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Pablo Pineda

Cena con el flamenco del Candil Minero

Cena con el flamenco del Candil Minero

Unos 40 socios de la refundada Peña campillera degustaron un menú compuesto por el cante de José Luis Diéguez, Juan Antonio Marín El Patita, Alonso Jiménez y Francisco Cumplido con el toque de Pablo Llamas

EL CAMPILLO. Una cena Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, de flamenco, castizo, minero, campillero. Éste fue el menú que degustaron unos 40 socios de la refundada Peña Candil Minero, concretado en el cante de José Luis Diéguez, Juan Antonio Marín El Patita, Alonso Jiménez y Francisco Cumplido Orta, platos aderezados con el toque sutil de Pablo Llamas a la guitarra. La mesa estaba servida. Los comensales, dispuestos.

El aperitivo, sublime, el maestro José Luis Diéguez, joven, pero consagrado, como lo certifican sus primeros premios en los concursos de fandangos de toda la geografía onubense desde que conquistara el Nacional Paco Toronjo de Alosno en 2009 o su Uva de Plata en el Festival Flamenco Ciudad de Jumilla (Región de Murcia) en 2011, por mencionar alguno de los que reposan en sus colmadas vitrinas. Con su voz, volvió a poner de manifiesto, por enésima vez, las muchas páginas que le restan por escribir.

La velada sólo acababa de empezar. De inmediato se subió al tablao Juan Antonio Marín El Patita. Sublime, como Pablo Llamas a la guitarra. Flamenco de solera, veterano, arraigado a la tierra, curtida, obrera, con aroma a cobre, la misma que bañan las aguas rojas del río Tinto. Pero el flamenco también es emigrante, como lo es Alonso Jiménez, calañés afincado en El Campillo, en la antigua Salvochea, quien, por tiento, deleitó al público con su timbre profundo y seco.

Pronto irrumpiría en escena una voz dorada de la Cuenca, forjada por el corazón de la tierra, en el que tantas veces entró a relevo para extraer el mineral de sus entrañas, la del presidente de la Peña Flamenca de El Campillo, Francisco Cumplido. Con sus bulerías por soleá evidenció que su garganta, que su llama, su candil, no se apaga, que pervive, como lo ha hecho, pese a sus dos décadas de silencio, la entidad que ya fundó a principios de los 80 y que hoy vuelve a destacar en la provincia con sus ya casi 170 socios.

La masa que apoya al Candil Minero, el arte del cante, el toque y el baile en la localidad salvocheana, es una garantía de salud, de sostenibilidad, como lo es también el elenco de músicos, de flamencos, que atesora a su alrededor. Entre ellos, el mencionado José Luis Diéguez, que, en medio de un clima embriagador, serviría el postre en forma de poesía adornada con pinceladas de Pablo Picasso, la calle en la que se forjó su duende. Todos terminaron contagiados. La fiesta se alargó hasta altas horas de la madrugada.

La Banda de Música pone su eco a la Navidad de El Campillo

El Teatro Atalaya, que rozó el lleno en su patio de butacas, fue testigo de piezas como el villancico Noche de Paz y clásicos como Concerto d’Amore o la Marcha Radetzky

EL CAMPILLO. La Banda de Música volvió a poner el eco navideño a las fiestas en El Campillo en la víspera de Nochebuena con su tradicional concierto en un Teatro Municipal Atalaya con un patio de butacas que acarició el lleno. Con la audición de la orquesta que dirige la batuta de la zalameña Lourdes Castilla, la población minera se sumía ya en el espíritu familiar y solidario de estas fechas tan entrañables. Sobre las tablas interpretaron villancicos populares como Noche de Paz, que puso el broche a una actuación en la que sonaron también obras como Concerto d’Amore (Jacob de Haan), la Danza Húngara nº 5 (Johans Brahms), piezas hermosas que proseguían después, en la segunda parte con Shindler’s List (John William), entre otros clásicos como la Marcha Radetzky, composición de Johann Strauss escrita en 1848. Tampoco faltaron entre las partituras temas de Disney o la Navidad con paz del recién desaparecido Miliki.

El programa de Navidad del Ayuntamiento de El Campillo proseguía el miércoles con la obra de teatro El Quijote de la compañía Tekantor y con la colaboración especial del cantante onubense Sergio Contreras. Hoy, la cita es con el deporte, con una sesión de aeróbic en la Plaza del Ayuntamiento (18:00) y una carrera nocturna por las calles de la antigua Salvochea (19:30). Ya el viernes 4 de enero, dirigida al público infantil, se proyectará la película Las aventuras de Tadeo Jones (18:00), tras lo que ya sólo quedará el colofón de la Cabalgata de Reyes Magos de la tarde del sábado 5. Una actividades que se han intercalado a lo largo de todo el mes de diciembre con partidos de los distintos equipos que conforman la Escuela Municipal de Fútbol Base sobre el césped artificial del Francisco Valero Rojas, conciertos de los grupos de campanilleros Ecos Navideños y del Centro de Educación Permanente Virgen de la Granada o del Aula de Música, sin olvidar una campaña de recogida de juguetes y alimentos en el Mercado de Abastos.

El Campillo C.F. se complica

Los mineros dejan atrás el arranque liguero que los situaba como una de las revelaciones de la temporada y se acerca de manera peligrosa a los puestos de descenso

EL CAMPILLO. Siete jornadas sin conocer la victoria dejan atrás la racha que, en el arranque, llegó a situar al Campillo entre los grandes espadas de la Regional Preferente onubense en el año de su retorno a la máxima categoría del fútbol provincial. Ahora, el encadenamiento de resultados negativos, incluido entre ellos el esperpéntico duelo con el Tharsis en el Francisco Valero Rojas (suspendido con 2-2 tras sufrir los blanquiazules dos expulsiones y tres presuntas lesiones en escasos segundos) complican al conjunto minero y lo aproximan al precipicio de la zona de descenso. El colchón se ha desinflado hasta los tres puntos.

El último episodio, una derrota por 2-1 con el Rosal. Antes los hombres de José María Coronado, habían cosechado un meritorio punto en el campo en el que consumaron el ascenso la temporada pasada, el del Villablanca gracias a un gol de Jero. En medio de ambos envites, el enfrentamiento ante el Tharsis, uno de los favoritos, en el feudo campillero, donde llegaron a dominar el marcador con un 2-0. Un penalti inexistente (a los salvocheanos también le habían señalado uno injusto que falló Vizcaíno y que dio lugar a otra pena máxima bien pitada que transformó Jaime en el 2-0 para ampliar la renta inaugurada por el tanto tempranero de Rubén Coqui) y un gol al borde del descanso de los rojiblancos neutralizaron la ventaja. Después del descanso, las dos rojas a Rubén y Vizcaíno y, acto seguido, las tres lesiones simultáneas tras sendos cambios que dejaron a los blanquiazules con seis y obligaron al colegiado a suspender el encuentro.

A la espera de que el Comité de Competición dicte su fallo (el árbitro tildó de sospechosas las lesiones, aunque los jugadores acudieron al Hospital de Minas de Riotinto en busca del correspondiente parte médico) todo apunta a que, ya sea en el campo o en los despachos, el Campillo perderá el partido, parado cuando aún quedaba casi toda la segunda mitad por delante. A priori, demasiado tiempo para aguantar el 2-2 en el marcador ante uno de los colosos del campeonato. Aunque cosas más extrañas escriben la historia del balompié.

El siguiente escollo era la fortaleza fronteriza del Rosal. Los mineros no pudieron conquistarla. La batalla se cerró con un 2-1 favorable a los de casa. Fernando adelantaba a los locales en torno a la media hora de juego. Instantes después Raúl se saca un enorme zapatazo desde fuera del área ante el que nada puede hacer el cancerbero visitante Juan. El Campillo apretó en el segundo periodo. En el minuto 54, el veterano Vizcaíno acortaba distancias. Todo podía ocurrir en un choque que entró en una fase de idas y venidas. Los rosaleños empujaban el reloj ante el miedo de que se les fuera la victoria de las manos. Ello, pese a que los campilleros terminaron con diez por la expulsión de Liberto.

Oleada de robos en El Campillo

Oleada de robos en El Campillo

La delincuencia se ha triplicado en 2012 para recrudecerse en la última semana con, al menos, seis asaltos a viviendas, comercios, huertos y coches

EL CAMPILLO. La delincuencia se recrudece en El Campillo. La población minera vive en un estado de alarma ante la oleada de robos que padece desde hace varios meses y que se ha intensificado en esta última semana, en la que se han registrado, según los datos de la Policía Local, al menos, seis asaltos a casas, comercios, huertos y coches. El balance del año también es negativo. Las diligencias llevadas a cabo por los agentes municipales se han triplicado en 2012 para alcanzar ya, a falta, todavía, de un mes para el cierre del ejercicio, la cifra record de 60 denuncias, la mayoría por sustracciones. La media de los últimos cursos oscila entre las 20 ó 25 demandas interpuestas, centradas, casi en su totalidad, en meros extravíos de documentación.

Ahora, en apenas siete días, los ladrones se han introducido en tres viviendas, una pequeña tienda de comestibles y un huerto, además de abrir un coche, sin que, a fecha de hoy, se haya producido ninguna detención, aunque la Guardia Civil ha recogido huellas en algunos de los lugares asaltados con la aspiración de lograr identificar a los malhechores. La norma general de los cacos es aprovechar la ausencia provisional de personas para, por la madrugada, colarse en el interior y apropiarse de cualquier objeto de valor que puedan encontrar, desde televisiones de plasma hasta portátiles y otros aparatos electrónicos, en el caso de los domicilios (alimentos, en el de los pequeños negocios). Algunas casas sólo iban a estar deshabitadas durante esa noche concreta, por lo que todo apunta a un seguimiento previo para elegir la presa y el momento.

La proliferación de estos hechos delictivos va más atrás en el tiempo. La Policía Local contabiliza desde septiembre más de una veintena de robos. Así, a los de la última semana se suman otros tres en viviendas, tres en huertos, dos en un mismo bar, dos en el interior de vehículos y otro más en el kiosco del campo de fútbol. La Asociación contra el Cáncer de la Cuenca Minera (Acamacum), con sede en El Campillo, es otra de las víctimas, al perder un ordenador. Unos sucesos a los que se añaden la sustracción de cableado en el Parque Municipal Los Cipreses, en la antigua Estación del Ferrocarril Minero y en la aldea de Traslasierra; así como hurtos de antenas en diversos domicilios y el escamoteo de materiales de construcción en el Polideportivo Municipal.

Ante la gravedad de la situación y el temor que empieza a instalarse entre la ciudadanía, la propia Jefatura de la Policía Local ha planteado al alcalde de El Campillo, el andalucista Francisco Javier Cuaresma, la necesidad de establecer un servicio nocturno que actúe como elemento disuasorio para los ladrones. El PSOE también ha instado al equipo de Gobierno, compuesto por la alianza PA-PP, a extremar las medidas de seguridad y reforzar, en colaboración con la Guardia Civil, la vigilancia en todo el municipio durante la noche para atajar esta oleada de robos sin precedentes en la historia reciente del núcleo minero. Cuaresma, en este sentido, aseguraba el viernes que desde el Ayuntamiento se van a tomar medidas, aunque aplazó los detalles de las mismas hasta hoy lunes.

La Mancomunidad entra en 'stand by' con una deuda de 350.000 euros con la plantilla

La Mancomunidad entra en 'stand by' con una deuda de 350.000 euros con la plantilla

Los trabajadores culpan a los responsables políticos de la desaparición del organismo supramunicipal · El presidente exige a los ayuntamientos que abonen las cuotas que tienen pendientes

CUENCA MINERA. Los cinco trabajadores que aún quedan en la Mancomunidad de la Cuenca Minera, después de que la mitad del personal laboral demandara al organismo supramunicipal por impago de sus nóminas desde noviembre de 2011 y se fueran al paro para cobrar, al menos, el desempleo, denunciaron el pasado lunes a las puertas de la institución el cierre inminente de la misma, previsto, según exponen, para el viernes. La ex presidenta del comité de empresa, ya disuelto, Mari Carmen Sánchez (UGT), no dudó en hacer responsables de esta situación a los políticos que han pasado por la entidad, de la que forman parte los siete municipios de la comarca (Nerva, Minas de Riotinto, El Campillo, Zalamea la Real, Campofrío, La Granada de Riotinto y Berrocal) a lo largo de sus más de 20 años de existencia.

Mari Carmen Sánchez aseguró que, “si desde un principio todos los ayuntamientos hubieran cumplido con sus respectivas cuotas como socios nada de esto hubiera ocurrido”. Lo aseveró bajo el argumento de que las escuelas taller y talleres de empleo son iniciativas que vienen financiadas al cien por cien y los diferentes programas de orientación laboral y ayuda a la mujer tienen “un alto porcentaje de subvención. Pero, “han sido incapaces de cumplir con sus compromisos”, insistió.

A las puertas de la Mancomunidad se encontraban los cuatro trabajadores que formaban parte de los programas de Andalucía Orienta y la Unidad de Empleo a la Mujer (Unem), que se quedaron sin sus puestos de trabajo el verano pasado, así como varias decenas de alumnos y monitores de diferentes escuelas taller a los que se les deben alrededor de 200.000 euros de la nómina de noviembre del año pasado. También participaron en la protesta varios militantes del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) de la Cuenca Minera. Algunos de los ex alumnos de las políticas activas de empleo afectados por el impago son militantes de este nuevo sindicato, recientemente implantado en la comarca.

El detonante de esta nueva movilización, custodiada por un fuerte dispositivo de la Guardia Civil, ha sido el pago de las mensualidades correspondientes a los meses de agosto, septiembre y octubre de este año a los trabajadores que aún permanecen en la Mancomunidad, aunque sea tan sólo por unos días. Para el portavoz de los ex trabajadores, Manuel Cheren, se trata de una inmoralidad e ilegalidad que no están dispuestos a consentir. “Éste no es un acto de protesta para enfrentarnos a los compañeros que han cobrado, sino contra quienes han permitido que cobren unos cuantos, estando 200 personas sin cobrar desde noviembre de 2011. Se trata de un acto en el que exigimos a los representantes políticos que acaben de una vez por todas con esta situación”, aclaró.

Los ex trabajadores de la Mancomunidad exigen al presidente del ente, el también alcalde de Berrocal, Juan Jesús Bermejo (PSOE), la convocatoria de un Pleno en el que se diseñe un calendario de pago “digno”, y se reparta la deuda pendiente con los trabajadores, superior a los 350.000 euros, entre todos los consistorios que componen el organismo supramunicipal. También exigen que se respete la legalidad y, por tanto, el pago de las nóminas según la antigüedad de las mismas, así como que la deuda con los trabajadores se trate igual que la de la Seguridad Social.

“No cierra para poder gestionar el pago de las nóminas y la deudas con proveedores”

El presidente de la Mancomunidad, el socialista Juan Jesús Bermejo, tras reconocer la culpa de todos aquellos alcaldes que han pasado por la institución en sus más de veinte años de historia sin tomarse en serio el abono de las cuotas como socios, señaló que el órgano supramunicipal “no va a cerrar para poder gestionar el pago de las nóminas y las deudas pendientes con los proveedores y los bancos”. Por ello no se va a liquidar la entidad, aunque se hayan rescindido los contratos con casi el cien por cien de los trabajadores, aclaró, para resolver los pagos pendientes, “con la prioridad de las nóminas de los empleados y las facturas acumuladas con los proveedores locales”.

En este sentido, para saldar la deuda, el también regidor de Berrocal exige a sus homólogos del resto de la comarca que cumplan con los compromisos adquiridos en las últimas reuniones, incluidos los ayuntamientos de El Campillo (PA-PP) y Minas de Riotinto (PP), que no realizan ninguna transferencia económica a la Mancomunidad desde que arrancara el actual mandato. “Ahora, entre todos, sin excepción, tendremos que sufragar el coste de lo que se debe”, puntualizó.

El objetivo, advirtió el presidente, “es no generar más deuda y estudiar el futuro de la Mancomunidad”, Éste es, según anunció, el acuerdo alcanzado con los alcaldes de los siete municipios que componen el organismo. “Vamos a trabajar para que cada uno cobre lo que se le debe”, sentenció. Una meta sobre la que volvió a incidir en que, para cumplirla, “es fundamental que Minas de Riotinto y El Campillo paguen los más de 80.000 euros que deben en lo que llevamos de legislatura de sus cuotas por formar parte del órgano supramunicipal”.

Juan Jesús Bermejo precisó que, mientras los consistorios de La Granada de Riotinto (IU), Zalamea la Real (IU), Berrocal (PSOE), Nerva (PSOE) y Campofrío (PSOE) “están al día en sus pagos”, Minas de Riotinto debe 46.552 euros, el 62 por ciento de lo que le corresponde pagar desde septiembre de 2011; y El Campillo, 33.928 euros, el cien por cien de los pagos que debía haber efectuado desde esa misma fecha. El máximo dirigente de la Mancomunidad indicó que, “con el dinero que estos dos municipios deben, se podría hacer frente al pago de gran parte de las nóminas pendientes a los trabajadores, dando preferencia a las más antiguas”.

El mandatario berrocaleño adelantó que la Mancomunidad da, en estos momentos, los pasos necesarios para imponer el abono de esas cuotas. Algo para lo que se barajan varias fórmulas que pasan por el Servicio de Gestión Tributaria de la Diputación Provincial de Huelva o mediante la intervención directa en los impuestos estatales y autonómicos que reciben ambos consistorios”. La situación, a su juicio, es desesperada, por lo que estas medidas se aplicarán a todos los ayuntamientos en el preciso instante en el que dejen de respetar sus compromisos.

Aventura en Los Cipreses

Aventura en Los Cipreses

Unos 70 jóvenes de todo el Andévalo participan en el II Encuentro Comarcal del SDA Zona Centro en El Campillo · Tirolina, red de asalto, paintball... convirtieron el Parque Municipal en un campo de convivencia

EL CAMPILLO. Cada esquina, cada espacio de la vida cotidiana, cada acción autómata del ser humano, cada uno de esos movimientos que a diario realiza casi por inercia, por la corriente de la rutina, puede entrañar en sí mismo una aventura. La naturaleza (sobre todo, ella), también, porque es un escenario que invita a la imaginación, a la creatividad, a la ensoñación. Si los actores son, para más inri, jóvenes, la adrenalina, la emoción, está servida. Sólo es necesario destaparla, darle un pequeño empujón para que salga a la luz. Esto es lo que hizo el II Encuentro Comarcal de la Zona Centro promovido en el Parque Municipal Los Cipreses por el Servicio Deportivo Agrupado (SDA), que convirtió el pulmón verde del núcleo minero en un verdadero campo de batalla pacífica, de convivencia. Unos 70 jóvenes de la Cuenca, el Andévalo y Beturia se adentraron, por grupos, en un Raid Multiaventura en el que, aunque era lo de menos en el marco de una competición amistosa, se impuso el conjunto local ‘Los Cascarillas’.

Tirolina, red de asalto, paintball... sacaban a Los Cipreses de su quietud habitual, al igual que hacían con los jóvenes llegados a El Campillo desde rincones de la geografía onubense como Villablanca, Villanueva de los Castillejos, El Almendro, Puebla de Guzmán, Nerva y Minas de Riotinto, sin olvidar los propios del lugar. Los árboles del Parque minero se convertían en testigos de un circuito que sometía a examen las destrezas, el ingenio y la capacidad para el trabajo en equipo de los participantes. Todos aprobaron con nota para dejar patente que conforman una generación de sobra preparada para afrontar los retos que le plantea la sociedad actual, los problemas de la crisis con la que le ha tocado convivir, que le ha sobrevenido para condicionar su presente y amenazar su futuro. Porque juntos, desde la suma de esfuerzos y la cooperación solidaria, sin dejar a nadie por el camino, pueden, como también sortearon, uno a uno, los distintos escollos que les depararía la iniciativa diseñada por el SDA de la Zona Centro en colaboración con la Diputación Provincial de Huelva y el Ayuntamiento salvocheano.

Alrededor de las 11:30 horas se daba el pistoletazo de salida a una carrera de obstáculos por los 75.180 metros cuadrados de superficie del Parque que se alargaría hasta pasadas las 15:00 horas. Se hizo corto. Los jóvenes, entregados a las pruebas, perdían la noción del tiempo. Las tuberías cooperativas les mostraban la importancia de cada una de las piezas del engranaje de una cadena de montaje, en la que nadie es prescindible, una concepción reforzada luego con un recorrido a ciegas, para ponerse en el lugar del otro). A continuación compartieron unos esquís que pusieron de relieve el valor de la coordinación para alcanzar las metas comunes. Tras afinar la puntería con la cerbatana y esquivar con los ciclokarts cuantos conos se interponían en su trayecto para trabar su avance, pusieron en liza su carácter emprendedor, al lanzarse al vacío en la tirolina o trepar por una infranqueable red de asalto, y su visión estratégica en el tirapaintball. Al final, misión cumplida. ‘Los Cascarillas’ eran proclamados vencedores oficiales. Habían ganado todos.

El Mazagón barre al Campillo

El Mazagón barre al Campillo

Los costeros fueron superiores a un conjunto minero sin ideas que acabó crispado por las decisiones arbitrales

EL CAMPILLO. El Mazagón barrió al Campillo en el Francisco Valero Rojas. Los costeros fueron superiores a la escuadra minera y se llevaron los tres puntos en juego merced a un 0-3 sellado en la segunda mitad. El juego de toque de los visitantes bastó para neutralizar las aspiraciones de unos blanquiazules que, sin ideas en el centro del campo, se agarraban a la posibilidad de una contra o a alguna acción a balón parado para sacar un resultado positivo del envite. La suerte no acompañó y las huestes de José María Coronado, que acabaron crispados con el árbitro, encadenaron su tercera derrota consecutiva y su cuarta jornada seguida sin conseguir la victoria. Los salvocheanos son ya undécimos y sus próximos rivales son el Villablanca a domicilio y el Tharsis, el líder, en casa.

La primera mitad, no obstante, fue aburrida. El cuero no salía de la parcela central, casi siempre bajo los dominios del Mazagón. El 0-0, en este contexto, fue inamovible, aunque también por el acierto de Manuel David, que evitó el que pudo ser el 0-1 en un mano a mano ya al borde del descanso. Todo cambió tras el paso por los vestuarios. Los costeros  dieron paso hacia delante ante un conjunto campillero agazapado, incapaz de hilvanar jugadas ni de salir de su zona. La empresa se tornaba cada vez más difícil para los mineros y se hizo inviable en el minuto 65, cuando el trencilla marca el punto fatídico por manos de un defensor en el área. José Mier adelantaba a los suyos desde los once metros. Cuatro minutos después el conjunto visitante minaba todas las esperanzas de los locales con un nuevo tanto, firmado por José Ángel, que fusilaba al meta blanquiazul.

El 0-2 convirtió el choque en un querer y no poder de un Campillo CF que acabó crispado, soliviantado, por las decisiones arbitrales, enfrascados en un clima de protestas continuadas. El esférico apenar rodaría ya sobre el césped artificial del Francisco Valero Rojas. Ya no había opción de enmendar la zozobra. Y la poca que había, la desbarataba el cancerbero Palomar. Menos cuartel habría aún a partir del minuto 71, cuando Juanfe, de cabeza, apuntillaba a los mineros con el 0-3. Ahí murió el encuentro. La contienda estaba vista para sentencia, con los salvocheanos condenados al sufrimiento, máxime si se tiene en cuenta el calendario inmediato al que se enfrenta. El objetivo es la permanencia, de momento en el bolsillo, pero el colchón del buen arranque liguero empieza a desinflarse.

CAMPILLO CF-MAZAGÓN: 0-3

CAMPILLO CF: Manuel David, España, Wifly, Rubén, Israel (Dani, 78’), Enmanuel, Jaime, Caballero, Iván (José, 48’), Vizcaíno (Juanjo, 84’) y Víctor (Gordillo, 57’).

MAZAGON CF: Palomar, Fernando Guisado, Juanma Bravo, Antonio Mier, José Manuel, Elbe, Juanma Barba, David, José Ángel, José Mier y Juanfe.

Árbitro: Martínez Rodero, auxiliado en las bandas por Navarro Álvarez y Vázquez Gálvez. Bien, en líneas generales, aunque con algunos errores de bulto que fueron muy protestados por el cuadro local. Expulsó al visitante José Manuel por doble amonestación (50’ y 80’) y al entrenador (59’) y al portero suplente entrenador (88’) del Campillo. Mostró la cartulina amarilla a los locales Jaime (43’) y Rubén (65’); y a los forasteros Fernando Guisado (50’), Juanfe (62’) y Elbe (89’).

Goles: 0-1, José Mier (65’), de penalti. 0-2, José Ángel (69’). 0-3, Juanfe (71’).

Incidencias: Partido de la duodécima jornada liguera disputado en el Fracisco Valero Rojas como consecuencia de la remodelación del campo Mazagón. Floja entrada. Se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento de la madre del delegado del Comité Técnico de Árbitros Onubenses, Manuel Herrera.

 

Transición hacia la República

La Transición Española aún no ha acabado. No está cerrada todavía, porque no fue plena. Falta el último escalón, la última etapa, la meta: la República, la restauración del sistema de libertades derrocado por el ilegítimo, ilegal y despiadado régimen franquista y, con ella, la ineludible reparación de la dignidad de todas sus víctimas, de todas las que yacen en el anonimato de las cunetas. Ésa es la deuda pendiente que mantiene nuestro país con su memoria, con su historia. Entonces, entre 1975 y 1978, no era aconsejable saldarla. Había demasiado en juego. Cualquier paso en falso habría llevado de nuevo al abismo, a la oscuridad de la dictadura. No habría permitido salir de ella. Apostar por la República, reivindicarla como condición sine qua non, no habría culminado en su proclamación y sí habría conducido, sin embargo, y de manera inexorable, a perder también la democracia. Había que renunciar a algo por el bien de los consensos y ése fue el principio sacrificado por la izquierda responsable, por toda la izquierda, desde el socialismo de Felipe González hasta el comunismo de Santiago Carrillo, el que más había sufrido el ensangrentado látigo de la intolerancia y la sinrazón en los años de silencio, de silenciamiento o, más bien, de voz clandestina, de palabra perseguida.

La Monarquía era un mal menor y, como tal, fue aceptada. Se erigió en símbolo de aquel consenso, de aquella mano tendida, de aquel diálogo otrora impensable entre los herederos del fascismo y los hijos de los que perdieron la Guerra Civil, de los represaliados tras la derrota. Su pervivencia desde entonces es una muestra de agradecimiento, de respeto, a ese presupuesto papel clave, ya sea por convicción o por omisión, en la apertura de un nuevo tiempo democrático. Pero ya ha llegado la hora de una revisión profunda de esos acuerdos constituyentes. El contexto social y político lo urgen. No sólo por la proliferación de los nacionalismos, tanto de los periféricos, los separatistas, que encarnan CIU en Cataluña y el PNV en el País Vasco, por su inaceptable (por egoísta) órdago independentista en busca de prebendas, como del centralista, el español, su enemigo aliado... También por la crisis económica, sobre todo por ella, porque en ella, en su azote, en la desesperación que genera en la población, desahuciada, en el descontento generalizado, descansa, se alimenta el reaccionarismo de unos y otros.

La República Federal es la solución, la vía hacia una concertación, hacia un nuevo marco de consenso, necesario, de todas las fuerzas democráticas, hacia la libertad, hacia la unidad desde la diferencia, desde la pluralidad que define y que enriquece al conjunto del país, hacia la profundización del estado autonómico, de su modelo de solidaridad. Y hacia el cierre de los discursos oportunistas, de la hipocresía del enfrentamiento entre nacionalismos antitéticos que se retroalimentan, que simulan un duelo fratricida porque les beneficia, que enarbolan la bandera del odio mutuo porque a uno le da votos en el resto del territorio y a otros les garantiza el triunfo en los suyos propios, unos feudos inexpugnables para el otro por el maltrato al que lo somete desde Madrid. Porque Cataluña emerge como el peón que inmola el PP, como el débil que deja por el camino (como dicta su ideología) para asegurarse el resto del tablero (salvo el sur, que tiene mucho que decir, como aquel 28 de febrero de 1980, en la construcción del mapa territorial), el jaque mate central. Ése es su pacto de caballeros y así lo suscriben, con esa batalla virtual como medio, como cortina de humo, para darse el poder y la impunidad para recortar las conquistas sociales como fin, para imponer (ahora, con la coartada de la crisis) sus políticas económicas neoliberales, su austeridaje (el aniquilamiento del austero, del obrero).

El momento es inmejorable. El apoyo social está ahí. Es incontestable. La bandera tricolor, la prohibida, la que añade a la monárquica el violeta de la igualdad, la que pone a las personas por delante, ondea con fuerza en cada movilización, preside cada manifestación. Lo hizo el 15 de septiembre en Madrid y lo ha hecho en la última cita, la de la huelga general del 14-N. Ahora bien, la República Federal ha de levantarse sobre la solidez del pilar del máximo consenso, si es posible, de la unanimidad, para que sea estable, para que sobreviva a los vaivenes de los turnos en el poder. La derecha democrática, si la hay, por tanto, también ha de participar en su edificación, despojarse de sus complejos, del lastre que supone el monopolio del PP, la concentración bajo las siglas de la gaviota de todas las facciones del conservadurismo, de la influencia de esas alas extremistas que anhelan el retorno del caudillo, que lo veneran cada 18 de julio, de esa cadena que le impide condenar el franquismo, sus crímenes y recuperar la memoria histórica. Hoy estamos preparados para ese cambio, porque hoy, más que nunca, queda patente que somos de la calle, del aire puro, del viento, de la libertad, del campo sin puertas, de la ausencia de fronteras, porque, como dijo Tomás Meabe, “mi patria empieza en mí y acaba en ninguna parte”.