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Pablo Pineda

Historia del Carnaval de El Campillo

Historia del Carnaval de El Campillo

Hoy hemos querido sustituir el clásico pregón por un HOMENAJE HISTÓRICO al CARNAVAL, tanto de El Campillo como de Salvochea. Aquí, en el escenario de este centenario “Salón Matías” y actual Teatro Municipal “Atalaya”, no hay pregón sino historia del CARNAVAL contemporáneo de El Campillo, representada por su primera chirigota y su primera comparsa, y este “abuelo” y “narrador” de esa misma historia, apodado “abuelo” en las primeras letras de la primera comparsa de este renacido CARNAVAL y elegido ahora “narrador”, porque para cantar ya no sirve. Recordad aquella estrofa de “Los Carrozones”: “El Alcalde de mi pueblo es cada día más cateto. Entre la gorra y la barba, todos le llaman abuelo”. Y, después de las presentaciones, empezamos la NARRACIÓN HISTÓRICA.

El CARNAVAL siempre ha nacido como un grito de LIBERTAD del pueblo, un grito revestido de MÚSICA y de LITERATURA, como una artística expresión democrática frente a sus opresores. Así ocurrió también en la aldea de El Campillo, en el municipio republicano de Salvochea y en el rebautizado municipio de El Campillo desde la restauración del sistema democrático.

ALDEA

Uno de los recreadores locales de este nuevo CARNAVAL y de los fundadores de su primera chirigota, aún activo chirigotero y presente en este escenario, Francisco Javier Sánchez Rubio, alias “Tarugo”, publicó, hace ahora 17 años, en Huelva Información (26-II-1999) que su bisabuelo José Sánchez Sánchez, director y letrista de la comparsa de la aldea de El Campillo “Los hijos de La Obrera”, a la que también perteneció su hijo José Sánchez Tarriño, horas después de arrancar grandes aplausos en el Teatro de Minas de Riotinto en Febrero de 1926, hace ahora 90 años, fue sancionado por la británica minera RTCL a “una semana de suspensión de empleo y sueldo”. Seguramente para hacer méritos y conseguir mayores prebendas ante el Gobierno de España, ya que la letra ardorosamente aplaudida criticaba duramente a éste y no a aquélla con la siguiente letra:

“Abrir las cárceles y presidios, donde tenéis encerrados por asuntos sociales a miles de hombres, hombres honrados. Encerrar a esos criminales como a Berenguer y Navarro, al conde de Sanz, de la Cierva, espías de Maura y Gamazo. Que todo el que huela a cera se lleve su merecido. Y, de esta forma, el trabajador estará bien retribuido”.

Durante la lenta, dura y prolongada lucha de los aldeanos de El Campillo para conseguir la emancipación municipal de Zalamea la Real, lucha que se extendió entre el 30-X-1910 y el (22-VIII-1931, el CARNAVAL seguía vivo año tras año, transcendiendo muchas de sus letras, al ser interpretadas en otras localidades de la Cuenca Minera de Riotinto. Adquirió una especial notoriedad la siguiente letra, titulada “YA LA CABRA SE SECÓ”, creada y cantada en 1931, que resume la larga historia de la reivindicación emancipadora, en homenaje a la aldea de El Campillo, que el próximo mes de Agosto se convertiría en el nuevo Ayuntamiento de Salvochea, primer municipio creado por la Segunda República:

“Todos los atardeceres, cada mañana temprano, ponía la cabra sus ubres en las manos del tirano. Empezaba el manoseo hasta ponérselas tersas y que la leche fluyera igual que el pan de la artesa. Cansada de siempre dar y de nunca recibir, llegó un día a percibir que se podría pastar sin que ningún alguacil la tuviera que ordeñar. Empezó a morder la cuerda que la retenía atada sin que recibiera nunca un buen morral de cebada. En 1911 se cansó ya de rendir y con Constancio Tenaz (Virgilio Pernil Macías) fue acompañada a Madrid. Entre dimes y diretes no se conseguía nada y la cabra continúa dando leche sin cebada. De nuevo, nuevos intentos, con hombres de buen criterio, para que a Constancio Tenaz le escuchen los ministerios. Ya la cabra paladea buen pasto, pienso y progreso, pues, cansada de luchar, no permite un retroceso. Y Constancio machacando para que a su hermosa cabra no la sigan ordeñando. Y así llegó 1931 y, en el mes de más calor, la cabra dejó de ser objeto del dictador. Ya la cabra se secó, ya no la ordeña el ajeno, porque bastante abusó por haber sido tan buenos. Por eso, en cada rincón, se escucha a bombo y platillo, la cabra se llama ahora noble pueblo de El Campillo”.

SALVOCHEA REPUBLICANA

Constituido ya el nuevo Ayuntamiento de Salvochea, la comparsa de tangos, titulada “Los hijos de La Obrera”, dirigida por José Sánchez Sánchez, entrega al alcalde una hoja con las siete siguientes letras:

1. PRIMERA: Presentación al Alcalde. “Son Los hijos de La Obrera los que llegan muy atentos a visitar en este día este digno Ayuntamiento. Esperan, señor Alcalde, que usted tenga la bondad de concedernos permiso este día de Carnaval. Nosotros, nuestra misión es hacer un recorrido por toda la población, cantar cuplés y divertirnos. De todos reciba usted las gracias anticipadas. Igualmente los demás del Municipio que manda”.

2. SEGUNDA: La guerra de Marruecos. “España conserva el luto del desastre de Marruecos y aquel Sanjurjo quería que apareciera de nuevo. Buenos fueron los principios, si te haces dueño del mando. Con el plan que te llevabas, empezabas asesinando. En aquel tren militar, que quería aplastar en el puente, bien pudiera darse el caso que viniese algún pariente de aquellos que se quedaron allá en la tierra africana. Estos fueron asesinados por las manos de un canalla”.

3. TERCERA: Juegos juveniles. “Hay que ver con la prontitud que en este centro minero me coge la juventud todas las clases de juegos. Vino el juego del diabolo. Lo cogieron al dedillo. Y, si es el del yo-yo, lo juegan hasta los chiquillos. Nos resulta muy precioso por las noches en los cines ver el yo-yo en las manos de unos cuantos figurines. Cogen los mejores sitios y aprovechan los momentos para que el novio se lo juegue aunque sea en el mismo asiento”.

4. CUARTA: Los curas y las monjas. “Nos da mucho que pensar que una nación como España no haya terminado ya con la gente de sotana. Sabiendo lo peligroso que son para la nación los reptiles venenosos que usan ese paletó. Esas águilas de rapiña, las monjas y las beatas, ¿por qué no me las cogéis y las transportáis a Bata? Y a todo el que se dedique a los libros religiosos estamparle el breviario en la caldera de un pozo”.

5. QUINTA: Desaparición del pueblo de Riotinto. “Te encontramos una tristeza, Riotinto, precioso pueblo, el que causaste envidia a todo el universo. Porque ves las cuatro calles que te dejan por recuerdo y se llevan para El Valle a tu hermoso Ayuntamiento. Se toman mucho interés todos en esa barriada. A tu calle de la Huerta no puede acercarse en nada. Tu preciosa plazoleta y tu antiguo Ayuntamiento, la Plaza Constitución con sus naranjos y asientos. Si nos ponemos a nombrar todas tus preciosas calles, Reina Isabel y Perejil valían más que todo El Valle. En tu patrón iluminaban aquéllas con farolillos, ¡donde va esa barriada contigo, pueblo tan lindo!”.

6. SEXTA: Defensa de Pablo Iglesias Posse. “Son muchos los que le atacan, porque se encuentra en la tierra, al valiente luchador, al abuelo Pablo Iglesias. No quieren reconocer aquellos ideales sanos del que luchó por el bien de todo el proletariado. Todos esos que le insultan han adquirido millones. El abuelo fue a la tierra luchando, pero fue pobre. Éstos, al morir, le dejan a su familia el vivir. Pablo Iglesias le dejó a su viuda el pedir. Sólo se le conoció en vida al honrado anciano las señales en las muñecas de esposas que le amarraron. Y, como herencia, dejó los nombres de todas las prisiones, que, en sus días, recorrió en bien de los trabajadores”.

7. SÉPTIMA: El obrero desempleado. “Llegó un obrero parado, que se veía sin comer, a pedir una limosna a la puerta de un burgués. Perdona: fue lo primero que tuvo para contestar. ¿Tienes valor de venir a pedirme, criminal? El pobre obrero, indignado, le dijo a aquel miserable: criminal lo eres tú, no le des tu nombre a nadie. El pedir es de hombre honrado, no es querer asesinar. Pido pan, pido trabajo, no me lo queréis dar. ¿Acaso ese capital que tú posees hoy, tirano, no es el sudor que ha vertido la sangre del proletario? ¿Y te atreves a insultar y te he escuchado, canalla? Ahora debiera matarte y comerte las entrañas”.

REPRESIÓN FASCISTA

Estos gritos carnavaleros de LIBERTAD también fueron duramente castigados por los rebeldes golpistas de 1936, hace ahora 80 años. Efectivamente, el letrista y director de la comparsa “Los hijos de La Obrera”, José Sánchez Sánchez, no sólo sufrió, primero, aquella “suspensión de empleo y sueldo” de la RTCL, y, después, la huida permanente para evitar ser asesinado por los fascistas sublevados en el asalto a Salvochea (26-VIII-1936), sino que, además, tuvo que soportar el asesinato (1-I-1937) de su segundo hijo, también comparsista, Dámaso Sánchez Tarriño, a los 25 años de edad, soltero.

Otros muchos comparsistas padecieron también las consecuencias represoras de que los fascistas convirtieran en delitos de “REBELIÓN MILITAR”, con carácter retroactivo, cualquier ejercicio individual o colectivo de LIBERTAD, incluidas las expresiones literarias o musicales, como son las del CARNAVAL. En muchos expedientes de “Consejos de Guerra Sumarísimos de Urgencia” aparecen vecinos salvocheanos acusados de haber participado alguna vez en comparsas y actividades carnavaleras. Otros ni siquiera tuvieron la suerte de que se les abriera expediente alguno, sino que fueron directamente asesinados.

RESTAURACIÓN DEMOCRÁTICA

Todo este pasado del Carnaval aldeano y salvocheano lo conocí personalmente durante el primer mandato del nuevo Ayuntamiento democrático de El Campillo (1979-1983), gracias a la información oral recibida por compañeros, algunos de ellos concejales, como Francisco Valle Medina, Juan Manuel Carranza Durán o José Manuel Sánchez Castilla, que vivieron aquel antiguo Carnaval y que sufrieron también de formas diversas su posterior prohibición dictatorial y canallesca represión fascista de sus protagonistas.

Por ello, incluimos para el segundo mandato (1983-1987) como punto primero del Área de Cultura del Programa Electoral Socialista “Revitalizar y potenciar las fiestas del CARNAVAL”. Además, cinco miembros del Grupo Municipal Socialista, Joaquín Rivas Luardo, Manuel Campanario Macías, Luis Emilio Matos Pérez, Luis Francisco Florido de la Rosa y yo mismo, junto a otros amigos, creamos la comparsa “Los Carrozones”, que se unió a la jovencísima chirigota “Los turistas de Pekín que venimos de Berlín”, un año después de haber nacido ésta, cuyo estribillo “los campilleros somos internacionales” se convirtió en el lema mediático del CARNAVAL de El Campillo.

“Los Carrozones” comenzaron su andadura carnavalera con un nexo de reconocimiento y homenaje a las antiguas comparsas aldeanas y salvocheanas. Recordemos aquellas estrofas: “De aquellas comparsas de entonces, nos cuentan los viejos que hay en el lugar, que cruzaban sus banderas, tenían cantineras y mucha verdad. Allí se habla de trabajo, de hambre y de engaño del vil capital. Sus letras eran picantes, contaban la historia de la verdad”. Esta misma comparsa de “Los Carrozones”, que posteriormente pasó a denominarse “Los Califas”, añadió también a su primera actuación una significativa dosis de autocrítica de su propia gestión municipal en el Ayuntamiento con el objetivo de incitar a ello al resto de agrupaciones creadas o por crear y recuperar así totalmente el espíritu crítico del antiguo CARNAVAL, símbolo y grito popular de LIBERTAD. Finalmente, cabe destacar la notoriedad del pasodoble “Homenaje a la mujer campillera”, creado por “Los Califas”, que, al igual que “Los campilleros somos internacionales”, de “Los Perendengues”, siguen siendo las dos piezas más cantadas, año tras año, en el CARNAVAL de El Campillo.

Termino rindiendo un muy merecido homenaje a estas dos agrupaciones, representadas aquí y hoy en este escenario del Teatro Municipal “Atalaya”, porque fueron el motor necesario que hizo crecer rápidamente el número de agrupaciones, alentando la incorporación de grupos femeninos al CARNAVAL, hasta que conseguimos llegar a diez agrupaciones en el año 2000 y a nueve agrupaciones en el año 2003, coincidiendo con la inauguración del Teatro Municipal “Atalaya”.

 

 

Fernando Pineda Luna

Fumata negra

Fumata negra

Habemus acordatio. Del PSOE, empeñado en dibujarse como una izquierda moderada, de centro, razonable y responsable, que en su adaptación a la modernidad, en ese tránsito, difumina, aparca, la meta de las transformaciones sociales perseguidas y auspiciadas en aquella romántica época de lucha de clases, obrera, dejada atrás por las muchas conquistas logradas, mas inacabada. Porque es interminable, ya que siempre habrá quien quiera propulsar el retroceso a aquellos tiempos, aunque lo parezca, no tan remotos (véase, por ejemplo, la última legislatura del PP y la desigualdad generada en apenas cuatro años). Con Ciudadanos, la nueva marca, la versión maquillada y, por tanto, limpia (y, como tal, necesaria para romper un monopolio enfangado por la suciedad de la impudicia como el de la gaviota) de la derecha de siempre. Habemus pactum. Pero para la fumata negra. No blanca. Porque no derivará, no por sí solo, en la elevación de Pedro Sánchez hasta el Gobierno. Al menos, no en primera instancia. No en primera vuelta.

No salen las cuentas: 130 diputados no bastan. Ambos, todos, pues, de lo contrario, habrían de ser catalogados como los más torpes (o aventajados) de los onagros, lo saben. Habemus, en consecuencia, estrategia. Nada más. Un movimiento más en esta partida de ajedrez que se dirime en un tablero, bajo una espiral de incoherencias constantes, en un laberinto de diálogo obligado, de precipitación, de vertiginosos e incesantes cambios de pareceres, de múltiples jugadores que, sumidos en el frenesí de la inmediatez, de la irreflexión, caen y recaen, una y otra vez, en el lastimoso donde dije digo..., en la ligereza de principios, en su prostitución. Porque no sirve para poner fin a la era de Rajoy con la investidura de un nuevo presidente, socialista, la única opción sin mediar un paso por las urnas (lo cual, dicho sea también, emergería como una traición al pueblo, como un cuestionamiento de su propia inteligencia, como la no aceptación de su soberanía y su mandato). O, lo que es lo mismo, habemus nada. O mucho.

El contenido, es cierto, recoge la esencia del programa del PSOE, de ese contrato que desplegó ante la ciudadanía el pasado 20-D. No es de máximos. Es insuficiente. Sí. Aunque tampoco de mínimos. Tal vez, incluso, hasta ceda más la formación naranja, que se muestra así como una derecha más templada para ganarle ese espacio a un PP soberbio, prepotente, cegado por la desfachatez del rodillo de su mayoría absoluta. Para los socialistas, quizás, sí, adolece de falta de ambición, presenta inconcreciones que siembran dudas, que abren incógnitas, sí; ahora bien, que conceden también una coartada para, en la práctica, agitados por los vientos contemporáneos de promesas incumplidas, de papeles mojados, ir más lejos en una hipotética acción de gobierno. Hay sombras y luces, por supuesto, pero no importa. Porque el acuerdo no deja de ser una declaración de intenciones a la postre, si fuera preciso (lo será), matizable, ampliable. El texto, más progresista o más mesurado, al fin y al cabo, es lo de menos. Porque no es realizable. No por sí mismo, por la sola fuerza de quienes lo suscriben. Y, como tal, está condenado a sufrir (o celebrar) modificaciones sustanciales si otros se adhirieran o, si no, directamente, a ser reemplazado por otro bien distinto.

Sólo cabe una mera cuestión tacticista, o eso anhelan, al menos, aquellos que confiaban, y confían, en la alianza de la izquierda. La maniobra, desde luego, no aporta la victoria en esta guerra, pero sí lleva a Pedro Sánchez a ganar pequeñas batallas de cierta trascendencia en un contexto en el que todo pende sobre un hilo. La aquiescencia de Ciudadanos aísla, arroja al ostracismo a un PP que se ve desprovisto de su último cartucho, de su único sostén posible. Lo lanza al abismo de la soledad (la misma en la que ha estado instalado estos años, aunque ahora sin su supremacía), a la celda de la oposición, para que, denostado, cumpla la merecida condena por su indecencia manifiesta. Y así, en paralelo, aplaca la presión, acalla esas posiciones canallas que abrazaron los mal llamados barones y ruinosos pesos del pasado (de ese denominado aparato del que es esclavo y del que ha de liberarse sin mayor dilación) en su recelo exagerado, más o menos justificado, pero exagerado, hacia Podemos (también alentado por la propia formación morada para desgastar al PSOE, que no deja de ser su principal competidor, con determinadas exigencias, cuanto menos, censurables). Todo, a la vez que obtiene el beneplácito, imprescindible, de la firma naranja para aquellas reformas (como las de la Constitución) que requieren una mayoría aplastante.

Estrategia. Para superar escollos, para perder la primera votación y luego volver al encuentro con la izquierda y sellar ese pacto natural en segunda vuelta, ya con Ciudadanos sin otra salida que la de erigirse en actor cómplice. Éste es el deseo, la esperanza, el único atisbo de luz de quienes asistieron, perplejos, estupefactos, a la puesta en escena del acuerdo. Ésta es la única explicación aceptable (y hasta viable, ante una más que improbable, por paranormal, enajenación mental que llevara al PP a dejar vía libre a Sánchez). No hay otra. La militancia no entendería otra. Lo contrario sería el suicidio, la muerte sin remedio. Sólo vendría a sumir a esas bases, a los socialistas sinceros, a los de firmes convicciones, a los que creen en aquella palabra de Pablo Iglesias Posse (y tantos otros) que rezuma verdad humana, en la decepción definitiva, en un desencanto terminal. Requeriría que toda esa indignación, la rabia acumulada, se torne en compromiso, activo, apasionado, vehemente, imparable, para sacudir, para, con ese puño, zarandear el árbol desde sus entrañas y amputar hasta la última de esas hojas caducas, decrépitas, que enmohecen la rosa, la grandeza de sus principios.

El Campillo no entra en Cuaresma

El Campillo no entra en Cuaresma

Seis agrupaciones se volverán a subir este fin de semana en el escenario del Teatro Atalaya en el Carnaval salvocheano · Viejos comparsistas y chirigoteros abren el viernes el telón de la fiesta de la libertad con un original pregón

EL CAMPILLO. El Campillo no entra en Cuaresma. Pocas veces lo ha hecho. El carnaval de la localidad minera se vuelve a meter de lleno en los días de ayuno y penitencia que prosiguen al miércoles de ceniza. Seis agrupaciones, como ya ocurriera en la pasada edición, se subirán al escenario del Teatro Municipal Atalaya este fin de semana para dar voz al pueblo con sus letrillas. Cuatro chirigotas, una de ellas femenina, y dos comparsas que aúnan experiencia y juventud sobre las tablas, que encarnan la resistencia de la fiesta de la libertad en la vieja Salvochea, emitirán su veredicto, gritarán las verdades, siempre envueltas en ironía, sátira, poesía y crítica, sobre lo acaecido en los últimos tiempos no sólo en el municipio, sino también en el conjunto de la Cuenca Minera y más allá de sus propias fronteras.

Cae una formación, la de los benjamines que en 2015 elevaban el nombre de Andalucía con Ocho corazones, un alma, y tampoco estará la anunciada reedición de la murga con la que integrantes de Los Trábalas y Heidemos Tela sentaban al público en las tablas para caricaturizarlo en 2003 con  Este año hacemos el choco. Pero, frente a ello, emerge una nueva agrupación, la de Los Manueles, que aportan savia fresca al eterno carnaval campillero con El lado femenino de Nicasio e Isabelino, un nombre con el que, bajo un tipo que guardan en secreto, aluden a dos veteranos policías locales del núcleo minero. Y, con ellos, el retorno, para colaborar, desde la retaguardia, para empujar, de algunos de esos viejos comparsistas y chirigoteros que inauguraron la etapa actual de la fiesta tras el silencio impuesto de la dictadura. Vuelven algunos de los precursores de la extinta Peña Los Califas y componentes ya retirados de Los Perendengues para abrir de nuevo el telón, esta vez con un pregón en forma de popurrí acompañado por una narración histórica.

Tras ellos, por trayectoria, historia aún vigente de las carnestolendas salvocheanas: la inagotable chirigota de Los Perendengues, que acumula, con ésta, 33 apariciones en el cartel, en esta ocasión con La talla 38... me aprieta... chocho; la compara de Los Diablos (27 años ininterrumpidos sobre el escenario), con su propuesta de Los supercarnavaleros: guapos, graciosos y copleros (comparsa low cost); y la murga de Los Esponjas (24), que arribarán al Teatro Atalaya como Los catalanes de la calle Korea. Tampoco faltará la chispa de las féminas de Las grillas estripá, quienes, tras debutar en 2010, prosiguen su camino en 2016 con Po’llo este año salgo seguro ni la consolidación de la comparsa de Los Carapintá, que confirma su regreso del pasado curso (después del paréntesis que siguió a El loco pintor de 2012) con Los divertidos.

El hombre herido en el incendio de su vivienda en El Campillo recibe el alta

Los primeros indicios apuntan a que el fuego se originó en la chimenea de la casa

EL CAMPILLO. El hombre de 43 años que resultó herido este sábado en un incendio declarado en su vivienda de la localidad onubense de El Campillo ha recibido ya el alta hospitalaria después de que efectivos del Consorcio Provincial de Bomberos lo trasladasen el día del incidente al Hospital de Minas de Riotinto.

El suceso se produjo antes de las 00.30 horas, cuando el servicio de Emergencias 112 Andalucía recibió el aviso de que se había producido un incendio en una vivienda situada en la calle Juan Vallecillo de la localidad.

Desde el 112 se alertó a la Guardia Civil, los Bomberos y los servicios sanitarios, que trasladaron al hombre herido al centro hospitalario del municipio vecino.

Herido un hombre en El Campillo por el incendio de una vivienda

Los bomberos barajan que el siniestro se ha originado en la chimenea de la casa

EL CAMPILLO. Un incendio declarado en una vivienda de la localidad onubense de El Campillo dejaba el sábado herido a un hombre de 43 años que tenía que ser trasladado al Hospital de Minas de Riotinto.

El suceso se produjo antes de las 00.30 horas, cuando el servicio de Emergencias 112 Andalucía recibió el aviso de que se había producido un fuego en un domicilio situado en la calle Juan Vallecillo de la localidad minera.

Desde el 112 se alertó a la Guardia Civil, los Bomberos y los servicios sanitarios, que trasladaron al afectado al centro hospitalario del municipio vecino.

Según los primeros indicios, los bomberos barajan que el incendio podría haberse originado en la chimenea de la casa.

Más de 300 corredores coronan los cobrizos paisajes mineros del I Trail de El Campillo

Más de 300 corredores coronan los cobrizos paisajes mineros del I Trail de El Campillo

Francisco Sánchez (Madipazsu) e Isabel Carrillo (Ultra Trail) Huelva) se imponen en una prueba de 22 kilómetros en la que Jesús Arroyo y Julio Ortega se erigieron en los mejores atletas locales

EL CAMPILLO. Fuertes rachas de viento y precipitaciones intermitentes azotaban los cobrizos paisajes de la vieja Salvochea desde el alba del domingo 14 de febrero, aunque sin conseguir anular la belleza cromática que dejan las aguas ácidas del Tintillo, las mismas que aportan la roja sangre de la colosal Corta Atalaya al río Odiel en un entorno que es testigo inconfundible de la historia minera del municipio. Las inclemencias meteorológicas embarraban el terreno para hacerlo más escarpado, duro y gris, pero no acertaban a disipar la huella del pasado, de ese legado metalúrgico dejado por el transcurso de los siglos, como tampoco alcanzaban a minar la voluntad de más de 300 corredores que desde primera hora de la mañana arribaban a la localidad a la espera del pistoletazo de salida del I Trail de El Campillo. Por delante, 22 kilómetros bajo el lema ‘Un reto compartido’, la segunda prueba de la Liga Onubense de Trail. Deporte y naturaleza se fundían para formar un todo, y lo hacían con un fin solidario, para luchar contra el alzheimer.

La victoria, en medio de la deportividad y el compañerismo intrínsecos a una disciplina marcada por el espíritu de sacrificio de sus aficionados, fue para Francisco Sánchez Pintor (Madipazsu) e Isabel Carrillo Perea (Club Ultra Trail Huelva). El primero, en la modalidad masculina, superó con un crono de 1:36:47 a Manuel Romero Arrayás (Los Tigres de Valverde) y a Juan Pérez Torreglosa (Club Ultra Trail Huelva), que firmaron una tarjeta de 1:37:51 y 1:42:22, de manera respectiva. En féminas, la pugna fue más apretada, en la medida en que la ganadora, con un tiempo de 2:07:16, apenas aventajó a sus inmediatas perseguidoras Zsuzsanna María Brezovai (Madipazsu) y Toñi Luna Gómez en seis y 16 segundos. Por equipos destacaron Los Tigres de Valverde y el Club Ultra Trail Huelva, que colocaron a cuatro (Manuel Romero Arrayás, Juan Pablo Pancho Tocino, Raúl Bermejo Núñez y Esteban Parreño Villadeamigo) y tres (Juan Pérez Torreglosa, Daniel Garrido Luján y Fernando Soriano Rubio) de sus corredores entre los diez primeros clasificados.

La participación local en la versión extensa de la cita (había una alternativa corta, de ocho kilómetros) también fue amplia, presidida por Jesús Arroyo Cortés (CA Cuatro Caminos), el mejor de los de casa con una marca de 2:03:58 que le valió para ocupar la vigésimo cuarta posición de la tabla. Le siguieron Julio Ortega Fernández (2:12:25 y puesto 55) y José Conde Gil (2:20:04 y lugar 75) para completar un podio cien por cien salvocheano custodiado por Miguel Ángel Rivas García (2:27:45), David Domínguez Feria (2:47:06), David Caballero Fariña (2:59:12) y Luis Fernando Romero Nazario (3:21:05). Completaron la aportación autóctona al trail largo los campilleros Juan Conde Mariano (3:37:03), Gregorio Palanco Hidalgo (3:44:31) y Santiago Martín Romero (3:44:33). En total, 10 campilleros entre los 210 atletas que cruzaron la meta tras una larga y sufrida travesía de 22 kilómetros.

El dominio en la prueba corta (finalizada por 113 deportistas) portó el nombre de Iván López Hijón, natural de Manzanilla, que paró el reloj en 44:47 para mejorar así la actuación de Alejandro Martín Macías (Club Ultra Trail Huelva), que estableció una marca de 45:05, y Juan Manuel Pulido Corralejo (CA Conistorsis), que acabó en 46:00. Cuarto y quinto fueron José Ángel Rosillo del Valle (CA Conistorsis) y Ramón Anera Moreno (CDM Ultrafondo Los Alcores), con tiempos de 49:21 y 51:10. En la categoría femenina, por su parte, el primer lugar del cajón fue para Inmaculada Bayo Portero (Club Ultra Trail Huelva) que, con un crono de 56:55, se impuso a Ana Adame Díaz (Los Tigres de Valverde), que llegó en 58:09, y a Laura Romero Ramos (Club Ultra Trail Huelva), algo más rezagada (1:02:02). Ya fuera del podio se situaron Silvia Bernal Gómez (1:04:56) y Alejandra O’Farrell Vitaller, del CT Camaleón (1:05:47).

El tramo de los ocho kilómetros también registró una destacada presencia de corredores campilleros, comandados por José Miguel López Vázquez, decimoséptimo de la general (1:00:50); Álvaro Martín Rodríguez, subcampeón de la categoría júnior (1:07:33); y Francisco José Fernández Mora (1:07:35). Tras ellos, a las puertas del podio local, atravesaron la línea de meta José Rodríguez López (1:14:24) y Diego Delgado Pazos (1:14:25) y, a continuación, la primera mujer salvocheana, Susana Fernández Pérez (1:18:34), escoltada, en la ruta, por Francisco Valle Fernández y su compañero de fatigas Daniel Fernández Mora (ambos con un crono de 1:19:21) y, en el cajón femenino, por su hermana Rosa María Fernández Pérez (1:36:44) y María Apolonia Serrano Gil (1:45:15). Todos, y muchos más, ponían (acompañados por los voluntarios) un broche de oro a la primera edición de una competición promovida por el Ayuntamiento de El Campillo y el Campillo CF, en colaboración con la Diputación Provincial, el Club Ultra Trail de Huelva, la Liga Onubense de Trail y la Escuela Municipal de Fútbol Base y a beneficio de la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer (AFA) de El Campillo.

Movimiento Humano publica la investigación sobre deporte y alzheimer de Fernando Pineda

Movimiento Humano publica la investigación sobre deporte y alzheimer de Fernando Pineda

El campillero, licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte que en la actualidad impulsa la enseñanza del fútbol en los colegios de China, desarrolló el trabajo en el marco del Máster en Rendimiento Físico y Deportivo

EL CAMPILLO. La revista científica Movimiento Humano, editada por las Universidades catalanas de Lleida y de Girona, ha publicado en su último número el artículo ’La fuerza del tren inferior como principal predictor de la calidad de vida en pacientes con alzheimer’, la investigación desarrollada por Fernando Pineda Ortega con la participación de los también autores Javier Bueno Antequera, Miguel Ángel Oviedo Caro y Diego Munquía Izquierdo. Se trata del proyecto (o tesina) con el que este salvocheano de 40 años cerraba el Máster en Rendimiento Físico y Deportivo cursado en la Universidad Pablo de Olavide (UPO) de Sevilla entre 2011 y 2012 y para el que trabajó durante meses de un modo intenso con pacientes de la Unidad de Estancia Diurna (UED) para Enfermos de Alzheimer Teresa Sousa Prieto de El Campillo.

Con anterioridad, Fernando Pineda Ortega, que acumula un extenso currículo siempre con el deporte como piedra angular, había culminado, como el mejor expediente académico de su promoción, la Licenciatura de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, también en la Pablo de Olavide, entre 2006 y 2011. Una carrera en la que aterrizó después de estudiar la Diplomatura de Magisterio en la especialidad de Educación Física en la Universidad de Huelva (UHU) entre 1993 y 1996 y el Grado Superior en Animación de Actividades Físicas y Deportivas en el Instituto de Enseñanza Secundaria (IES) Vázquez Díaz de Nerva entre 2004 y 2006. Éste último, sellado con un sobresaliente cum laude que le llevó a ingresar en la UPO como el alumno con la calificación más alta de cuantos procedían del módulo, algo que le otorgó el derecho a una beca especial.

Cuenta también con un segundo título oficial de posgrado, el Máster de Preparación Física y Readaptación en Fútbol, por la UPO (2013-2014), y, entre otros muchos diplomas complementarios más, ha alcanzado ya el segundo nivel de técnico de fútbol. Dentro de esta disciplina viajó a Italia en 2014 con una beca Leonardo da Vinci para, como asistente, entrenar durante un mes al FCD Alto Vicentino, un equipo de reciente creación que milita en la Serie D y cuya cantera está vinculada al Inter de Milán. En la actualidad es uno de los 40 entrenadores españoles que han acudido a China, en el marco de un convenio suscrito entre el país asiático y la Liga de Fútbol Profesional (LFP), en colaboración con la Federación Andaluza de Fútbol (FAF), para impulsar allí el balompié desde la base, para impartirlo como asignatura en los colegios y, en su caso, también para formar a los futuros profesores nativos.

Al margen de este artículo, Fernando Pineda Ortega también ha presentado una serie de comunicaciones en el International Congress on Team Sports promovido por la Facultad de Deporte de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla. Entre ellas, sobresalen trabajos sobre los ‘Inicios de la práctica del fútbol en Minas de Riotinto: transferencia en la península’ o sobre los ‘Deportes practicados por los ingleses tras su llegada a las Minas de Riotinto en 1873’. Una trayectoria académica que, sin duda, lo convierte en un verdadero referente de las ciencias de la actividad física y el deporte y en rostro de ese talento que esconde la Cuenca Minera de Riotinto, dentro de la provincia de Huelva, así como el conjunto de la comunidad autónoma y el país, y que, en muchos casos, se ve abocado hoy al éxodo, a Europa, a América o, como ocurre con este campillero, a Asia.

A la señora alcaldesa de Riotinto

Carta abierta, por José Manuel Alvez Valle

Voy a hablarle 'en plata', por supuesto sin perder la educación...

Si ya me tocaba la moral que siendo nacido y criado en Riotinto en mis queridas barriadas de El Alto hasta los 14 años y Los Cantos hasta los 31 me trate como a un forastero, luego de escucharla esta mañana en Canal Sur Radio (y no escuché la entrevista íntegra afortunadamente) me repatea el estómago y quiero matizar los 3 minutos que le escuché…

Afirma usted que las personas que vienen al Hospital “no contribuyen a nada”, ¿acaso el Ayuntamiento contribuye en algo al mantenimiento del Hospital? Yo llevo currando desde los 16 años, llevo cotizados más de 25 años a la Seguridad Social ¿le parece a Vd poca contribución?, igual sí pero ¿y la del abuelete de 80 que empezó a currar con 11?.  Si no contribuyen a nada ¿de qué se mantienen los varios establecimientos hosteleros que hay alrededor del Hospital?, no están precisamente en lo que se considera “el centro del Pueblo”.

Dice Vd con ironía que quien no quiera “tragar” con su cacicada que aparque lejos porque “andar es muy sano”, eso va Vd y se lo dice al anciano/a que venga a una revisión de una prótesis de cadera, con problemas cardiacos… aconséjeles que aparquen en El Valle y suban la cuesta andando, también pueden subir corriendo o en bicicleta, que es igualmente sano.

Se escuda en que la gente “va la costa por turismo, paga igual y no se queja”, pues precisamente por eso Señora Alcaldesa, porque al Hospital no se va por “turismo”, se va por enfermedad y nadie que yo conozca va por su propio gusto.

Sí quiere hablar de turismo, el municipio más visitado de nuestra zona es Aracena y  dígame cuántas  zonas de pago hay en Aracena, a ver, déjeme contar… ninguna y no me va a comparar el volumen de tráfico de Riotinto con el de Aracena o Valverde por ejemplo.

Dice Vd que “cuando los riotinteños vamos a esos pueblos de donde vienen al hospital tenemos que pagar y que ellos deben hacer lo mismo”, pues mire, a mi por lo menos, aun no me han cobrado jamás por aparcar en Galaroza, Cortegana, Valverde, Aracena… ni en cualquiera de los que reciben atención hospitalaria en Riotinto.

Se justifica argumentando que “se asegurará el aparcamiento”. A mi me enseñaron que las matemáticas son exactas y, si en una calle donde no se cobraba cabían 20 coches cobrando caben, espere que cojo la calculadora…. Sí, caben 20 coches cobrando.

Se defiende de las críticas de otros alcaldes simplemente comentando que tienen “aparcamientos para residentes”, creo que en los “pisos estrella” de Riotinto es así también y nadie se queja por ello, no es el caso, es comparar velocidad y tocino.

Entiendo que poner a multar a la policía municipal para recaudar le salió mal y puso a los vecinos en su contra, incluso quiso poner por mentirosos a los agentes y quedó en el más absoluto descrédito cuando publicaron su orden de multar bajo amenaza.

Si Vd quiere sacar dinerito ponga la “zona azul”, o mejor cómprese una gorrilla y ayude a aparcar, en el mirador de la Dehesa, que ahí nadie para por estar enfermo o en la puerta del Ayuntamiento, que como Vd dice “andar es muy sano” (cuando no se está enfermo).

Es una pena que los militantes aquí no sean igual de generosos que en Valencia que van "donando" 1.000 euros cada uno al Partido, igual así no habría que sacárselo a los enfermos.

Dice Vd que "se contemplaba en su programa electoral" ¿desde cuándo un político de su partido o de cualquier otro cumple su programa electoral?, seamos realistas, es simple fantasía para engatusar indecisos, aunque por lo que se ve, para lo que conviene sí se cumple, intentaré hacerme con una copia a para ver si son tan cumplidores y prestos con el resto de promesas.

Comenta que "en el 90% de los hospitales se paga así por aparcar". El 90% que dice se encuentra en capitales y grandes ciudades, ¿sabe por qué y gracias a quiénes un pueblo tan pequeño como Riotinto tiene un Hospital?, no se lo explicaré porque lo sabe de sobra.

Dice Vd que el “malestar es cosa de 4 concejales del PSOE”, pues mire creo que subestima la crispación creada, yo no simpatizo con ningún partido político actual y no me importa desvelar a quién voto, ejerzo mi derecho votando nulo desde hace años, me considero “ateo político” y por vivir a 3 km y no estar empadronado en  Riotinto no me voy a considerar jamás un extraño en mi tierra, cuando vaya a mi Médica al Centro de Salud no dejaré visible el ticket del parking porque no lo voy a pagar, dejaré una copia de mi DNI porque no pienso pagar por ir a mi pueblo y mucho menos si es por razones de salud. A mucha honra nací mohino y mohino moriré.