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Pablo Pineda

Cuenca Minera

Empleo busca dinero en Taiwán para reflotar Nature Pack

Grace Bio levantaría el embargo de la fábrica bajo el paraguas de los incentivos de la Junta y crearía entre 20 y 30 puestos de trabajo

CUENCA MINERA. La Junta de Andalucía busca inversores para Nature Pack en Taiwán. Así lo puso de relieve el delegado provincial de Empleo y ex alcalde de Nerva, Eduardo Manuel Muñoz, durante la reunión de la comisión de seguimiento mantenida con CC OO y UGT el pasado miércoles en el Ayuntamiento de Minas de Riotinto. Se trata de una multinacional con sede Valencia, Grace Bio, dedicada a la elaboración de granza. Una noticia que llega en la víspera de la manifestación convocada hoy en Nerva (18.00) por los sindicatos a favor del empleo y el futuro de la Cuenca Minera.

Muñoz explicó que, debido a que la fábrica se halla embargada por la Seguridad Social, la fórmula consistiría en que Grace Bio levantara dicha retención y proceda, a continuación, a comprar las instalaciones. Todo ello, bajo el paraguas de la predisposición de la Administración autonómica para “conceder las ayudas complementarias necesarias para incentivar la creación de empleo”.

El máximo representante de Empleo en Huelva matizó que la condición de la Junta es la presentación de un proyecto industrial, financiero y de seguridad para los operarios, así como la aportación de dinero sobre la mesa, con el fin de que la “operación se lleve a cabo sin riesgos a volver a padecer experiencias vividas recientemente”. Algo que sentenciaba en clara alusión al último propietario, el también presidente de la inmobiliaria Fincas Corral, Joseph Xicola, que se hizo con la planta enoctubre de 2008 por la simbólica cantidad de un euro.

Los empresarios ya han visitado Nature Pack y han conocido, de la mano de la alcaldesa de Minas de Riotinto, la socialista Nuria Hernández Clavijo, las infraestructuras actuales de la comarca y las vías de comunicación proyectadas. Al tratarse de unos medios de producción diferentes a los empleados hasta el momento, prevén la generación de 20 ó 30 puestos de trabajo, en los que serían recolocados miembros de la plantilla sometidos ahora a un Expediente de Regulación de Empleo.

Una quincena de trabajadores de RTP está dispuesta a aceptar bajas incentivadas

La filial de Coexpan-Laninver estudia también la posibilidad de prejubilar a media docena de operarios mayores de 52 años

CUENCA MINERA. La incertidumbre propia de la amenaza de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) empieza a hacer mella en los trabajadores de Río Tinto Plásticos (RTP). Quince empleados, quizás cansados por la inestabilidad que acecha a sus economías familiares, han anunciado que estarían dispuestos a abandonar de forma voluntaria sus puestos y aceptar las bajas incentivadas propuestas por la dirección de la multinacional Laninver-Coexpan. Una oferta que consiste en el pago de 45 días de salario por año de contrato y 6.000 euros más.

De esta forma, el problema se reduciría a la elección de los otros 12 operarios que, según RTP, sobran en esta fábrica ubicada en el término municipal de El Campillo que, en la actualidad mantiene ocupadas a 75 personas. Como solución, la empresa baraja la posibilidad de prejubilar a media docena de trabajadores mayores de 52 años, de modo que, en caso de que resulte factible, ya se habría librado de 21 componentes de su plantilla.

Esta nueva, y sorprendente, situación supone un giro de tuerca en la difícil realidad que afronta la plantilla de esta firma y lleva a la dirección y al comité de empresa a confiar en que, “si todo va bien”, el próximo martes 2 de marzo se pueda dar carpetazo al asunto. No obstante, el representante sindical, Juan José Martínez Tejera (UGT), insiste en la necesidad de que se acometan inversiones y se adquiera maquinaria moderna para “garantizar la competitividad y sostenibilidad de la compañía”.

Nada es definitivo de momento, pues la última palabra la tendrá la asamblea de trabajadores una vez que vuelvan reunirse sindicato y dirección de Coexpan-Laninver para que los planteamientos puestos sobre la mesa de sean firmes. Un punto en el que El comité de empresa ugetista de Río Tinto Plásticos recuerda que la firma, que siempre ha sido puntera en el sector de elaboración de derivados plásticos, es “perfectamente viable” y no acepta que “por unos meses malos se pongan en entredicho casi veinte años de trabajo y rentabilidad”.

Martínez no olvida, además, que RTP se montó sobre los cimientos de un 50 por ciento de ayudas públicas al calor de la primera diversificación socioeconómica de los años 80: “Ahora parece que no quieren el apoyo de las administraciones”. Los trabajadores espetan, en este sentido, que una crisis laboral en esta compañía emerge como un gravísimo problema para una comarca atenazada por una tasa de paro que supera el 40 por ciento de la población activa.

Ecologistas exigen el cese de vertidos de fecales a El Zumajo y El Balneario

Vecinos de la Cuenca Minera se bañan y pescan en los embalses

CUENCA MINERA. Ecologistas en Acción exige a los ayuntamientos de El Campillo y Minas de Riotinto el cese de los vertidos de aguas fecales sin depurar a los embalses de El Zumajo y El Balneario, que, según explican, reciben los residuos de ambas poblaciones desde hace años. El primero, que pese a pertenecer al término municipal campillero, linda con la barriada riotinteña de Los Cantos, cuenta, a juicio del grupo conservacionista, con un sistema de canalización de las aguas residuales en “muy malas condiciones por la falta de mantenimiento”, algo que hace que los restos evacuen directamente al embalse.

Esta situación adquiere mayor gravedad si se tiene en cuenta que El Zumajo es utilizado como un espacio de recreo por los habitantes de la Cuenca Minera, que, además de bañarse, practican con asiduidad la pesca deportiva, dada la abundante presencia de especies como las carpas, los barbos y los black bass. Lo mismo ocurre con la laguna conocida como El Balneario, ubicado en uno de los márgenes que une a las localidades de Minas de Riotinto y Nerva, junto a la piscina municipal riotinteña y un restaurante. Este enclave, como aseveran desde Ecologistas en Acción, también es objeto de vertidos fecales e industriales de otra parte de la comarca.

La organización ecologista considera, en este sentido, que, de no tomarse una serie de medidas urgentes en materia de depuración, ambos embalses se convertirán en “auténticos vertederos de fecales” que provocarán, en primer lugar, “un problema sanitario”. De igual modo, el grupo verde señala que se generará “un problema ambiental”, puesto que estos vertidos pueden causar una mortandad masiva de peces. Una zona que apuesta fuerte por el turismo “no puede permitirse que su carta de presentación esté constituida por unos embalses contaminados y con olores pestilentes”, sentencian los conservacionistas.

Por todo ello, Ecologistas en Acción reclama la reparación “urgente” de las tuberías rotas y la “inmediata” construcción de depuradoras en todos los municipios de la Cuenca Minera. Además, la asociación lamenta, una vez más, que “todas sus aguas residuales son vertidas sin depurar a la cuenca del río Tinto, que está declarado Lugar de Interés Comunitario (LIC), Paisaje Protegido y de Interés Científico. Los conservacionistas, en el caso de que no se ataje este episodio, anuncian que denunciarán a los ayuntamientos y a la Agencia Andaluza del Agua, entidad que asume estas competencias desde 2006, ante la Fiscalía de Medio Ambiente y la Unión Europea.

Río Tinto Plásticos propone ahora un recorte de la plantilla de 27 trabajadores

La empresa ofrece bajas incentivadas para 19 trabajadores, un ERTE que afectaría a seis operarios y plantea la opción de las prejubilaciones

CUENCA MINERA. Río Tinto Plásticos (RTP) da un paso atrás en sus pretensiones, pero muy corto. Su última oferta al comité de empresa supone una rebaja sobre el recorte de la plantilla propuesto en las últimas semanas, aunque sigue en pie su objetivo de situar el número de trabajadores por debajo del medio centenar (en la actualidad cuenta con 75). La firma perteneciente al grupo multinacional Coexpan-Laninver plantea ahora la opción de despedir, en lugar de a 35, a 27 operarios. Eso sí, vuelve a hablar de bajas incentivadas, regulación temporal de empleo e, incluso, de propiciar la firma de prejubilaciones.

La respuesta de los sindicatos, de momento, es la cautela. Han acogido el planteamiento con prudencia, aunque avanzan que “habrá que apostar fuerte en las movilizaciones si queremos mantener los puestos de trabajo”. De hecho, ya el pasado miércoles protagonizaron cortes de carretera en la comarca. Y no renuncian a endurecer las medidas de presión sin no se cierra el conflicto laboral. El presidente del comité, Juan José Martínez Tejero (UGT), no obstante, no se cierra en banda e insiste en que “hay que seguir negociando”.

Ahora la patata caliente está en las manos de los trabajadores, que tienen sobre la mesa un documento en el que RTP se muestra dispuesto a ofrecer 6.000 euros más el salario correspondiente a 45 días por año trabajado a un máximo de 19 operarios y un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) que abarcaría, durante un periodo límite de 24 meses, a seis empleados. Asimismo, la filial de Coexpan-Laninver baraja también la posibilidad de otorgar jubilaciones anticipadas, un punto en el que, según Martínez Tejera, “tendremos que reunirnos con la Junta de Andalucía para estudiar su viabilidad”.

La plantilla tiene hasta el próximo 22 de febrero para pronunciarse sobre la propuesta, aunque la opción de acogerse a las bajas incentivadas con indemnizaciones finaliza antes, el 19 de febrero. Por la mente de los trabajadores, como expresó su representante sindical, pulula el fantasma de que la intención de la compañía sea reducir el equipo a menos de 50 empleados para así restar vigor a las manifestaciones. Ahora bien, en palabras del propio Martínez Tejera, el hecho de que los despidos sólo afecten al personal de producción y no al de administración abre una interrogante sobre si los propietarios realmente quieren o no mantener la actividad en la factoría de El Campillo.

Nerva Croissant, abandonada

El propietario ha desmantelado la fábrica pese a que recibió entre 12.000 y 18.000 euros de la Junta por cada contrato · Las 27 trabajadoras, desesperadas, se han encerrado

NERVA. La pesadilla que viven desde hace años las 27 trabajadoras de Nerva Croissant empieza a convertirse en una inacabable novela de terror. El propietario de la fábrica, Carles Vandellós, ha desmantelado la fábrica y se ha marchado del municipio minero con rumbo a su tierra natal, Cataluña. Pero lo ha hecho, como expuso la portavoz de la plantilla, Eva Rodríguez, sin cumplir con sus obligaciones, pues recibió ayudas de entre 12.000 y 18.000 euros de la Junta de Andalucía por cada uno de los empleos generados, lo que supone un montante global que oscila entre los 324.000 y los 405.000 euros. Una subvención condicionada al compromiso, por parte del empresario, de mantener los puestos durante un periodo mínimo de cinco años, plazo que aún no ha expirado.

El escenario, por tanto, es ya insostenible para un grupo de mujeres sumido en un clima de incertidumbre laboral desde hace más de dos años, un tiempo marcado por la sucesión de movilizaciones, encierros, impagos, amenazas de despido...y, ahora, la desaparición de toda la maquinaria, el material almacenado y los equipos informáticos de las instalaciones de la factoría. Una prueba clara de que Vandellós, bajo las palabras desconsoladas de algunas empleadas al corroborar algo que ya sospechaban desde hacía algunos días, “nos ha dejado tiradas”. Y encima, “con nocturinidad y alevosía”. De hecho, el pasado viernes abandonaba la vivienda que tenía alquilada en Nerva bajo la protección de la Guardia Civil y la Policía Local para evitar dar explicaciones de su huida y del cierre a las trabajadoras.

La plantilla, que se ha encerrado en el Ayuntamiento y ha colocado pancartas en el pueblo en las que se lee ‘Se busca: Carlos Vandellós. Recompensa: 27 empleos.Croissant’, reclama la atención de la Administración autonómica para que se pueda reconducir su situación laboral y exija al propietario que depure sus responsabilidades socioeconómicas. En este sentido, el alcalde de Nerva, Domingo Domínguez (Giner), tras mostrar su solidaridad con las trabajadoras, hizo un llamamiento a sus homólogos socialistas de la Cuenca Minera para, de la mano, reivindicar la reactivación industrial de la comarca. “Esta zona ya no sólo se enfrenta a un declive económico sin precedentes, sino también a la desesperanza de sus vecinos”, sentenció.

Inmersa en un ERTE

Nerva Croissant, hasta ahora, estaba sujeta a un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) que el empresario quería renovar por un mes más, según las explicaciones dadas en la última reunión mantenida en el seno del Sistema Extrajudicial de Resolución de Conflictos Laborales en Andalucía (SERCLA), pero La Consejería de Empleo no lo aceptó como consecuencia del rechazo de las trabajadoras. El empresario, Carles Vandellós, quien trasladó su producción a Nerva desde Cataluña al amparo de los incentivos otorgados por la Junta de Andalucía a los emprendedores en una zona deprimida como la Cuenca Minera, sólo quería ganar tiempo, pues, como se ha comprobado después, ya tenía prácticamente desmantelada la fábrica.

Los trabajadores tildan de insuficiente el plan de inversiones de Río Tinto Plásticos

La plantilla, aunque aboga por que se mantengan todos los empleos, está dispuesta a aceptar bajas mediante prejubilaciones o incentivos

CUENCA MINERA. La plantilla de Río Tinto Plásticos (RTP) considera insuficiente el nuevo plan de inversión que propone el grupo Coexpan-Laninver para garantizar la continuidad de la actividad en la factoría de El Campillo. Como informó el presidente del comité de empresa, Juan José Martínez Tejero (UGT), no basta con la construcción de una planta para la fabricación de láminas para productos lácteos y de una nave para almacenar los deshechos que son objeto de recuperación. A su juicio, es necesario un esfuerzo mayor, concretado en la propuesta alternativa que los representantes sindicales presentaron a la dirección de la multinacional durante la reunión mantenida en la mañana de ayer. Los trabajadores sostienen que es preciso renovar, al menos, parte de la maquinaria, que “se ha quedado obsoleta”, para mejorar así la capacidad productiva y aumentar la competitividad en el mercado.

La apuesta de la plantilla es la modernización tecnológica de la planta para ganar en viabilidad y, en consecuencia, mantener el cien por cien de los 74 puestos que genera en la actualidad esta empresa instalada en la comarca a finales de los años 80, a raíz de la primera diversificación socioeconómica. Ésta fue la postura en la que volvieron a incidir los portavoces sindicales en el marco del proceso negociador abierto con los propietarios de la factoría. No obstante, el comité está dispuesto a aceptar un recorte del número de operarios, como pretende realizar la empresa, pero “siempre que sea de manera no traumática” y venga acompañado de prejubilaciones y bajas incentivadas, de forma que se la dirección empresarial la que asuma la pérdida de empleo. De momento, Coexpan-Laninver ha rebajado en cinco la cifra de trabajadores “excedentarios”, por lo que la sombra del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) acecha ahora a 30 personas.

Los representantes laborales, en este sentido, reclaman la intervención de la Junta de Andalucía en el conflicto y la concesión de ayudas a las inversiones. Todo ello, a la vez que apuntan la urgencia de una más efectiva gestión empresarial que garantice la supervivencia de Río Tinto Plásticos en un mercado cada vez más agresivo. Bajo este contexto, la próxima fecha marcada en el calendario es el miércoles 10 de febrero, un día en el se encontrarán de nuevo los propietarios del grupo multinacional Coexpan-Laninver y los trabajadores, quienes esperan recibir entonces una respuesta satisfactoria a sus pretensiones. Ahora bien, matizan que dialogarán todo el tiempo que sea necesario, pues, en estos casos, “lo más importante es actuar con calma para evitar caer en precipitaciones”.

Coexpan insiste en despedir a la mitad de la plantilla de Río Tinto Plásticos

Coexpan insiste en despedir a la mitad de la plantilla de Río Tinto Plásticos

Los sindicatos rechazan frontalmente el ERE y advierten de que el único camino es “afrontar el futuro con la modernización de las instalaciones"

CUENCA MINERA. El grupo Coexpan-Laninver insiste en su intención de despedir a la mitad de la plantilla de Río Tinto Plásticos (RTP), pero sus representantes, que visitaron la fábrica el pasado viernes, se han encontrado de nuevo con la oposición frontal del comité de empresa, formado por UGT y CC OO. Los sindicatos rechazaron de plano el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) planteado por la multinacional y advirtieron de que “el único camino posible es afrontar el futuro con la modernización de las instalaciones".

El portavoz de los trabajadores, Juan José Martínez Tejero, va, incluso, más allá y, lejos de poner en duda la sostenibilidad de la compañía, apunta de manera directa a la gestión del director general de Coexpan-Laninver, Luis Alonso Casillas, de la grave situación por la que atraviesa la factoría. Martínez Tejero acusó, en este sentido, a la firma de “poner en marcha un plan de estrangulamiento financiero y operativo de su filial de El Campillo”. Una estrategia, continúa, “muy bien calculada en busca de frutos envenenados: el aumento de los costes y el deterioro paulatino del material almacenado”.

El líder sindical explicó que Coexpan-Laninver “ha dejado que las reservas de materias primas cayeran en 2009 para comprarlas por un precio mayor a principios del año recién estrenado, en el que se pagan ya 150 euros de más por los recursos necesarios para la producción”. Así, como expone el propio Martínez Tejero, “logran aumentar las pérdidas económicas que achacan a RTP y, en consecuencia, encuentran excusas para justificar sus acciones”. Sin embargo, esto no es todo, pues la compañía deriva ahora a Río Tinto “una clientela en su día perdida a la que se quiere recuperar a bajo coste, algo que, lógicamente, también acarrea pérdidas locales”.

Bajo este contexto, el comité de empresa asevera que la actividad es “completamente viable” en Río Tinto, sobre todo, ante “la predisposición de la Junta de Andalucía a garantizar su continuidad mediante el incentivo de las inversiones”. Sólo falta, en palabras del portavoz de los operarios, que Coexoan-Laninver “apueste por el futuro y modernice la fábrica”. Los sindicatos, de momento, ya han puesto una propuesta sobre la mesa: la búsqueda de nuevas vías de fabricación de envases destinados, en especial, a la producción agraria. Y es que, como indican UGT y CC OO, “no se puede permitir que esta multinacional abandone a la Cuenca Minera en un momento de crisis”.

Empleo aprueba el ERTE presentado por los trabajadores de Nature Pack

Empleo aprueba el ERTE presentado por los trabajadores de Nature Pack

El expediente temporal, cuya duración será de un año, afecta a los 57 miembros de la plantilla · La Junta tutelará la búsqueda de inversores

CUENCA MINERA. El camino empieza a despejarse para los sufridos trabajadores de Nature Pack. La Consejería de Empleo ha dado luz verde al Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) presentado por la plantilla de esta empresa dedicada a la fabricación de embalaje agroalimentario, el cual, con un tiempo de duración máximo de un año, afectará a los 57 componentes de la misma.

De esta forma, se da un nuevo paso en el acuerdo que puso fin a la huelga de hambre iniciada por el operario Luis Miguel Gómez el pasado mes de diciembre, a raíz de la cual el propietario de la compañía, Josep Xicola (también presidente de la inmobiliaria Fincas Corral) accedió a ceder sus acciones (adquiridas por la cantidad simbólica de 1 euro en octubre de 2008) a los empleados para que éstos, bajo la tutela de la Junta de Andalucía, puedan buscar inversores con proyectos serios y viables.

Con esta acción, mientras se aclara el futuro de Nature Pack, se palia, como indicó el secretario general de la FIA-UGT en Huelva, Luciano Gómez, la precaria situación de una plantilla que acumula cinco meses sin cobrar. Y es que el ERTE va a permitir que los trabajadores, mientras se produce la llegada de un empresario solvente, tengan un cierto nivel de renta gracias al cobro de las prestaciones por desempleo, así como la articulación de un plan de formación destinado al reciclaje del conjunto de la plantilla.

Sin duda, se trata de un foco de luz en el oscuro trayecto recorrido por un grupo que ya en el mes de marzo se desplazó a Barcelona para exigir a Josep Xicola su implicación en el proyecto. Una manifestación tras la que, lejos de cualquier solución, sólo encontraron la paralización de la actividad de la factoría, la amenaza del corte de suministro eléctrico por parte de Sevillana Endesa y el impago de sus salarios.