Blogia
Pablo Pineda

El Campillo

El Parque Los Cipreses es propiedad municipal

El Parque Los Cipreses es propiedad municipal

La nota simple del Registro de la Propiedad de Valverde del Camino ofrece una prueba irrefutable: el titular del 100% de la finca es el Ayuntamiento de El Campillo

EL CAMPILLO. Los Cipreses son propiedad municipal. La nota simple del Registro de la Propiedad de Valverde del Camino ofrece una prueba irrefutable: el titular de los 75.180 metros cuadrados que conforman el pulmón verde de El Campillo es el Ayuntamiento, sin cargas, tras su adquisición a través de un procedimiento de expropiación forzosa. El documento termina de arrojar luz sobre las sombras que acechaban al emblemático espacio natural salvocheano desde que, en el pasado mes marzo, el equipo de Gobierno PA-PP cuestionara el proceso administrativo que evitó que la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) lo subastara en el marco de la enajenación de los bienes de la extinta MRT, SA.

Populares y andalucistas generaron, a juicio del PSOE, una alarma “injustificada”, al hacer creer a la ciudadanía que se corría el riesgo de perder el Parque, según la primera teniente de alcalde, Manuela Caro, a causa de “la nefeasta gestión de los socialistas”. La coartada, la llegada al Consistorio minero de una carta de la Seguridad Social que reclamaba el pago de 87.622,29 euros, 21.839,79 más que el justiprecio fijado en abril de 2008 y sufragado por la Diputación Provincial de Huelva a raíz de su compromiso de participar en la financiación de la operación.

Desde la Casa del Pueblo ya recordaron la imposibilidad de que la parcela sea destinada a un uso distinto al actual, al estar declarada como Zona Verde de Especial Protección y contar el Ayuntamiento con una cesión vitalicia, del suelo y del vuelo, concedida en su día por MRT y sus antecesoras. Un punto al que añadían que las edificaciones y actuaciones ambientales realizadas sobre su superficie también son municipales. La titularidad pública de Los Cipreses, en consecuencia, está garantizada. De hecho, el Parque ya perteneció a Construcciones Zeitung, que la compró (con cargas) en la puja abierta por la caja de ahorros El Monte para la venta de los bienes embargados a la compañía minera en el momento de su liquidación.

“Ni siquiera entonces hubo riesgo alguno”, aseveran los dirigentes locales del PSOE, que no sólo sostienen que no hay nada que se salga de la normalidad de los siempre farragosos procedimientos de expropiación, sino que contraatacan: “Lo que sí se palpa es una clara dejación por parte de la alianza PA-PP, que, en lugar de luchar y negociar para que se respete el importe inicial de 65.782,50 euros, se limitan a atacar a la Corporación anterior y a reclamar más dinero a la Diputación (esa diferencia de 21.839,79 euros, y 4.196,62 más en concepto de tasas del Registro de la Propiedad) para que le solucione el problema”.

La controversia radica, como explica la ex alcaldesa y vicesecretaria general del PSOE, Encarnación Palazuelo, en que la Seguridad Social consideraba bajo ese justiprecio. Se agarraba a una tasación propia (Palazuelo sostiene que ésta incluía bienes que pertenecían al Consistorio y que, por tanto, no debían tenerse en cuenta”) para demandar una cuantía mayor. Por ello, apeló contra esa cifra, circunstancia que, no obstante, no detiene la adjudicación (véase caso Rumasa, donde el recurso de Ruiz Mateos no impidió que fuera expropiado).

Proteja y T.E. Valora no habrían podido actuar en el Parque

Más allá del justiprecio, la socialista Encarnación Palazuelo quiso defender la transparencia con la que se tramitó el expediente de expropiación. “El Parque Los Cipreses pertenece al Ayuntamiento”, afirmaba de un modo tajante. La nota simple no es la única evidencia. También están los proyectos ejecutados en los últimos años por la Junta de Andalucía a través del Programa de Transición al Empleo (Proteja) o del Taller de Empleo (T.E.) Valora. Para que fueran aceptados por la Administración “era indispensable acreditar que el enclave era municipal”.

En concreto, los fondos del Proteja 2010 permitieron culminar el vallado integral del Parque, cuya última fase, que incluía el ensanchamiento de la avenida Los Cipreses para facilitar el acceso al Colegio Público La Rábida, finalizó hace pocas semanas. El T.E. Valora, por su parte, se encargó de tareas forestales de conservación y mejora del recinto a lo largo de todo el ejercicio 2011. La primera iniciativa supuso la creación directa de seis puestos de trabajo, mientras que la segunda ocupó durante 12 meses a 24 desempleados.

El crédito del plan de pago a proveedores queda fijado en 132.885,22 euros

La cifra supera en 18.555,22 euros la previsión inicial tras incluir una factura de la feria de 2011 · El ajuste de PA y PP contempla la destrucción de siete empleos, una posible privatización de la guardería y subidas de tasas e impuestos

EL CAMPILLO. El Ayuntamiento de El Campillo recibirá, finalmente, en el marco del Plan de ayuda para el pago a proveedores del Ejecutivo de Rajoy, un crédito de 132.885,22 euros. La cantidad supera en 18.555,22 euros la previsión inicial tras la inclusión, junto a otras de pequeño calado, de una factura de la feria de julio de 2011. El Consistorio minero, que tendrá que reembolsar el préstamo en 10 años (con dos de prórroga) a un interés ya cerrado del 5,939 por ciento, ha elaborado, en forma de garantía de devolución, un Plan de Ajuste que contempla la pérdida de siete empleos, la externalización o privatización de la guardería y subidas en el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) y en la tasa de las licencias urbanísticas. Estas medidas, aprobadas con los votos favorables de PA y PP y la oposición del PSOE, van acompañadas por una mayor fiscalización del Impuesto sobre el Incremento de Valor de Terrenos de Naturaleza Urbana (Plusvalía), el aumento del precio de los bonos y las entradas de la piscina y de las cuotas de alquiler de las instalaciones deportivas, sin olvidar la reducción de las partidas reservadas a Cultura y Festejos.

El recorte en el capítulo de gastos de personal apunta a que, ya desde este próximo verano, no se contrate a nadie para la taquilla de la piscina municipal (se extinguen, por tanto, dos puestos de trabajo de 28 horas semanales cada uno durante dos meses y medio). Con ello, las arcas del Ayuntamiento se ahorrarán 6.248 euros. Asimismo, el coste de los bonos y las entradas, inmóvil desde su inauguración en 2003, se encarecerá un 10 por ciento. El reto es que el servicio se autofinancie. La plantilla municipal también adelgazará, al no cubrirse las plazas de los tres empleados públicos que se jubilarán entre 2015 y 2016. Las cuentas se liberarán así de otros 95.000 euros. PA y PP defienden que no se despide a nadie, mientras que desde las filas socialistas replican que, en cambio, sí se destruye y se deja de crear empleo “cuando más falta hace”.

La guardería es otra de las víctimas de la tijera. La alianza nacionalista-popular ha dado luz verde a la externalización del servicio a través de dos posibles vías: un  convenio con la Junta de Andalucía o la privatización de su gestión. Esto se saldará en una inevitable multiplicación de la simbólica cuota mensual de 18 euros que, desde los años 90, pagan los padres por la plaza de su hijo. Hasta ahora, la contratación de un monitor y un cuidador suponía a la Administración local un desembolso de 14.500 euros. Las tasas de los usuarios sufragaban unos 3.360 euros de esa partida. No es éste el único gravamen que soportarán los bolsillos de los campilleros al utilizar las instalaciones municipales, pues el equipo de Gobierno PA-PP incrementará, a su vez, un 10 por ciento el precio del alquiler del campo de fútbol Francisco Valero Rojas o las pistas de tenis. El presupuesto del Área de Cultura y Festejos, por su parte, cae en 36.000 euros para quedarse en unos 50.000.

La presión tributaria sobre la ciudadanía también se intensifica. El Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) ascenderá en El Campillo un 4 por ciento sobre lo previsto para los ejercicios 2012 y 2013. Éste es el canon extra que establece el decreto con el que el Gobierno central impone subidas excepcionales de este recibo para hacer frente al déficit público. Un aumento de la contribución que se une al ya fijado por la revisión catastral acometida en 2011 y que se implantará de manera progresiva hasta el año 2021. En la misma línea, la Corporación salvocheana espera cobrar 1.200 euros más en 2012 y 2.400 más en 2013 por la Plusvalía tras la encomienda de su gestión al Registro de la Propiedad de Valverde del Camino. Mientras, el importe de la tasa de las licencias urbanísticas pasará del 1,2 al 2 por ciento del presupuesto de la obra, es decir, un 66,67 por ciento más cara.

 

Godo gana el IV Campeonato de Play Station 3 - Pro Evolution Soccer de JSA

Godo gana el IV Campeonato de Play Station 3 - Pro Evolution Soccer de JSA

Derrotó en la final a José Viguera Romero y se suma a un palmarés que aún domina Jerónimo Mariano con dos títulos

EL CAMPILLO. El palmarés del Campeonato de Play Station 3 - Pro Evolution Soccer de las Juventudes Socialistas (JSA) de El Campillo-Salvochea suma un nuevo nombre: Francisco José González Esteban, Godo, que, al mando del Real Madrid, se adjudicó el pasado mes de marzo en la Casa del Pueblo la cuarta edición de este torneo tras vencer en una apasionante final a José Viguera Romero. Ambos llegaban a ese último envite después de superar en las semifinales a Alejandro Navarro y Manuel Muñoz, de manera respectiva, en unos duelos que no se resolvieron hasta los instantes finales. De esta forma, Godo iguala a títulos con el ganador del pasado año, Fran Arroyo Sánchez, en un ranking que aún encabeza Jerónimo Mariano, que levantó los dos primeros trofeos.

JSA recauda 240 kilos de alimentos para el pueblo saharahui

JSA recauda 240 kilos de alimentos para el pueblo saharahui

La campaña ha contado con la solidaridad, además de vecinos a título individual, de asociaciones como AFA, las hermandades de la Santa Cruz y la Virgen de la Granada, Acamacum, Athenea o la Escuela de Fútbol Base

EL CAMPILLO. La Agrupación Municipal de Juventudes Socialistas (JSA) de El Campillo-Salvochea puso en marcha entre finales de diciembre y principios de enero su habitual campaña de recogida de alimentos no perecederos para el pueblo saharaui. La iniciativa, que contó con la colaboración del Supermercado Marisol, puso de relieve, por enésima vez, la solidaridad de la ciudadanía campillera, en particular, y de su tejido asociativo, en general. El balance, pese a los tiempos de crisis, fue de 240 kilogramos de comida aportados por vecinos a título individual y por entidades como AFA-El Campillo, las hermandades de la Santa Cruz y de la Virgen de la Granada, Acamacum, Athenea o la Escuela Municipal de Fútbol-Base. El brazo juvenil del PSOE valora la utilidad de una acción que, si bien no emerge como la solución definitiva a la precaria situación humanitaria que azota a los saharahuis por el enquistado conflicto con Marruecos, al menos, supone un pequeño grano de arena y evita que su causa justa caiga en el olvido.

La acera no es lugar para peatones

La acera no es lugar para peatones

EL CAMPILLO. La acera no es lugar para peatones, sino para el reciclaje de papel, cartón y envases de plástico. Al menos, así es en la calle Granada de la localidad minera de El Campillo, donde los viandantes, dentro de una solidaridad que alcanza niveles inusitados, hasta renuncian a caminar por su hábitat natural con tal de dejar sitio a los contenedores de basura selectiva. Asumen así el riesgo de avanzar por el centro de la calzada. Otros incurren en un sacrificio aún mayor, pues hasta se privan de salir o entrar en su vivienda (eso sí, tienen la seguridad de que ningún coche aparcará en su puerta). Todo sea por el desarrollo sostenible.

Y salió el sol para colmar de esplendor a la Santa Cruz

Y salió el sol para colmar de esplendor a la Santa Cruz

Más de 2.500 romeros peregrinaron hacia Rocalero en una fiesta que propicia cada año el regreso de muchos de los campilleros que se distribuyen por toda la geografía nacional

EL CAMPILLO. Y, por fin, se hizo la luz. Los rayos del sol se abrieron hueco el domingo entre la negrura de las nubes y los campilleros pudieron peregrinar junto al simpecado por la senda que le llevaría, una vez más, hacia Rocalero bajo el esplendor de un cielo azul. Quedaba en el olvido la incesante caída de agua de la primera marcha, la del sábado, la de la búsqueda del romero para agasajar a la Santa Cruz en su ermita al regreso a un casco urbano que, por trigésimo cuarto año consecutivo, había quedado vacío, convertido en un desierto durante unas horas ante el éxodo masivo de un pueblo envuelto por la devoción por su fiesta, por la celebración con mayor arraigo entre el paisanaje minero.

Daba igual la lluvia. El fervor no pararía, como ya se comprobó el viernes en el acto del cambio de varas, cuando Isabel María Romero Marmesá y Hector Alejandro Muñoz Carmona asumían la responsabilidad, cumplían el sueño, de guiar a su gente por la vereda que arranca desde Cuatro Vientos. El Campillo tenía sed de romería y nada evitaría que la saciara. Se palpaba en el ambiente en cada segundo, como en el lleno absoluto de las actuaciones de Rocío ‘La Luberita’ y Cantores de Híspalis, trasladada a la nave municipal por la adversidad climática. Pero la ausencia de las inclemencias del tiempo en el día más anhelado del calendario salvocheano, el primer domingo de mayo, era bienvenida. Lo confesaban los rostros de los fieles cuando, al alba, en los instantes previos a la santa misa, contemplaban la majestuosa claridad del día.

Pasadas las 10:00 horas, la Hermandad que preside Enrique Diéguez enganchaba los bueyes y colocaba el estandarte de la Santa Cruz en el simpecado. Comenzaba el último camino. Entre gritos de ¡viva! más de 2.500 personas bajaban por la calle Constitución para adentrarse en la senda. La  hilera, encabezada por los sones de los tamboriles, parecía no tener fin. La formaban cientos de peregrinos que avanzaban a pie, un centenar de caballos y charrés y más de 60 carretas engalanadas. La población se multiplicaba en la fiesta del reencuentro, del retorno a casa de muchos de los campilleros que se distribuyen por toda la geografía nacional y más allá de sus fronteras. La estampa es única, colosal.

Una sevillana se repetía en cada eslabón de la comitiva, la letra con la que el ya desaparecido Rodrigo Palacios, uno de los fundadores de la Hermandad de la Santa Cruz, inmortalizó la esencia de la fiesta, el orgullo de los salvocheanos por su tierra y la nostalgia propia de quienes tuvieron que emigrar: “¡Ay pueblo de mis amores, qué ganas tengo de verte y sentarme en tu Paseo, bebiéndome el aguardiente con el agua de El Perneo!”. Las gargantas, rotas, no se cansaban de pronunciarlas, en especial, las que volvían al lugar que les vio nacer. Ahora bien, también había quien acudía a la cita de por vez primera. Tampoco faltaron, por tanto, los bautizos con rebujito en el puente que marca el inicio del último tramo. Unos romeros noveles que, como el resto, sin aún despedirse de éste, piensan ya en la llegada de un nuevo mayo.

La vara realiza el sueño de los mayordomos

La vara realiza el sueño de los mayordomos

Isabel María Romero y Alejandro Muñoz recogían ayer el testigo de los hermanos mayores salientes para guiar hoy la devoción campillera por la Santa Cruz

EL CAMPILLO. Exultante, engalanado, bañado de multitud, irreconocible, nervioso... Así se encontraba ayer El Campillo. Son las fechas más esperadas del año, las del reencuentro, las de la nostalgia, las del recuerdo de quienes ya no están o se hallan lejos, las del florecimiento del amor de un pueblo hacia su tierra, las del brote de una devoción inusitada en un lugar solidario y pagano por naturaleza. Llega el primer fin de semana de mayo y sólo un sentimiento emana de la ciudadanía, compartido por todos, la pasión por la Santa Cruz, por la Romería. Ya todo está listo para que ocurra. Los nuevos mayordomos, impregnados de incalculables dosis de emoción, entre magnánimos ¡Vivas! lanzados por centenares de fieles entregados, tomaban ayer la vara, el símbolo que materializa los sueños de quienes la portan por la senda que parte desde el corazón de Cuatro Vientos. Isabel María Romero Marmesá y Héctor Alejandro Muñoz Carmona encarnan ya las ilusiones de sus paisanos, las mismas que representaron quienes ahora se despiden, quienes les entregan el testigo sumidos en la contradicción de la tristeza y la alegría a la vez, María del Carmen Vázquez Caballero y Daniel Delgado Orta.

El cambio de varas, con la posterior ofrenda floral a la Santa Cruz en su Ermita, que aguarda abierta desde la ‘enzapatá’ del martes, era el último de los prolegómenos que se iniciaron el sábado anterior con el pregón de Fernando Romeró Marmesá, el hermano mayor de la ya deslumbrante mayordoma, uno de esos tantos campilleros emigrantes que, como tal, conocen lo que es el anhelo de su tierra y la fuerza, la sugestión, de su llamada. La amenaza de la lluvia acechaba, su anunciada precipitación sobre el fervor de El Campillo preocupaba, pero, al mismo tiempo, era ignorada por un pueblo en ebullición, extasiado, por unas flamencas que salían a la calle envueltas entre los lunares y los volantes de sus relucientes trajes y el constante eco del traqueteo de los caballos por las calles de la vieja Salvochea. El arraigo de la fiesta, la veneración, es tal que supera cualquier adversidad. Nada puede frenarla, ni el agua, ni el viento, ni la mayor de las tormentas.

Hoy, antes de que aclare el día, al alba, entre los sones de los tamborileros, mientras los jinetes ensillan sus caballos y las carretas empiezan a desfilar aderezadas con sus toldos, sus farolillos y sus flores de papel, las miradas se volverán de nuevo hacia el cielo con la esperanza de verlo despejado. Este deseo embarga a los peregrinos, aunque no es lo que les ha impedido conciliar el sueño en la eterna madrugada del primer sábado de mayo. La causa de su insomnio, de su noche en vela, es el ansia por partir hacia Rocalero en busca del romero para agasajar, con la caída de la tarde, a la Santa Cruz. Son 34 años de camino y nada cambia. El ritual se repite. Los campilleros, casi sin dormir, se levantan provistos de una felicidad especial, limpian sus botos, se cuelgan la medalla con la solemnidad de su exaltación, de su rendición a su Romería y se adentran en la vereda, como reza la sevillana compuesta por uno de los fundadores de la Hermandad, el ya desaparecido Rodrigo Palacios, entre una guitarra que suena, unas palmas que la acompañan y una garganta que grita ¡Viva la Cruz de El Campillo, de España la más bonita!

Fernando Romero Marmesá ensalza el valor de la Santa Cruz como la fiesta del reencuentro

Fernando Romero Marmesá ensalza el valor de la Santa Cruz como la fiesta del reencuentro

El pregón de uno de los campilleros que, aunque tuvo que emigrar, no pierde el contacto con su tierra, da el pistoletazo de salida a una romería de abrazos y recuerdos de quienes ya no están

EL CAMPILLO. El aroma a azahar y romero ya impregna cada rincón de El Campillo. La cercanía del eco de los sonidos del tamboril estremece a sus habitantes. El pueblo ya sólo tiene una idea en su mente, un anhelo que le arrebata el sueño en unas noches que se hacen eternas y unos días que se alargan ante un reloj que no avanza: el encuentro con la Santa Cruz, la doble peregrinación a Rocalero. Son 34 años ya de tradición, de traqueteo incesante de caminantes, caballos y carretas por la senda que arranca desde las entrañas de Cuatro Vientos, y nada varía. La devoción es la misma. El arraigo permanece inalterable.

Éstos son los sentimientos que embargaron el emotivo pregón de Fernando Romeró Marmesá, uno de esos campilleros que, como otros tantos, tuvieron que emigrar y labrarse su futuro lejos de su tierra, pero que siempre hallan la menor excusa para volver a las calles que les vieron nacer. El primer fin de semana de mayo, en cambio, es una cita marcada en rojo, ineludible, que no requiere de ningún pretexto para acudir a ella. La Santa Cruz llama, atrae, embelesa, a todos sus paisanos para que, juntos, en hermandad, llueva, truene o diluvie, la acompañen, la veneren y la agasajen en su Ermita con ingentes cantidades de romero.

El mayor de los Romero Marmesá describió con su poesía la esencia de una fiesta de armonía y concordia, de sentimientos contradictorios, de tristeza y alegría, de nostalgia y felicidad, de cante, de baile, de recuerdos y reencuentros con los que, aunque lejos, aún están y con los que ya se marcharon. “Encina, crece, crece, a ver si llegas hasta el cielo y me permites llevar mi abrazo a quienes ya nos dejaron”. El pregonero plasmaba así ese deseo que cobra vida entre muchos fieles al arribar a Rocalero en una celebración que este año, en su caso, es más especial si cabe, pues son su hermana pequeña, Isabel María, y su esposo, Héctor Alejandro Muñoz Carmona, quienes, como mayordomos, portarán la vara de la Santa Cruz y escribirán con letras de oro un nuevo capítulo de su historia.

Gritos de ¡Viva la Cruz! ¡Víva la Romería! ¡Vivan los mayordomos! y ¡Viva El Campillo! cerraron la alocución con la que se daba el pistoletazo de salida a la fiesta más esperada por los salvocheanos. Un punto de partida que continuó con las actuaciones del grupo campillero-riotinteño Infusión, los artistas locales Francisco Cumplido Orta y Juan Antonio Marín ‘El Patita’ (en representación de la reconstituida Peña Cultural Flamenca Candil Minero-El Campillo) y Requiebros. Hoy, martes 1 de mayo, tras la diana de la Banda de Música y la santa misa oficiada por el párroco Mateo Pozo Castellano se procederá a la apertura de la Ermita con la habitual ‘Enzapatá’.