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Pablo Pineda

Los trabajadores de Río Tinto Fruit anuncian movilizaciones por retrasos en las nóminas

Los trabajadores de Río Tinto Fruit anuncian movilizaciones por retrasos en las nóminas

La sección sindical FITAG-UGT denuncia que la empresa no ha abonado la paga de julio e incumple las fechas del ingreso fraccionado de los salarios al que se comprometió

CUENCA MINERA. El comité de empresa de Río Tinto Fruit, junto con la sección sindical de FITAG-UGT; ha dado un ultimátum a la sociedad citrícola con sede en El Campillo. Si no se regulariza de manera inmediata una situación que ha derivado en el impago de la paga de julio y en reiterados retrasos en el abono de las nóminas, algo que en la campaña actual ha afectado a más de 750 trabajadores, se comenzarán movilizaciones en las instalaciones de la compañía.

Desde la UGT reivindican que “no es entendible” que Río Tinto Fruit esté asentada en una morosidad permanente que se traduce en el sufrimiento por parte de los jornaleros un perjuicio económico importante después de un ejercicio agrícola “impecable de producción y ventas”. Los representantes sindicales denuncian, en este sentido, que la empresa incumple, incluso, los propios compromisos de pago fraccionados de las nóminas que los trabajadores aceptaron en su día “con la mejor voluntad del mundo” para ayudar puntualmente a los supuestos problemas de tesorería que tenía la empresa.

La realidad de la plantilla de la que, en estos momentos, es el principal y casi exclusivo motor económico de la deprimida Cuenca Minera ante la inactividad de la mina y la caída de empresas emblema de aquella primera diversificación socioeconómica como Tubespa y Nature Pack, es la incertidumbre ante el cobro. “Hasta en tres ocasiones han modificando de forma unilateral en lo que va de año la fecha de pago de los dos plazos en los que fraccionaron la nómina de cada mes”, aseguran las fuentes ugetistas.

El Campillo C.F. más local rueda

El Campillo C.F. más local rueda

El proyecto del técnico de la casa Francisco Javier Sánchez Rubio, plagado de cantera, arranca con un claro triunfo por 3-1 sobre el Calañas en el Trofeo de la Villa · Lilu, Fernando y Portu, los goleadores

EL CAMPILLO. El nuevo Campillo C.F. del entrenador de la casa Francisco Javier Sánchez Rubio, que afronta el reto del presente, ya sea en Regional Preferente, en la máxima categoría del fútbol onubense, o en Primera Provincial, que se impregna de futuro con los sólidos cimientos de un proyecto cien por cien salvocheano, echó a rodar el pasado sábado en el Francisco Valero Rojas con un claro triunfo por 3-1 ante el Calañas. Era el Trofeo del Día de la Villa, la presentación, y no desentonó. Los blanquiazules, plagados de juventud, con un equipo integrado casi en su totalidad por canteranos, con numerosos juveniles en sus filas, fueron superiores a su rival en todo momento. Lilu Gordillo (de penalti), el capitán Fernando Pineda y José Antonio Portu pusieron los goles que daban la vuelta a un tempranero tanto visitante en una cita en la que Manu Montero se erigió, desde la medular, en el director de una orquesta que dejó destellos de clase, de dulce sinfonía.

El juego era música, como también lo era una grada encantada por la presencia de un once (o dos, por la amplia cantidad de efectivos que tomaron parte en la partida) forjado en la tierra, formado en los escalafones de la nutrida Escuela Municipal de Fútbol Base de El Campillo. Las sensaciones eran positivas en la inauguración de la pretemporada, en el inicio de una campaña que se presupone difícil. La ilusión, el engranaje perfecto de un grupo que se conoce al milímetro, que combate junto desde la infancia, en el que cada uno de sus miembros es la prolongación del resto, las ganas de cambiar las cosas, de aprovechar esa oportunidad merecida (por calidad), que otrora era esquiva ante el aterrizaje de huestes forasteras, la garra de sentir los colores porque son los propios... son bazas innegables que pueden contrarrestar esa presunta desventaja de la inexperiencia.

Hubo toque y presión. Los pupilos de Francisco Javier Sánchez Rubio se desfondaron, se vaciaron sobre el césped artificial ante su público. Lo dieron todo. Y ganaron, para tornar el horizonte negro en gris, para empezar a aclararlo y dibujarlo de optimismo. Pese a que arrancaron cuesta arriba, como la larga pretemporada de incertidumbre que se vive desde que acabara la anterior, con un gol del Calañas en un lanzamiento de falta que sorprendió al meta Rupa, el primero de la terna de cancerberos que pisó el campo (le siguieron Germán y Manuel David). Tras el borrón, la literatura. Manu Montero y Jorge mandaban en el centro del campo; Lilu Gordillo desbordaba por su banda; el juvenil Patilla hacía lo propio por la suya; la zaga, con Fernando Pineda y Rachón en el eje y Asián y José Luis en los laterales, no pasaba apuros; Portu volvía loca a la defensa calañesa y Domingo recibía balones claros para abrir la cuenta local, lo acariciaba.

El empate no tardó, desde el punto de penalti, firmado por Lilu, el mismo que se cocinó la pena máxima con una internada en el área. Antes lo había rozado Jorge, con un centro envenenado que se estrelló en la cruceta. Los salvocheanos no soltaban el pie. Buscaban la victoria, la anhelaban, creían en ella. Tenían el esférico y, cuando lo perdían, lo recuperaban de inmediato. Pudieron caer más tantos, pero el marcador no se movería hasta pasado el descanso. El banquillo se movía y el listón seguía a la misma altura. El 2-1 llegaría en un córner, merced a un cabezazo inapelable del único veterano, del central, también de la casa, Fernando Pineda. El triunfo estaba encarrilado. Sólo faltaba la guinda, la confirmación, que se produciría con un fuerte derechazo de Portu desde fuera del área. El 3-1 era el latigazo definitivo. El Campillo C.F. levantaba la Copa y, lo más importante, se bañaba de esperanza, porque gustó y se gustó.

La noche más larga se hace en Traslasierra

La noche más larga se hace en Traslasierra

TRASLASIERRA. La noche más larga se adueña, furtiva, de Traslasierra. La luz la abandona con cada ocaso. Tras la marcha del sol queda la muerte, el silencio lúgubre de la oscuridad, el abismo, la nada, el vacío, la detención del tiempo, la quietud incierta. Las farolas se ensimisman en una estampa tétrica dibujada por la infructuosidad de unas bombillas que no prenden. La aldea de El Campillo se torna durante unas interminables horas, sin más abrigo que la luna, en una ciudad fantasmagórica, inhóspita. El trasiego por sus pacíficas calles, inseguro. El encanto se vuelve tinieblas. La espera del alba, larga, eterna. El amanecer, un sueño, porque con él se difumina la pesadilla, retorna la vida... Hasta la siguiente caída de las sombras. “Hágase la luz”, implora la población. Pero la luz no se hace.

Persecución política

Gobernar desde la animadversión, desde la inquina a todo lo que huele a rojo, desde la socialitis crónica, entendida ésta como la inflamación del odio a los socialistas –y no desde el amor al pueblo, que es lo que ha de impulsar a todo representante del mismo para que pueda considerarse como tal–, no deja de ser una condena, una corona de espinas, más que nada, para quien sufre esta patología, para quien porta esa carga. Más pesada, si cabe, en una tierra como El Campillo, como la vieja Salvochea, asida por el puño obrero y sembrada de rosas, por historia y por sufrimiento. Tan pesada como los cuatro años de travesía bajo la aplastante gravitación de la misma. Ésta es la realidad de PP y PA, el común denominador que los convierte en socios, en aliados inseparables, la esencia de esa complicidad furtiva, al estilo de los amantes más apasionados, que emana de sus miradas. Ésta es su razón de ser, su única ideología, la verdadera, lo que se esconde tras sus siglas, lo que se disimula tras su gaviota y su mano abierta. En el pecado llevan la penitencia.

El problema surge cuando esa sintomatología habitual sobrepasa los límites del propio convaleciente y empieza a desarrollar anticuerpos que, en la defensa de su Yo, de su egoísmo, atentan contra la libertad de terceros, contra la dignidad del pueblo... Cuando, desesperados por su enfermedad insoportable, acuciados por el orgullo y la prepotencia, emprenden una verdadera e inadmisible persecución política en toda regla a trabajadores, a vecinos, a colectivos, a asociaciones –y hasta a menores de edad– con acciones de claro tinte represor más propias de otros tiempos, al estilo de la más vil de las tiranías... Cuando la mala gestión, la incapacidad, la falta de proyecto, la ausencia de la más mínima idea, la nulidad absoluta del ingenio, la deriva, ya es lo de menos... Cuando ya empiezan a hacer daño, mucho daño, a la ciudadanía, cuando despliegan su látigo sobre ella. Eso sí, maquillado siempre con una sonrisa hipócrita, con la cara simpática y cercana del mejor tramoyista, en un caso; o con la cabeza agachada, escondida bajo tierra, como el avestruz, con la cobardía del verdugo con piel de víctima, en el otro.

No se lo vamos a consentir. Los socialistas de El Campillo no vamos a pasar por ahí. Porque ya es demasiado, porque el listado de ataques, de abusos, tras dos años de mandato, de mando, es inagotable, agotador. Van más allá de la vigilancia perenne a la plantilla, de la imagen de un alcalde clavado como una estaca, como una puntilla, a pie de obra, del esperpento de un regidor que, en lugar de buscar dinero debajo de las piedras, se limita a contemplar el paisaje, de esa presencia como azote disuasorio por si algún trabajador se atreve a distraerse, a parar unos segundos para beber agua o para, como él, aunque tan sólo por un instante, descansar y tomar oxígeno para proseguir. Ya no es sólo eso, que es hasta tolerable, y hasta objeto de burla, de ironía y letrillas de carnaval. Ya son las advertencias, las coacciones, la inquisidora mirada a asociaciones o a personas a las que se le ‘pregunta’ si se han reunido con la oposición y el porqué. Como si fuera un delito. Un derecho constitucional, uno más, que les molesta, que olvidan, con su casaca gris... Como también hacen con la libertad de expresión.

La estrategia del miedo, el modelo copiado del PP, de la más rancia y retrógrada derecha que gobierna desde Madrid, la de siempre, la de hoy, calco de la de ayer. Pero también de la venganza, proyectada con toda la crueldad del término, con alevosía (disimulada, pero alevosía, y hasta descarada), sobre aquellos que se aventuran a dar un paso más, a denunciar las injusticias, a alzar la voz, a quienes osan sacar los pies del tiesto, de su tiesto, a quienes se rebelan, a quienes salen en defensa de los débiles, a quienes quieren a su pueblo y dan la cara por él, ya sea por la Educación Pública Permanente, por el asociacionismo, por la participación, por el medio ambiente o por mil causas más. Un amor que este Gobierno municipal conservador-nacionalista paga con la moneda de la negación o freno de proyectos, pero también con la retirada de ayudas sociales, con la indiferencia de la espalda, con la ignorancia, con el abandono premeditado o, peor, con la desfachatez del maltrato directo, de frente.

El esquema reaccionario es idéntico contra quienes, simplemente, defienden su derecho al trabajo y la legalidad de una Bolsa de Empleo Municipal en la que, cuando se está a las puertas de un contrato, de repente, sin mediar palabra, sin explicación razonable (ni no razonable), se cae hasta la cola, hasta un número remoto, alejado de toda esperanza. A éstos, si protestan, hasta se les denuncia por vejaciones y amenazas, por atentados contra el honor contra un alcalde que parece intocable, con demandas judiciales que acaban en la absolución, que demuestran la inocencia del acusado. Nada, hasta el momento, prueba la del regidor, el mismo al que, reforzado por una implacable dama de hierro, no le tiembla el pulso al abrir expedientes disciplinarios a miembros de la plantilla municipal. Una sombra constante que planea sobre la cabeza de los empleados públicos, sometidos, incluso, a inspecciones sorpresa, a la puesta en duda de bajas atestiguadas por los certificados médicos, a la obligación de volver al puesto aún convaleciente, a su sobreexplotación, a la asignación de funciones que, aunque quisieran, no pueden acometer, como la seguridad en los espectáculos, lo que se traduce en la correspondiente inseguridad del público.

Una insensibilidad que, en su conjunto, y sin olvidar la publicidad a datos privados (sobre enfermedades) y, como tales, protegidos (con valoraciones sobre los mismos con fines perversos, con el cuestionamiento hasta del derecho a pensiones por incapacidad de algunos campilleros con el amago de arrebatárselas, de provocar su pérdida), lleva aparejada la consecuente ansiedad de funcionarios, de personal laboral y de ciudadanos en general, con la merma correspondiente de su salud. Intolerable. Y, como colofón, hasta nos quieren demandar, sentar en el banquillo, por contar la verdad, por hacer público estos desmanes, por enfrentarnos a ellos, por oponernos a estos atropellos desproporcionados, injustificados. Por socialistas. Que lo hagan. No vamos a callar. E invitamos, rogamos, a todo aquel que sufra en silencio estas actitudes facinerosas que acuda a nosotros, que no tema, que nos convierta en su portavoz y en su altavoz. Para que PP y PA no descarguen su ira sobre él. Para que lo hagan sobre nosotros, para que carguemos nosotros ese peso, la losa del sacrificio de esta cuaresma interminable. Lo preferimos, pues así protegemos al pueblo.

Un trabajador denuncia al Ayuntamiento por “despido improcedente”

El afectado, con un contrato de tres meses a media jornada para la limpieza del colegio, alega que lo echaron por ausentarse de su puesto “sin justificación” cuando disponía de los correspondientes partes que certificaban su baja médica por lumbalgia

EL CAMPILLO. “Enésimo pisoteo a los derechos laborales por parte del equipo de Gobierno PA-PP en El Campillo, que parece “empeñado en humillar y arrebatarle, una y otra vez, hasta la dignidad a los trabajadores, someterlos a un verdadero escarnio y hasta obligarlos, como en otros tiempos, a acometer sus labores profesionales, incluso, enfermos”. Éstas son las duras acusaciones que ha vertido el PSOE de la localidad minera contra la alianza andalucista-popular. Las justifican en lo que definen como “el último capítulo conocido de esta conducta”, en la apertura de un expediente disciplinario y el posterior despido de Pedro José Almagro Romero por “ausentarse en varias ocasiones de su puesto sin justificación”. El afectado, de 46 años, alega que se encontraba de baja médica por una lumbalgia ocasionada, precisamente, mientras desarrollaba las tareas de limpieza del Colegio Público (CEIP) La Rábida que le habían sido encomendadas por parte del Consistorio, con un contrato de tres meses (desde el 12 de marzo al 11 de junio) a media jornada.

La “nueva víctima” de la coalición que personifican el alcalde, el nacionalista Francisco Javier Cuaresma, y la primera teniente de alcalde, la conservadora Manuela Caro, ha interpuesto la correspondiente denuncia al Ayuntamiento, “porque no es cierto”, como lo certifican los propios partes médicos de baja por incapacidad temporal a los que ha tenido acceso el PSOE de El Campillo, “que las faltas al trabajo no estuvieran más que fundamentadas”. De hecho, las fechas coinciden: los días 11 y 15 de abril, así como el 24 del mismo mes, Pedro José Almagro Romero acude a Urgencias a causa de fuertes dolores en la zona lumbar. En los distintos casos, además del tratamiento correspondiente, el paciente requería reposo. De ahí las consecuentes bajas decretadas por la mutua al día siguiente, los días 12 y 16 de abril. El Consistorio se enfrenta, por tanto, a un potencial caso de despido improcedente y a la consecuente indemnización económica o readmisión del trabajador, cosas que exigen desde el grupo municipal socialista.

PP y PA paralizan el Plan de Choque en La Poderosa

PP y PA paralizan el Plan de Choque en La Poderosa

Pretendían cobrar una licencia a la Junta al comprobar la escasa presencia de campilleros en las obras · PSOE: "Se pone en riesgo el monte cuando ya arrancamos un cambio en el perfil del SAE para favorecer la contratación de mano de obra local”

EL CAMPILLO. PA y PP denunciaron en mayo a la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente por no pagar una licencia de obra al Ayuntamiento por los trabajos selvícolas que se desarrollaban en La Poderosa en el marco del Plan de Choque diseñado por la Junta de Andalucía con el empleo como prioridad absoluta. El alcalde, Francisco Javier Cuaresma, por una “interpretación extraña” de la Ley con la que no está descartado que haya incurrido en un presunto caso de prevaricación (la Administración autonómica está exenta de esas tasas, cuyo pago multiplicaría los presupuestos de sus actuaciones y, en consecuencia, el margen de maniobra), paralizaba así las obras y mandaba al desempleo a las personas contratadas, todas parados de larga duración.

La alianza andalucista-popular tomaba la decisión, de manera unilateral, sin sentarse con la Junta, después de comprobar, a raíz de la queja de un grupo de desempleados, la escasa presencia de campilleros en esas tareas preventivas. Una medida con la que, como denuncia el PSOE, se ha puesto en riesgo el monte ante la llegada del periodo de riesgo alto de incendios, y “sin justificación”, pues ya el grupo municipal socialista, según explican, fruto de las reuniones mantenidas con la delegada territorial del ramo, Carmen Lloret, ya había arrancado el compromiso del Gobierno andaluz de introducir un cambio en los perfiles requeridos por el SAE para la contratación, de peón forestal a peón de cualquier tipo. Esto garantizaba ya la entrada mayoritaria de mano de obra local, la cual “interesaba a todas las partes”, al ahorrar el desplazamiento diario al tajo.

Un “presunto” Fondo de Emergencia Municipal con un dinero que “no existe”

PA y PP reducen 50 euros la asignación que “no se paga” a los grupos políticos para ayudar a vecinos a adquirir alimentos o pagar recibos con 1.800 euros al año · El alcalde rechaza cobrar 1.400 euros netos para disponer de 15.800 al año

EL CAMPILLO. El PSOE ha criticado a través del último número de su revista que mientras la Junta de Andalucía y la Diputación de Huelva transfieren partidas a El Campillo para empleo, la alianza PA-PP “no aporta nada” a esta lucha desde el Gobierno local. La coalición nacionalista-conservadora, dicen, “se ha limitado” a crear un “presunto” Fondo de Emergencia con una reducción de 50 euros sobre la asignación mensual de 200 euros que recibían los tres grupos municipales. De este modo, las arcas del Consistorio deben contar con un montante de 1.800 euros al año para ayudar a vecinos a sufragar gastos como los recibos de luz y agua o a adquirir alimentos, entre otras cuestiones. Una cantidad que los socialistas definen como “irrisoria”, pues “apenas permitirá llegar a los problemas de una cantidad muy reducida de ciudadanos”. Esto, prosiguen, “en el supuesto caso de que se llegue a poner en marcha, ya que ese dinero no lo recibían las formaciones políticas con representación en el Pleno, al menos, la de la oposición”.

El alcalde, el andalucista Francisco Javier Cuaresma, después de que el PSOE manifestara que era insuficiente la rebaja y que apoyaría que ésta ascendiera a los 200 euros íntegros para así dar cobertura a un mayor número de campilleros, no atendió tampoco una segunda propuesta del grupo socialista. El viceportavoz, Pablo Pineda, le instaba a que se bajara su sueldo en torno a un 30 por ciento para percibir una nómina de 1.400 euros netos más dos pagas extraordinarias, “el salario de un Grupo A, de un licenciado universitario”, apostillaba el número 2 del puño y la rosa, que alegaba que ese “ejercicio de generosidad” permitiría al Ayuntamiento sumar a ese fondo de 1.800 euros alrededor de 14.000 euros más. En total, 15.800 euros para, por ejemplo, contratar durante un mes a 15 desempleados (la liberación del regidor andalucista, de 33.936 euros brutos al año, al incluir los 12.500 euros aproximados de gastos anuales de Seguridad Social, supondrá, en cuatro años, un esfuerzo de alrededor de 186.000 euros a las cuentas municipales).

El antecedente del Plan Social de Empleo y Vivienda

Ya antes, a principios del presente mandato, PA y PP habían rechazado el Plan Social de Empleo y Vivienda con el que el grupo socialista, entre otras medidas, propugnaba la oferta de contratos eventuales de trabajo para aquellas familias con todos sus miembros en paro que hubieran agotado las prestaciones por desempleo o la conmutación del pago de tasas, impuestos o multas por servicios a la comunidad. Todo ello, unido a la constitución de una figura similar a una Empresa Municipal de la Vivienda que, con esa mano de obra local, promoviera la progresiva construcción de VPO sobre la base de los datos del Registro de Demandantes ya creado en la legislatura anterior, así como la elaboración de un Inventario de Viviendas Vacías para, desde la colaboración público-privada, fomentar el alquiler, en especial, entre la población joven. El equipo de Gobierno, entonces, como denuncian desde la Casa del Pueblo, “no quiso” sentarse con la oposición para estudiarlo juntos.

La Junta y la Diputación inyectarán cerca de 60.000 euros a El Campillo para empleo

El Decreto contra la exclusión del Gobierno andaluz deja 13.353,53 euros para la contratación · La concertación y el segundo Plan Especial de Empleo del ente supramunicipal suman 45.168,94 euros más a la dinamización

EL CAMPILLO. “Si el PP maltrata y niega a los territorios en los que no gobierna, discrimina a los ciudadanos que no depositan en él su confianza a través de las urnas, los socialistas no hacemos lo mismo con aquellos pueblos que nos colocan, fruto de su soberanía, en el lugar de la oposición”. Ésta es la valoración con la que la Dirección local del PSOE trata de poner el énfasis en que “no somos iguales, no es lo mismo la izquierda que la derecha ni actuamos de la misma manera”. El argumento que exponen desde la Casa del Pueblo, que mientras el Ejecutivo conservador de Mariano Rajoy rehúsa concederle a Andalucía un Plan Especial de Empleo como sí ha hecho con otras comunidades autónomas, las suyas, los socialistas, desde la Junta de Andalucía y la Diputación Provincial de Huelva, van a inyectar a El Campillo, bajo la alianza PP-PA, cerca de 60.000 euros dirigidos de un modo directo a la contratación de personas con el fin de aliviar el sufrimiento y evitar la exclusión social.

El Decreto-ley de medidas extraordinarias y urgentes para la lucha contra la exclusión social aprobado por el Gobierno andaluz el 30 de abril dejará en El Campillo, en función de datos objetivos como son el volumen de población y el nivel de paro (no subjetivos como el color político del Ayuntamiento), una bolsa de protección de 13.353,53 euros para la contratación temporal de desempleados de larga duración. La medida, que contempla la asignación de sueldos mileuristas, otorga al municipio la libertad de elegir el tiempo, desde un mínimo de 15 días hasta un máximo de tres meses. El procedimiento acuñado por el Ejecutivo de Griñán establece, como requisitos, llevar un mínimo de 12 meses parado en los últimos 18 y acreditar ingresos en el hogar inferiores a 798 euros mensuales.

La selección, al igual que la duración de los contratos, también corre a cargo de los consistorios entre los demandantes que cumplan esas condiciones. Desde el PSOE, tras celebrar jornadas informativas y entregar los correspondientes impresos a los parados del pueblo que se lo solicitaron, reivindicaron, a través de una moción registrada en el Pleno ordinario de junio, la búsqueda del consenso de todas las fuerzas políticas para combatir un asunto tan sensible como es el desempleo y la exclusión, que se beneficiara con esos 13.353,53 euros al máximo número de personas posible y que se divulgara el plan entre todas las familias campilleras, “para que nadie quede fuera por desconocimiento de este programa”. PP y PA votaron en contra.

El Grupo Socialista manifestó en esa última sesión ordinaria que no entendía cómo era posible que no se hubiera convocado aún a los desempleados del pueblo desde el Ayuntamiento para explicarles el plan, sobre todo, cuando éste estipula que son los propios interesados quienes han de presentar su solicitud. “Esperamos que no quieran que no haya publicidad para escoger, a dedo, a quienes ustedes estimen oportuno, para que sólo lo demanden aquellos a los que ustedes quieran contratar”, espetaron los concejales del puño y la rosa, porque “tal y como funciona la Bolsa Municipal de Empleo, nosotros no nos fiamos de ustedes. Y vamos a estar muy encima, vigilantes”, concluyeron. Desde la bancada del equipo de Gobierno no hubo respuesta. Ni del lado andalucista ni del popular.

Garantía alimentaria y ayuda a domicilio

Las actuaciones de la Junta de Andalucía contra la exclusión social se completan, en lo que se refiere a las transferencias directas a El Campillo, con una aportación de 2.423,53 euros para el reparto de alimentos entre las familias más necesitadas de la localidad, ya sea a través del Banco de Alimentos o mediante acuerdos de suministro con los propios comercios locales. La decisión también es del equipo de Gobierno municipal. En su conjunto, el Decreto-ley, insufla, además, un balón de oxígeno para la consolidación de la ayuda a domicilio (la paralización de la Ley contra la Dependencia por parte del Gobierno de Rajoy pone en peligro un servicio que, sólo en El Campillo, daba trabajo a 25 mujeres). De igual modo, se refuerzan, entre otras cosas, los comedores escolares (desayuno y merienda, además del almuerzo) y los menús en los centros de participación activa para personas mayores.

Diputación: 45.168,94 euros para empleo, cultura y deporte

La Diputación de Huelva, dentro de su voluntad de ser “el sostén de los ayuntamientos pequeños” y de ampliar la autonomía de los municipios “frente a un PP que persigue acabar con los ayuntamientos, sus servicios y el referente político más cercano de la ciudadanía para que prolifere el desencanto y, con él, esa abstención que tanto beneficia al partido de la gaviota”, ha diseñado un Plan de Concertación por el que serán los pueblos los que manejarán sus fondos y decidirán su futuro. El Campillo recibirá, como expone la secretaria general del PSOE salvocheano, la también diputada territorial Susana Rivas, 28.668,94 euros. Con ellos, el Consistorio podrá financiar, como hasta ahora, el Aula de Música y las Escuelas Deportivas y aún le sobrarán unos 12.000 euros más para, por ejemplo, un programa local de empleo.

El ente supramunicipal que preside el líder de los socialistas onubenses, Ignacio Caraballo, ha reeditado, a su vez, el Plan Especial de Empleo con el que el año pasado favoreció, con 14.400 euros, 12 contratos de 1.200 euros brutos al mes. En 2013, El Campillo dispondrá de un montante de 16.500 euros para ello. Desde la Casa del Pueblo esperan  que, en esta ocasión, la alianza andalucista-popular no vuelva a imputar a la nómina de los propios trabajadores los costes de Seguridad Social, que “asuma su compromiso y arrime el hombro como lo hacen las administraciones socialistas”, para que un sueldo de 1.200 euros brutos al mes no se quede en apenas 798 euros netos, “para que no se repita que un programa de empleo se torne en un foco de precariedad laboral”.