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Pablo Pineda

El Campillo

La primavera no se detiene

La primavera no se detiene

JSA-El Campillo-Salvochea reivindicó con la IV Fiesta de la estación de las flores y el colorido su rotundo “no al tasazo universitario y a los recortes en educación”

EL CAMPILLO. Ya lo predijo el poeta Pablo Neruda: la primavera no se detiene. La  Agrupación Municipal de las Juventudes Socialistas (JSA) de El Campillo-Salvochea se rebelaron el pasado sábado 21 de abril contra quienes tratan de cortar las flores de los derechos sociales más básicos, en especial, del que más atañe a quienes se erigen en los depositarios de un futuro que se presenta incierto y gris, la educación. Lo hicieron, una vez más, en el Parque Los Puentes (o Chico), donde celebraron la IV Fiesta en honor a la estación del colorido, la alegría, la hermosura y la vida como una oda a la esperanza en un mundo más libre, más solidario y en el que prime la igualdad de oportunidades sobre los privilegios de unos pocos pudientes.

Cientos de jóvenes no sólo de El Campillo, sino de otros pueblos de la Cuenca Minera como Zalamea la Real o Minas de Riotinto participaron en la jornada de convivencia con la que la cantera del PSOE salvocheano se unía para impedir los planes del Gobierno conservador de Mariano Rajoy, su tentativa de implantar una “multiplicación desmesurada” de los costes de las matrículas universitarias, la reducción “inaceptable” de las becas y la penalización “desorbitada” de los suspensos. Unas medidas que, a juicio de la dirección campillera de JSA, vienen a esconder una privatización encubierta de la Universidad, al convertir la formación en un negocio y poner en peligro el magnánimo talento de tantos y tantos jóvenes que, por no ser de clase alta, quizás ya no podrán permitirse el “lujo” de estudiar y labrarse un porvenir mejor del que tuvieron sus padres o abuelos.

No al tasazo universitario

Las Juventudes Socialistas de El Campillo-Salvochea manifestaron un rotundo “No al tasazo universitario” por el que el importe de la matrícula se incrementará desde los 900 euros de media hasta los 1.350 y por el que suspender “te costará un ojo de la cara”. También incidieron en su oposición al recorte de 3.000 millones en los presupuestos de Educación y a todo lo que no sea aumentar las partidas destinadas a las becas, sin olvidar la reducción a la mitad de las ayudas para el estudio de idiomas o el tijeretazo al programa Erasmus. JSA recuerda, con respecto a este último, que un convenio suscrito en el pasado mandato entre la Universidad de Huelva (UHU) y el Ayuntamiento obliga a éste a otorgar 300 euros a cada alumno campillero que se adhiera a este Plan de Acción de la Comunidad Europea para la Movilidad de Estudiantes Universitarios.

El silencio humilde del talento

El silencio humilde del talento

Fernando Pineda Ortega, a sus 36 años, no sólo ha cumplido su sueño, la Licenciatura de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte (y compaginada con su trabajo), sino que lo ha escrito con las letras de oro del mejor expediente académico de su promoción, la 2006-2011, en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla · No se detiene, este veterano futbolista del Campillo C.F. con título de entrenador de un sinfín de disciplinas, que ya se diplomó en Educación Física en 1996 por la Onubense, cursa ahora un Máster en Rendimiento Físico y Deportivo

EL CAMPILLO. Sin hacer ruido, a paso lento, pero incesante, en silencio, como el caminante alumbrado por los versos de Antonio Machado, como el humilde peregrino que traza su propia senda, su propio recorrido, que dibuja su libertad, su poesía, sobre un lienzo de cadenas impuestas, de vertiginosas autovías hacia ninguna parte, hacia el abismo infinito, que huye de la esquiva fortuna para realizarse a sí mismo, para ser quien en realidad es. Su nombre, Fernando Pineda Ortega. Su última estación, con 36 años, el número uno en la carrera de su vida, la Licenciatura de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, el mejor expediente académico de su promoción, la 2006-2011, en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, la consagración como un nuevo talento de su amado pueblo, El Campillo, y de su querida comarca, la Cuenca Minera de Riotinto. Sin hacer ruido, en silencio.

Atrás queda, sin que lo efímero del premio acierte a difuminarlo, el esfuerzo, el infatigable afán de superación, las interminables horas de estudio, las decenas de miles de kilómetros por las cerradas curvas por las que serpean los 100 kilómetros que separan a la tierra bañada por las aguas rojas del Tinto de la antigua Hispalis, las jornadas inagotables de trabajo compaginadas con las clases, las madrugadas en vela, el insomnio autoimpuesto, el enclaustramiento indefinido frente a los apuntes, la ausencia perpetua entre los seres queridos. Todo ese cúmulo de sacrificios constituyen esa semilla, lejana y reciente a la vez, de la que hoy germinan sus frutos, un reconocimiento nunca perseguido, pero merecido, muy merecido.

Ésta es última parada, no la definitiva, de aquel adolescente enamorado del deporte con mayúsculas, de todas sus vertientes, al que le daba igual la disciplina que fuera. Fútbol-sala, fútbol, voleibol, voley-playa, baloncesto, balonmano, tenis, bádminton, pádel, ciclismo, atletismo, natación, ajedrez... En todas se sumergía, y de casi todas guarda algún trofeo en una vitrina que no da más de sí. Éste es el cierre dorado, el broche, a una etapa escrita con letras de oro por un joven que siempre, desde la niñez, desde sus andanzas por las calles de su pueblo, de su barrio, desde sus peripecias por Las Encinillas, desde sus primeras clases de gimnasia, “como las llamábamos”, con su maestro Domingo, tuvo clara su vocación. No le embargó, por tanto, la más mínima duda al tomar, en su último año de bachiller, la decisión más trascendental, la que, para bien o para mal, condicionaría su devenir, la que le iba a conducir hacia su futuro: se matriculó en la Diplomatura de Magisterio, en su especialidad, la de Educación Física.

La acabó, en la Universidad de Huelva, entre 1993 y 1996, y fue entonces cuando alumbró su sueño: la Licenciatura. Sin embargo, la ilusión, pronto, se tornó en utopía. Superó, tras duros meses de entrenamiento y después de calibrar sus posibilidades con éxito en el examen práctico de las oposiciones de maestro, unas exigentes pruebas físicas en Granada. Una altura reservada sólo para el listón de unos cuantos elegidos. Pero, al adolecer de la falta de una calificación elevada en su título de Magisterio (tampoco le era suficiente la de BUP), se quedó sin plaza. Era el año 1997. Ahí empezó su odisea. Se retiró un tiempo, aunque sin abandonar su anhelo. Sin dejar de engrosar su currículum con cursos de todo tipo, siempre vinculados a la Educación Física (es difícil encontrar un deporte del que no tenga el título de entrenador) y tras diversas experiencias laborales (la primera, como socorrista en el parque acuático de Cartaya), halló empleo en el Servicio Deportivo Agrupado (SDA) de la Zona Centro.

La idea permanecía intacta, seguía muy viva en su cabeza. Esperaba su oportunidad y llegó. En 2006, la Universidad Pablo de Olavide ya había registrado la Licenciatura de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte entre su listado de titulaciones. Dio un paso al frente: emprendió una travesía por el Grado Superior en Animación de Actividades Físicas y Deportivas, un ostracismo, un destierro obligado de dos años del que necesitaba salir con la máxima nota, pues, de lo contrario, se le volvería a escapar el tren, y quizás ya fuera el último. Lo selló con un sobresaliente cum laude. Ingresó en la facultad, en el primer curso, como el alumno con la calificación más alta de cuantos procedían del módulo, algo que le otorgó el derecho a una beca especial. Una pedalada que este barcelonista empedernido y veterano carnavalero que nunca falta a su cita con el febrero campillero mantuvo constante durante los cinco años siguientes. El desenlace, su inclusión entre la elite, entre el siempre restringido elenco de talentos, de expertos, de referentes reales, en una materia concreta, en su caso, la del Deporte.

Su día a día, en cambio, sigue inalterable, en silencio, alejado de todo atisbo de vanidad, de actitudes presumidas para las que su logro le habilitaría con creces. Él no es así. Tras conocer la confirmación de una noticia que vaticinaba desde hacía tiempo sin ni siquiera comentarlo, fue a su trabajo, como cada mañana, con su humildad, con satisfacción, pero siempre interior, sin hacer mención alguna a ello. Así siguió hasta que la relevancia del acontecimiento estalló, hasta que ya no pudo retenerla más. Ni siquiera entonces cambió un ápice. Hasta se exime de toda culpa, porque su magnanimidad es tal que deriva todas las felicitaciones a quienes no han hecho más que acompañarle, a quienes, sin él saberlo, dan gracias por el privilegio de tenerlo a su lado y de haberlo conocido, a su familia, a sus padres, a sus hermanos, a su novia, a sus amigos, a sus compañeros de clase y, en especial, a quien, aunque ya no está, sigue muy cerca, su abuela Coro.

Su nueva meta, el Máster en Rendimiento Físico y Deportivo

Sin tiempo de digerir el resultado, no se detiene. Fernando Pineda Ortega afronta desde este curso un nuevo reto: el Máster en Rendimiento Físico y Deportivo, un prestigioso título oficial de posgrado para el que obtuvo, gracias no sólo a su expediente académico en la Licenciatura de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, sino también a su extenso currículum, la única beca íntegra que ofrecía la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla.

El veterano capitán del Campillo CF ansía devolverlo a Preferente antes de su adiós…

Pese a ser un deportista nato, no aterrizó en el mundo del fútbol, en el de la competición, hasta los 25 años. Casi once años después es el veterano capitán del Campillo CF, en el que recaló en la temporada 2003-2004, cuando la escuadra blanquiazul aún estaba en Regional Preferente. Defendía así los colores de su pueblo después de hacer historia en Primera Provincial con el Deportivo Campofrío, al que, junto a otros jugadores campilleros, llevó a disputar la fase de ascenso. Hoy, con 36 años, cuando ya vislumbra el final de su carrera deportiva, aunque sin dejar de resistirse a su adiós, sólo tiene algo en mente: ayudar a devolverlo al lugar donde estaba cuando llegó, en la máxima categoría del fútbol provincial.

… y entrenar luego a los más pequeños

Fernando considera clave inculcar los valores del deporte a los niños. Cree con firmeza en ello. De hecho, él mismo recuerda con especial cariño a su primer maestro de Educación Física, de gimnasia, como uno de los responsables de lo que hoy es. Quizás sea por eso por lo que le encanta su trabajo en el SDA de la Zona Centro, porque le permite hacer lo que más le gusta, enseñar a los jóvenes, a los adolescentes, a los escolares, acercarles las distintas disciplinas y la importancia de la convivencia, la deportividad, la amistad, la solidaridad, por encima de la competitividad. Por ello, en cuanto la edad ya no le perdone y le obligue a colgar las botas, la siguiente tarea que tiene anotada en su agenda es entrenar a los más pequeños. Ya tiene experiencia, puesto que ya fue el técnico del equipo femenino de la Escuela Municipal de Fútbol Base de El Campillo, un combinado que brilló en la provincia y del que salieron magníficas jugadoras. Recuperarlo también está entre sus prioridades.

Talismán para el Barça

Los colores azul y grana también ocupan un importante hueco en el corazón de Fernando. Es del Barça, como su padre y sus dos hermanos. Pero no es un simple aficionado. Se ha convertido en los últimos años en un verdadero talismán para el conjunto culé. Dos veces ha estado en las gradas de la final de la Champions League y en las dos ocasiones ha levantado su equipo la Copa. La primera vez fue en París, en 2006, ante el Arsenal; y la segunda, en Londres, en 2011, ante el Manchester United. En medio hubo otra, la de 2009, aunque para aquella cita se quedó sin entrada. Eso sí, lo intentó.

Cántaro de oro y plata del carnaval campillero

Hablar del Carnaval de El Campillo, de la historia de la fiesta de la libertad, de la sátira y la ironía, de la voz del pueblo, es hacerlo de la peña Los Perendengues, la más antigua, de Los Califas, ya retirados, o de la comparsa de Los Diablos. A esta última pertenece Fernando Pineda Ortega, un fijo del febrero salvocheano, de las tablas del Teatro Atalaya, desde que su reunión de amigos se disfrazara en 1989 de los atletas de Seúl. Desde entonces, la agrupación no ha dejado de subirse al escenario; eso sí, con inevitables cambios de integrantes entre sus filas a causa de circunstancias laborales o de cualquier otra índole, pero siempre ha participado. Tres de sus componentes, no obstante, no han faltado a ninguna cita. Entre ellos, Fernando, quien, en consecuencia, recibió en 2008 la insignia más preciada que puede portar un comparsista o chirigotero campillero, el cántaro de plata y oro que acredita una trayectoria de, al menos, 20 años de máscara y disfraz. Ni siquiera su largo y duro periodo de trabajo, carretera y estudio a la vez (sin olvidar los entrenamientos y los partidos de cada domingo con su equipo) le ha impedido ensayar las letrillas durante meses para luego cantárselas a su gente. Ni él mismo sabe de dónde ha sacado el tiempo (seguramente, de quitárselo a los suyos), pero la verdad es que lo ha hecho. Todo un récord.

PA y PP trazan un Plan de Ajuste que destruye empleo y sube tasas e impuestos

El objetivo del equipo de Gobierno es recibir un crédito de 114.330 euros para el pago a proveedores que tendrá que devolver en 10 años al 5% · El PSOE vota en contra de unas medidas que no están justificadas en uno de los ayuntamientos “más saneados de Andalucía” · Susana Rivas advierte de que hay alternativas para que no sean los más débiles quienes paguen

EL CAMPILLO. PA y PP han trazado en el Ayuntamiento de El Campillo un Plan de Ajuste que contempla, entre otros apartados, destrucción de empleo (no hay despidos, pero se coarta la contratación), la externalización o privatización del servicio de guardería y subidas en el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) y en la tasa de las licencias urbanísticas, así como una mayor fiscalización del Impuesto sobre el Incremento de Valor de Terrenos de Naturaleza Urbana (Plusvalía). Unas medidas que vendrán acompañadas por el aumento del precio de los bonos y las entradas de la piscina y de las cuotas de alquiler de las instalaciones deportivas municipales, así como de una considerable reducción de las partidas reservadas al Área de Cultura y Festejos. El objetivo, la obtención de un crédito de 114.330 euros del Plan de ayuda para el pago a proveedores diseñado por el Gobierno conservador de Mariano Rajoy y que el Consistorio tendrá que devolver a un interés del 5 por ciento (el Banco Central Europeo ha entregado el dinero a la banca española al 1 por ciento) en 10 años, con dos de prórroga.

El primer capítulo que se verá afectado es el de gastos de personal. La poda implicará que, ya desde este próximo verano, no se contrate a nadie para la taquilla de la piscina municipal (se pierden dos puestos de trabajo de 28 horas semanales cada uno durante dos meses y medio). Con ello, las arcas del Consistorio ahorrarán 6.248 euros. Asimismo, el coste de los bonos y las entradas, que permanecía inmóvil desde su inauguración en 2003, se encarecerá un 10 por ciento. El reto es que el servicio se autofinancie. En la misma línea, el Ayuntamiento no cubrirá las plazas de los tres empleados públicos que se jubilarán entre 2015 y 2016, de modo que la plantilla municipal adelgazará (sus miembros tendrán que asumir una mayor carga de trabajo). Las cuentas se liberarán así de otros 95.000 euros. PA y PP defienden que no se despide a nadie, mientras que, desde el PSOE replican que, en cambio, sí se destruye y se deja de crear empleo, “precisamente, cuando más falta hace”.

La guardería es otra de las damnificadas. La alianza popular-nacionalista ha aprobado la externalización del servicio a través de dos posibles vías: un convenio con la Junta de Andalucía o la privatización de su gestión. Esto se saldará con una inevitable multiplicación de la simbólica cuota mensual de 18 euros que, desde los años 90, pagan los padres por la plaza de su hijo. Hasta ahora, la contratación de un monitor y un cuidador suponía a la Administración local un desembolso de 14.500 euros. Las tasas de los usuarios sufragaban 3.360 euros de esa partida. No es éste el único gravamen que soportarán los bolsillos de los campilleros a la hora de utilizar las instalaciones municipales, pues el equipo de Gobierno también incrementará en un 10 por ciento el precio del alquiler del campo de fútbol o las pistas de tenis. El presupuesto de Cultura y Festejos, por su parte, cae en 36.000 euros para quedarse en unos 50.000 euros.

La presión tributaria sobre la ciudadanía también se intensifica. El Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) ascenderá en El Campillo un 4 por ciento sobre lo previsto para los años 2012 y 2013. Éste es el canon extra que establece el decreto con el que el Gobierno de Mariano Rajoy (PP) impone subidas excepcionales de este recibo para hacer frente al déficit público. Un aumento de la contribución que se une al ya fijado por la revisión catastral acometida en 2011 y que se implantará de manera progresiva hasta el año 2021. Todavía hay más, el Ayuntamiento espera cobrar 1.200 euros más en 2012 y 2.400 más en 2013 por el Impuesto sobre el Incremento de Valor de Terrenos de Naturaleza Urbana (Plusvalía) tras la encomienda de su gestión al Registro de la Propiedad de Valverde del Camino. En último término, la tasa de las licencias urbanísticas pasará del 1,2 al 2 por ciento del presupuesto total de la obra a ejecutar, es decir, un 66,67 por ciento más cara.

Otras formas de hacer las cosas

Éstos son los recortes con los que el equipo de Gobierno que encabezan el andalucista Francisco Javier Cuaresma y la popular Manuela Caro, en forma de reducción de la plantilla municipal, de un mayor afán recaudatorio y de eliminación o adelgazamiento de los servicios públicos locales, cumple las condiciones establecidas por la Administración central, que exige el uso de la tijera como garantía de devolución del préstamo. Ante la unión de los ediles de PA y PP, el grupo socialista, aunque votó en contra, no pudo frenar esta batería de medidas de contención que redundará en una “pérdida manifiesta de la autonomía no sólo económica, sino también política” del Ayuntamiento. “Quedará, durante un periodo de 12 años, en manos de la intervención del Estado”, que, por tanto, “estará en disposición de exigir mayores sacrificios a la ciudadanía campillera”. En definitiva, “se condena e hipoteca” no sólo a la actual Corporación, sino también a las dos siguientes, a juicio del PSOE, “sin nada que lo justifique, pues, por mucho que traten de ocultarlo, han heredado uno de los consistorios más saneados de toda Andalucía, como lo certifican, incluso, algunos informes firmados por el propio alcalde”.

La máxima representante del puño y la rosa en el Ayuntamiento, Susana Rivas, lamentó que, “una vez más”, no se contara con la oposición para consensuar un Plan de Ajuste “que se nos ha explicado en diez minutos” y escuchar otras opciones. Rivas reconocía que, de no llevarse a cabo alguna acción, el Gobierno de Rajoy podría congelar la Participación en los Impuestos del Estado (PIE) y que, con eso, podría peligrar el pago de las nóminas. Ahora bien, añadía que “hay otras formas de hacer las cosas, sin que, como siempre, tenga que ser la ciudadanía la que pague”. Apuntó posibles alternativas: que el alcalde renuncie o se baje su sueldo de 33.936 euros brutos al año o la petición de un crédito para el pago a proveedores al margen del Plan de Rajoy, como ha hecho, por ejemplo, Berrocal. El portavoz de los nacionalistas, José Manuel Rodríguez, espetó que “este plan nos viene impuesto desde arriba, estamos atados de pies y manos”. Desde la bancada socialista le invitaron a un golpe de rebeldía, puesto que “sí estáis sometidos, pero al PP de El Campillo”.

A vueltas con la expropiación de Los Cipreses

La Seguridad Social reclama ahora el pago de 87.622,29 euros cuando el justiprecio inicial se fijó en 65.782,5 euros en abril de 2008 · PP y PA cuestionan el proceso abierto por la Corporación anterior y acusan al PSOE de mentir a la ciudadanía, porque el Parque “no es de propiedad municipal” · Los socialistas alegan que la titularidad pública del pulmón verde de El Campillo está garantizada por ser un espacio protegido

EL CAMPILLO. El Parque Los Cipreses vuelve al centro de la escena política de El Campillo. El equipo de Gobierno PA-PP cuestiona el proceso de expropiación forzosa  de uno de los enclaves más emblemáticos de la localidad (trámite que evitó que saliera a subasta pública) y acusa a la anterior Corporación y al PSOE, en particular, de engañar a la ciudadanía, puesto que “no es verdad que sea de titularidad municipal”. La mecha, la reciente llegada al Ayuntamiento de una carta con la que la Tesorería General de la Seguridad Social reclama el pago de 87.622,29 euros, 21.839,79 más que el justiprecio fijado en abril de 2008 y sufragado por la Diputación Provincial de Huelva a raíz de su compromiso de asumir el coste íntegro de la operación. Esta nueva circunstancia, a juicio de populares y andalucistas, amenaza con arrebatar al pueblo el que se erige en su pulmón verde a causa de la “nefasta gestión de los socialistas”.

Desde las filas del puño y la rosa, en cambio, aseveran que Los Cipreses no corren ningún peligro y lamentan que el PP genere una “alarma innecesaria” entre los campilleros ante un hecho que entra dentro de la normalidad de todo proceso administrativo de expropiación. De igual modo, el PSOE recuerda la imposibilidad de que el Parque sea destinado a un uso distinto al actual, al estar declarado como Zona Verde de Especial Protección y contar el Ayuntamiento con una cesión vitalicia, tanto del suelo como del vuelo, concedida en su día por la extinta MRT y sus antecesoras. Algo a lo que hay que añadir que las distintas edificaciones y actuaciones ambientales realizadas sobre su superficie son de propiedad municipal. “Su titularidad pública, en consecuencia, está garantizada”. De hecho, la parcela ya perteneció a la empresa Construcciones Zeitung, que la adquirió, aunque no libre de cargas con la Seguridad Social, junto a otro paquete de fincas en la subasta con la que la entonces Caja de Ahorros El Monte subastó los bienes embargados a la compañía minera en el momento de su liquidación.

Uno de los ejes de la discordia es la subvención de 65.782,50 euros otorgada hace ahora cuatro años por la Diputación. Ése era el justiprecio marcado en un principio para que el Consistorio pudiera incluir por fin Los Cipreses en su inventario de bienes patrimoniales y alejar para siempre la sombra de presuntos intereses especulativos de uno de los principales atractivos turísticos del término salvocheano. Esa partida ha permanecido depositada en una cuenta del Tesoro Público sin que la Seguridad Social la retirara, según el PP, porque fue ingresada sin concepto de destino. Un hecho que desmiente la ex alcaldesa y vicesecretaria general del PSOE de El Campillo, Encarnación Palazuelo, que asegura que fue el propio tesorero del ente supramunicipal quien, en compañía de la entonces secretaria del Ayuntamiento, entregó el cheque a Hacienda a nombre de la Seguridad Social.

El problema radica en que, como explica la ex regidora, la Seguridad Social consideraba bajo ese justiprecio. Se agarraba a una tasación propia (Palazuelo sostiene que ésta incluía bienes que pertenecían al Consistorio y que, por tanto, no debían tenerse en cuenta”) para demandar una cuantía mayor. Por ello, “dentro de su derecho a pelear por lo que consideraba justo”, apeló contra esa cifra (circunstancia que, no obstante, no detiene la adjudicación provisional). Y ahora solicita el pago, en lugar de aquellos 65.782,50, de 87.622,29 euros. La duda, entonces, está en si el beneficiario pudo no recoger el dinero de la cuenta del Tesoro Público, precisamente, por no estar de acuerdo con el importe inicial (ya sí lo ha cobrado, tras ser “rescatado” por la actual Corporación). Lo que no ha trascendido es si ya éste es un valor definitivo para culminar la expropiación o si el Ayuntamiento tiene la posibilidad de recurrirlo o negociar. Mientras, el equipo de Gobierno PA-PP ha solicitado a la Diputación que afronte el pago de la diferencia, esos 21.839,79 euros, así como de los 4.196,62 euros de la tasa del Registro de la Propiedad.

El Proteja y el T.E. Valora “no habrían podido actuar en el Parque si no fuera municipal”

Más allá del justiprecio definitivo, la socialista Encarnación Palazuelo ha querido defender la transparencia con la que se acometió la expropiación y ha aclarado que el Parque Los Cipreses sí es de propiedad municipal desde abril de 2008. Aporta para ello una prueba: los proyectos ejecutados en los últimos años por la Junta de Andalucía a través del Programa de Transición al Empleo (Proteja) o del Taller de Empleo (T.E.) Valora. Para que éstos fueran aceptados por la Administración autonómica “era un requisito indispensable acreditar con la documentación pertinente que el enclave pertenecía al Ayuntamiento”.

En concreto, los fondos del Proteja 2010 han permitido culminar el vallado integral del Parque, cuya última fase, que incluía el ensanchamiento de la avenida Los Cipreses para facilitar el acceso al Colegio Público de Educación Infantil y Primaria (CEIP) La Rábida, ha finalizado en las últimas semanas. El T.E. Valora se ha encargado de tareas forestales de conservación y mejora del recinto a lo largo de todo el ejercicio 2011. La primera iniciativa supuso la creación directa de seis puestos de trabajo; mientras que la segunda ocupó durante 12 meses a 24 desempleados de la Cuenca Minera de Riotinto.

El expediente de expropiación evitó la subasta de la Seguridad Social

El Ayuntamiento de El Campillo, bajo el equipo de Gobierno PSOE-IU, inició en diciembre de 2007 la apertura de un expediente de expropiación forzosa de los 75.180 metros cuadrados del Parque Los Cipreses para eludir así la subasta prevista por la Tesorería General de la Seguridad Social en el marco de la enajenación de los bienes de la extinta MRT, SA. El concurso, donde se habría abierto la puja con un precio de salida de alrededor de 100.000 euros, habría dejado en el aire la posible compra del pulmón verde de la vieja Salvochea por parte de manos privadas con un poder adquisitivo superior al de las arcas municipales. En el polo opuesto, una hipotética ausencia de licitadores habría permitido que el Parque pasara a dominio público de un modo completo por unos 60.000 euros, el 60 por ciento del valor de su tasación. La Corporación anterior optó por evitar el riesgo ante el “compromiso” de la Seguridad Social de no reclamar un justiprecio muy superior a esos 60.000 euros dentro del clima de colaboración y buenas relaciones manifestado por ambas partes. Parece que ese contexto ha cambiado.

La Quema de Judas ahuyenta las malas vibraciones en El Campillo

La Quema de Judas ahuyenta las malas vibraciones en El Campillo
El tradicional rito con el que se purifican las almas en el cierre de Semana Santa contó con la participación de 11 muñecos de trapo · El ganador, el que conmemoraba el centenario de la Constitución de 1812, la Pepa
 
EL CAMPILLO. La Quema de Judas despidió en la medianoche del pasado domingo la Semana Santa y el tiempo de Cuaresma en El Campillo. La participación, de récord. Hasta once muñecos diseñados con trapos viejos, ropas usadas, papeles de periódico y hojarascas, entre otros rellenos, ardieron en el patio del colegio ante un numeroso público para purificar las almas y ahuyentar las malas vibraciones del municipio minero.
 
El ganador, tras la deliberación de un jurado compuesto por miembros de algunas peñas carnavaleras, fue el Judas que conmemoraba el centenario de la Constitución de 1812, la Pepa, bajo la imagen de la chirigota de Cádiz ‘Viva la Pepi’. Su autora, Mari Ángeles Valiño Díaz (que también se adjudicó el primer premio en 2011 al crear una réplica del depuesto tirano libio Gadafi), se embolsó un cheque de 60 euros.
 
Los otros dos galardones, valorados cada uno con 30 euros, recayeron en un muñeco que encarnaba a la recién casada Duquesa Cayetana de Alba y otro que representaba a un minero ugetista que reclamaba la ansiada reapertura de la mina de Riotinto. Entre el resto de Judas se hallaban los personajes del Luisma y el Barajas (de la serie Aída), el tenista Rafa Nadal (que celebraba la consecución de una victoria tirado en el suelo), una flamenca o el dibujo animado Bob Esponja.
 
La Quema de Judas ponía el punto final a una semana de culto en la que las procesiones del Cautivo y la Dolorosa del Jueves Santo tuvieron que acelerar su ritmo ante la amenaza de lluvia. Acompañados por la Banda de Música de El Campillo, los pasos salieron de la Iglesia de Santa María de Jesús para ir directos hacia la Ermita, por lo que sólo pudieron discurrir por las calles Constitución y Granada.

El PSOE obtiene una nueva mayoría absoluta en El Campillo

Los socialistas registran 692 votos, el 58,84%, en las Elecciones Autonómicas · El PP, con 265 sufragios, cae 4,52 puntos con respecto al 20-N · Si fueran Municipales, el puño y la rosa lograría siete concejales; el PP, dos; IU, uno; y PA, uno

EL CAMPILLO. El PSOE obtiene una nueva mayoría absoluta en El Campillo en las Elecciones Autonómicas del 25-M. Con 692 votos, el 58,84 por ciento, mejora en 3,42 puntos los resultados cosechados en las Generales del 20-N, cuando, con 711 papeletas contó con el respaldo del 55,42 por ciento de los sufragios (la participación entonces fue del 70,46 por ciento; ahora, del 64,82). El levantamiento de la bandera de la mina por parte del PP, con acusaciones directas a la Junta de Andalucía de trabar su reapertura, no ha tenido reflejo en las urnas salvocheanas, como tampoco en el resto de la Cuenca. Los populares se quedan en 265 apoyos, el 22,53 por ciento, lo que supone una caída de 4,52 puntos (y 82 votos) en sólo cuatro meses.

El otro vencedor de la cita con la democracia en la localidad minera es IU, que remonta hasta erigirse en la tercera fuerza política, por delante del PA, que ostenta la Alcaldía fruto de la alianza de sus cuatro concejales con los dos del PP (el grupo socialista tiene cinco). La coalición izquierdista sella una carta de 107 votos (9,09 por ciento), 30 más que el 20-N, y supera así a la formación nacionalista, que se estanca en 91 sufragios (dos menos que en las recientes Generales). Siete papeletas portaron las siglas de UPyD; cuatro, las del Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE); una, las del PACMA; otra, la de Escaños en Blanco (EB); y una última, la de Falange Española de las JONS. Siete votos en blanco y cinco nulos completaron un escrutinio en el que optaron por la abstención 641 electores.

Estos números, si se extrapolan a unas Elecciones Municipales, brindarían de nuevo al PSOE una mayoría más que suficiente para regir el Ayuntamiento de El Campillo, pues le otorgarían siete concejales (la misma cifra que alcanzó en 1999 y 2003). El PP, por su parte, conservaría sus dos escaños actuales (aunque se vería despojado de la posibilidad de ejercer funciones de Gobierno, así como de la primera Tenencia de Alcaldía que, a día de hoy, porta su líder, Manuela Caro); mientras que IU volvería a disponer de un representante en la Corporación local. La formación andalucista que encabeza Francisco Javier Cuaresma, por último, se desinflaría hasta quedarse con un solo edil (tres menos).

No muy diferente es el escenario dibujado en el resto de la Cuenca Minera, que vuelve a teñirse de rojo tras el 25-M. El puño y la rosa ha ganado los comicios autonómicos en los siete municipios de la comarca para sumar un cómputo global de 4.712 votos, el 53,01 por ciento; eso sí, con El Campillo como su bastión más destacado (es aquí donde los socialistas han firmado su mejor porcentaje). Enfrente se sitúa un PP que ha recibido el aval de 2.193 personas, el 24,67 por ciento. La candidatura de Diego Valderas (IU) ha acumulado en la tierra del nacimiento del Tinto un total de 1.431 sufragios (16,10 por ciento) y el PA se ha visto relejado a una posición circunstancial con sólo 198 votos (2,23 por ciento).

 Elecciones Autonómicas 25-M en la Cuenca Minera de Río Tinto

 

PSOE

PP

IU

PA

UPyD

Otros

Blanco

Nulo

Berrocal

113

100

43

0

0

3

2

3

El Campillo

692

265

107

91

7

7

7

5

Campofrío

245

123

55

5

7

5

1

3

La Granada

66

55

15

2

8

0

0

0

Minas de Riotinto

1.063

609

326

20

24

26

15

31

Nerva

1.520

615

416

71

53

23

13

56

Zalamea la Real

1.013

426

469

9

20

13

14

9

Total

4.712

2.193

1.431

198

119

77

52

107

Porcentaje

53,01

24,67

16,10

2,23

1,34

0,87

0,58

1,20

¿Quieres ser voluntario contra el cáncer?

¿Quieres ser voluntario contra el cáncer?

Acamacum promueve un curso de 85 horas que abordará los tratamientos contra la enfermedad, su problemática sociolaboral, el apoyo psicológico y el movimiento asociativo

EL CAMPILLO. La Asociación Contra el Cáncer de la Cuenca Minera (Acamacum), con sede en El Campillo, promueve un curso de voluntariado que abordará aspectos como los tratamientos y las revisiones de esta enfermedad, su problemática social y laboral, el imprescindible apoyo emocional y psicológico y el movimiento asociativo. La entidad prevé que el seminario, que será impartido por una psicóloga y una trabajadora social, arranque a lo largo de la primera quincena del presente mes de marzo. La iniciativa, auspiciada por la reciente firma de un convenio de colaboración con la Obra Social Fundación La Caixa, persigue el doble objetivo de dotar a los alumnos de los conocimientos y habilidades necesarios para acompañar a los pacientes y a sus familiares en su lucha contra el cáncer y fomentar la cultura participativa y la solidaridad entre la sociedad.

El pueblo habla con sus letrillas de carnaval

El pueblo habla con sus letrillas de carnaval

Las fiestas de la sátira y la ironía cuentan este año en la antigua Salvochea con seis agrupaciones, entre ellas una infantil · Una de las sensaciones, la chirigota femenina ‘Sin un duro, pa que veas’

EL CAMPILLO. El pueblo habla y su voz es escuchada. Las seis agrupaciones locales con las que cuenta el Carnaval de El Campillo en 2012 han emitido ya su primer veredicto bajo el ineludible disfraz del humor, la sátira y la ironía que impregna a las fiestas de la libertad por excelencia. Todas se han pronunciado sobre lo acaecido a lo largo del último año en el municipio minero, un curso intenso y cargado de citas electorales que, como era de esperar, sobre todo, al haberse producido un cambio de Gobierno en el Ayuntamiento auspiciado por la alianza PA-PP, han tenido su reflejo en los repertorios que se han puesto en liza durante los dos primeros pases de actuaciones. La complicidad del público que ha llenado las más de 350 localidades del patio de butacas y el gallinero del Teatro Atalaya, inapelable.

No obstante, la mejor noticia en una edición en la que, con respecto a 2011, se han caído del cartel tres comparsas, la masculina dirigida por Juan José Díaz (los mendigos de Por una limosna) y las femeninas de Te vas a quedar de piedra (la gorgona Medusa) y Desde el desván (muñeca de trapo), y que no cuenta con corte de reina y damas ni pregonero, ha radicado en la irrupción de un grupo infantil. De la mano del experimentado carnavalero José Enrique Santana Delgado, Iche, los pequeños de Primera Fila encarnan a una clase repleta de alumnos aventajados que inyecta savia fresca y, por tanto, una larga vida a las carnestolendas de la vieja Salvochea.

La gran sensación, como ya ocurriera el año anterior, han vuelto a ser las jóvenes de Sin un duro, pa que veas (las locas de Comuna Cabra de 2011), que han montado, en forma de chirigota, una parodia completa de lo que fueron las primeras fiestas de julio organizadas por el debutante equipo de Gobierno, con caricaturas incluidas de sus protagonistas y alusiones directas a los conciertos y a la gratuidad de los toros. Éstos, sin desdeñar el sueldo del alcalde, el andalucista Francisco Javier Cuaresma, se erigen en unos de los temas más sugerentes del carnaval campillero, en el que tampoco faltan referencias a la frase con la que el regidor inauguró la feria: “los discursos tienen que ser como las minifaldas, cortos y que enseñen”.

De todo ello se hacen eco también los decanos de las carnestolendas salvocheanas, la Peña Los Perendengues, con su tipo de justiciero zorruno (desaseado). Su nombre: Desde que te vi venir dije a por Tornado vienes, pero a Tornado no te lo llevas porque a mí no me conviene, todo un mensaje hacia los dirigentes municipales (como certifican sus letras). Los únicos que han tomado parte, de manera ininterrumpida, en cada una de las ediciones celebradas desde 1984 han lanzado, además, una crítica directa a aquellos compañeros de escenario que se muestran combativos o callan según las siglas que gobiernen el Consistorio. Una munición que, en esta ocasión, iba dirigida a integrantes de la Peña Los Esponjas, una murga con una amplia trayectoria a sus espaldas que, en 2012, se ha visto reducida al cuarteto ¿Hay número pa hoy? (consulta médica).

El género serio lo ponen, tras las tres bajas del presente ejercicio, la Peña Los Diablos, con los hermanos Luis Emilio y Juan Antonio Matos Carranza al frente; y el rescoldo de lo que fue la chirigota Heidemos tela, la agrupación dirigida por Isidoro Martín Pascual. Los primeros, bajo el tipo de La Atlántida, aúnan su elenco de voces (entre las que se nota la ausencia de José Antonio Rodríguez del Águila, motivada por la reciente pérdida de su madre) para expresar lo que significa ser campillero o cómo quienes se han tenido que marchar fuera por motivos laborales son, a veces, los que más luchan por su pueblo. Mientras, los segundos, El loco pintor, en su tercera aparición como comparsa, vuelven a exhibir los ritmos y los tonos poéticos con los que se sumergen en el anhelo de un carnaval eterno para huir de una sociedad adormecida.