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Pablo Pineda

El Campillo

Los aires revolucionarios del Che dejan su huella en Traslasierra

Los aires revolucionarios del Che dejan su huella en Traslasierra

EL CAMPILLO. Aires diferentes, de excepción, traía la llegada del alba a Traslasierra mientras ésta, la única aldea campillera, aún dormía en la cálida madrugada del sábado. Entre la ficción y la realidad, en el centro de unas difusas fronteras que no adivinaban a separar la ensoñación de la cotidianidad, así amanecía, antes de la salida del sol, el escaso centenar de personas que habita el núcleo minero, inmerso en una evasión de la paz y el sosiego que dibujan cada uno de los días de su vida, su rutina. El motivo, el tan anhelado rodaje de varias secuencias de la película ‘Guerrilla’, el film con el que el director norteamericano Steven Soderbergh narrará la última etapa del mítico Che Guevara, el recorrido que llevó al líder revolucionario hasta una muerte clandestina a manos del Ejército boliviano y bajo el patrocinio de la CIA estadounidense.

Cámaras, gritos de “¡Acción!” y “¡Corten!” y un amplio elenco de actores y extras, tanto españoles como sudamericanos, inundaban las pequeñas calles de Traslasierra, protagonista por un día. La tierra ocultaba el pavimento de las rúas mientras el polvo colmaba unas fachadas que habían renunciado a su reluciente color blanco. Puertas de madera y porches cambiaban la fisonomía de las entradas a las acogedoras casas de la pedanía de El Campillo. Todo valía con tal de que cobrara el aspecto de Alto Seco, el enclave boliviano al que trataba de imitar. Y el silencio se hacía en cada recoveco cuando el actor puertorriqueño Benicio del Toro comenzaba a encarnar la rebeldía del Che Guevara contra todo régimen opresor.

Alrededor de las 4 de la madrugada se iniciaban los primeros movimientos para el rodaje definitivo de unas imágenes que trasladarán a Traslasierra al majestuoso escaparate de la gran pantalla, que llevarán su encanto a todos los rincones del planeta. Apenas serán cinco o seis los minutos que la aldea ocupará en el largometraje de Soderbergh, pero, sin duda alguna, supondrán un aliento de gloria para una comarca que empieza a acostumbrarse a la presencia de las estrellas del cine, ya que aún colea en el ambiente la huella de Antonio Cuadri y ‘El Corazón de la Tierra’.

Gritos de “¡Viva la revolución!”, ya fuera de la grabación, marcaban, en torno a las 13 horas, el final de los trabajos del extenso plantel de actores que configura esta coproducción hispanoamericana. Entre ellos, además de Benicio del Toro, otras figuras del séptimo arte como el cubano Pablo Durán (quien ya participara en ‘El Corazón de la Tierra’) o el español Óscar Jaenada (que saltó a la fama con su papel protagonista en ‘Camarón’). Atrás quedaban varias semanas de aderezado y un cierto sentimiento de nostalgia entre unos habitantes que veían cómo las ilusiones de los meses de espera se habían esfumado ante sus ojos casi sin tiempo para saborearlas.

Llegaba la hora de la vuelta a la calma y de la restauración del orden de las cosas, del restablecimiento del aspecto habitual de la pedanía campillera. Los sones revolucionarios del Che y su cuadrilla, que ya habían pasado por las provincias de Madrid y Toledo, se marchaban hacia las tierras gaditanas de Jimena de la Frontera, aunque retornarán en breve a la Cuenca Minera, a la aldea zalameña de El Buitrón.

La remodelación de la calle Sevilla potenciará a los comercios locales

La remodelación de la calle Sevilla potenciará a los comercios locales

La ejecución del proyecto, que contempla el cambio del pavimento de la vía peatonal o el soterramiento de contenedores, comenzará a principios de 2008.

EL CAMPILLO. Unas de las vías principales del casco urbano de El Campillo, la calle Sevilla, la única rúa peatonal del municipio, será objeto de una profunda transformación, cuyos destinatarios directos serán los múltiples comercios que se extienden a lo largo de su trazado. Con un presupuesto de 300.000 euros, el proyecto contempla la renovación del pavimento, el soterramiento de los contenedores de basura (tanto orgánica como selectiva), la sustitución de bancos y farolas y el entierro del cableado.

La inversión será sufragada por la Consejería de Turismo, Comercio y Deporte de la Junta de Andalucía, en el marco del III Plan Integral de Comercio Interior de Andalucía 2007-2010, y el Ayuntamiento de El Campillo al cincuenta por ciento, aunque el equipo de Gobierno local busca otras vías de financiación para reducir su aportación. El Plan de Dinamización Turística impulsado por la Administración autónoma, de un modo conjunto, en las comarcas de la Cuenca Minera onubense y del Corredor de la Plata sevillano emerge, en este sentido, como una alternativa.

La actuación persigue consolidar la zona como un centro comercial abierto con el fin de que ello redunde en beneficios para los negocios locales y favorezca una constante presencia de viandantes. Así lo manifestó la alcaldesa del núcleo minero, la socialista Encarnación Palazuelo, quien mostró su intención de convertir la que se erige en una de las calles más emblemáticas del pueblo en un verdadero punto de encuentro de los campilleros.

De hecho, esa mayor circulación de personas es la que puede derivar en un incremento de los ingresos de los empresarios instalados en la zona, que, además, se verán beneficiados por el embellecimiento del entorno de sus establecimientos. Unos factores que, según expone Palazuelo, han desembocado en una buena aceptación por parte de este colectivo, tal y como quedó de manifiesto en una reunión mantenida por la regidora con representantes locales y provinciales de la Federación Onubense de Empresarios (FOE).

Aunque el proceso de adjudicación del proyecto podría estar concluido en torno al mes de diciembre del presente año, el inicio de las obras está previsto para principios de 2008, una vez finalizadas las fiestas navideñas. Un retraso que responde, como señala la alcaldesa campillera, al objetivo del Consistorio de minimizar los efectos sobre los comercios, ya que el aumento de las ganancias propio de ese periodo vacacional se vería mermado en el caso de que la calle se encontrara levantada.

Las previsiones del Ayuntamiento sitúan la conclusión de la actuación, que se ejecutará por tramos, en el inicio del verano de 2008, siempre que no surja algún imprevisto que obligue a una dilatación de los plazos.

Evasión y catarsis en la feria campillera

EL CAMPILLO. Llega la siempre esperada feria de El Campillo, la fiesta mayor de la localidad minera, y, con ella, la purificación del alma de los campilleros, la catarsis espiritual que, mediante el sano remedio de la convivencia y el gozo, erradicará las impurezas dejadas por el estrés y las inquietudes cotidianas. Música, cultura, actividades deportivas, juegos infantiles, corrida de toros... son los ingredientes dispuestos sobre el escenario para saciar los anhelos de evasión de la siempre opresora rutina.

 

Un aperitivo fue el maratón de fútbol sala y la disputa de la final del vigésimo campeonato de este mismo deporte. Rodeados por barreños colmados de ponche casero, inundaron de júbilo las gradas en la madrugada en la que la inauguración del alumbrado y una salva de cohetes anunciaban el arranque de la feria. Era el preludio de la realidad que abrigará a los campilleros hasta el próximo 22 de julio.

 

Hoy, al atardecer, una vez sorteado el soporífero calor estival, vuelven las actividades lúdicas, con los niños como principales protagonistas. El sonoro tránsito del tren, los giros de un tiovivo o los apasionantes rugidos de karts y motos sobre el asfalto del circuito instalado en las pistas deportivas del Colegio Público La Rábida, sin olvidar los brincos asociados a todo castillo flotante, serán los ejes de una fiesta infantil en la que, la nostalgia embargará a aquellos que ya vieron cómo les abandonaba su infancia. El colorido, la ensoñación y la fantasía se expandirán después por cada recoveco del núcleo minero con el pasacalles de gigantes y cabezudos.

 

 

Por la madrugada, tras la actuación de la Banda Municipal de Música de El Campillo, comenzarán las veladas que, durante toda la feria, se repetirán en las casetas municipal y de la juventud. Un poco antes quedará inaugurada la exposición de pintura con la que el artista local Javier Domínguez Olivera, bajo el título África, colaborará con la Asociación de Ayuda al Pueblo Saharahui. Sus cuadros podrán ser vistos cada día de feria entre las 23 y las 2 horas.

 

El homenaje a los mayores y a los campilleros ausentes abrirá, en la nave socio-cultural (13.30 horas), la jornada del viernes. Aquellos que, por la opresión del franquismo o por la búsqueda de una estabilidad laboral, emigraron a otros puntos de la geografía española o, incluso, europea serán recordados por los paisanos de su tierra natal. Ya por la tarde, a las 20.30 horas, el Campillo C.F. medirá sus fuerzas al Medina Arsena de Aracena.

 

Así se llegará al día más atractivo para la población minera, el sábado, con la sesión vermut del mediodía como precedente de una de las actividades estrella, la corrida de toros mixta, en la que descomunales bocadillos, acompañados por el insustituible vino, recorrerán la plaza portátil desde las 19 horas. La música, la comida y una multitud de mujeres ataviadas con trajes de flamenca marcarán en la caseta municipal los momentos previos a ese punto álgido de las fiestas campilleras, que contarán, por la noche, en la caseta de la juventud, con el concierto del grupo ‘Sodoma’.

 

 

Y el domingo, todavía con muchos campilleros fuera de la cama, rayará el alba para que el pueblo se eche a las calles bajo los sones de la banda de ‘El Tirachinos’, entre litros de aguardiente y a la espera de la oportunidad de realizar el ya mítico ‘baile de la cucaracha’. La gran tirada al plato, en el campo municipal de tiro (a las 11 horas), y una nueva sesión vermut (a las 13 horas) supondrán los últimos coletazos de una celebración cuyo broche de oro quedará urdido con el espectáculo del castillo de fuegos artificiales.

El pacto de 'progreso' desata una sucesión de escritos de confrontación política

Miembros de IU rechazan la alianza con el PSOE, calificada de “estafa” por el PA, mientras los socialistas defienden la unidad de la izquierda.

 

EL CAMPILLO. La novedosa situación política inaugurada por unas elecciones municipales que han privado, por vez primera desde la restauración de la democracia, de mayoría absoluta a la fuerza más votada en El Campillo ha derivado en una sucesión de escritos firmados por cada una de las agrupaciones políticas locales. La veda, abierta por algunos de los componentes de la lista de IU, tras la certificación del denominado ‘pacto de progreso’ que permitió a la candidatura socialista liderada por Encarnación Palazuelo mantener la Alcaldía, gracias al apoyo del único edil obtenido en las urnas por la coalición, Álvaro Romero. Apenas tres días después del pleno de Constitución de la nueva Corporación veía la luz, tras un largo paréntesis de silencio, ‘El Candil’, el órgano informativo de IU, en el que varios compañeros de Romero rechazaban su alianza con el PSOE y le exigían la dimisión y la renuncia a su acta de concejal.

 

Los argumentos esgrimidos en el documento lanzado por once de los integrantes de la lista de la coalición (todos, a excepción de Álvaro Romero y Manuel Romero) y el miembro que abandonó la misma pocas horas antes del sufragio, Carlos Federico Castellano, se centran en la presunta intención de los izquierdistas de conservar su “independencia” mediante la no concreción de ningún acuerdo con los socialistas. Una postura cimentada, según exponían,  en su “respeto a la decisión del pueblo”, que, con una participación del 65,71 por ciento, había dejado al PA (557 votos) como partido más respaldado, aunque con sólo 60 votos de diferencia sobre los socialistas (497 votos).

 

Poco tardó en emerger la respuesta del PA, que tildó, en un panfleto distribuido por las casas campilleras, de “estafa” a la coalición certificada entre PSOE e IU para neutralizar la exigua ventaja cosechada por los andalucistas con respecto al proyecto socialista en los comicios del 27-M, cuyos resultados dejaron a ambos grupos igualados a cinco ediles. En este punto, bajo un discurso combativo, desde el comité local de los nacionalistas basan sus acusaciones en una supuesta falta de compromiso por parte del aspirante izquierdista, quien, en palabras del PA, les había comunicado, en el marco de la ronda de negociaciones, “su firme determinación” de no apoyar a ninguna de las dos formaciones locales mayoritarias, lo cual, de haberse cumplido en la práctica, habría suscitado un gobierno en minoría de los andalucistas.

 

Desde la agrupación que, con Francisco Javier Cuaresma a la cabeza, a punto ha estado de desbancar al PSOE interpretan que esta última fuerza, fruto de su influencia en las distintas administraciones, “ha comprado” al único concejal de IU, quien, desde su punto de vista, “ha quedado deslegitimado”, debido a que “ha utilizado su posición para traicionar a sus votantes, a la Asamblea local de la coalición e, incluso, al pueblo de El Campillo”.

 

Frente a estas críticas vertidas contra su histórico acercamiento a los socialistas, hay que recordar que Álvaro Romero ya alegó, para la defensa de su acción, la ausencia de motivos razonables que justificaran su no adhesión a las directrices procedentes de la dirección provincial de IU, así como la carencia de una “clara” propuesta de gobierno puesta sobre la mesa por parte del PA, cuyos representantes, bajo las declaraciones del edil izquierdista y primer teniente alcalde del Ayuntamiento de El Campillo, se limitaron a pedirle su “apoyo incondicional” para sentarse a hablar una vez constituida la nueva Corporación.

 

Más tardía ha sido, en este sentido, la reacción del PSOE, que ha vuelto a publicar su revista ‘El Socialista de El Campillo’, compuesto en el primer número del presente mandato, de forma exclusiva, por una carta del secretario general de la Ejecutiva local y ex regidor campillero, Fernando Pineda. Como él mismo afirma en su escrito, en el que aprovecha para despedirse tras una trayectoria de 28 años como miembro de la Corporación municipal, la demora responde a su pretensión de esperar al retorno de la necesaria “paz social” al pueblo. Su alocución se focaliza en la defensa de la unidad de la izquierda y de la legitimidad de un pacto “lógico y coherente” entre dos partidos próximos en materia ideológica para evitar el gobierno de la derecha. Algo que, según se desprende de su mensaje, ha contribuido a enterrar la tradicional división que ha caracterizado las relaciones de las direcciones locales de PSOE e IU desde el restablecimiento de las libertades, un nuevo paso que, a su juicio, “incidirá en beneficios para los sectores más desfavorecidos de la sociedad”. 

 

Para Pineda, la ética “obliga” a los grupos minoritarios a apoyar a  la opción mayoritaria más cercana en términos ideológicos, de modo que “no habría tenido sentido que, por acción u omisión, IU no hubiera facilitado un gobierno municipal de izquierdas”. El secretario general del PSOE local sentencia, en esta línea, que “no siempre es la lista más votada la que gana unas elecciones”, sino que éstas, en todos los casos, dejan una mayoría absoluta, la cual ha recaído, en el caso campillero, en la izquierda ideológica.

El fuego arrasa 72 hectáreas del paraje ‘Mina La Poderosa’

El fuego arrasa 72 hectáreas del paraje ‘Mina La Poderosa’

EL CAMPILLO. Tres años después de los trágicos incendios que arrasaron gran parte del término municipal campillero, junto a miles de hectáreas de las provincias de Huelva y Sevilla, el fuego ha vuelto a aparecer, aunque con unos resultados menos virulentos, en la escena de la localidad minera. Alrededor de las 17 horas del pasado miércoles 11 de julio se declaraba la existencia de llamas en el paraje ‘Mina La Poderosa’, ubicado en la zona noreste de El Campillo, cerca de los límites con Campofrío. El balance, según los datos de la Delegación Provincial de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, unas 72 hectáreas de matorral, eucaliptal y pinar devastadas.

 

La velocidad con la que se propagaba el fuego, efecto directo del fuerte viento que soplaba en la tarde del miércoles, obligó al propietario de la finca y también alcalde de Campofrío, José Julio González, a emprender el desalojo de una docena de yeguas y a mantener una atención especial sobre una piara de cerdos de su explotación ganadera, ante el riesgo que suponía el avance de las llamas.  

 

Las labores de extinción, que finalizaron con la sofocación del incendio en torno a las 21.15 horas, aglutinaron a un dispositivo del Plan Infoca formado por once técnicos o agentes, sesenta y siete especialistas en extinción, siete vehículos autobomba, un avión de coordinación y otro de carga en tierra, cinco helicópteros (uno de ellos de gran capacidad) y dos vehículos de maquinaria pesada. Unos efectivos a los que hay que sumar los medios aportados por el Ministerio de Medio Ambiente, concretados en dos aviones anfibios y otro de carga en tierra. Tras la eliminación de los últimos rescoldos permaneció operativo en la zona un turno de vigilancia durante toda la noche, con el fin de evitar un nuevo brote.

 

En este sentido, pese a que se vivieron momentos “complicados”, la alcaldesa de El Campillo, Encarnación Palazuelo, valoró de forma muy positiva la efectividad de los retenes que lucharon contra el fuego, lo cual, según expuso, posibilitó que pudiera ser controlado con rapidez y se evitaran así consecuencias más funestas.

CAUSAS

No se descarta la intervención de la mano del hombre

 

Aunque las causas que motivaron el siniestro aún se hallan pendientes de su esclarecimiento, no se descarta que su origen radique en la intervención de la mano del hombre. Así lo certifica el hecho de que se detectaran, al menos, tres focos. No obstante, las llamas arrancaron en los aledaños de antiguas instalaciones mineras en las que, como certificó el propietario de la finca arrasada y alcalde de Campofrío, José Julio González, aún se mantiene operativa alguna maquinaria, una realidad que también lleva a no obviar la posibilidad de que el fuego pudiera haberse producido como consecuencia de algún cortocircuito.

El edil de IU, el único liberado, con un sueldo de 1.735 euros brutos

EL CAMPILLO. Ciertas dosis de sorpresa impregnaron la sesión plenaria del Ayuntamiento de El Campillo en la que debía certificarse el reparto de concejalías entre los componentes de la Corporación. Sólo el portavoz de IU y socio de gobierno del PSOE, Álvaro Romero, que ocupará el cargo de primer teniente alcalde y responsable de Juventud y Medio Ambiente, desempeñará sus funciones con una dedicación exclusiva retribuida por parte de las arcas municipales. En concreto, percibirá un sueldo de 1.735 euros brutos al mes más dos pagas extraordinarias, una situación que no se dará en el caso de la nueva alcaldesa, la socialista Encarnación Palazuelo, quien no contará con una remuneración salarial procedente del Consistorio Minero.

 

Al mismo tiempo, Palazuelo, que asume las áreas de Urbanismo, Fomento, Personal y Seguridad, confirió al segundo teniente alcalde, Antonio Félix Torrado (PSOE), las delegaciones de Patrimonio, Hacienda, Cultura y Festejos, mientras que las materias de Educación, Salud, Mujer y Atención a la Ciudadanía recaerán durante los cuatro años de mandato en la también socialista María Elisa Ganado, quien, a su vez, ostentará el cargo de tercera teniente alcalde. Éstos, junto al portavoz de IU, configurarán, además, la Junta de Gobierno Local.

 

Los otros dos ediles del PSOE, Begoña Oliva y José Antonio Rodríguez del Águila, dirigirán las carteras de Bienestar Social, Participación y Mayores, la primera; y Turismo, Comercio y Deportes, el segundo.

 

La constitución de la Comisión Especial de Cuentas, presidida por la alcaldesa y compuesta por dos representantes del PSOE, dos concejales del PA y el único edil de IU, así como la intención de que los diferentes grupos políticos con representación municipal formen parte de las distintas mesas de contratación y de los tribunales de selección de personal, con el fin de dotar de transparencia todos aquellos procedimientos relacionados con el empleo, fueron puntos aprobados por la Corporación de forma unánime.

 

En otro orden de asuntos, el papel de representantes del Ayuntamiento de El Campillo en la Mancomunidad de la Cuenca Minera corresponderá a Encarnación Palazuelo y Antonio Félix Torrado, por parte del PSOE, y a Francisco Javier Cuaresma y Sonia Ruiz, en lo que respecta al PA. La regidora campillera también será integrante de la Asociación para el Desarrollo Rural (ADR) de la Cuenca Minera de Río Tinto, mientras que el segundo teniente alcalde figurará como miembro del Centro de Desarrollo Rural (Ceder) de la comarca. La concejal de Educación participará, por su parte, en el Consejo Escolar de Centro.

APUNTES 

El PA podría perder 19.680 euros por no constituirse como grupo municipal dentro de plazo

 

A la espera de que, a instancia del Ayuntamiento de El Campillo, se pronuncien los servicios jurídicos de la Diputación Provincial de Huelva, la no presentación por parte del PA, dentro del plazo previsto para ello, de la solicitud para su constitución como grupo municipal podría causar a este partido la pérdida de 19.680 euros. Ésta es la cantidad total que los andalucistas dejarían de recibir durante los próximos cuatro años en el caso de que, en términos legales, resulte inviable la aceptación de una petición registrada fuera del periodo estipulado por la normativa vigente. Se trata de la suma de los 400 euros mensuales fijos que corresponderán a cada uno de los grupos que configuren la Corporación en el recién inaugurado mandato, más dos euros por cada uno de los concejales que lo conformen. Sí tendrán acceso los cinco ediles andalucistas, en cambio, a los cinco euros establecidos por la asistencia a los plenos, cuyas sesiones ordinarias se celebrarán con una periodicidad trimestral. Mayor es la asignación de la que se beneficiarán los cuatro miembros de la Junta de Gobierno Local (la regidora y los tres tenientes alcaldes), cifrada en 60 euros por reunión, las cuales tendrán lugar cada quince días.

Cuando Traslasierra se convierte en protagonista

Cuando Traslasierra se convierte en protagonista

EL CAMPILLO. Ya falta poco para que las cámaras y los focos del séptimo arte, con sus inseparables gritos de “¡acción!”, ocupen el coqueto entramado de Traslasierra, una población que apura las horas que le separan de convertirse en escenario de la película ‘Guerrilla’, con la que el director de cine Steven Soderbergh narrará la última etapa de la vida del mítico Che Guevara. Sin embargo, la única pedanía de El Campillo ha saboreado a lo largo de la celebración de su feria unos momentos extra de ese protagonismo que escapa al papel secundario al que, por su propia idiosincrasia de núcleo reducido, se suelen ver relegadas las aldeas de cualquier punto del globo terráqueo.

 

Un certamen de pintura al aire libre abría una jornada en la que la convivencia y la diversión alcanzarían cotas máximas para expandirse por cada uno de los recovecos de las escasas y entrañables calles de Traslasierra. Y cientos de globos de agua volaban en busca de cualquier persona que se cruzara en su camino para empaparla, sin distinción alguna por sexo o clase social, en los instantes posteriores a la degustación de una exquisita caldereta en la plaza de la aldea. Ni siquiera los concejales quedaban exentos de la amistosa embestida de unas inofensivas bombas que les dejaban en remojo.

 

La tarde avanzaba y el asfixiante calor hacía mella en vecinos y visitantes hasta que una piscina portátil apareció como un oasis real en medio del desierto. Los más pequeños se bañaban entre alborozos mientras los mayores, desde los aledaños, veían cómo una manguera asida por algún benjamín les enfocaba para sumirlos en un refrescante chapuzón. Luego llegaría la hora de afinar la puntería, para mostrar las habilidades con la escopeta ante una diana de diminutas dimensiones que emergió como testigo directo del desatino de la mayoría de los participantes, quienes no fueron rivales para los ya iniciados en la práctica del tiro. También los jinetes pudieron alardear, con más o menos éxito, de sus aptitudes a lomos del caballo en la carrera de cintas organizada por la asociación ‘La Guindaleta’. 

 

Y el colofón, los juegos populares. Los intentos de jóvenes y mayores por avanzar con medio cuerpo metido en un saco despertaban majestuosas dosis de jovialidad tanto en los sonrientes corredores infatigables como en los múltiples espectadores, que animaban mientras esperaban las risas propias de una caída imprevista. Más atractivo para el público, no tanto para la víctima, fue el juego del huevo, en el que el azar se erigía como el encargado de dirimir quién era objeto de premio y quién tenía que marcharse a casa con el pelo nutrido y embadurnado con la yema del fresco producto de una gallina. Sólo los elegidos que, en un corro, recibieran el golpe de uno de los pocos huevos duros introducidos en un cubo mantendrían reluciente su cabello ante el ataque proveniente del más inmediato compañero, de aquel que segundos antes ya había recibido su veredicto.

Una audición despide el curso del Aula Municipal de Música

Una audición despide el curso del Aula Municipal de Música

EL CAMPILLO. Lleno en el Teatro Atalaya durante la audición de final de curso del Aula Municipal de Música de El Campillo, en el que un extenso plantel de jóvenes músicos campilleros manifestó ante su público las aptitudes y destrezas que presiden su relación con una amplia variedad de instrumentos. Los benjamines del grupo de iniciación a la música fueron los encargados de abrir el telón con los sones de la canción Una muñeca vestida de azul para dar sus primeros pasos sobre las tablas de un escenario.

 

El Himno de la alegría y La máscara del zorro fueron los temas interpretados por los posteriores dúos de trompetas y el trío de metales y percusión. Tras estas actuaciones llegó la mezcla de viento y madera, con el clarinete, las flautas traversas y los saxofones como elementos preponderantes. La marcha turca, de Mozart, The mexican dance, la banda sonora de El último mohicano y Yesterday fueron algunas de las piezas con las que los alumnos deleitaron, en este apartado, a los cientos de espectadores.

La segunda parte del concierto se dedicó de un modo íntegro al mundo de ensueño propio de las películas de Disney, con un teatro que experimentó, bajo la música de los nuevos artistas campilleros, una verdadera inmersión en la magia de las sonatas de El rey león, Tarzán, La bella y la bestia, Mulan o Toy Story, entre otros, sin olvidar el embrujo de las aventuras de Harry Potter.