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Pablo Pineda

Retorno al sueño de una niñez difícil

Retorno al sueño de una niñez difícil

Una exposición exhibe una amplia colección de juguetes de la posguerra, aportada por Adriano Ruiz, en la Casa de la Juventud de El Campillo

EL CAMPILLO. Una exposición ha devuelto a los campilleros, en el marco de la memoria histórica, a los años de su infancia, a la época del juego en la calle y también de las dificultades, traducidas, casi siempre, en forma de hambre, dejadas por la Guerra Civil. La Casa de la Juventud de El Campillo es el escenario de ese retorno al pasado, con la exhibición de una completa colección, aportada por el zalameño Adriano Ruiz, de los clásicos juguetes en cuya fantasía se refugiaban los inocentes niños del azote de la posguerra, la dolorosa etapa en la que les tocó vivir los momentos más dulces de la existencia. La nostalgia ahora, sin embargo, con el reencuentro con los instrumentos que les acompañaron en sus mágicos avatares cotidianos, sólo tiene espacio para los buenos, aunque cortos, instantes, los de la felicidad. El resto, las aflicciones sufridas, queda fuera.

La china, las chapas, el caballo de cartón, el remecedero o columpio, la pinquinela, todos elaborados con humildes materiales, han salido de la esfera de los recuerdos enterrados para iluminar de nuevo a aquellos que crecieron a su lado. Eran tiempos amargos, de carencias, de lucha diaria para la subsistencia, de penurias. Pero, en paralelo, este dolor enfatizaba el valor de las pequeñas cosas, acrecentaba la esperanza y la ilusión en el cambio, en el bienestar. El juego, entonces, era la vía de escape, de evasión hacia un mundo de deseos y anhelos alejado de la cruda realidad que oprimía los honrados hogares. La diversión era, más que nunca, un respiro, una bocanada de aire fresco que abría la huida de la oscuridad dejada por una guerra nunca entendida por los más pequeños.

Todo ese mundo de imaginación se halla en la Casa de la Juventud, donde la evocación de la niñez de quienes hoy son mayores perdurará hasta el próximo viernes 4 de abril, entre las 17 y las 19 horas de cada día. Allí encuentran su rincón emblemáticas representaciones de los vehículos de la época. Coches hoy históricos, tranvías, tartanas tiradas por un mulo... Todo ello, sin olvidar los míticos y numerosos cuentos de Calleja, un nombre que sobrevive hoy como parte de las expresiones populares, o el conjunto de muñecas de madera Matriuskas. Las cunitas eran otra de las preferencias de los benjamines de aquellos años, en los que los cromos eran también compañeros inseparables de unos niños que competían con el tres en raya. Y para la mesa, los juegos reunidos o el Exin Castillo.

Aunque la mayoría son juegos, si no extinguidos, en peligro de desaparecer como consecuencia de la irrupción de las cada vez más extendidas nuevas tecnologías, los videojuegos e Internet, sobrevivirán en la mente de quienes se hicieron a sí mismos en compañía de ellos, de aquellos que depositaron en esos juguetes de antaño la candidez de un pequeño que quiere mirar con optimismo al futuro. De igual modo, la muestra de Adriano Ruiz sirve para que esos modelos de diversión sean conocidos por quienes hoy se sumergen en el individualismo y la soledad de la videoconsola, frente a la riqueza y la retroalimentación de las relaciones interpersonales con  los amigos que siempre estarán ahí.

La plantilla de Nerva Croissant volverá al trabajo cuando cobre

La plantilla de Nerva Croissant volverá al trabajo cuando cobre

La empresa readmite a las 19 empleadas despedidas y la Junta se compromete a acelerar el pago de las subvenciones

NERVA. La plantilla de Nerva Croissant S.L., integrada, casi en su totalidad, por mujeres con contratos indefinidos, volverá al trabajo, “de forma progresiva”, en cuanto la empresa haga efectivo el abono de los retrasos acumulados en el pago de las nóminas, algo que, según las previsiones, se producirá en el plazo de unos quince o veinte días. Éste fue el acuerdo al que llegaron ambas partes en el acto de conciliación celebrado ayer en la Delegación Provincial de Empleo de Huelva, en el que la Junta de Andalucía se comprometió a acelerar los trámites para la ejecución de la transferencia de las subvenciones concedidas a esta sociedad de capital catalán. De este modo, se pone fin a las movilizaciones iniciadas el jueves 13 de marzo, que desembocaron en el despido de 19 trabajadoras (ahora readmitidas), al entender el propietario, Carles Vandellós, que la huelga no había sido comunicada con diez días de antelación.

No obstante, mientras se materializa el ingreso de las nóminas pendientes de pago, las empleadas permanecerán, en palabras de una de sus representantes, Felisa Rodríguez, de “vacaciones no remuneradas”. Una circunstancia que se da ante la petición expresa de las trabajadoras, ya que el empresario abogaba por la incorporación inmediata. Mientras Carles Vandellós apostaba por la reanudación de la actividad hoy mismo, al considerar que el problema se debe a una “puntual” falta de liquidez y que, por tanto, sería subsanado en cuanto la empresa obtuviera la inyección de los 180.000 euros pendientes de recibir, en concepto de ayudas, por parte de la Junta de Andalucía (120.000) y el Ayuntamiento de Nerva (60.000), la plantilla cimentaba su postura en su intención firme de no asumir el riesgo de seguir bajo un clima de incertidumbre.

Las presiones de las empleadas, en última instancia, después de que se les debiera la mitad del salario de enero, la totalidad del de febrero y el 25 por ciento de las nóminas correspondientes al periodo transcurrido entre mayo y agosto de 2007, el precedente que determinó la movilización, han derivado en la “anhelada” decisión de la Consejería de Empleo de agilizar el pago de los incentivos destinados a las sociedades que generan contratos estables. De hecho, ésa fue una de las reivindicaciones de la dirección de Nerva Croissant S.L., una entidad del sector de la repostería que se afincó en la Cuenca Minera alentada por las ayudas que las administraciones dirigen a las tierras deprimidas declaradas como zona de Actuaciones Territoriales Integrales Preferentes para el Empleo (ATIPE). Vandellós lamentaba que la lentitud en la concesión de las subvenciones actúa como una verdadera losa para cualquier inversor que decida instalarse en la comarca.

Cada uno de los apartados acordados en la reunión de conciliación, en la que el alcalde de Nerva, Domingo Domínguez (Giner), también actuó como mediador, será ratificado hoy por el Sistema Extrajudicial de Resolución de Conflictos Colectivos Laborales de Andalucía (Sercla), con lo que se dará carpetazo a unas tensiones que se vieron acrecentadas el pasado lunes, cuando Carles Vandellós remitió la carta de despido a las 19 huelguistas por “ausentarse más de tres días de sus puestos de trabajo”. Un día después, aunque, como asegura Felisa Rodríguez, “pretendíamos mantener un clima de paz social a la espera de la negociación en la Delegación Provincial de Empleo”, las integrantes de la movilización, al impedírsele el acceso a las instalaciones de Nerva Croissant S.L. a las 6.00 horas, evitaron la salida de una partida de productos hacia sus destinos habituales, Cataluña y Comunidad Valenciana.

La plantilla de Nerva Croissant inicia una huelga por impago

Los trabajadores aseguran que se les debe en torno a unos 2.500 euros de media. La empresa ha tramitado la carta de despido a raíz de la movilización

NERVA. La plantilla de Nerva Croissant, formada por una treintena de trabajadores, en su mayoría mujeres, inició hoy una huelga indefinida como consecuencia del impago de nóminas por parte de esta empresa perteneciente al sector de la confitería. La réplica de la dirección, según explicó la representante de los empleados, Felisa Rodríguez, se limitó a emitir una carta de despido que consideran “improcedente”, al tratarse de “una movilización comunicada con diez días de antelación”, sin olvidar que “contamos con contratos estables por cuya rúbrica la entidad ha recibido ayudas económicas”.

El propietario de Nerva Croissant, Carles Vandellós, no obstante, después de confirmar que “ya no forman parte de la plantilla los 19 miembros que han secundado la movilización”, adujo que los paros, en realidad, se iniciaron en la mañana del jueves 13 de marzo, de modo que el despido es “procedente”, al tratarse de más de tres días de ausencia sin justificar. Vandellós, incluso, asegura que, antes de tomar esta determinación, informó a los afectados de que desistiría si retornaban a sus puestos en el día de hoy.

En concreto, bajo las estimaciones de Felisa Rodríguez, la deuda con cada uno de los trabajadores oscila entre los 2.000 y los 2.500 euros, en el contexto de una situación que se repite desde mediados de 2007, cuando ya la empresa tuvo problemas para pagar los salarios entre mayo y agosto, por lo que tuvo que reducir la plantilla a 13 componentes. Tras el pago del 75 por ciento de las nóminas de ese periodo, la sociedad aún debe, en palabras de la portavoz de los trabajadores, el 25 por ciento restante, así como la mitad de las nóminas de enero, el total de las de febrero del presente ejercicio y la cuantía correspondiente al finiquito de quienes fueron despedidos en su momento.

Estas dificultades chocan, a juicio de los empleados, con la actual tendencia al aumento de plantilla que se deriva de las supuestas necesidades de incrementar el volumen de producción, en respuesta a la ampliación de la cartera de clientes de la empresa. La portavoz sindical no entiende, en este sentido, “cómo se contrata a más personas cuando no se puede asumir el coste de una mano de obra más reducida”, así como tampoco comprende la “ausencia de liquidez pese a la progresiva llegada de los productos a nuevos compradores”.

Desde la empresa, su propietario desveló que la facturación mensual de Nerva Croissant gira en torno a 80.000 euros, con una producción que tiene como principales destinos la Comunidad Valenciana y Cataluña, lugar del que procede el capital de una sociedad que se instaló en la Cuenca Minera alentada por los incentivos económicos propios de una zona deprimida. Precisamente, el retraso en la llegada de estas subvenciones es la razón que la entidad apunta como origen de los problemas para afrontar el pago de las nóminas. Vandellós estima, en esta línea, que la Consejería de Empleo debe inyectarle unos 120.000 euros, a lo que suma una partida de 60.000 euros pendiente de recibir del Ayuntamiento de Nerva.

Ante esta situación, tras manifestar la firme intención de proseguir con el paro hasta la satisfacción, por parte de Nerva Croissant, de la deuda contraída con la totalidad de los trabajadores, Felisa Rodríguez denunció no sólo la “falta de voluntad de pago mostrada por la dirección de la empresa”, sino también unas presuntas maniobras subrepticias dirigidas a “coaccionar a los empleados para así dividirnos y evitar la huelga, utilizando, incluso, conversaciones privadas grabadas de forma ilegal”.

Con la mirada puesta en la resolución dialogada del conflicto, las partes implicadas mantendrán una reunión de conciliación el miércoles con el delegado provincial de Empleo, Juan Márquez, en la que también estará presente, como mediador, el alcalde de Nerva, el independiente Domingo Domínguez. El propietario de la empresa, en declaraciones a Huelva Información, dejó abierta una puerta a la readmisión de los trabajadores, aunque siempre en el caso de que éstas respeten los acuerdos cerrados en ese encuentro, en el que participarán representantes provinciales de UGT.

Unos resultados para la reflexión

Los resultados de las pasadas Elecciones Generales y Autonómicas en El Campillo, con una caída estrepitosa de la misma Coalición Andalucista (CA) que meses atrás, en los comicios municipales del 27 de mayo de 2007, se erigía, bajo las siglas del Partido Andalucista (PA), en la fuerza más votada, con 60 papeletas más que el PSOE, deben conducir al grupo nacionalista a un ejercicio de autorreflexión. En menos de un año, el apoyo ciudadano ha descendido desde 557 sufragios hasta 148 (caso del Parlamento de Andalucía) y 67 (si se toman como referencia las urnas destinadas al Congreso de los Diputados). Un retroceso que coincide con un nuevo auge del socialismo, que, en ese mismo periodo de tiempo, ha crecido desde los 497 votos cosechados por la lista encabezada por Encarnación Palazuelo hasta aglutinar 829 para la designación de la Cámara andaluza (a la que pertenecerá como parlamentaria del PSOE la campillera Susana Rivas) y 872 para la conformación de la Cámara Baja del Estado.

Este manifiesto desgaste sufrido por la fuerza andalucista en el ámbito local sólo puede ser entendido como un rechazo del pueblo a una oposición municipal cimentada en la crispación y en la destrucción, en lugar de en la construcción y la aportación de un verdadero programa alternativo. Es la suma de ideas, la presentación de proyectos que redunden en la mejora de las condiciones de vida de los campilleros, el único camino que conduce a una mayoría suficiente para gobernar, ya sea absoluta o relativa, mediante el apoyo de otros partidos. Y no la confrontación, el insulto, la amenaza ni la calumnia. El candidato del PP a la Presidencia del Gobierno, Mariano Rajoy, puede dar fe de ello, al chocar su discurso catastrofista con el espíritu dialogante y abierto al consenso del reelegido José Luis Rodríguez Zapatero.

Pero más allá de la pérdida de respaldo en unas elecciones en las que, en realidad, no se dirime el nombre de los candidatos y las siglas que ocupan los once sillones de la Corporación municipal, lo significativo es la escasez de votos obtenidos en las urnas campilleras dedicadas al Senado por el portavoz andalucista en el Ayuntamiento de El Campillo, Francisco Javier Cuaresma. Frente a los más de 870 apoyos recabados por cada uno de los tres integrantes de la lista socialista (Francisco Bella, María Teresa Camacho y José Cejudo), sólo 110 campilleros, pese a tratarse de un paisano, marcaron la cruz en el recuadro de Cuaresma, 447 personas menos que las que confiaron en él como aspirante a la Alcaldía el 27 de mayo de 2007.

De lo que no hay duda es de que la Dirección local del PA (o CA, si se materializa la unión definitiva con el PSA y otras organizaciones minoritarias) atraviesa, quizás contagiada por la crisis que ahoga al andalucismo en toda la región, sus horas más bajas desde su nacimiento en 2003. Ahora, en 2008, con el aliento que supone contar con cinco ediles en el Consistorio de El Campillo, los 67 votos logrados en las Elecciones Generales distan bastante de los 103 (dos del PSA) que cosecharon aquel 14 de marzo de 2004, cuando, tras pocos meses de existencia, contaban con sólo dos concejales y 297 papeletas. Y algo similar desvela la comparación de los dos últimos comicios autonómicos. Aunque, como consecuencia de una mayor abstención, mantienen parecidos porcentajes con respecto a 2004, han bajado de 167 votos (165 si se les resta los de otros grupos andalucistas que no formaban parte de su candidatura) a 148.

Y todo ello coincide con un cierto relanzamiento del PP en El Campillo. Los populares, al igual que en el resto de Andalucía (donde, beneficiados por la plena desaparición del PA de la escena política, han sumado a su grupo los cinco parlamentarios perdidos por Julián Álvarez), han visto incrementados sus votos en el municipio minero en paralelo a la debacle de los nacionalistas. Esto se da hasta el punto de que el partido que dirige en Madrid Mariano Rajoy y en Sevilla Javier Arenas es el único que, en un contexto local de una menor participación, ha conseguido del pueblo campillero más papeletas en 2008 que en 2004, tanto para el Congreso de los Diputados (244 frente a 238) como para el Parlamento de Andalucía (210 frente a 201). El voto útil del PA, por tanto, se ha marchado al PP, en lo que supone una clara concentración absoluta de la derecha andaluza. Los andalucistas de convicción, por consiguiente, están abocados a rehusar de una vez la tentativa de disfrazar sus siglas con aromas y caretas de izquierda. Y quienes, dentro de esa formación, se consideren progresistas siempre estarán a tiempo de dejar de nadar a contracorriente para dejarse llevar por los aires de la coherencia.

Ahora bien, también quienes ahora han vuelto a vencer tras el varapalo del 27 de mayo deben valorar lo acontecido en las dos últimas citas con las urnas. Lejos de cualquier sensación de euforia, la agrupación local del PSOE debe digerir la catarsis, la liberación que le ha otorgado el pueblo, con la brevedad más acuciante.  Tiene que estudiar, una vez más, el porqué de la derrota en las Elecciones Municipales en una localidad que ha sido socialista a lo largo de su historia, desde aquellos primeros movimientos emancipadores surgidos en los albores del siglo XX contra los intereses caciquiles de Zalamea la Real. Ahora, más que nunca, queda claro que se trató de un voto de castigo, una firme y sin fisuras advertencia, una apuesta por un cambio que evitara el acomodamiento en el poder. Y ello, en el momento oportuno, bajo el pretexto de una renovada lista socialista que no terminó de convencer, de un relevo generacional relativo, con el que no se transmitió ilusión y esperanza en una tierra que necesita beber de estos sentimientos para huir de la crisis que le azota. El pueblo es sabio, y, aunque gobiernen las mismas siglas, éstas ya están avisadas.

El valor social de la izquierda

Un repaso a los últimos cuatro años, al periodo legislativo abierto tras las elecciones generales y autonómicas del 14 de marzo de 2004, basta para palpar las notorias diferencias que separan a la izquierda de la derecha, a la ideología socialista de la ‘popular’ o ‘populista’. El servicio al conjunto de la ciudadanía, a las clases obreras, a los colectivos más desfavorecidos, emerge con claridad como la razón de ser, como la piedra angular en torno a la que giran las iniciativas de la izquierda proletaria, la que se sienta junto al pueblo y sus problemas. Frente a ello, la satisfacción de intereses particulares ante cualquier incipiente expectativa de bienestar social global, la reacción arcaica ante toda solidaria tentativa de reducción de la brecha que separa a ricos y pobres en busca de la igualdad, la justicia y la plena libertad, de eliminación de las clases sociales, es lo que define a una derecha que, al igual que en tiempos pasados ya olvidados, sólo persigue mantener maniatadas a las masas. Y todo con el único fin de conservar sus privilegios ante la palabra más temida por ellos: Progreso.

La consensuada reforma laboral emprendida por el Ejecutivo liderado por José Luis Rodríguez Zapatero, dirigida a incentivar la contratación indefinida y, en consecuencia, a la minimización de la precariedad, de la temporalidad que tanta incertidumbre siembra sobre los trabajadores, contrasta con aquel angosto ‘decretazo’ que durante el último Gobierno del PP sacó a cientos de miles de obreros a las calles de todo el país para rebelarse contra una medida que los desterraba al desamparo más angustioso. La reducción de derechos en favor de los intereses de la patronal, a la que, en realidad, representa el partido que encabezan hoy Mariano Rajoy, en Madrid, y Javier Arenas, en Andalucía, era la meta última y única de una medida ejecutada en 2002 por mediación de un Real Decreto-Ley  para evitar el debate en el foro donde se debe dirimir el futuro del país, el Parlamento. El propio Tribunal Constitucional sentenció la inconstitucionalidad de una iniciativa que chocó con una huelga general.

Pero no es ésa la única huella del rancio conservadurismo que define a un PP que, incluso, cierra las puertas a sus líderes más liberales (caso del alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, no incluido en la lista de los populares al Congreso de los Diputados en una controversia en la que impuso su intolerancia el ala más extrema de la derecha española, la misma en la que se sitúa la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre). Su inicial falta de predisposición a la aprobación de la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia, más conocida como Ley de Dependencia, uno de los más ambiciosos proyectos puestos en marcha en los últimos tiempos, en la medida en que amplía hasta límites sin precedentes el catálogo de derechos sociales conseguido tras siglos de lucha, apunta sobre el tapete de la política nacional la indiferencia del PP con respecto a las necesidades de los más débiles. Sólo el fuerte, el poderoso, importa a una derecha defensora del más atroz capitalismo, de una economía de mercado basada en la competitividad, nunca en la solidaridad y la humanidad, que, incluso, se doblegó a los propósitos imperialistas estadounidenses en su, tal y como lo dictaminó la propia Organización de las Naciones Unidas (ONU), ilegal invasión de Iraq.

La oposición a la plena igualdad entre hombres y mujeres, el rechazo a la unión de derecho entre personas de un mismo sexo, la utilización desesperada del terrorismo y sus víctimas como arma electoralista y arrojadiza contra el Gobierno socialista, la crispación frente a la construcción, son otras de las muchas manifestaciones de un PP contrario a todo lo que suponga un cambio del estado actual de las cosas. El retorno a lo antiguo es su ideal, su utopía. La restauración del reaccionario poder político de la Iglesia, de la posibilidad de influencia, de injerencia de la misma en la edificación del devenir de un Estado laico, plural, multicultural, subyace, en este sentido, como una de sus metas implícitas. Un punto en el que no se puede obviar el, tan anhelado por el PP, cierre de fronteras, algo demostrado de un modo fehaciente por aquella ya suprimida e inconstitucional Ley de Extranjería aprobada por el Gobierno de José María Aznar que limitaba la libertad de los inmigrantes hasta el punto de negarles, incluso, derechos fundamentales como los de reunión y asociación.

El riesgo que conlleva el regreso al poder de la derecha, la que representa el PP, la única formación que parte con alguna opción real de gobierno frente al PSOE de cara a la inminente cita con las urnas del 9 de marzo, hace necesaria la participación masiva del electorado de izquierdas, así como la concentración de su voto útil en torno a los proyectos de José Luis Rodríguez Zapatero, a nivel nacional, y Manuel Chaves, en la esfera regional. Sólo así será viable una mayoría suficiente para que la izquierda pueda profundizar, durante la próxima legislatura, en unas mejoras sociales que permitan extender aún más los principios de libertad, igualdad y solidaridad.

“Tenemos que aunar a los siete pueblos de la Cuenca bajo la idea de comarcalidad”

“Tenemos que aunar a los siete pueblos de la Cuenca bajo la idea de comarcalidad”

Susana Rivas Pineda, de 33 años de edad, aspira a representar a la provincia de Huelva, en especial, a su tierra, la Cuenca Minera y, en concreto, a su pueblo, El Campillo, en el Parlamento de Andalucía, después de ser designada como la número 5 en la lista presentada a las Elecciones Autonómicas por el PSOE de Huelva. Licenciada en Historia, esta campillera aporta al socialismo el espíritu crítico, la vitalidad y el empuje propios de la juventud, cualidades que la convierten en una garantía para que ninguna de las múltiples reivindicaciones socioeconómicas de la comarca quede silenciada en el seno de un hemiciclo en el que se dirime el futuro de cada rincón de la comunidad autónoma, de todos los andaluces.

Afrontas el reto de representar a la provincia de Huelva y, en concreto, los intereses de la Cuenca Minera y El Campillo en el Parlamento de Andalucía desde los principios socialistas. ¿Cuáles son las sensaciones iniciales?

Aunque ya llevo una etapa de militancia socialista y un mandato como concejal de Juventud de El Campillo a las espaldas, mantengo ilusión, muchas ganas de trabajar y, principalmente, una gran responsabilidad por el hecho de representar a la Cuenca Minera y a El Campillo, mi tierra, en estas Elecciones Autonómicas.

¿Qué supondrá para El Campillo y el conjunto de la Cuenca Minera contar con la socialista Susana Rivas Pineda en el hemiciclo en el que se decide el futuro de la totalidad de los andaluces?

Nuestra comarca tendrá a una persona que velará por la satisfacción de las necesidades de nuestra tierra de un modo directo, cara a cara ante el resto de diputados de la Cámara andaluza, de la que depende, en última instancia, como comentas, el conjunto de medidas a desarrollar en toda la región y, por tanto, también en la Cuenca.

La importancia de su candidatura radica en que hasta ahora sólo un campillero ha formado parte de la Cámara andaluza, el ex alcalde Fernando Pineda. ¿Emerge su inclusión en la candidatura del PSOE como una apuesta decidida del partido por la Cuenca Minera y su desarrollo?

Teniendo en cuenta que la minería es una de las opciones de futuro de la zona y hay planes de viabilidad sobre la mesa, la realidad es que estamos ante el momento idóneo para que la Cuenca esté representada de nuevo en el Parlamento andaluz.

Además de ser sobrina del ya retirado de la vida política regidor de El Campillo, el que también fuera vicepresidente de la Diputación Provincial de Huelva, compartió con él, como compañera de Gobierno municipal, su experiencia como concejal de Juventud del Ayuntamiento de El Campillo en el mandato 1999-2003. ¿En qué medida ha contribuido su trayectoria junto a Fernando Pineda a la conformación de su actual conciencia política?

Muchísimo. Me ha marcado desde pequeña. Y he aprendido bastante, tanto de él como de otros familiares. Y seguiré aprendiendo.

No obstante, usted, a sus 33 años, cuenta con el aval y el impulso propio de la juventud. ¿Qué nuevas corrientes e ideas la definen al margen de las influencias recibidas? ¿Cuál es su aportación a los principios del socialismo?

Me alegra que me hagas esa pregunta porque, en ese sentido, desde la óptica socialista, he visto ciertos avances dentro de la ideología, del Partido Socialista en general, pero me gustaría centrarme en los avances que he observado en la Cuenca. Ya decía antes que parto con mucha ilusión. Y parto con mucha ilusión porque es interesante la apuesta que se está haciendo por aunar a los 7 pueblos bajo la idea de comarcalidad. Es una necesidad sobre la que se viene hablando desde hace mucho tiempo, pero el cariz que está tomando ahora indica que esa idea está empezando a calar en la zona. Estamos en un buen momento para que esa idea se haga realidad.

De hecho, se puede decir que esa unidad de toda la comarca, de sus dirigentes políticos y el resto de agentes sociales, es esencial para el alcance de la meta de la definitiva diversificación socioeconómica.

Claro. Se trata de lograr el consenso para que, realmente, nos demos cuenta ya de una vez por todas de que, como no sea luchando juntos, obviamente, nunca vamos a ganar. La meta es aunar esfuerzos para que la Cuenca, todos los ciudadanos de la Cuenca, salgamos ganando.

Usted será, en cierta medida, casi con total seguridad, la portavoz de esa ciudadanía minera a la que acaba de hacer referencia tras los comicios del 9 de marzo, de sus inquietudes, así como garante de la solución a sus problemas.

Ése es, al menos, el reto que, desde mi humildad, me he marcado. Es algo difícil, pero que asumo con un gran orgullo y una gran ilusión. Siempre trataré de escuchar a nuestros vecinos y ayudarles en todo lo que esté en mi mano para dar una solución a sus problemas. Y, desde luego, lucharé por esa unidad que necesita la comarca.

“La recuperación de toda la faja pirítica, una de las prioridades socialistas”

Primera sesión en el Parlamento de Andalucía. ¿Qué reivindicaciones dirigidas al desarrollo social y económico de El Campillo y el resto de la Cuenca haría públicas en su primera intervención con carácter de urgencia?

Empleo. Desde el Gobierno Socialista se han dado pasos importantes. Pero, el paro lo seguimos arrastrando, es un problema acuciante. ¿Por dónde podemos encontrar una vía de escape? Pues ahora estamos ante la posibilidad, y lo tenemos proyectado en Huelva, de volver a retomar la faja pirítica, de volverla a poner en acción. Ésa es la idea, apostar por la minería, por un plan de viabilidad, pero siempre desde el respeto a los avances que se han venido desarrollando en los últimos años en materia de turismo, agroindustria y otros sectores económicos.

“Las esenciales N-435 y A-461 abrirán las puertas a esas nuevas industrias que tanta falta nos hacen en la comarca”

La escasez de alternativas de empleo, acompañada del consiguiente éxodo rural, es la evidencia más palpable de los problemas que azotan a la Cuenca Minera desde el cierre de la línea del cobre. ¿En qué medida cambiará este clima de incertidumbre una vez ejecutados los ya aprobados, por parte del Gobierno central y la Junta de Andalucía, desdobles de las carreteras N-435 y A-461?

Son proyectos esenciales que supondrían un enorme avance. Abrirán nuevas y más desarrolladas vías de comunicación para que sea factible la llegada de esas grandes o medianas industrias que tanta falta nos hacen.

¿Se trata de un espaldarazo definitivo para una comarca que ha logrado moderar el impacto de la crisis de la minería con actividades como la agricultura de cítricos, la industria del plástico y el turismo?

Sí, pero todavía quedaría mucho más por hacer. No supondrán el fin de nuestra lucha. Detrás vendrán nuevos retos. Tenemos que enfrentarnos al cambio climático, defender el desarrollo sostenible, algo fundamental en esta tierra profundamente antropizada por el laboreo minero. Tampoco se pueden olvidar fenómenos como la inmigración. Hasta ahora, en la zona no ha sido muy acuciante, aunque ya está llegando mano de obra contratada en origen para trabajar en Río Tinto Fruit. Cuando se produzca un desarrollo socioeconómico mayor su incidencia será más alta. Son situaciones que se nos plantean de cara al futuro. ¿Las armas que tenemos para afrontarlas? El optimismo y la confianza en un futuro de prosperidad.

“Los grandes proyectos no se ejecutan en 4 años, no podemos limitarnos a la mediocridad”

 ¿Se puede decir entonces que la Cuenca quedará emplazada, gracias a esas infraestructuras, en un punto estratégico para seguir avanzando en su diversificación, al estar comunicada por autovía con Huelva y Portugal a través de la A-49; y Sevilla, Extremadura y el norte de España mediante la Ruta de la Plata?

Claro, no es que el desarrollo socioeconómico de la Cuenca Minera dependa únicamente de los desdobles de la N-435 y la A-461, pero son medidas que ayudarán mucho. Ahora bien, son pasos que se van dando poco a poco. Sería un error pensar que van a estar en 4 ó 5 años. Su ejecución, por las dimensiones del proyecto, llevará tiempo. La N-435 tiene el problema del impacto medioambiental, porque pasar por la Sierra es muy complicado. Habrá que hacerlo por tramos y plantearse de la manera más respetuosa para el entorno, en nuestro afán por el desarrollo sostenible.

Precisamente, esos largos e insoslayables trámites burocráticos que conlleva la realización de todos los grandes proyectos de infraestructuras se han traducido en un ambiente de desconfianza por parte de la ciudadanía, cansada de esperar la llegada del pleno desarrollo a una tierra que ya fue el motor económico de la provincia.

Sí, estoy totalmente de acuerdo. Los ciudadanos, a menudo, creemos que cada punto de un programa político se va a desarrollar en sólo 4 años. Y no es así. Algunos de nuestros proyectos actuales son a medio plazo, no inminentes. No nos podemos limitar a pequeñas cosas, no nos podemos conformar con la mediocridad, porque, de esa forma, nunca conseguiríamos nada. Tenemos que pedir lo imposible para alcanzar todo lo posible. Eso es algo que tiene que percibir la ciudadanía. Nosotros no somos más que instrumentos en sus manos. Nuestro papel es escucharlos, recoger sus demandas e intentar buscar soluciones. Y eso lleva su tiempo. ¡Que tenemos problemas en la comarca! Muchísimos todavía. Nos debemos a los ciudadanos. Por ello, el programa del PSOE se ha hecho con asociaciones, con la participación de todos los colectivos.

En ese sentido, apuntabas la posible reapertura de la mina, de la que se habla desde hace meses, con la llegada de Emed Mining. Pero quizás se respira entre la ciudadanía un ambiente de escepticismo, cansada ya de tantos engaños y movimientos especulativos.

El escepticismo que existe en la ciudadanía en ese sentido es lógico. La idea no sólo es la reapertura de esta mina, sino recuperar el conjunto de la faja pirítica. Se ha trasladado este proyecto al Gobierno Socialista de la Junta de Andalucía. El problema es que ya todos conocemos el proceso que derivó en la crisis del cobre, el desarrollo posterior de la actividad minera en los años siguientes, conocimos los problemas de MRT SAL, sin olvidar casos cercanos como el de Minas de Almagrera... Pues claro, esto crea escepticismo. Y no sólo en la ciudadanía, también en la propia Junta de Andalucía. Por eso, cuando te presentan un plan de viabilidad, hay que sentarse con calma, estudiarlo.

¿Cómo va a convencer a sus vecinos campilleros y del resto de la Cuenca de que ese anhelado progreso llegará de la mano de los socialistas?

Tengo tanta ilusión y tantas ganas de trabajar que cuando hablo con los vecinos, realmente, me creo lo que les estoy contando, porque soy optimista y confío en este futuro que les explicamos. Es cierto que hay escepticismo, hemos pasado tiempos difíciles y eso mina la aceptación, desmotiva. Mi mensaje es nuestro propio reto: la lucha contra el cambio climático, la igualdad, la creación de empleo, la plena integración de los inmigrantes... Son metas que encaramos de un modo diferente al PP, con el optimismo y la confianza que da cumplir el compromiso adquirido en 2004 con la totalidad de los ciudadanos. El PP los afronta con pesimismo y temor. No se va a romper España, no se va a romper la familia, no vamos a caer en una crisis económica tremenda. La economía ha avanzado y se han puesto las bases para afrontar la desaceleración económica internacional, gracias a que el Gobierno ha cosechado un superávit del 2%.

A nivel nacional, el PP utiliza el actual contexto de crisis económica como arma arrojadiza contra el Gobierno de Zapatero. Y lo hace con referencias directas a la subida de los precios de los productos más básicos, como la leche, el pollo...

Cuando el PP estuvo gobernando durante 8 años se llevaron a cabo medidas tan drásticas y hostiles como el ‘Decretazo’, potenciando un empleo precario. Algo que conlleva la existencia de mayor desigualdad y una menor ayuda a las personas que más lo necesitan. Sin embargo, durante estos 4 años de Gobierno Socialista, el hecho de que la economía haya crecido ha supuesto cada año una subida de las pensiones y que la Seguridad Social se haya ido cubriendo con fondos para garantizar las pensiones del futuro, sin olvidar la subida del salario mínimo, el doble de lo que creció durante los 8 años de poder de Aznar.

No se debe desvincular ese alza de los precios y el daño que causa al bolsillo de cada familia de la subida desorbitada del coste de un barril de petróleo. ¿La invasión de Iraq promovida por Estados Unidos con el apoyo del Gobierno de Aznar (PP), con claros fines imperialistas, se halla en el origen de esta situación?

Exactamente. Y no se puede olvidar que estamos ante una crisis internacional que afecta a todos los países, no sólo a España. Algunos estados ya han tenido que tomar medidas drásticas contra esta situación, mientras que España, de momento, cuenta con las bases para afrontarla con garantías. Nuestro país es la octava potencia mundial, lo que se traduce en un claro mayor bienestar social para los ciudadanos. Incluso, hemos conseguido poder ser más solidarios con los países más pobres, cooperar más en su desarrollo. Somos uno de los pocos países que ejecuta la aportación del 0,7 por ciento.

¿Puede haber cierta demagogia por parte del PP al utilizar electoralmente esa subida de precios, ese dolor que sufren los bolsillos de los ciudadanos, cuando en realidad una causa importante se halla en esa invasión de Iraq, una acción que contó con la oposición de millones de españoles que salieron a la calle para reivindicar la paz?

El mensaje es tan pesimista y tan negativo que, a mí, cada vez que los escucho, me viene a la cabeza una frase de una canción de Serrat que dice que “Los macarras de la moral anunciando apocalipsis van de salvadores”. Se ajusta perfectamente a la campaña que desarrolla el PP con los obispos como teloneros. ¿Demagogia? Cuando ellos gobernaban hubo una crisis económica tan grave que provocó que el PP abandonara el Gobierno con una tasa de paro del 11,5 por ciento. Ahora, con Zapatero, en 4 años (ellos estuvieron 8), el paro se ha reducido al 8,5 por ciento. Algo que ellos calificaban como una utopía, un milagro. Y se ha cumplido. Cómo es posible que ahora hablen de crisis económica. Tratan de engañarnos. Por eso están en contra de la Ley de Memoria Histórica, porque ellos siempre pierden cuando se recuerda el pasado.

“La Ley de Dependencia cumple un doble objetivo: atiende a mayores mientras crea empleo para jóvenes”

La Ley de Dependencia supone un hito sin precedentes en las políticas sociales de nuestro país, en la medida en que dará amparo a todas aquellas personas que, por alguna discapacidad, carecen de autonomía.

La Ley de Dependencia ha sido una revolución y, además, pionera. Imagina la cantidad, sobre todo, de mujeres que por el hecho de tener un familiar mayor o dependiente, prácticamente, no tiene vida personal, porque las 24 horas del día van enfocadas al cuidado de esa persona. Esta Ley supone un apoyo económico para estas familias que dice el PP que vamos a romper. Es una mejora sin precedentes. Ahora bien, en principio, se están atendiendo los casos de graves dependencias, pero a lo largo de los siguientes años, si volvemos a ganar las elecciones, se ampliará la Ley a las personas con dependencias moderadas y leves. Llevará su tiempo. El ciudadano tiene que reflexionar sobre esa necesidad de que para que las cosas puedan hacerse bien deben tener sus plazos.

Su ejecución en la práctica debe venir acompañada de generación de empleo. De lo contrario, las administraciones no podrán cumplir su obligación de asistir a todos aquellos ciudadanos que lo necesitan.

Lógicamente. En Huelva, sólo en nuestra provincia, se prevé la creación, en los próximos años, de unos 6.700 puestos de trabajo derivados, en exclusiva, de la Ley de Dependencia.

¿Hasta qué punto se beneficiará de esta ley la Cuenca Minera, donde, por su situación de crisis, es, si cabe, más patente la presencia de personas dependientes, dado el amplio porcentaje de mayores que integran su padrón?

Para la Cuenca es muy importante esta Ley, precisamente, porque hay una población mayor bastante amplia. Muchas de estas personas mayores viven solas y necesitan esa ayuda de cuidadores no profesionales o de centros de día. Ya tenemos asociaciones esenciales en este ámbito como la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer (AFA) de El Campillo, ASPROMIN o la asociación de dependientes Athenea de Nerva.

Y al mismo tiempo se asientan las bases de nuevos yacimientos de empleo que pueden contribuir a moderar el éxodo de jóvenes.

Ése es el doble objetivo de esta Ley. De hecho, antes de que viera la luz, los ayuntamientos, la Mancomunidad y otros centros que se dedican a la formación no reglada, ya impartían cursos de ayuda a domicilio destinados a la atención a los mayores y demás personas dependientes, con el fin de cubrir la demanda que abriría luego la aprobación definitiva del texto.

“Zapatero ha demostrado que política económica y política social son perfectamente complementarias”

Otras medidas como la Ley de Igualdad, la aceptación del matrimonio civil entre personas de un mismo sexo o la regularización de inmigrantes que vienen a  cubrir una oferta laboral no demandada por los ciudadanos españoles hace hablar de la legislatura de Zapatero como la del impulso, la ampliación, de los derechos sociales.

Si algo se ha demostrado en esta legislatura es que política económica y política social son totalmente complementarias. Eso es lo que se ha conseguido con la Ley de Dependencia, la Ley de Igualdad y otras leyes que amparan los derechos sociales y que nos han hecho ganar a todos en bienestar social. Las importantes inversiones acometidas para el desarrollo de estas políticas sociales no sólo no han mermado las arcas del estado, sino que hasta se ha conseguido cerrar el mandato con superávit.

Esta política social, con frecuencia, ha chocado con la oposición del PP, el mismo que, en su periodo de Gobierno aprobó una inconstitucional Ley de Extranjería que dejaba a los inmigrantes al margen de derechos fundamentales como los de reunión, asociación o manifestación.

Acciones como ésa suponen una prueba de las muchas diferencias existentes entre la izquierda y la derecha, entre PSOE y PP. Ellos pretenden hacernos creer que son de centro. Yo no lo creo, basta con escucharlos. Una persona de centro no puede decir que los inmigrantes vienen a España a descoser las costuras de nuestra Seguridad Social, de nuestro sistema sanitario. Son manifestaciones propias de la derecha, de personas muy de derechas, porque están negando al colectivo de inmigrantes (algo que también fuimos los españoles en Francia o Alemania) el derecho a recibir una atención médica de calidad. Estaríamos ante una sociedad excluyente. Eso no lo permitimos los socialistas. Nosotros trabajamos por una sociedad que respete los derechos de todos. No se puede tener un discurso como el que lleva el PP, acompañado por los obispos, planteando ideas como que las personas que no se quieren tienen que vivir juntas y las que se quieren no pueden hacerlo por ser de un mismo sexo. Eso es excluir. Y la exclusión social siempre ha sido un hábito puro y duro de la derecha.

La reforma laboral socialista, fruto del consenso con todos los agentes sociales, ha multiplicado la contratación indefinida en los últimos años. La actuación del PP, en ese sentido, sin embargo, se limitó a un unilateral ‘decretazo’ también declarado inconstitucional que limitaba las prestaciones por desempleo. ¿Son estas medidas antitéticas otra muestra clara de esa diferencia entre la ideología de izquierda y la de derecha?

Totalmente. Y ahora sale Rajoy diciendo que ellos claro que se preocupan por los trabajadores. Si se preocupan tanto por los trabajadores, por qué en los 8 años de Gobierno de Aznar congelaron sueldos, por qué no pusieron en vigor la Ley de Dependencia, por qué nos llevaron a los tribunales por la Ley de Igualdad. No creen en los derechos sociales.

“El 9 de Marzo hay que defender la alegría y votar”

Desde las filas socialistas se vaticina que una participación del 80 por ciento en las elecciones generales y autonómicas aseguraría una mayoría amplia a Zapatero y absoluta a Chaves. Sin embargo, una escasa afluencia de votantes juega a favor del PP. La movilización de la ciudadanía es, por consiguiente, esencial.

Está demostrado que cada vez que hay una amplia abstención en las urnas gana la derecha. Por ello, lo que le diría a los ciudadanos es que se planteen si quieren seguir manteniendo esa alianza que ha existido todos estos años entre ellos y el PSOE, en los que hemos trabajado conjuntamente por nuestra tierra, o si, por el contrario, prefieren un partido de derecha que ha culpado a todos los andaluces de su derrota en las urnas manifestando que somos un pueblo de incultos, de vagos y subsidiados. Pido, sobre todo a los jóvenes, los auténticos protagonistas del futuro, que no se dejen insultar y que no dejen que nadie decida por ellos. Como dice la Plataforma de Artistas que ha apoyado al Partido Socialista, el 9 de marzo hay que defender la alegría, hay que votar al Partido Socialista, que es un instrumento en sus manos para buscar soluciones a sus problemas. Un Gobierno del PP significaría un retroceso. El proyecto de los últimos 4 años quedaría parado, porque ellos no han estado de acuerdo con las políticas sociales que se han llevado a cabo, se han limitado a entorpecer la labor del Gobierno.

El denominado ‘voto útil’ también desempeñará un papel trascendental para las aspiraciones socialistas contra la siempre estricta disciplina y unidad de la derecha. ¿Cuál es su mensaje a aquellas personas de izquierda que, en otras ocasiones, han apoyado a formaciones minoritarias?

Hay algo que siempre me ha dado rabia o, incluso, envidia: que la derecha haya sido capaz de unificar todos los puntos, todas las opciones, bajo un mismo partido. Algo que la gente de izquierdas no hemos sido capaz de hacer en todos estos años. Aunque cuando hemos pasado por épocas difíciles sí hemos llegado al consenso. Mi ilusión es que la izquierda también se una.

El portugués Igor Timbalari se impone en el XVI Cross Urbano de El Campillo

El portugués Igor Timbalari se impone en el XVI Cross Urbano de El Campillo

Santiago Rosende Domínguez, octavo, fue el primer atleta local en cruzar la meta de uno de los circuitos más duros de la provincia onubense

EL CAMPILLO. El atleta portugués Igor Timbalari, del club Areias S. Joao, se impuso en el XVI Cross Urbano de El Campillo, en una prueba en la que Santiago Rosende Domínguez (octavo), componente del equipo El Lince-Bonares, fue el primer corredor campillero en cruzar la meta del que se considera, como consecuencia de las numerosas pendientes que lo conforman, uno de los circuitos más duros de la provincia onubense. El bonariego Manuel Márquez Quintero (El Lince-Bonares) y el extremeño Carmelo Durán Barranca (C.A. Badajoz) completaron el podio de la clasificación general a la vez que ocupaban las dos primeras posiciones en la categoría de veteranos. En féminas, fue la finlandesa Johanna Lehtinen la que alcanzó la victoria, al superar a las sevillanas Karen Everitt (Grupo Díez Sevilla) y Ana Isabel Torres Gutiérrez, la cual se adjudicó la prueba en categoría de veteranas.

La modalidad júnior se saldó con los triunfos del bonariego Pablo González Gallego (El Lince-Bonares) y la onubense María Jesús Allamou Bersabe (Curtius) en las categorías masculina y femenina de forma respectiva. Mientras, en juveniles, fueron el campillero Jaime Domínguez Caro (Huelva-Punta Umbría), undécimo en la general absoluta, y Julia Vázquez López (Curtius) los dominadores de la cita. Cristian Martín Medina (El Lince-Bonares), en cadete masculino; Jadiya Allamou Bersabe (Curtius), en cadete femenino; Moisés Antonete Sánchez (Ciudad de Lepe), en infantil masculino; Nora Allamou Bersabe (Curtius), en infantil femenino; David Gómez de las Torres (Gibraleón), en alevín masculino; y Miriam Gómez Barrera (Curtius), en alevín femenino, completaron el cartel de ganadores de la prueba.

En cuanto al papel de los atletas locales, a la octava posición de Santiago Rosende Domínguez y la undécima de Jaime Domínguez Caro se agregan la vigésimo cuarta y la vigésimo sexta posición de Juan Manuel Torres Gómez y Francisco Vázquez Díaz (ambos integrantes del club Correcaminos La Palma) o el trigésimo cuarto puesto de David Rojas Sevillano (C.A. AFA El Campillo). Todo ello, sin olvidar el subcampeonato de José Andrés Pulido González (Huelva-Punta Umbría) en la categoría juvenil masculina, la cuarta posición de Alejandro Navarro López en infantil masculina y el octavo puesto de Pablo Vázquez Serrano en alevín masculina.

AFA asienta las bases de un grupo de voluntariado geriátrico

Un curso formará a 15 alumnos que, tras hacer prácticas en el centro de día para enfermos de Alzheimer, podrían atender a 45 familias dependientes

EL CAMPILLO. La Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer (AFA) de El Campillo formará a un grupo de 15 personas en materia de voluntariado para la atención a mayores afectados por esta patología degenerativa u otras demencias. Bajo el lema ‘Formando voluntariado’, la iniciativa emerge como el germen de un futuro grupo solidario que, ajeno a cualquier ánimo de lucro, podría auxiliar a unas 45 familias con miembros en situación de dependencia. No obstante, según informan desde AFA, el número de plazas de este programa educativo es ampliable en función de la demanda existente, con el fin de, en el contexto de la reciente Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en situación de Dependencia, generar el máximo volumen de ciudadanos preparados para satisfacer los nuevos derechos de los mayores.

El proyecto, que cuenta con un presupuesto de 7.200 euros y se integra en el marco de la Obra Social La Caixa, cuya aportación asciende al 75 por ciento del coste total (el resto, 1.800 euros, es financiado por AFA-El Campillo) responde a la necesidad de una formación específica y especializada que conlleva, cuando se trata de casos de Alzheimer, la labor de ayuda y acompañamiento en domicilios o la estimulación cognitiva. Así, el curso, conformado por seminarios y la realización de prácticas en la unidad de estancia diurna de El Campillo ‘Teresa Sousa Prieto’, propiciará, a través de un diploma acreditativo, la ampliación del currículum del alumnado, en especial, de los profesionales de la salud y la asistencia social en general. Su impartición, una vez que finalice la actual fase de captación, arrancará entre finales de marzo y principios de abril y se desarrollará hasta finales del presente año.

En paralelo, después de que el centro haya recibido la homologación de un aula de Formación Profesional Ocupacional por parte de la Consejería de Empleo, AFA-El Campillo ha solicitado a este mismo departamento de la Junta de Andalucía un curso de Atención Especializada para Enfermos de Alzheimer. Ya en 2009, esta asociación que gestiona unas instalaciones con 20 plazas concertadas para pacientes de esa enfermedad degenerativa (una capacidad que se verá duplicada con la ya aprobada ampliación del edificio por parte de la Consejería para la Igualdad y Bienestar Social) tratará de impartir también un ciclo de Auxiliar de Ayuda a Domicilio.