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Pablo Pineda

Abdelaziz Abida conquista el escarpado trazado de El Campillo

Abdelaziz Abida conquista el escarpado trazado de El Campillo

El sanjuanero de El Lince-Bonares (segundo en 2011) fue el más rápido en una carrera en la que David Rojas (AFA) fue el mejor de los de casa · El campillero Pablo Vázquez se impuso en categoría infantil

EL CAMPILLO. El sanjuanero Abdelaziz Abida (El Lince-Bonares) conquistó el pasado domingo el escarpado trazado de ocho kilómetros del Cross Urbano de El Campillo, que, en su vigésima edición, tuvo en el recuerdo a uno de sus corredores habituales, el recién fallecido Manuel Márquez. El ganador, que en 2010 acabó segundo tras el portugués Igor Timbalari (los equipos lusos han sido la ausencia más destacada de la cita salvocheana) se impuso, con un tiempo de 27.40, a Ali Elfghir (Huelva Punta Umbría), que cruzó la meta a 30 segundos. El podio lo completó el independiente Manuel Domínguez, que paró el crono en 28.37. En féminas, la gloria fue para María Belmonte Martínez (ADS Sevilla), quien superó a María Dolores Ramírez (Ohmio Arahal) y a Josefa Alijo (Amigos de la Tostá, Sevilla).

La delegación minera estuvo encabezada, en la categoría absoluta, por David Rojas Sevillano, que marcó un tiempo de 34.48 para finalizar vigésimo en la general y erigirse en el mejor de los que competían en casa. El segundo de ellos fue el incombustible veterano Gregorio Palanco Hidalgo (45.52), que ocupó el puesto número 43. Entre ambos se situó el zalameño afincado en El Campillo Miguel Ángel Rivas (33); y, más arriba en la tabla, decimotercero, el también salvocheano, aunque acudía en representación de Huelva, Juan Antonio Gil (CD Runners). Más brilló el joven atleta local Pablo Vázquez, claro dominador de la prueba infantil masculina (2.000 metros), por delante de Antonio Bernal (Palaciego, Sevilla) y su compañero de filas Alfonso Romero (El Lince-Bonares).

El resto de vencedores en una carrera que contó con la participación de un centenar de deportistas y que se mantiene como una de las más exigentes del circuito provincial fueron Inés María Ramos (CA Aracena) y Francisco Javier Padilla (Montealto, Rociana del Condado), en benjamines; Rocío Cordero (El Lince-Bonares) y Carlos Carpio (Atletismo Curtius, Huelva), en alevines; o Gema Martín (Montealto, Rociana del Condado), en infantil femenino. Ya en cadetes, los campeones fueron María Dolores Server (El Lince-Bonares) y su camarada sanjuanero José Armando Tandazo; mientras que, en juveniles, los oros fueron para la rocianera Beatriz Muñoz y el bonariego Ricardo Ollero, ambos de El Lince-Bonares. El título en júnior masculino recaló en su único aspirante, Antonio Jesús Sayago (Arcoiris, San Juan del Puerto).

Batalla perdida

El Campillo, pese a que se adelantó en el marcador, sucumbe (2-1) ante el Repilado en el partido de la jornada y cede a los serranos la tercera plaza · Los mineros protestaron el penalti que les costó la igualada

JABUGO. El Campillo CF perdió el pasado domingo una importante batalla en su lucha por disputar la fase de ascenso a Regional Preferente, pero no la guerra. Los mineros, que se adelantaron en el marcador por medio de Salvi, sucumbieron por un ajustado 2-1 que se materializó ya en las postrimerías del partido de la jornada ante el Repilado y cedieron a los serranos la tercera plaza de la clasificación. Sin embargo, aunque desde la cuarta posición, aún mantienen intactas sus opciones.

Había mucho en juego en el Municipal de San Juan. Los dos equipos eran conscientes de la importancia del envite, catalogado como una verdadera final. La intensidad fue máxima, como también el respeto y el nerviosismo en los compases iniciales. La primera ocasión no llegó hasta el minuto 15, cuando el local Carlos Sierra estrelló el esférico en la cepa del palo de la meta defendida por Palma. Los salvocheanos respondieron con varias faltas ejecutadas por José Mari, pero sin excesivo peligro.

El árbitro tampoco contribuyó a la normalidad en un duelo con las espadas en todo lo alto. El trencilla adquirió protagonismo al saldar con tarjeta cualquier protesta o falta. Un exceso de rigurosidad que terminó por sacar a ambas escuadras de la contienda. Bajo este contexto fueron de nuevo los de casa los que cuestionaron el 0-0 inicial con un disparo de Portu. El balón acabó en el lateral de la red. Tenía todo a su favor. El Campillo, por su parte, se conjuraba para buscar la altura de Darío y Salvi a balón parado.

La segunda mitad fue más disputada. Se acrecentó la pugna sobre el terreno de juego, así como la polémica arbitral. Esta vez fueron los blanquiazules los que golpearon primero. José Mari se encontró con el cancerbero Sergio cuando ya encaraba la portería. Y la réplica serrana, un nuevo balón al poste tras un chut de Portu. Distinto sería el desenlace de la acción de los mineros en el 63’. Salvi cabeceaba a la red un córner (0-1) y daba más vida al sueño campillero del retorno a la máxima categoría del fútbol provincial.

Esa ilusión se tornaría pronto, no obstante, en pesadilla. Tan sólo un minuto después iba a empatar el Repilado, merced a una pena máxima muy protestada por las huestes de José María Coronado. Carlos Sierra fue el encargado de transformarla ante Palma. La igualada sumergió a los salvocheanos en una fase de conformismo, situación que se difuminaría en el 82’ con la expulsión del arquero Sergio. La roja abría una nueva puerta a la esperanza del cuadro visitante.

Nada más lejos de la realidad. La superioridad numérica no sólo no se traduciría en un triunfo minero, sino que, acompañaría al Repilado hacia el 2-1 cuando las agujas del relog ya acariciaban el minuto 90. Kike daba los tres puntos en litigio y el tercer puesto de la tabla a los suyos al rematar al fondo de las mallas un saque de esquina.

REPILADO-CAMPILLO: 2-1

REPILADO: Carlos, Julio, Kino, Sergio, Dani, Rafa (Lako), Juanma (Chapi) (José), José Carlos, Portu, Kike y Carlos Sierra (Esteban).

CAMPILLO: Palma, Israel, Koki, Basilio, Darío, Justo, José Mari, Liberto, Pino (Jero), Salvi y Emilio (Víctor).

Árbitro: Castillo Marín. Regular, por momentos le pudo la presión del partido. Mostró amarilla a los locales Carlos, Julio, Dani, Kino, Rafa, Kike y al entrenador y expulsó por doble amarilla a Sergio en el minuto 80. Por parte visitante enseñó la amarilla a José Mari, Liberto, Pino y Salvi.

Goles: 0-1, Salvi (53’). 1-1, Carlos Sierra (65’), de penalti. 2-1, Kike (89’).

Incidencias: Partido disputado en el campo San Juan de El Repilado ante unos 200 espectadores, en una tarde con un poco de frío y algo de viento.

Los trabajadores de la Mancomunidad plantean su trasvase a los ayuntamientos

Los trabajadores de la Mancomunidad plantean su trasvase a los ayuntamientos

La plantilla, que acumula cuatro meses sin cobrar, pide que “si tienen que cerrarla, que lo hagan ya” y apunta al deber de los municipios a asumir las obligaciones de la entidad, máxime cuando es la falta de sus aportaciones el origen de una situación “insoportable”

CUENCA MINERA. El enquistamiento de la precaria situación económica que envuelve a la Mancomunidad de la Cuenca Minera como consecuencia, sobre todo, de la histórica ausencia de las aportaciones de los ayuntamientos de mayor peso poblacional, Nerva y Minas de Riotinto, va camino, si no lo es ya, de hacer insostenible su supervivencia. El estado de las arcas es tal que hay voces que ya no descartan la posibilidad de su liquidación como mal menor. Las últimas en escucharse han sido las de sus propios trabajadores, a los que el ente supramunicipal les adeuda ya cuatro nóminas, unos retrasos con los que conviven cada pocos meses desde junio de 2008. La presidenta del comité de empresa, Mari Carmen Sánchez (UGT), fue muy explícita en este sentido: “Si tienen que cerrarla, que lo hagan ya y nos recoloquen en los consistorios de la comarca”, puesto que “esto no se puede soportar por más tiempo”.

La delegada ugetista pone sobre el tapete, en este sentido, que no se debe olvidar que ellos también son parte de los ayuntamientos de la Cuenca Minera, que es a ellos a quienes, desde la sede de la Mancomunidad, prestan su servicio, al igual que las plantillas municipales. Un punto en el que la representante sindical se pregunta cómo es posible entonces que acumulen tantos meses sin cobrar y dónde están las cantidades económicas que han de transferir de manera mensual las administraciones locales a la entidad comarcal. Mari Carmen Sánchez también se plantea, en la misma línea, qué ha sido de la propuesta del alcalde de Zalamea la Real, Marcos García (IU), de dividir lo adeudado al personal entre los siete pueblos de la comarca para facilitar así el abono de los salarios.

Estas manifestaciones se produjeron en el marco de la visita del delegado provincial de Empleo y exalcalde de Nerva, Eduardo Manuel Muñoz, a El Campillo el pasado martes 31 de enero para la presentación de los cinco talleres de empleo concedidos para el presente ejercicio por la Junta de Andalucía a las asociaciones AFA-El Campillo y Aspromin, a la Fundación Río Tinto para la Historia de la Minería y la Metalurgia y a la propia Mancomunidad de la Cuenca Minera. Allí coincidieron, para hacer un frente común, con los alumnos de la Casa de Oficios ‘Educar Jugando’ que gestiona en La Granada de Riotinto la empresa Ofitec Gestproyect. Un colectivo, este último, que exigía, por su parte, el pago de las siete nóminas que se les debe. Muñoz les aseguró que, en su caso, recibirían sus sueldos a lo largo de esta misma semana, antes de que concluyera el curso.

¿Tiene arreglo el PSOE?

Por Carlos M. NAVARRETE MERINO, ex secretario general del PSOE de Huelva

I. LA TENDENCIA AUTODESTRUCTIVA EN CURSO OBLIGA A UNA INMEDIATA REFORMULACIÓN DE LOS OBJETIVOS ACTUALES DEL SOCIALISMO DEMOCRÁTICO

Los resultados obtenidos por el Partido Socialista Obrero Español en las últimas elecciones generales, con la pérdida de unos quince puntos y de unos cuatro millones de votos sobre los anteriores comicios del mismo signo, no hacen sino confirmar dramáticamente la tendencia que ya apuntó en las pasadas elecciones autonómicas y locales: una gran parte de su electorado, la que le ha dado en otras ocasiones la mayoría, absoluta o simple, huye espantada de la obra del gobierno socialista a partir del cambio que se produce en mayo de 2010, cuando Rodríguez Zapatero, en una supuesta actitud suprapartidaria y patriótica, da un giro copernicano a su política convirtiéndose en el aventajado alumno de la derechizada y errónea política anticrisis de la Unión Europea. Digamos que una transformación tan sorpresiva y vehemente requería por lo menos que se diese a los españoles una cumplida explicación que, todavía hoy, se encuentra pendiente.

Este cambio no es suprapartidario, sino contrapartidario; y no es patriótico, sino antipatriótico, porque contradice a las razones objetivas que fundamentan la existencia de este partido, la lucha contra las desigualdades sociales que las políticas anticrisis europeas no han hecho sino exacerbar, en perjuicio de los sectores más modestos de la sociedad, que constituyen el electorado natural del PSOE, al tiempo que han dañado muy gravemente a la totalidad de la población, si excluimos a las elites económicas que tanto han prosperado en estos tiempos revueltos.

Cabía una explicación: En esta Europa en estado constituyente que participa de la globalización económica, estamos obligados a pertenecer a esta Unión y a acatar los mandatos de unas instituciones gobernadas hegemónicamente por la derecha; pero, no tenemos por qué, asumiendo las opiniones mayoritarias, cejar en la defensa de las que además de ser las propias no incrementan el desempleo, no ponen en peligro la protección social y los elementos esenciales del Estado de Bienestar y no amenazan con llevarse en el viento huracanado de las medidas propuestas, reiteradamente fracasadas, el porvenir de muchos europeos durante las próximas décadas, la moneda de Europa, la arquitectura europea y la credibilidad de unos políticos que cada día prometen nuevas soluciones-milagro para remediar los males que nos afligen y que no producen sino el efecto de agravarlos.

Las medidas que deberían haber complementado a las acordadas por la U.E., básicamente, podrían haber consistido en equilibrar los gastos con una política redistributiva financiada con ingresos públicos, obtenidos por medio de impuestos directos de carácter progresivo, lo que es perfectamente compatible con una gradual reducción del déficit presupuestario.

Lejos de ello, ya puesto en convertirse en “el primero de la clase”, Rodríguez Zapatero se embarca sin mayores aclaraciones en una prematura reforma exprés de la Constitución, en una participación destacada dentro de lo que ha ido quedando de “la guerra de las galaxias” -las instalaciones antimisiles de Rota-, indulta a un banquero estafador y confía a la familia de Franco y a la Iglesia Católica el poder dirimir el destino final de los restos del Dictador. Todo ello pone de manifiesto el desmoronamiento ideológico que aqueja a Rodríguez Zapatero desde la primavera de 2010 incluyendo en ese desastre no haber entendido en absoluto el mensaje de las urnas.

Le queda ahora a su partido la dura tarea de iniciar, desde la oposición en que se encuentra dentro de la mayoría de las instituciones en que obtuvo representación, un nuevo camino que corrija los grandes defectos que le aquejan y que no son solo los que la derrota electoral y la gestión de la crisis han hecho más visibles. En paralelo, el partido debe contribuir a alumbrar una alternativa distinta a la conservadora para resolver los gravísimos problemas que esta crisis está generando.

Uno de los obstáculos con que el socialismo se va a encontrar, en el caso de que los futuros dirigentes se dispusieran a cambiar de ruta, es recobrar la credibilidad perdida y, con ella, que arraigue en la sociedad española la cultura política de que, salvo fuerza mayor, los partidos deben cumplir los compromisos electorales en las instituciones que gobiernen.

 

II. RECUPERAR AL PSOE PARA PODER REALIZAR UNA POLÍTICA SOCIALISTA

El PSOE tiene en la actualidad, al igual que la mayoría de los partidos, una estructura leninista, es decir, jerarquizada desde la cúpula hasta la base, sin que en el conjunto de ella exista una verdadera división de poderes. De este modo puede afirmarse que los partidos, en nuestro país, cumplen de una manera bastante exigua el artículo 6 de nuestra Constitución.

Los órganos deliberantes son manifiestamente mejorables. Es cierto que se respeta la libertad de expresión, pero el afiliado que se pronuncia críticamente, a diferencia del que lo hace adulando a los que mandan, muy posiblemente será objeto de acoso y represalias. Se manipulan los censos a voluntad de la cúpula, se anulan Asambleas y Congresos, cuando se cuestiona a los “jefes”, se envían comisarios políticos para representar el doble papel de juez y parte en las sesiones de asambleas y congresos conflictivas, se nombran gestoras cuando la voluntad mayoritaria no gusta a la cúpula, se ofrecen ventajas a los que se alinean con el oficialismo y, en general, los secretarios de Organización a todos los niveles son los encargados de materializar esta sucia intendencia aplicando las resoluciones, Estatutos y Reglamentos a la medida de lo que conviene a la línea oficial.

Las Comisiones de Conflictos, que con ese u otro nombre constituyen el órgano judicial de los Partidos, aunque ocasionalmente puedan ser elegidas en los Congresos, están siempre en la onda del órgano de dirección siendo un alter ego del mismo y, por tanto, representa una cómica parodia de lo que debiera ser una justicia independiente que garantizase los derechos y obligaciones de los militantes.

Por fin, la dirección efectiva y la política real no la marcan los órganos deliberantes, sino lo que en el PSOE se llama la Comisión Ejecutiva, que desde hace años viene aumentando el número de sus miembros para convertirse, no en el órgano ejecutor de las decisiones adoptadas en los órganos deliberantes, sino en el órgano que dirige la red clientelar interna, adoptándose las más importantes decisiones por la llamada “camilla”, un colectivo informal y reducido, a menudo convertido en mera pared de frontón para que el Gran Jefe no se equivoque demasiado, de modo que, parafraseando a Fernando Claudín –“La Dictadura del Proletariado en los países comunistas se convirtió en la Dictadura del Secretariado”–, puede decirse que en los partidos supuestamente democráticos, la voluntad de la mayoría está suplantada por la voluntad de la Secretaría General o cargo equivalente.

Esta asfixia de la democracia es lo primero que hay que restaurar dentro del partido para que fluya la savia por el tronco y para que el propio partido pueda contribuir a depurar las corruptelas existentes en la división de poderes a escala estatal.

Un segundo ámbito a recuperar es el de la actividad política que no tiene por qué limitarse a la que se desarrolla dentro del partido. Importa que los ciudadanos entiendan que la dimensión colectiva que tiene nuestra existencia obliga a plantearse ésta no solo como una larga marcha hacia la realización individual, sino también como la tarea que a todos incumbe de organizar del mejor modo la convivencia social. La ejemplaridad cívica en nuestros ámbitos vitales es exigible a todos y muy especialmente a quienes hemos optado por afiliarnos al PSOE. A menudo se habla de la “legítima ambición política”. A mi esta ambición, corrientemente confundida con la concupiscencia de los cargos y poderes, siempre me ha parecido ilegítima y perversa. La verdadera actividad legítima no es de poder, sino de servicio y, así entendida, debería de ser el elemento decisivo para la proposición de candidatos tanto a cargos públicos como orgánicos.

Por lo demás, este activismo puede desarrollarse tanto dentro como fuera del partido, trabajando en grupos que analicen y formen opinión y criterio sobre todos aquellos problemas que nos rebasan como personas singulares.

Las Casas del Pueblo deben tender a ser lo que su nombre indica, locales a disposición de los ciudadanos que converjan con los intereses que el partido defiende y desde los que se imparta una educación en valores constitucionales y éticos y, dentro de ambos, una formación específica en los de la solidaridad y el socialismo.

Sin perjuicio del inevitable trabajo orgánico y burocrático se deben planificar programas que hagan atractiva la participación política. En ellos deben incluirse conferencias de personas con conocimientos significativos de la realidad social, incluyendo en condiciones de reciprocidad a personas de otras organizaciones políticas, en la perspectiva del apoyo común a una Constitución que a todos nos concierne y redimiendo el debate político del carácter barriobajero en que con tanta frecuencia incurre.

Las Comisiones de Listas están esencialmente pensadas para atenuar el componente democrático con la intervención de los órganos superiores en la confirmación o modificación de las candidaturas. Deben dejar de realizar tan funesta función. Sus integrantes han de ser personas de acreditada moralidad y su función ha de reconducirse a evaluar la actividad política de los elegibles, procurando que dentro de ellas estén representados los sectores que se consideran prioritarios para el partido, siendo una pieza más en la estrategia de la lucha contra la corrupción.

La presencia de esta última en las actividades humanas, especialmente –aunque no solo en ellas– en las que tienen que ver con el ejercicio del poder y el manejo de caudales públicos es tan inevitable como la del delito, con el que a menudo se confunde. Por eso el estado, la sociedad en su conjunto y los partidos están obligados a prevenirla en lo posible y reprimirla con rapidez y ejemplaridad. Una parte importante de la actividad partidaria debe orientarse en esa dirección utilizando medios técnicos adecuados, como la exigencia de transparencia y auditorías externas decididas de modo aleatorio.

El PSOE debe de tomar la iniciativa de proponer a las demás fuerzas políticas un pacto contra la corrupción y en el que, con independencia de las responsabilidades exigibles judicialmente, se establezca la responsabilidad política por culpa “in vigilando” o “in eligendo”.

Las fronteras entre las grandes empresas, las asociaciones religiosas y otros grupos de intereses y el espacio del partido deben de blindarse mediante un sistema de incompatibilidades, siendo una de las más urgentes la que debería existir entre el estatus de Expresidente del Gobierno y la prestación de servicios retribuidos a las empresas privadas.

 

III. UN PARTIDO EN LA ESCALA DE LOS PROBLEMAS A RESOLVER

La globalización requiere de actuaciones políticas también globales.

Antes incluso de que la economía global se convirtiese en un término comúnmente aceptado, se venía observando que fenómenos como el cambio climático, la existencia de determinadas enfermedades infecciosas, el aumento de la delincuencia organizada y del terrorismo internacional, la falsificación de moneda, la trata de blancas, los atentados contra los derechos humanos y otras muchas actividades de escala supraestatal exigían de los partidos que su actuación rebasara el marco nacional.

La izquierda lo entendió antes que otros y su evolución discurre paralela a la de las sucesivas internacionales, quedando actualmente en pie la Internacional Socialista una vez desaparecidas las Internacionales anarquistas (A.I.T.) y comunistas (III y IV).

El PSOE debe asumir la responsabilidad de actualizar su obsoleto funcionamiento, creando ponencias para el tratamiento de los problemas sociales de mayor interés, y promoviendo acuerdos, al menos de mínimos, adoptados mediante procedimientos democráticos.

Desde nuestra Internacional debe contribuirse a hacer de las Naciones Unidas una organización más eficaz y representativa.

Hay que reconocer el esfuerzo realizado en España para adaptar la estructura del partido a la del Estado de las Autonomías. Resta que se siga el mismo criterio en lo que concierne a la Unión Europea. Por supuesto que estamos a favor de la existencia del Grupo Socialista del Parlamentario Europeo, pero no basta con eso. Los partidos socialistas europeos que voluntariamente lo decidan deben hacer una cesión parcial de sus atribuciones estatales a favor de una nueva estructura federal socialista europea.

Queremos más Europa pero no creemos en una Europa que se está inclinando alarmantemente del lado de los poderosos y de los fanatismos insolidarios y populistas. Si no se altera pronto el actual centro de gravedad, la xenofobia y el racismo prepararán el advenimiento de dictaduras fascistas.

La luz de la cooperación y colaboración tiene que alumbrar al menos con la misma fuerza que la de la competencia. Las fronteras nacionales y aún las de la misma Unión Europea no pueden servir de excusa para dejar de entender que ante la enfermedad, el hambre, la privación de las libertades esenciales, de los servicios públicos indispensables y en definitiva, ante las más catastróficas formas del dolor humano, todas las personas somos iguales, cualquiera que sea nuestra pertenencia continental, nacional o étnica.

Los estados miembros de la U.E. no pueden ser el moderno Zeus que rapte de nuevo a Europa. En estos días estamos contemplando como determinados gobiernos, muy destacadamente el alemán y el francés, tratan de imponer en la Unión su directorio y hegemonía, así como aquellas políticas que más podrían beneficiar a sus expectativas electorales aunque supongan una devaluación del espíritu comunitario.

Las autoridades estatales deben estar subordinadas en el marco de la Unión a las autoridades europeas si no queremos que Europa sea una simple confederación dirigida de un modo meramente simbólico por autoridades supraestatales sometidas, en la práctica, a las de los estados más poderosos de la U.E. o a los arrebatos hipernacionalistas que a veces hacen un uso abusivo del poder de ratificación de sus parlamentos estatales, de las reglas de la unanimidad o del veto de los tribunales constitucionales propios de cada país.

En este sentido nos parece penoso que los esfuerzos del gobierno del PP se dirijan no a avanzar en el supranacionalismo sino a pedir servilmente un lugar en el directorio “Merkozy”.

Son esas nuestras condiciones para liderar un proceso de integración y armonización de las instituciones europeas y de sus programas de actuación. A la Europa que deseamos no le debe quedar otra opción que la del desarrollo del europeísmo hacia dentro y hacia fuera, combinando inteligentemente sus capacidades de acogida con la ayuda exterior a los pueblos más depauperados, entendidas no sólo en la dimensión económica sino también en la cultural y democratizadora.

La deconstrucción del Estado de Bienestar europeo que tan cuidadosamente están llevando a cabo los llamados mercados, en estrecha complicidad con sus aliados políticos, con los sumideros tributarios de los paraísos fiscales –algunos de los cuales se encuentran dentro de la propia Unión y del Espacio Económico Europeo– y con las prácticas bursátiles especulativas, exigen de los partidos socialistas una actuación condenatoria y persecutoria, decidida y constante.

Un sistema impositivo progresivo edificado desde la perspectiva de la imposición directa, no solo sobre la inequitativa imposición indirecta y completado con una tasa sobre las transacciones financieras y la responsabilidad tanto individual como solidaria de los países miembros son elementos fundamentales, entre otros, para diseñar la Europa Social a la que aspiran la mayoría de los europeos.

Creemos firmemente que el Capitalismo, a fuerza de ser codicioso se está autodestruyendo.

El cambio de orientación que propugnamos, además de ser éticamente exigible, redistribuirá la riqueza, aumentará la capacidad económica de las personas y garantizará la senda de un crecimiento sostenido.

 

IV. EL PARO Y LA CRISIS: CUANDO LAS PALABRAS SE PERVIERTEN

La economía española está enferma de paro. El síntoma de esta dolencia es su desmesura.

Cuando nos alcanza el ciclo de la prosperidad nuestra economía es capaz de generar nuevos empleos en cantidades que sobrepasan a los que crean los países que constituyen nuestro entorno. Hay que añadir que a pesar de ello el paro se mantiene en esos momentos en España en tasas que en otros países, incluso en fases recesivas, se consideran alarmantes. Así viene ocurriendo desde que se instauró la democracia por no referirnos a épocas anteriores.

Cuando atravesamos un ciclo de dificultades económicas nos convertimos en un país con cifras de desempleo propias del tercer mundo, que es, crónicamente, la situación en que permanecen determinadas comunidades autónomas como Andalucía, Canarias, Extremadura y otras, así como determinadas comarcas nacionales.

El problema ha sido abordado siempre desde el cada vez más insoportable abaratamiento y deterioro de las relaciones laborales reduciendo el número de trabajadores con la condición de fijos, aumentando el de los temporales hasta doblar al del país que nos sigue en precariedad dentro de nuestro entorno, facilitando el despido e insistiendo en la flexibilización de los trabajadores.

Todo hace presagiar que estamos ahora ante una cautelosa ofensiva contra el sindicalismo y contra la negociación colectiva que se desarrolla en el ámbito más proclive a dicho sindicalismo.

¿Qué más flexibilización necesitan los que no quieren mirar a la que representan más de cinco millones de parados y más de dos terceras partes de la población ocupada en condiciones de precariedad?

¿Cuántas nuevas fragilizaciones de esas arruinadas relaciones de trabajo se van a continuar introduciendo, con la cínica justificación de que, con ellas, se va a lograr la erradicación del paro?

Los hechos son contundentes: el paro se mantiene en tasas intolerables cualesquiera que sean las circunstancias del ciclo y cualesquiera que sean los tipos de medidas que se han venido imponiendo como garantía de una recuperación razonable del empleo.

Un nuevo tratamiento del problema se impone: hay que empezar por crear puestos de trabajo de calidad e ir gradualmente transformando en esa dirección los que no lo son. Hay que introducir el “nuevo modelo productivo”, prometido durante la penúltima campaña electoral que finalmente se ha convertido en humo.

No es condición suficiente la calificación de los trabajadores; la prueba de esta insuficiencia es la cantidad de personas con titulaciones elevadas que se encuentran en situación de desempleo de larga duración. A quienes habría que mandar a recalificarse es a los que teniendo competencias en conexión con el empleo se muestran incapaces de encontrar nichos de empleo o de utilizar técnicas distintas a las de las manidas amputaciones de los derechos laborales.

Hay que indagar, y creemos que existen estudios bastante avanzados sobre esta cuestión, desde que el socialista Jacques Delors se interesó por crear nuevos puestos de trabajo, sobre las necesidades insatisfechas o mal resueltas, aumentando las inversiones en I+D+i, fomentando la creación y explotación de patentes, así como la incorporación de nuevos valores añadidos a los productos clásicos de nuestro país que deben complementarse con una nueva gama de artículos que hasta ahora se han venido elaborando fuera de nuestras fronteras. En este sentido tenemos mucho que aprender del inicio de los procesos industrializadores de la India, Japón o Corea del Sur, entre otros.

Paradójicamente, muchos empleos podrían crearse diseñando recorridos de reinserción, valiéndose de los propios parados para efectuar tareas sociales desatendidas y reduciendo la hemorragia del gasto público que representa una ingente cifra de desempleados víctimas de una errónea manera de abordar el tema el paro.

Una de esas tareas tiene que ser la concepción del servicio de empleo como un servicio público unitario o al menos estrechamente coordinado, incluyendo las características personales y profesionales así como las preferencias laborales de cada desempleado, extendiéndose este registro desde el ámbito europeo hasta el nivel municipal y creándose un censo, hoy por hoy inexistente, de empresas y puestos de trabajo permanentemente actualizado y en el que se reflejara, también con sus correspondientes características, los que momentáneamente estuvieran vacantes en todo el territorio de la Unión Europea de manera que fuera posible el cruce de los datos del desempleado con los puestos de trabajo disponibles.

Para minimizar la economía sumergida es preciso que los inspectores que tienen competencias para controlar y reprimir a aquella, pudieran levantar actas donde se hicieran constar las causas a que la inmersión responde y en su caso instar a realizar las oportunas modificaciones normativas cuando se constatase que las disposiciones reguladoras son defectuosas.

Si las medidas que se han ido estableciendo para crear empleo han estimulado su reducción, otro tanto sucede con las directrices europeas para superar la delicada situación de la economía europea; y ello a pesar de que desde hace tiempo economistas de la talla de Paul Krugman o Joseph Stiglitz venían advirtiendo de que nos iban a llevar a la recesión, pues no es el déficit o el endeudamiento la causa de la reducción de la actividad, sino al revés; y no es la austeridad y la reducción indiscriminada del gasto lo que prepara la plataforma para el despegue, sino el aumento de la fiscalidad sobre las grandes fortunas y el incremento de las inversiones, por lo que hay que castigar impositivamente a las personas y empresas que no inviertan e incentivar fiscalmente a las que inviertan.

Hay que terminar cuanto antes con el liderazgo europeo de la señora Merkel, quien, tras la reciente rebaja crediticia a nueve países de la eurozona, se ha reafirmado en la política que viene defendiendo y que, como ha dicho el mencionado Krugman, “conduce a los países de la eurozona por una carretera sin rumbo, cuesta abajo y a toda velocidad”.

En definitiva, la manipulación de los dos grandes problemas que tenemos, el paro y la crisis, se asemejan a la persona que se agita y patalea sobre arenas movedizas: cuanto más se mueve, más se hunde.

 

CONCLUSIONES

Las organizaciones políticas son, en ciertos aspectos, parecidas a las personas naturales. Nacen, crecen, pasan por momentos de plenitud y de declive hasta que un día ya no pueden curarse de la enfermedad terminal que padecen y acaban por desaparecer. Estoy entre los muchos que pensamos que el socialismo español puede estar a punto de concluir el último tramo de su recorrido.

Desde su fundación en 1879, el PSOE ha sido una parte viva de la historia de España, de manera que su desaparición dejaría mutilada nuestra historia.

A fin de cuentas, eso sería lo menos grave, pues este partido no ha caído del cielo, ni es el invento de nadie en particular. El socialismo surge del requerimiento de una mayoría social, acosada por las injusticias que ocasionó la primera revolución industrial. A partir de ahí fue adquiriendo carta de naturaleza como instrumento al servicio de los más débiles, de redistribución de la riqueza y de afianzamiento de la estructuras democráticas al entender que no es posible la justicia sin libertad ni la libertad sin justicia.

Con mucha frecuencia la interacción entre la historia de España y la biografía del socialismo ha sido tan intensa que el color de la piel de España ha sido el color de la epidermis del socialismo.

Ahora el socialismo, como el pueblo que contempla nuestra alucinante circunstancia económica, se muestra estupefacto, perplejo, acobardado e impotente. Poco a poco se ha dejado invadir por unas moléculas que no corresponden a su propia anatomía y ha ido perdiendo su identidad hasta el extremo de que podría decirse del PSOE, parafraseando a Goethe, que es un cuerpo irredento que busca su alma.

Hemos llegado a un punto en el que el socialismo tiene miedo de todo, de la banca y de las empresas energéticas, de la Iglesia Católica y de Angela Merkel, de la derecha y de sus propios demonios interiores.

No corresponde ahora destacar las importantísimas aportaciones que el socialismo ha hecho a las condiciones de vida de los españoles desde la reconstrucción de nuestra vida democrática. Todo ha sido emborronado por el último año del gobierno de Rodríguez Zapatero con el que me sentí solidario durante sus anteriores años de mandato.

Con ser grave para los socialistas el momento al que hemos llegado, más grave aún sería la situación a la que llegaría la sociedad española, al perder un valedor que hoy por hoy no tiene sustituto posible, en unos casos, porque su nacionalismo, al margen de otras consideraciones, les ubica a contracorriente de la historia y, en otros, porque se han acostumbrado a la fachada de las denominaciones rimbombantes y acumulativas, a un consignismo infantil y a un canibalismo político que les lleva a la destrucción de sus mejores militantes.

Tengo la sensación de que el mundo se ha precipitado en el caos, el caos que siempre precede a la aparición de algo nuevo. El mundo, como el propio partido socialista, si no desaparecen en el empeño, ha entrado en fase constituyente. A ella trato de contribuir con estas reflexiones que deseo que formen parte de un debate clarificador y constructivo.

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La Cuenca toma la senda de ‘El Año de los Tiros’

Alongarvi y Cistus Jara ponen en valor con una ruta la historia, la lucha y el incalculable patrimonio natural y paisajístico de la comarca de las cobrizas aguas del Tinto · Más de un centenar de personas recorre enclaves como las ruinas de Naya o el campo de teleras de la RTCL

CUENCA MINERA. Cuatro de febrero de 1888: el alba asoma un día más en la Cuenca Minera de Río Tinto. Lo hace tiznada de los negros humos que emanan de las teleras en las que la Compañía, la RTCL, calcina las ingentes cantidades de metal sustraídas por unos obreros que parecen condenados a perpetuidad a un tajo que los esclaviza. Miles de ellos, esperanzados, se dirigen, desde todos los rincones de la comarca, junto a mujeres, niños y las otras víctimas, agricultores y ganaderos, a la plaza del Ayuntamiento del viejo pueblo de Riotinto. Su único afán, clamar justicia, pedir un trabajo para vivir, no un empleo que les conduzca de un modo irremediable hacia una muerte segura. Éste sería, precisamente, el desenlace: decenas, cientos tal vez, cayeron en aquella ratonera rectangular en la que quedaron encajonados, sin posibilidad de escape, ante las crueles ráfagas de disparos lanzadas por el Regimiento de Pavía. Había sido perpetrado, bajo la impunidad más absoluta, El Año de los Tiros.

Cuatro de febrero de 2012: Han transcurrido 124 años, pero la tragedia no ha quedado en el olvido. En un contexto distinto, con un cielo más azul, aunque también desolado, como consecuencia del cierre de aquella línea de cobre, más de un centenar de personas emprende un camino parecido al que en 1888 tomaron sus antecesores. La meta también es otra, aunque no exenta de semejanzas: mantener viva su memoria. Ése era el cometido que se habían marcado las asociaciones precursoras, Alongarvi (El Campillo) y Cistus Jara (Zalamea la Real). Y lo consiguieron, pues cada paso venía acompañado de apuntes históricos sobre aquellos funestos sucesos. Fue una movilización obrera, pero también, de alguna manera, era el primer episodio de una conciencia ecologista que empezaba a germinar. No obstante, la ruta no era sólo eso, era también un canto al futuro, al ensalzamiento del envidiable potencial natural y paisajístico de la Cuenca Minera, de la riqueza dejada por esa huella del pasado en su entorno para brindarle nuevas alternativas o, al menos, vías complementarias: el turismo.

El progresivo avance de la expedición por la senda (14,5 kilómetros), que comenzaba en el pilar de Zalamea la Real en torno a las 9:30 de la mañana, ratificaba las posibilidades de unos paisajes que cada día son testigos directos del romántico susurro de las rojizas aguas del Tinto, del encanto y la belleza de sus fotografías desérticas, de su vasto y páramo terreno con aroma a cobre, a lucha, a esfuerzo y a sacrificio. El túnel 16, las ruinas de Naya, los escoriales de la antigua fundición, la calzada romana del siglo I que servía para transportar la plata hasta Itálica o el propio campo de las teleras en Nerva son sólo algunas pruebas. Toda una estampa diferenciadora que otorga a la Cuenca Minera el valor añadido de la exclusividad, de la titularidad de una denominación de origen única, de una marca sin competencia posible. Y, por tanto, un patrimonio a proteger y a dar a conocer, como hacen las asociaciones Alongarvi y Cistus Jara con iniciativas como la recién alumbrada ruta senderista El Año de los Tiros.

El IBI subirá en El Campillo un 10% sobre lo previsto para 2012 y 2013

La localidad, que realizó su última revisión catastral antes de 2002, está en el grupo de 47 municipios onubenses en el que el incremento excepcional decretado por el Gobierno de Rajoy para hacer frente al déficit será mayor

EL CAMPILLO. El Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) subirá en El Campillo un 10 por ciento sobre lo previsto para los años 2012 y 2013. Éste es el canon extra que establece el decreto con el que el Gobierno de Mariano Rajoy (PP) impone incrementos excepcionales de este recibo para hacer frente al déficit público. De esta forma, la localidad minera está dentro del grupo de 47 municipios en el que el aumento de la contribución será mayor. El denominador común: haber acometido su última revisión catastral antes del año 2002.

Este acrecentamiento de la tasa, que afectará, en mayor o menor medida, a 74 poblaciones de la provincia (el 93,67 por ciento del mapa de Huelva), podría abarcar, en el caso de El Campillo, a todas sus viviendas. Todo lo contrario de lo que ocurre allí donde se revisó el parque entre 2008 y 2011, un total de 19 localidades en las que, al menos la mitad de sus inmuebles, los que presentan los valores catastrales más bajos, se librarán de la subida del impuesto, tal y como se deduce del texto aprobado por el Ejecutivo del PP el pasado 30 de diciembre de 2011. Las casas más caras soportarán un crecimiento de su cuota de un 4 por ciento para este año y el que viene.

Sólo cinco municipios están exentos de este encarecimiento especial, los que procedieron a su actualización entre 2005 y 2007: Alosno, Gibraleón, Niebla, San Juan del Puerto y Villalba del Alcor. Los ocho pueblos que tuvieron una revisión catastral entre 2002 y 2004 (Aracena, Bonares, Chucena, Moguer, Palos de la Frontera, Rociana del Condado, Trigueros y Valverde del Camino), por su parte, se enfrentarán a una subida del 6 por ciento.

En la misma situación que El Campillo se hallan, por ejemplo, los ayuntamientos de la capital de Huelva, Aljaraque, El Almendro, Almonte, Bollullos, El Cerro de Andévalo, Villarrasa, Isla Cristina, Lepe o Nerva, que, en algunos casos, ya tienen, incluso, un gravamen alto. Un punto en el que destaca que la norma de ajuste obliga también a que el tipo impositivo mínimo que se aplica se eleve al 0,5 este año y al 0,6 en 2013, algo que forzará a cambiarlo en núcleos en los que se encuentra por debajo, como Alájar y Encinasola, con 0,40; Fuenteheridos, con 0,45; o La Granada de Riotinto, con 0,445.

El T.E. Senderos restaura la Fuente Pública de Traslasierra

El T.E. Senderos restaura la Fuente Pública de Traslasierra

La actuación, una de las más destacadas de la iniciativa con la que la Junta ha mantenido ocupado al colectivo de ex mineros recolocables de MRT durante el último año

EL CAMPILLO. La Fuente Pública de Traslasierra vuelve a rebosar de esplendor como en las viejas estampas de antaño. El Taller de Empleo (T.E.) Senderos, el mismo con el que la Junta de Andalucía ha mantenido ocupado al colectivo de ex mineros recolocables de la extinta Minas de Río Tinto (MRT) durante un año y que culminó el pasado mes de diciembre, ha dejado como una de sus huellas más destacadas la restauración de un elemento que no sólo forma parte del patrimonio histórico de la única aldea de El Campillo, sino que, además, aún provee de agua a varias familias de su núcleo.

El arreglo de la fuente era una antigua demanda de la población de la pedanía minera, dado el avanzado estado de deterioro que presentaba: paredes agrietadas, filtración de agua por los muros, desgaste de losas y escaleras... Así, los alumnos adscritos al módulo de jardinería de Senderos han acometido, entre otros trabajos, la elevación de los tabiques, el refuerzo de los peldaños de acceso o la reparación del tejado, así como el sellado de las fisuras y la creación de un alcorque para la plantación de romero. Una labor de recuperación a la que puso el broche la colocación de la placa identificativa.

El Campillo-CD Rubias, aplazado por la muerte de un abuelo del técnico blanquiazul

La derrota del Repilado en el campo del colista, el Higuera, permite a los mineros conservar la tercera plaza

EL CAMPILLO. El encuentro que debía enfrentar al Campillo y al CD Rubias en el Francisco Valero Rojas el pasado domingo, correspondiente a la decimoctava jornada del Grupo II de Primera Provincial, fue aplazado como consecuencia del fallecimiento de un abuelo del entrenador local, José María Coronado. Pese a ello, el equipo blanquiazul conserva la tercera posición gracias al tropiezo del Repilado en el feudo del colista, el Higuera, donde cayó por 2-1. Los de Jabugo se quedan cuartos con 31 puntos, dos menos que los salvocheanos, y ya con los mismos partidos disputados.

Quinto es el Valverde, que descansó esta semana, con 30 puntos y un envite menos. El Cerreño, por su parte, tras superar al Beas por un claro 5-1, se cuela en la pugna por esos cuatro billetes que dan acceso a las eliminatorias de ascenso. Es sexto con 27 puntos y un choque menos que todos los del cuarteto de cabeza. Tampoco el Riotinto renuncia a asomarse a la zona noble. Ganó en la Cuna del Fútbol al líder, el Zalamea (2-1), al que le aprieta el Alosno, segundo a sólo dos puntos, merced a su victoria sobre el Deportivo Campofrío (4-1).