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Pablo Pineda

El Campillo

Marmesá exalta a la Santa Cruz y marca el paso hacia la peregrinación

Marmesá exalta a la Santa Cruz y marca el paso hacia la peregrinación

EL CAMPILLO. Aromas de romero se expanden ya por las calles de El Campillo en la víspera de la peregrinación a la finca ‘El Cura’, hacia la que el pueblo acudirá en masa el próximo fin de semana bajo el abrigo de su devoción a la Santa Cruz. Una senda hacia cuyas arenas marcó el paso el pregón de Juan Carlos Romero Marmesá, quien, acompañado por los sones del tamboril, abrió el lunes el telón de una celebración que, en muchos casos, propicia el encuentro de los campilleros ausentes, los que se marcharon hace décadas, y la villa que les vio nacer. 

Las palabras emanaban del pregonero con un profundo sentimiento de amor hacia la Santa Cruz. Proferidas en forma de música encandilaban a los cientos de personas que anhelan el instante en el que los peregrinos, caballos y carretas marchan en busca del romero para dejar atrás, vacías, aunque nunca abandonadas, las rectas rúas que configuran el casco urbano campillero. 

Y en el aire, el recuerdo de quienes ya no están. Romero Marmesá no podía olvidarse de la ausencia de un romero emblemático, el que durante incontables años ha dirigido a lomos de su caballo el mando de alcalde de carretas, Curro Lozano. Abatido, con lágrimas que brotaban sin oposición alguna, el pregonero rindió un homenaje a ese amigo que siempre estará en las arenas del camino, junto a la Santa Cruz y todos sus paisanos. Un beso hacia el cielo y el cálido aplauso de todo el pueblo campillero inundaron de emoción la nave municipal. 

Aún quedaba, no obstante, un último tributo, el de la Hermandad de la Santa Cruz de El Campillo, cuyo presidente, José María Monterrubio, declaró a Curro Lozano socio de honor a título póstumo. Luego llegarían las voces flamencas de Manuela Moguer, ‘Albero’ y ‘Brumas’, tras cuyas actuaciones se lanzó un cohete por cada año de romería y se procedió a la apertura de las puertas de la ermita. 

La santa misa, oficiada por el párroco Mateo Pozo Castellanos, y la tradicional ‘enzapatá’ clausuraron ayer la primera fase de una celebración que descansa hoy para vivir sus días grandes a partir del viernes.

La Fiesta de la Primavera reúne a unos 600 jóvenes de la Cuenca en el ‘botellódromo’ campillero

La Fiesta de la Primavera reúne a unos 600 jóvenes de la Cuenca en el ‘botellódromo’ campillero

EL CAMPILLO. Hasta un total que oscila entre las 500 y las 600 personas llegó a concentrarse entre el mediodía del sábado y la madrugada del domingo en el parque municipal Los Puentes, en el marco de la fiesta de la primavera organizada por la agrupación local de Juventudes Socialistas. El objetivo primordial, cumplido: dinamizar la vida social de su municipio y, por extrapolación, del resto de la Cuenca Minera. De hecho, la convivencia fue la nota preponderante de una celebración que contó con una gran paella, múltiples regalos, música y la participación no sólo de los jóvenes campilleros, sino también de ciudadanos procedentes de Minas de Riotinto, Zalamea la Real o Nerva. Una jornada de ocio que, en paralelo, actuó como arranque oficial del ‘botellódromo’ habilitado por el Ayuntamiento de El Campillo después de que el pasado mes de febrero el equipo de Gobierno aceptase la propuesta de la ejecutiva del brazo juvenil del PSOE.

Encarnación Palazuelo presenta su candidatura a la sucesión de Fernando Pineda

EL CAMPILLO. Una lista joven, pero con experiencia, enormes dosis de ilusión e implicada de un modo activo en la búsqueda de soluciones a la problemática social y económica de su pueblo. Así definió la candidata socialista a la Alcaldía de El Campillo, Encarnación Palazuelo, al equipo de trece campilleros que le acompañará en busca de la victoria electoral el próximo 27 de mayo, con el objetivo de defender una mayoría absoluta que permita al PSOE mantener el Gobierno del Ayuntamiento minero. En un acto de presentación que contó con la asistencia de cientos de ciudadanos y en el que la aspirante socialista contó con el respaldo de los compañeros de filas de los diferentes municipios de la Cuenca Minera y la participación de la delegada provincial de Turismo, Comercio y Deporte, Rosario Ballester, Palazuelo manifestó que se avecina una nueva etapa de progreso para el pueblo campillero, en la medida en que, en las próximas fechas, comenzarán a dar sus frutos los arduos trabajos emprendidos por la última Corporación dirigida por el actual alcalde Fernando Pineda (PSOE). “Continuidad hacia el desarrollo”. Éste será el eje del mandato socialista, sentenció Palazuelo. 

La emotividad también marcó un acontecimiento que suponía, en paralelo, la despedida de Fernando Pineda, que, por vez primera desde que se restauró la democracia, no forma parte de la lista socialista de El Campillo, después de su decisión de no someterse a la reelección para dejar paso a savia nueva. De hecho, Pineda calificó a la que fuera su alumna en los años en los que impartió clases en el colegio campillero como la mejor de los pupilos a los que ha formado a lo largo de su dilatada trayectoria profesional. Unos halagos replicados por Rosario Ballester en su intervención, quien aseveró que también Encarnación Palazuelo ha tenido “un gran maestro” durante los ocho años en los que han luchado juntos como compañeros en el equipo de Gobierno. 

La lista, que cuenta con seis militantes del PSOE y cuatro miembros de la ejecutiva local de Juventudes Socialistas, está formada por Encarnación Palazuelo Cobos, Antonio Félix Torrado Mongango, María Begoña Oliva Rey, José Antonio Rodríguez Del Águila, Elisa Ganado Guevara, Francisco Javier Domínguez Díaz, María Monterrubio Pérez, José Manuel González Romero, María Luz González Esteban, Pablo Pineda Ortega, Ana Terrón Jarillo, José María Delgado Barba, María del Mar Rodríguez Pérez y Manuel Zarza Carrasco. 

La Fiesta de la Primavera, una apertura oficial para el 'botellódromo' de El Campillo

Jóvenes campilleros y del resto de la Cuenca Minera en su conjunto tienen una cita ineludible el próximo sábado 28 de abril en el ‘botellódromo’ de El Campillo, ubicado en el Parque Municipal Los Puentes, donde, bajo la organización de la agrupación local de Juventudes Socialistas, se celebrará la I Fiesta de la Primavera. Desde las 12 del mediodía, los asistentes podrán degustar una deliciosa paella acompañada de un refrescante rebujito en un acontecimiento que actúa como antesala de la romería de la Santa Cruz de El Campillo y en el que la música y la convivencia pervivirán hasta altas horas de la madrugada.

La quema de Judas purifica al pueblo y cierra la Semana Santa

La quema de Judas purifica al pueblo y cierra la Semana Santa

EL CAMPILLO. La tradición y el pueblo campillero volvieron a encontrarse en la madrugada del pasado domingo a través de la popular quema de Judas, en la que el fuego desterró del municipio las malas vibraciones y purificó las almas de los ciudadanos, al reducir a cenizas a los personajes de trapo que, rellenos con hojarascas y cartones, fueron creados por los lugareños para despedir la Semana Santa. Como marca la costumbre, entre los muñecos expuestos con el único fin de servir de pasto para las llamas se encontraban protagonistas de la actualidad social más inmediata y actores emblemáticos de aquellas fábulas que aún permanecen intactas en el recuerdo de todos gracias a la transmisión de sus historias de generación a generación. El ex alcalde de Marbella, Julián Muñoz; Bea, la bella secretaria tapada de una de las series de televisión de moda; la famosa y despampanante Belén Esteban; Ronaldinho, el mago del balón; sin olvidar al carismático Pinocho, a una pareja flamenca o a un rechoncho aficionado a la recogida de gurumelos, entre otros, se concentraron en los aledaños del colegio público de El Campillo en el ocaso del sábado de gloria. 

Tras la deliberación de un jurado compuesto por representantes de la Corporación municipal y de las diferentes asociaciones locales, fue la creación de madera de Gepeto a la que crecía la nariz con cada mentira que contaba, recuperada en forma de trapo por un grupo de jóvenes campilleros, la que se alzó con el galardón de mejor Judas, valorado en sesenta euros. También fueron reconocidas con sendos premios de treinta euros la escena de Belén Esteban junto a su hija Andrea en un parque infantil y el ambiente romero formado por la pareja adecentada con trajes de flamenco. Era el colofón de una Semana Santa abierta por las procesiones del Jueves y el Viernes y las ya habituales acampadas de los jóvenes en la finca municipal El Cura.

El valor de la sonrisa de un niño

El valor de la sonrisa de un niño

La agrupación local de las Juventudes Socialistas organiza una jornada de juegos infantiles bajo el lema El Campillo más joven

EL CAMPILLO. Existen circunstancias cuyo valor escapa a las estrictas fronteras de la contabilidad económica, al hermetismo del omnipresente sistema capitalista: la sonrisa de un niño. Una expresión que brotó a raudales en la Plaza del Ayuntamiento de El Campillo bajo el contexto de una jornada de juegos de diversa índole organizada por la agrupación local de Juventudes Socialistas. Aunque el mal tiempo retrasó su inicio durante 24 horas, el alba asomaba el pasado domingo en la localidad minera en torno a una gratificante ausencia de nubes y los menores salían a la calle en busca de la concreción de un sueño quebrantado por la lluvia apenas un día antes.

Todo estaba dispuesto para su diversión, una amplia amalgama de elementos diseñados para el ocio se concentraba en el centro neurálgico del municipio. Porterías, balones, paracaídas, pinturas, discos, sacos... e, incluso, payasos, abstraían al espacio de la monotonía, acrecentaban el ya de por sí destacado trasiego de personas propio de las jornadas matinales de los fines de semana. En el trasfondo, un objetivo común: el fomento de la convivencia de los benjamines, de la última generación de campilleros, y, en consecuencia, inundar de felicidad las vidas de los depositarios del futuro, en cuyas manos recaen las posibilidades de desarrollo social y económico de su pueblo minero.

Cientos de niños disfrutaron, brincaron, cantaron, bailaron y jugaron hasta la extenuación por mediación de las diferentes actividades ideadas por la agrupación local de Juventudes Socialistas. El color rojo de camisetas estampadas con el lema ‘El Campillo Más Joven’ cubría de alegría, como si de un manto de fantasía se tratara, la totalidad de la Plaza del Ayuntamiento, junto al monumento dedicado al 75 aniversario de la emancipación de la localidad del pueblo matriz de Zalamea la Real. La inocencia, la simpatía, la amistad, la solidaridad, la deportividad... se erigían como los valores preponderantes, lejos de las tensiones, el egoísmo, la intolerancia o la competitividad exacerbada que, a menudo, presiden las relaciones interpersonales de los mayores.

Unos competían por el trofeo de fútbol 3x3 mientras otros se entretenían con el lanzamiento de discos hasta que emergieron de repente dos payasos para convertirse en el objeto de las miradas de todos por unos instantes. Los saltos, las bromas o el ‘baile del melocotón’ de estos peculiares personajes precedía así al posterior taller de pintura que aderezó el rostro de cada uno de los participantes, cuyas caras, en su conjunto, pasaron a representar a una larga lista de entrañables animales. Luego llegaría el rescate de juegos populares como el de la silla, el de la escoba, la carrera de sacos, el matar o el del pañuelo, en los que los más pequeños vibraron de un modo absoluto, al mismo tiempo que sorprendían a sus progenitores con la exhibición de sus excelsas dotes de desparpajo e ingenio, con su siempre sana pillería en su persecución de la victoria. Algo que, a la postre, resultaba ser lo menos importante.

Aún faltaba la actividad estrella de la jornada, la gymkhana. En grupos de cinco miembros, los niños iniciaron su odisea por cada una de las pruebas que les conducirían a la revelación del secreto de la eterna juventud y a alzarse con el trofeo que simbolizaba este preciado privilegio. El primer escollo: tragar, con los ojos vendados y las manos atadas, magdalenas bañadas en chocolate caliente facilitadas por un compañero que tampoco disponía, de forma pasajera, de su visión. Con las caras ocultas tras una careta de cacao y leche emprendieron la marcha hacia sus casas en busca de los atavíos característicos de un playero. En bañador, con cubo y palas, toalla al hombro y en compañía de una sombrilla se tumbaron todos a las puertas del Ayuntamiento, requisito indispensable para recoger las pistas necesarias para el desarrollo de una tercera prueba: una suma de cantidades, casi infinitas, sin cuyo resultado correcto no podían proseguir su camino...

Un parque para mantener en forma a los mayores campilleros

Un parque para mantener en forma a los mayores campilleros

EL CAMPILLO. Los mayores de El Campillo disponen ya de un espacio en el que emplearse a fondo para mantenerse en plena forma física y evitar así los estragos propios de la inactividad. Un conjunto de nueve aparatos permitirá a los campilleros con edad avanzada ejercer los distintos músculos y articulaciones de sus cuerpos en el recién estrenado Parque de Mayores. La bicicleta estática, el giro de cintura, la pasarela con escalones, la espaldera, las ruedas de brazo, el giro de muñeca, la rueda de hombros, el rodillo giratorio y la escalera de dedos son los dispositivos que configuran unas instalaciones apenas extendidas por el territorio onubense.

Al margen de su carácter público, otro de los colectivos que se beneficiará de un modo directo de las nuevas dotaciones de ocio será el conformado por los pacientes del centro de día para enfermos de Alzheimer Teresa Sousa Prieto, que, dada la proximidad existente entre ambos enclaves, desarrollarán parte de sus ejercicios de rehabilitación en el Parque de Mayores.

La iniciativa municipal, con un presupuesto global que ronda los 20.000 euros, ha contado con el apoyo económico de la Consejería para la Igualdad y Bienestar Social de la Junta de Andalucía, cuya aportación ha ascendido a unos 11.300 euros, y de la Diputación Provincial de Huelva, que ha contribuido a la ejecución de la idea con una partida de alrededor de 5.000 euros, nació, como aseguró la teniente alcalde y responsable del área de Bienestar Social del Ayuntamiento de El Campillo, Encarnación Palazuelos, con el objetivo de incrementar los niveles de calidad de vida entre los mayores campilleros.

El centro de día para enfermos de Alzheimer dispondrá de 20 nuevas plazas concertadas

EL CAMPILLO. Una vez puesto en funcionamiento en enero de 2005 y tras un intento fallido en febrero de 2006 por problemas de agenda, la consejera para la Igualdad y Bienestar Social de la Junta de Andalucía, Micaela Navarro, inaugura hoy el centro de día para enfermos de Alzheimer Teresa Sousa Prieto. No obstante, más allá del trámite oficial que supone el descubrimiento de la placa, lo más destacable es el compromiso adquirido por parte del departamento que dirige Navarro para ejecutar la ampliación de las instalaciones y duplicar el número de plazas concertadas del centro, en el que, en consecuencia, la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer (AFA) de El Campillo podrá atender en las próximas fechas a un total de 40 pacientes.

 El proyecto, aún pendiente de su adjudicación definitiva, cuenta con un presupuesto de 238.661,06 euros (cuantía a la que hay que sumar una partida de algo más de 60.000 euros en materia de equipamiento) y favorecerá el incremento de la superficie del centro de atención diurna desde los 350 metros cuadrados actuales hasta un total que oscila entre los 750 y los 800 metros cuadrados. Las obras se desarrollarán, al igual que la primera fase de la edificación, sobre suelo cedido por parte del Ayuntamiento de El Campillo, de modo que la AFA dispondrá de la planta baja del antiguo colegio público al completo.

En este punto, el presidente de la asociación, Manuel Romero, subrayó la trascendencia de esta actuación para el conjunto de la Cuenca Minera, en la medida en que, según aseguró, en estos instantes no sólo están cubiertas las 20 plazas del centro, sino que, además, existe una lista de espera constituida por pacientes que requieren un tratamiento urgente que ayude a ralentizar el avance de una patología degenerativa como el Alzheimer.

La dotación de dos nuevas aulas de psico-estimulación, un comedor de mayores dimensiones y una más amplia sala de rehabilitación, sin olvidar el ensanche del espacio destinado al servicio de botiquín y la construcción de dos vestuarios para la plantilla, constituyen los ejes principales del proyecto. Algo que se traducirá, en paralelo, en un aumento de los puestos de trabajo generados por el centro de día, cuya cantidad exacta dependerá de las necesidades que surjan a partir de la inserción de nuevos pacientes. En la actualidad, la atención a enfermos de Alzheimer mantiene empleados en El Campillo a 14 personas de un modo directo (6 auxiliares de enfermería, un enfermero, un fisioterapeuta, un psicólogo, un pedagogo, un auxiliar administrativo, un trabajador social, una limpiadora y un conductor). Una cifra a la que hay que añadir un fisioterapeuta y un terapeuta ocupacional contratados a través de programas específicos y 5 alumnos del proyecto Odiel, promovido por la Diputación Provincial de Huelva, que desempeñan la función de auxiliares de enfermería en prácticas. 

Sin duda, la próxima ampliación supondrá un importante empuje a la labor que ejerce esta organización sin ánimo de lucro en su constante lucha contra una enfermedad que arrebata a los mayores su más preciado tesoro: el recuerdo de toda una vida. Una meta para la que recibirán un nuevo vehículo adaptado cuyo coste de 40.000 euros será sufragado por la Fundación El Monte y la Diputación Provincial de Huelva, con una aportación de 20.000 euros por parte de cada institución.