Blogia
Pablo Pineda

Cuenca Minera

Talleres de cocina y supervivencia en casa buscan la igualdad de género

Talleres de cocina y supervivencia en casa buscan la igualdad de género

La Asociación para el Desarrollo Rural de la Cuenca Minera celebra mañana en Zalamea actividades para favorecer el reparto de las tareas domésticas entre hombres y mujeres

ZALAMEA LA REAL. La Asociación para el Desarrollo Rural (ADR) de la Cuenca Minera de Río Tinto celebra mañana en el Colegio de Enseñanza Infantil y Primaria (CEIP) San Vicente Mártir de Zalamea la Real, en el marco de sus ‘Talleres intergeneracionales’, actividades destinadas a favorecer una igualdad de género plena desde la base de la juventud. Una iniciativa teórica y práctica sobre cocina abrirá a los hombres las puertas de un arte, el culinario, que, por tradición, es ajeno aún para la gran mayoría de los mismos. Cómo sobrevivir en casa será otra de las materias que se tratarán a lo largo de la jornada, centrada en un reparto justo de las tareas domésticas. Se trata de que labores como planchar, coser, limpiar o, incluso, el mantenimiento del coche puedan ser realizadas tanto por el hombre como por la mujer. Baile, deporte y roll-playing completarán el día.

La gymkhana del autoempleo

La gymkhana del autoempleo

La Asociación para el Desarrollo Rural (ADR) de la Cuenca Minera organizó un encuentro con el fin de fomentar la cultura emprendedora entre los jóvenes de una comarca en crisis

MINAS DE RIOTINTO. Crisis, falta de expectativas de empleo, éxodo rural, envejecimiento de la población... son las notas que definen una tierra que en otros tiempos lideró el progreso y la modernización de la provincia de Huelva: la Cuenca Minera, una comarca que lucha contracorriente en busca de una diversificación socioeconómica que no ha dejado de hallar obstáculos desde el derrumbe de la extinta empresa Minas de Riotinto (MRT) SAL. Y una de las principales trabas es la ausencia de una cultura emprendedora entre una ciudadanía acostumbrada desde tiempos inmemoriales al paternalismo de los gestores del cobre. Contra ello lucha la Asociación para el Desarrollo Rural (ADR) afincada en la zona, con la dinamización, la sensibilización y el fomento de la participación como una de sus líneas de actividad. El último episodio, una trivial-gymkhana que, mediante una serie de pruebas de habilidad, empapó a unos treinta jóvenes de Nerva, El Campillo, Zalamea la Real y Minas de Riotinto, en el Paseo del Chocolate del núcleo riotinteño, de sensaciones de optimismo en forma de autoempleo, proyectado como un camino alternativo hacia el bienestar.

El mensaje fue contundente: la apertura de un negocio propio como vía de escape, la puesta en marcha de actividades que eviten la, muchas veces, “obligada” marcha hacia otro lugar, hacia la riqueza de las áreas geográficas más desarrolladas de la provincia, de la región o del país, el abandono de la tierra que vio crecer unas esperanzas e ilusiones que hoy emigran a Huelva, a Sevilla, a Madrid o a Barcelona. El canal utilizado para la realización de esa propuesta de permanencia en casa, de aferramiento a una nueva oportunidad, fue el juego y la convivencia entre habitantes de pueblos distintos que deben andar de la mano, ajenos a rivalidades y localismos. Todos, mezclados, trabajaron en equipo para superar los diferentes escollos de cada misión, cuyo inicio y finalización venían acompañados de una pregunta sobre empleo, sobre los pilares de la cultura emprendedora y la prevención de los riesgos laborales. El paracaídas, símbolo de seguridad, fue la antesala para alentar el instinto de supervivencia.

El tiro con arco y el lanzamiento de dardos midieron la puntería de unos participantes que se impregnaron de espíritu competitivo en la lucha por estampar el globo que sus rivales llevaban atado al pie mientras defendían el suyo. Se trataba de aprender a desenvolverse en un contexto hostigador. Luego llegó la hora de sortear, con los ojos vendados, las piedras que el mercado deja en los lugares más insospechados de la senda para complicar el despegue de una iniciativa. Es ahí donde la ayuda externa, la de los compañeros y las administraciones públicas, resulta primordial para no caer tras el primer tropiezo. Pero aún faltaba una premisa que debe cumplir cualquier idea de negocio para alcanzar el éxito, la creatividad, el desparpajo, la innovación y la capacidad de respuesta. El dibujo sobre una pizarra de un término oculto agudizó, en este sentido, las mentes de quienes, en un futuro no muy lejano, podrían apostar por la creación de su propia empresa.

Shorthorn recupera el control de Mantesur y se convierte en socio de Emed Tartessus

La intermediaria suiza, que había inyectado 12 millones de euros a los testaferros de Carlos Estévez, se convierte, con el 49% de las acciones, en el principal aliado del actual propietario de la mina

CUENCA MINERA. La revuelta situación de la mina de Río Tinto ha dado un nuevo giro. Shorthorn Limited, la multinacional suiza dedicada a la comercialización de metales, ha recuperado el control de Mantesur Andévalo (MSA), la penúltima entidad que mostró la intención de reabrir la línea del cobre y que, en la actualidad, es titular del 49 por ciento de las acciones de unos yacimientos que dejaron de ser explotados tras el hundimiento de la extinta MRT SAL. Y ello se produce después de que el Juzgado de lo Mercantil de Sevilla haya levantado las medidas cautelares impuestas tras la ampliación de capital acometida por Shorthorn Limited sobre MSA e Inmoinversión Eurogroup (IEG), sociedad a través de la cual participa en la mina. Antes, la empresa helvética dejó como administrador único de ambas compañías (la minera y la inmobiliaria) a Juan José Pérez Padilla, lo que supuso la salida de sus consejos de administración de Luis Arias Fontal, Luis Alonso Bugueiro y Elvira Núñez de Prado Ramírez, testaferros del ex gestor de la mina Carlos Estévez, quien, en consecuencia, dejaba de dirigir el proyecto desde la sombra. Sin embargo, éstos denunciaron una supuesta ilegalidad de esas maniobras y fueron restituidos en sus cargos de forma provisional a finales de 2006.

Ahora, la justicia da la razón a Shorthorn Limited, que pasa a convertirse en el principal socio de Emed Tartessus, la filial riotinteña presidida por el ex consejero de la Junta de Andalucía Guillermo Gutiérrez mediante la que Emed Mining, con sede en Chipre, adquirió el 51 por ciento de las acciones en agosto de 2007 para, un mes después, anunciar en Londres un incremento de capital de más de 20 millones de euros. Este último cambio registrado en el enrevesado contexto que rodea a la mina desde su cierre puede influir de manera determinante sobre la estrategia de los propietarios mayoritarios del denominado Proyecto Río Tinto (PRT), quienes habían anunciado su intención de hacerse con el resto de los títulos en el menor tiempo posible. La realidad actual, con los inspiradores de Mantesur Andévalo fuera de juego y la intermediaria helvética dedicada a la compraventa de minerales como nueva y complementaria compañera de viaje, lleva a Emed Tartessus a plantearse el tejido de relaciones de negocio con Shorthorn Limited, que podría ser el canal utilizado para la exportación de una producción anual de cobre que rondaría, según las previsiones de la compañía minera, las 40.000 toneladas.

En este punto, también desempeña un papel esencial la querella criminal que la empresa de capital suizo presentó, a principios de 2007, en el Juzgado de Instrucción Número Nueve de Sevilla contra los directivos de MSA como presuntos autores de un delito de estafa procesal y apropiación indebida. Shorthorn Limited había inyectado a esta sociedad en torno a unos 12 millones de euros para la reactivación de unas instalaciones mineras que continúan cerradas. Una auditoría confirmó luego que las cuentas habían sido “saqueadas” por Estévez y sus colaboradores, con supuestos pagos a proveedores que se encontraban en quiebra desde hacía años o anticipos a Río Tinto Gestión, una firma ligada a Luis Arias Fontal. Esta deuda contraída por las presuntas irregularidades de Mantesur Andévalo, dueño del 49 por ciento del PRT, no sería ajena, en cierta medida, a Emed Tartessus, en la medida en que tendría que soportar los litigios abiertos contra sus antecesores y hasta ahora socios, quienes, además, en consonancia con su grado de participación, estarían en disposición de contar con un viceconsejero en el consejo de administración.

Frente a los presupuestos intereses especuladores de los testaferros de Estévez, el objetivo de la entidad suiza de, al menos, recuperar el dinero invertido, apunta sobre el tapete un clima de fácil entendimiento entre la matriz Emed Mining y Shorthorn Limited. Ésta podría recuperar parte del capital esquilmado por Mantesur Andévalo mediante la venta de sus títulos (cuyo valor nominal asciende a 3 millones de euros) e incluir en el acuerdo una cláusula que le otorgue los derechos de comercialización del mineral que se extraiga de Cerro Colorado, de modo que se aseguraría ingresos durante el periodo de rentabilidad de la mina. Lo que sí queda claro es que la compañía helvética, al recobrar el control de MSA, tiene garantizada la recepción de la cuantía con la que se pudiera cerrar en el futuro el traspaso de sus acciones, una suma que, de otro modo, los antiguos directivos de Mantesur Andévalo tratarían de desviar. Y, por su parte, Emed Tartessus logra un “deseado” ambiente de paz que le exime de la siempre incierta espera de dictámenes judiciales y que, por tanto, puede auspiciar un incremento de la confianza de la Junta de Andalucía en el proyecto.

Los alcaldes confían en el nuevo proyecto de apertura de la mina

Los alcaldes de la Cuenca Minera, tras mantener una reunión con los máximos directivos de Emed Tartessus, entre los que se encuentra su presidente y ex consejero de la Junta de Andalucía Guillermo Gutiérrez, manifestaron su confianza en la seriedad y solvencia de la empresa de origen chipriota que pretende volver a abrir la línea del cobre. La trayectoria internacional de la matriz de esta empresa, Emed Mining, con concesiones mineras en Chipre, Eslovaquia y Georgia, y la erradicación del aura especuladora que rodeaba a los hasta ahora administradores de Mantesur Andévalo actúan como argumentos. Algo a lo que se suma una inversión que ronda ya los seis millones de euros y la presentación de un proyecto que “asegura” un periodo mínimo de explotación de alrededor de 15 años, con la creación de hasta 450 puestos de trabajo (unos 200 en la fase inicial).

No obstante, como explicó el presidente de la Mancomunidad de la Cuenca Minera y alcalde de Zalamea la Real, Vicente Zarza (PSOE), la exigencia indispensable para su aceptación definitiva es que cumplan de forma rigurosa todos los requisitos y aporten el máximo de garantías de viabilidad económica, de sostenibilidad ambiental y de cobertura laboral en el caso del cese de la actividad. Los dirigentes políticos de la comarca, en este sentido, entienden que la cotización actual de la tonelada de cobre por encima de los 7.000 dólares es una prueba de rentabilidad, aunque “la zona no puede volver a ser rehén de la minería y sus ciclos, sino que tiene que tender hacia la diversificación socioeconómica”, reflexionó Zarza. Pero, por esa misma razón, no dejan de dar la bienvenida a una iniciativa que podría generar casi medio millar de empleos en una tierra deprimida.

El regidor zalameño señaló también que Emed Tartessus mostró su predisposición a permitir el acceso turístico a Corta Atalaya sobre la base de un estudio de seguridad elaborado por William A. Enrico, el futuro consejero delegado de la filial de Emed Mining. De igual modo, anunció que la compañía minera pretende que se configure un comité conjunto de control e inspección formado por representantes de la empresa y de las administraciones a través del cual pudiera recibir, incluso, propuestas de mejora. Tampoco renuncia Emed Tartessus, aunque asevera que el eje de su proyecto es la mina, a colaborar en el impulso de otras actividades económicas, para lo cual “se pone al servicio” de los ayuntamientos en materia de suelo para futuros polígonos industriales y ofrece el Laboratorio Medioambiental que establecerá en Minas de Riotinto junto a la firma internacional ALS Laboratory Group para aquellas entidades que lo necesiten.

La aventura del desarrollo rural

La aventura del desarrollo rural

Jóvenes de la Cuenca Minera participaron en Castilblanco de los Arroyos en un encuentro que ensalzó los valores sostenibles del pueblo frente a lo urbano

CASTILBLANCO DE LOS ARROYOS. La juventud es la depositaria de toda esperanza de futuro. De ella depende la supervivencia y el desarrollo del mundo rural frente a la amenaza del éxodo, un fenómeno propiciado por la “aparente” escasez de oportunidades con las que este ámbito compite con la amplia oferta social, cultural y, sobre todo, económica de las grandes urbes. Manifestar esta realidad, esta verdad incuestionable, ante la última generación de andaluces, para concienciarla del papel que le corresponderá asumir en los próximos años, fue el objetivo del VI Encuentro de Jóvenes por el Desarrollo Rural celebrado en la localidad sevillana de Castilblanco de los Arroyos. Y allí estaban, como testigos activos, para divulgarlo después en su deprimida tierra, en torno a unos quince jóvenes de El Campillo, Zalamea la Real, Minas de Riotinto y Nerva.

Los mimbres de ese anhelado progreso están en el potencial de las áreas agrarias y mineras, de los núcleos más apartados de los centros administrativos, y su consecuente autosuficiencia para recuperar el terreno perdido por la marcha o paralización de actividades empresariales, con la correspondiente merma en el peso poblacional. La riqueza natural, el incalculable valor ecológico de toda zona alejada del mundanal ruido y de la concentración de humos contaminantes, germinó, en este sentido, como la llave, la alternativa. Ésta fue la conclusión implícita, el medio ambiente como fuente de riqueza sostenible a través de actividades como el turismo y el deporte, de tres días de compañerismo y convivencia organizados por los grupos de desarrollo rural de las comarcas de la Cuenca Minera de Río Tinto (Huelva), del Corredor de la Plata (Sevilla) y de Guadix (Granada).

En total, bajo un trato cercano y de permanente ambiente festivo, medio centenar de jóvenes recibió un baño de carácter emprendedor. Noches en torno a una hoguera, con espectáculos musicales y malabares despedían cada jornada al mismo tiempo que sentaban las bases de una nueva amistad, la misma que se consolidaría horas después en forma de solidaridad con el inicio del trabajo en equipo. Actividades de tirolina, tiro con arco y escalada inauguraban unos días que proseguirían con talleres de apicultura y plantas aromáticas y senderismos botánicos. Todos caían maravillados ante el valor de unos recursos que siempre han estado junto a ellos sin que, en muchos casos, lograran percibirlos.

El contexto era embriagador desde el primer instante, las constantes risas se confundían en el aire con los cantos de los pájaros y el oxígeno, en su máxima pureza, brotaba a raudales del mágico patrimonio vegetal que rodeaba el centro de la naturaleza de Castilblanco de los Arroyos. Aunque muchos no se habían visto antes, parecía que se conocían desde antaño. Las bromas y las gracias eran frecuentes, pero también la ayuda mutua. No querían dejar a nadie atrás en el camino, ya fuera en la carrera por rellenar las fichas de cada especie de árbol, al lanzarse al vacío en la prueba de tirolina o al subir por la pared del rocódromo. Quien necesitaba el apoyo de un empujón, siempre lo tenía. Sin saberlo, inundaban su espíritu de compromiso.

La plantilla de Nerva Croissant volverá al trabajo cuando cobre

La plantilla de Nerva Croissant volverá al trabajo cuando cobre

La empresa readmite a las 19 empleadas despedidas y la Junta se compromete a acelerar el pago de las subvenciones

NERVA. La plantilla de Nerva Croissant S.L., integrada, casi en su totalidad, por mujeres con contratos indefinidos, volverá al trabajo, “de forma progresiva”, en cuanto la empresa haga efectivo el abono de los retrasos acumulados en el pago de las nóminas, algo que, según las previsiones, se producirá en el plazo de unos quince o veinte días. Éste fue el acuerdo al que llegaron ambas partes en el acto de conciliación celebrado ayer en la Delegación Provincial de Empleo de Huelva, en el que la Junta de Andalucía se comprometió a acelerar los trámites para la ejecución de la transferencia de las subvenciones concedidas a esta sociedad de capital catalán. De este modo, se pone fin a las movilizaciones iniciadas el jueves 13 de marzo, que desembocaron en el despido de 19 trabajadoras (ahora readmitidas), al entender el propietario, Carles Vandellós, que la huelga no había sido comunicada con diez días de antelación.

No obstante, mientras se materializa el ingreso de las nóminas pendientes de pago, las empleadas permanecerán, en palabras de una de sus representantes, Felisa Rodríguez, de “vacaciones no remuneradas”. Una circunstancia que se da ante la petición expresa de las trabajadoras, ya que el empresario abogaba por la incorporación inmediata. Mientras Carles Vandellós apostaba por la reanudación de la actividad hoy mismo, al considerar que el problema se debe a una “puntual” falta de liquidez y que, por tanto, sería subsanado en cuanto la empresa obtuviera la inyección de los 180.000 euros pendientes de recibir, en concepto de ayudas, por parte de la Junta de Andalucía (120.000) y el Ayuntamiento de Nerva (60.000), la plantilla cimentaba su postura en su intención firme de no asumir el riesgo de seguir bajo un clima de incertidumbre.

Las presiones de las empleadas, en última instancia, después de que se les debiera la mitad del salario de enero, la totalidad del de febrero y el 25 por ciento de las nóminas correspondientes al periodo transcurrido entre mayo y agosto de 2007, el precedente que determinó la movilización, han derivado en la “anhelada” decisión de la Consejería de Empleo de agilizar el pago de los incentivos destinados a las sociedades que generan contratos estables. De hecho, ésa fue una de las reivindicaciones de la dirección de Nerva Croissant S.L., una entidad del sector de la repostería que se afincó en la Cuenca Minera alentada por las ayudas que las administraciones dirigen a las tierras deprimidas declaradas como zona de Actuaciones Territoriales Integrales Preferentes para el Empleo (ATIPE). Vandellós lamentaba que la lentitud en la concesión de las subvenciones actúa como una verdadera losa para cualquier inversor que decida instalarse en la comarca.

Cada uno de los apartados acordados en la reunión de conciliación, en la que el alcalde de Nerva, Domingo Domínguez (Giner), también actuó como mediador, será ratificado hoy por el Sistema Extrajudicial de Resolución de Conflictos Colectivos Laborales de Andalucía (Sercla), con lo que se dará carpetazo a unas tensiones que se vieron acrecentadas el pasado lunes, cuando Carles Vandellós remitió la carta de despido a las 19 huelguistas por “ausentarse más de tres días de sus puestos de trabajo”. Un día después, aunque, como asegura Felisa Rodríguez, “pretendíamos mantener un clima de paz social a la espera de la negociación en la Delegación Provincial de Empleo”, las integrantes de la movilización, al impedírsele el acceso a las instalaciones de Nerva Croissant S.L. a las 6.00 horas, evitaron la salida de una partida de productos hacia sus destinos habituales, Cataluña y Comunidad Valenciana.

La plantilla de Nerva Croissant inicia una huelga por impago

Los trabajadores aseguran que se les debe en torno a unos 2.500 euros de media. La empresa ha tramitado la carta de despido a raíz de la movilización

NERVA. La plantilla de Nerva Croissant, formada por una treintena de trabajadores, en su mayoría mujeres, inició hoy una huelga indefinida como consecuencia del impago de nóminas por parte de esta empresa perteneciente al sector de la confitería. La réplica de la dirección, según explicó la representante de los empleados, Felisa Rodríguez, se limitó a emitir una carta de despido que consideran “improcedente”, al tratarse de “una movilización comunicada con diez días de antelación”, sin olvidar que “contamos con contratos estables por cuya rúbrica la entidad ha recibido ayudas económicas”.

El propietario de Nerva Croissant, Carles Vandellós, no obstante, después de confirmar que “ya no forman parte de la plantilla los 19 miembros que han secundado la movilización”, adujo que los paros, en realidad, se iniciaron en la mañana del jueves 13 de marzo, de modo que el despido es “procedente”, al tratarse de más de tres días de ausencia sin justificar. Vandellós, incluso, asegura que, antes de tomar esta determinación, informó a los afectados de que desistiría si retornaban a sus puestos en el día de hoy.

En concreto, bajo las estimaciones de Felisa Rodríguez, la deuda con cada uno de los trabajadores oscila entre los 2.000 y los 2.500 euros, en el contexto de una situación que se repite desde mediados de 2007, cuando ya la empresa tuvo problemas para pagar los salarios entre mayo y agosto, por lo que tuvo que reducir la plantilla a 13 componentes. Tras el pago del 75 por ciento de las nóminas de ese periodo, la sociedad aún debe, en palabras de la portavoz de los trabajadores, el 25 por ciento restante, así como la mitad de las nóminas de enero, el total de las de febrero del presente ejercicio y la cuantía correspondiente al finiquito de quienes fueron despedidos en su momento.

Estas dificultades chocan, a juicio de los empleados, con la actual tendencia al aumento de plantilla que se deriva de las supuestas necesidades de incrementar el volumen de producción, en respuesta a la ampliación de la cartera de clientes de la empresa. La portavoz sindical no entiende, en este sentido, “cómo se contrata a más personas cuando no se puede asumir el coste de una mano de obra más reducida”, así como tampoco comprende la “ausencia de liquidez pese a la progresiva llegada de los productos a nuevos compradores”.

Desde la empresa, su propietario desveló que la facturación mensual de Nerva Croissant gira en torno a 80.000 euros, con una producción que tiene como principales destinos la Comunidad Valenciana y Cataluña, lugar del que procede el capital de una sociedad que se instaló en la Cuenca Minera alentada por los incentivos económicos propios de una zona deprimida. Precisamente, el retraso en la llegada de estas subvenciones es la razón que la entidad apunta como origen de los problemas para afrontar el pago de las nóminas. Vandellós estima, en esta línea, que la Consejería de Empleo debe inyectarle unos 120.000 euros, a lo que suma una partida de 60.000 euros pendiente de recibir del Ayuntamiento de Nerva.

Ante esta situación, tras manifestar la firme intención de proseguir con el paro hasta la satisfacción, por parte de Nerva Croissant, de la deuda contraída con la totalidad de los trabajadores, Felisa Rodríguez denunció no sólo la “falta de voluntad de pago mostrada por la dirección de la empresa”, sino también unas presuntas maniobras subrepticias dirigidas a “coaccionar a los empleados para así dividirnos y evitar la huelga, utilizando, incluso, conversaciones privadas grabadas de forma ilegal”.

Con la mirada puesta en la resolución dialogada del conflicto, las partes implicadas mantendrán una reunión de conciliación el miércoles con el delegado provincial de Empleo, Juan Márquez, en la que también estará presente, como mediador, el alcalde de Nerva, el independiente Domingo Domínguez. El propietario de la empresa, en declaraciones a Huelva Información, dejó abierta una puerta a la readmisión de los trabajadores, aunque siempre en el caso de que éstas respeten los acuerdos cerrados en ese encuentro, en el que participarán representantes provinciales de UGT.

La pérdida de 123 habitantes en 2007 certifica la moderación del éxodo rural

La población de la comarca cae en 2007 un 0,7 por ciento, tres décimas menos que en 2006 · Los inmigrantes empadronados en la Cuenca (228) aumentaron, en paralelo, un 23,24%

CUENCA MINERA. Continúa la moderación del éxodo rural que azota a la Cuenca Minera desde mediados de los años 80, con los primeros pasos del proceso de decadencia de la línea del cobre. La pérdida de 123 habitantes en el ejercicio 2007 supone un descenso de población del 0,7 por ciento, tres décimas menos que la tasa registrada en 2006, cuando la marcha de 177 vecinos del conjunto de los siete municipios que configuran la comarca ya apuntaba, unida a la baja de 122 residentes en 2005, un avance en la lucha por reducir la disminución del número de vecinos. En total, los últimos tres años han derivado, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), en la desaparición de 422 personas (un promedio de 140 al año) de los censos de las localidades mineras, el 2,37 por ciento de los ciudadanos que habitaban la Cuenca al cierre del ejercicio 2004 (17.810). En los 20 años que separan 1986 de 2006, sin embargo, el padrón comarcal cayó desde los 21.975 moradores hasta los 17.511, un 20,31 por ciento, con una media de 223 residentes al año.

Pero en esta atenuación de un fenómeno ligado de un modo directo a la crisis de la minería, ha vuelto a desempañar un papel trascendental la incipiente evolución de la inmigración en la zona. Al igual que ocurrió en los cursos 2005 y 2006, tras los cuales la incidencia de extranjeros en los pueblos mineros multiplicó por 3,7 los cincuenta foráneos instalados en 2004, el año 2007 ha estado marcado por un nuevo impulso a la llegada de inmigrantes. Una tendencia que se ha visto, incluso, reforzada, con una ampliación de los 185 extranjeros empadronados un año antes hasta alcanzar la cifra de 228, un 23,24 por ciento más. Este colectivo representa así, sin contar el contingente de alrededor de 150 jornaleras polacas contratadas en origen por Río Tinto Fruit para la presente campaña agrícola, al 1,31 por ciento de la población de la comarca, fijada, al finalizar el pasado ejercicio, en 17.388 personas. En 1996, los 33 ciudadanos llegados desde fuera de las fronteras nacionales apenas sumaban el 0,17 por ciento del total.

Bulgaria y Rumanía, con los datos de 2007, se consolidan como la principal fuente de inmigrantes de la Cuenca Minera. Ambas nacionalidades, que aportan 98 (56 de ellos, afincados en Nerva; 19, en El Campillo; 19, en Minas de Riotinto; y cuatro, en Zalamea la Real) y 43 (30 de ellos, instalados en Zalamea la Real; cinco, en Campofrío; cuatro, en Minas de Riotinto; dos, en El Campillo; y dos, en Nerva) residentes de forma respectiva, aglutinan al 61,84 por ciento de los vecinos foráneos que conviven en la zona. En 2006, los 63 búlgaros y 44 rumanos censados constituían el 57,84 por ciento de la población extranjera. El continente americano, por su parte, cuenta en la comarca con 30 representantes de diversos países, entre los que destaca Colombia, con siete (cuatro viven en Zalamea la Real; y tres, en Nerva). Mientras, los núcleos mineros acogen a 12 africanos; seis de ellos, marroquíes (cinco nervenses y un zalameño).

En este punto, resulta significativo que sólo en aquellos municipios en los que se ha visto reducido el número de inmigrantes empadronados a lo largo de 2007 se ha registrado algún descenso de población. El resto, en los que ha crecido o se ha mantenido inalterable la presencia de extranjeros, se ha beneficiado de un incremento del número de habitantes. Minas de Riotinto, El Campillo y Zalamea la Real han perdido 120 (un 2,73 por ciento), 39 (un 1,71 por ciento) y 39 (un 1,11 por ciento) vecinos de manera respectiva, al mismo tiempo que el número de foráneos en estos pueblos bajaba de 46 a 39, de 41 a 35 y de 58 a 54. Un efecto contrario al acaecido en Nerva, donde la llegada de 52 nuevos inmigrantes para sumarse a los 37 existentes en 2006 ha venido acompañada de un crecimiento poblacional de 44 personas (un 0,74 por ciento). Lo mismo ocurre en Campofrío, que ha recuperado 27 residentes a la vez que añadía ocho personas procedentes del exterior del país a las tres que tenía afincadas en su término al clausurarse 2006. Berrocal y La Granada de Riotinto, donde se mantiene nula la presencia de inmigrantes, han crecido en tres (0,8 por ciento) y un habitante (0,45 por ciento).

Los menores de 30 años representan al 32,3% de la población, seis décimas menos que en 2006

Uno de los efectos inmediatos que conlleva todo descenso de habitantes de un territorio es el envejecimiento de la población, ya sea por el éxodo de los jóvenes a otras áreas geográficas en busca de estabilidad laboral o por un índice de crecimiento vegetativo negativo (cuando la cantidad de defunciones supera a los nacimientos). En este sentido, en la Cuenca Minera, el año 2007 se ha cerrado con una reducción del número de menores de 30 años en 102 personas, desde los 5.718 jóvenes de 2006 (un 32,94 por ciento) hasta los 5.616 con los que finalizó 2007 (un 32,3 por ciento). Y, en paralelo, también ha caído el porcentaje de mayores de 65 años, éste en 12 centésimas, desde 3.919 vecinos a 3.864. Una tendencia que se ha traducido en un incremento del promedio de residentes con edades comprendidas entre los 30 y los 64 años. Si este sector constituía en 1996, con 8.003 personas, el 41,39 por ciento del total de habitantes de la comarca, hoy representa, con 7.908 ciudadanos, al 45,48 por ciento, 76 centésimas más que en 2006, cuando este intervalo aglutinaba a 7.831 adultos.

Diferentes datos se extraen del análisis del colectivo de inmigrantes afincados en la Cuenca Minera, en la medida en que, entre 2006 y 2007, al mismo tiempo que este sector de población aumentaba hasta las 228 personas (un 23,24 por ciento), ascendía el porcentaje de extranjeros menores de 16 años, desde el 8,65 por ciento (16) hasta el 11,4 por ciento (26). La consecuencia, un decrecimiento de la tasa de foráneos de entre 16 y 64 años y de los mayores de 65 años, que pasaron a englobar el 82,46 por ciento (188) y el 6,14 por ciento (14), de manera respectiva (en 2006, abarcaban el 83,24 por ciento y el 8,11 por ciento). Minas de Riotinto es, en este punto, la localidad minera que cuenta con una mayor cuota de inmigrantes con menos de 16 años, 10 de los 39 instalados en su término municipal. El siguiente pueblo es El Campillo, con 5 de los 35 que configuran su padrón, en el que también se insertan 6 de los 14 extranjeros con más de 65 años que habitan la comarca minera en su conjunto.

La Mancomunidad sube un 3,2% la tasa de basura

La Mancomunidad sube un 3,2% la tasa de basura

La medida, correspondiente a 2006, halló la oposición de IU y PA, debido a que el IPC creció un 2,7%. El PSOE alega que el retraso en su aprobación ha supuesto un ahorro para la ciudadanía

CUENCA MINERA. El Pleno de la Mancomunidad de la Cuenca Minera aprobó, con el voto contrario de IU y PA, una subida de la tasa de Residuos Sólidos Urbanos (RSU) del 3,2 por ciento, después de que el grupo socialista no pudiera ratificar este incremento en la sesión celebrada a mediados de diciembre por falta de quórum. La medida, que, al referirse al ejercicio 2006, debía haberse ejecutado en enero del pasado año, encontró el rechazo de coaligados y andalucistas como consecuencia, según explicaron sus portavoces en el ente supramunicipal, Marcos García y Francisco Javier Cuaresma, de que el incremento del Índice de Precios de Consumo (IPC) quedó cifrado en ese curso en un 2,7 por ciento, cinco décimas por debajo.

Desde el PSOE, sin embargo, alegan que se trata de la subida del IPC que los informes preveían en noviembre de 2006 y que, como tal, se acometió en el resto de comarcas en las que la adjudicataria de este servicio es la empresa Giahsa. En estas zonas, al aprobarse en torno a enero de 2007 aún no disponían del porcentaje definitivo, por lo que tuvieron que basarse en ese dato provisional. Y, bajo la información ofrecida por fuentes técnicas de la Mancomunidad, el convenio estipula que las tasas deben ser homogéneas en cada uno de los puntos adheridos al área de influencia de Giahsa, lo cual dejaba escaso margen de maniobra al equipo de Gobierno que encabeza el alcalde de Zalamea la Real, el socialista Vicente Zarza.

De igual modo, los socialistas agregaron en su defensa del aumento del coste del servicio de basura que, al certificarse en la práctica con una dilación de un año, ya los ciudadanos se han beneficiado de un ahorro, en la medida en que, durante los últimos doce meses, no han visto aplicado ningún incremento a sus facturas. Algo que sí se ha producido en los recibos de los vecinos de otras comarcas onubenses.

La votación, en la que sólo emitieron su dictamen favorable los vocales del PSOE, tuvo como otro punto destacado la abstención del Grupo Independiente de Nerva (Giner). El partido dirigido por el actual regidor de este municipio, Domingo Domínguez, mantuvo la misma posición que en el pleno de diciembre, pese a las instancias del portavoz de IU en el Consistorio nervense, Óscar Collado, quien pedía a los independientes “coherencia” para oponerse a una subida del 3,2 por ciento, debido a que en su municipio defendieron un incremento de las tasas de agua de sólo el 2,7 por ciento. Hay que recordar que el Giner gobierna en Nerva con el mismo número de escaños que el PSOE, lo cual sitúa al único edil de la coalición como llave a la hora de tomar cualquier decisión.

Solicitan a Empleo diez cursos de FPO

Los seminarios supondrían una formación de 3.770 horas lectivas en materias como el transporte, la informática, la salud o las energías limpias

La Mancomunidad de la Cuenca Minera ha solicitado a la Consejería de Empleo de la Junta de Andalucía un paquete de diez cursos de Formación Profesional Ocupacional que engloba un total de 3.770 horas lectivas en materias diversas como el transporte, la informática, la salud, la industria o las energías renovables. Maquinista de confección industrial (384 horas), celador sanitario (284 horas), informática de usuario (234 horas), carpintero metálico y PVC (549 horas), instalador de sistemas de energía solar térmica (364 horas), conductor de clase C-1 y C (404), técnico de transporte sanitario (419 horas), diseñador web y multimedia (384 horas) y experto en salarios y seguros sociales (334 horas) son los campos que cubren los seminarios solicitados, a los que hay que sumar un curso de formador ocupacional (414 horas).