileros, culminen los últimos retoques del aderezo de las carretas, que los jinetes preparen los arreos de los caballos y que los peregrinos carguen de vino sus botas. De este modo arrancarán los días grandes de una celebración que propicia el retorno a su tierra de buena parte de aquellos que, en su momento, se vieron obligados a emigrar. Son días de reencuentro, de recuerdo de los que ya no están, de convivencia y, sobre todo, de cante y baile en torno a la Santa Cruz.

La ‘enzapatᒠpropicia el reencuentro con la Santa Cruz

La ‘enzapatᒠpropicia el reencuentro con la Santa Cruz

La apertura de la Ermita abre la romería en un fin de semana marcado por el emotivo pregón de Carmen Dorado y la actuación flamenca de José Luis Diéguez

EL CAMPILLO. Ya se respira ambiente de romería en las calles de El Campillo. Centenares de vecinos se reencontraban ayer con la Santa Cruz en la tradicional ‘enzapatá’ y la copa de vino con la que, tras la misa oficiada por el párroco Mateo Pozo Castellanos, la Hermandad procedía a la apertura oficial de la Ermita. Todo está listo ya, por tanto, para los momentos álgidos de la fiesta con mayor arraigo entre el pueblo campillero: las peregrinaciones a la finca municipal El Cura del primer fin de semana de mayo.

Son días de esplendor, de devoción, de retorno de quienes tuvieron que emigrar y de recuerdo de los que ya no están. Son fechas señaladas con letras de oro en el calendario de los campilleros, que, cuando se asoma mayo, ya sólo piensan en su romería. Sus mentes sólo tienen espacio para el camino en busca del romero que entregarán, en señal de ofrenda, a su Santa Cruz en la noche de próximo sábado, así como en la nueva travesía del domingo, ya en compañía del simpecado. Para esos instantes se han preparado los habitantes del núcleo minero durante este fin de semana, prólogo de los días grandes de la Romería de la Santa Cruz.

El pistoletazo de salida lo dio el sábado el emotivo pregón de Carmen Dorado, que, a través de su poesía, emocionó al público que abarrotaba la nave municipal. Con su excelsa retórica, esta riotinteña mostró el amor que profesa a El Campillo, al que considera su pueblo, su tierra, pese a no haber nacido en él. Y es que, como se desprende de los versos de Antonio Machado en Campos de Castilla,  toda persona es, más que de donde nace, del lugar en el que pace.

Pero aún quedaba más. Tras la alocución de la que este año también será mayordoma, junto a su marido Ángel Gadea, llegó la actuación estelar del joven cantaor local José Luis Diéguez, quien, merced a la majestuosidad de su voz, levantó de sus sillas en más de una ocasión a la totalidad de los asistentes para consagrarse como firme promesa del flamenco. Ello, en una gala de alto nivel en la que también tomó parte el prestigioso grupo sevillano Amigos de Gines.