Blogia

Pablo Pineda

Maldonado aboga por producir el hilo de cobre en Andalucía y exportarlo

El consejero de Empleo pone como meta de la Administración y de las empresas fijar en el territorio el valor añadido del proceso de transformación La seguridad jurídica, clave para los expertos

La minería no debe basarse únicamente en la investigación y la extracción, ya que hay un reto que implica tanto a las empresas del sector como a la Administración y ante el que ambos estamentos deben 'confabularse': ser capaces de fijar el valor de todo el proceso de transformación posterior en la tierra en que se desarrolla. Así lo aseguró ayer el consejero de Empleo, Empresa y Comercio, José Sánchez Maldonado, durante su intervención en una mesa redonda organizada por el Grupo Joly con la colaboración de esta consejería. Varios especialistas en distintos ámbitos laborales ofrecieron sus visiones sobre La industria minera en la Europa del siglo XXI, en el marcode la tercera y última de las jornadas del Metallic Minning Hall (MMH) de Sevilla.

El director de Huelva Información, Javier Chaparro, moderó la mesa, en la que participaron, además del consejero, Antonio García Muñoz, miembro del gabinete jurídico Lener; Alejandro Loyo Díaz, representante del Banco Sabadell; y Francisco Moreno, presidente de Aminer, la Asociación de Empresas Investigadoras, Extractoras, Transformadoras Minero-Metalúrgicas y de Servicios. Para que en 2020 el sector industrial andaluz alcance un peso del 23% en el PIB (frente al 12,5% actual), Sánchez Maldonado abogó por convertir la mina en una industria que abarque todo el proceso desde la extracción del cobre hasta la producción del hilo de cobre para las telecomunicaciones o la energía. Eso hará, según señaló, que después de la mina haya industria, valor añadido y empleo.

Con respecto a la postura de la Administración autonómica sobre la creación de una fábrica de cobre en Huelva o Sevilla -cuestión planteada por Chaparro- Sánchez Maldonado aseguró que “si tenemos la materia prima (el cobre) no es lógico que lo extraigamos, lo subamos al barco y nos lo llevemos a 20.000 kilómetros para producirlo y después traer el hilo de cobre aquí”. Bajo su punto de vista, sería “mucho más fácil” producir el hilo de cobre en Andalucía y exportarlo, por lo que se mostró partidario de “convencer a los inversores de la bondad que tiene el ubicar establecimientos fabriles relacionados con la minería en la tierra”.

Al respecto, Francisco Moreno recordó que First Quantum Minerals, propietaria del yacimiento de Cobre Las Cruces, en Sevilla, utiliza un proceso (conocido como tecnología limpia de cobre) gracias al cual el cobre sale fino comercializable desde la misma planta: el producto final es un cobre tipificado como grado A, con un 99,999 por ciento de pureza. No obstante, a este reto apuntado por Sánchez Maldonado se une otro que concierne a todas las administraciones públicas: otorgar seguridad jurídica y agilizar los trámites, haciendo que todo el proceso administrativo sea conocido y certero.

Bajo su punto de vista, las normativas que atañen a Europa, España, Andalucía y las corporaciones locales suponen una maraña que dificulta la inversión. Tras referirse a la necesidad de actualizar la ley estatal de minas en consenso con el sector de la minería, puesto que no se ajusta a las necesidades actuales (se trata de una legislación preconstitucional, del 73), explicó que en septiembre de 2013 la Junta puso en marcha un proceso de estudio de todos los procedimientos y regulaciones administrativas que afectaban a los procesos económicos en la comunidad (también las regulaciones que dependían del Gobierno y corporaciones locales). Según precisó, se señalaron casi 600 procedimientos regulatorios administrativos que afectaban al sistema productivo que eran exclusivamente competencia de la Junta. A día de hoy, según apuntó, “más de 300” de esos 600 procedimientos se han eliminado y la Junta continúa trabajando para poder reducirlos al máximo.

Precisamente, Antonio García Muñoz, desde la perspectiva de los despachos especializados en derecho minero que acompañan a los inversores cuando desembarcan en España, señaló la necesidad de que la responsabilidad y la sostenibilidad empresarial se desarrollen dentro de un marco de seguridad jurídica, apostando por coordinar y unificar las normativas europea, estatal, autonómica y local, una demanda -según señaló- de las compañías que vienen a Europa y España.

Tras más de 15 años asesorando a compañías que desarrollan su actividad en el sector minero tanto a nivel nacional como internacional, el experto indicó que, para solucionar este problema, la UE licitó en 2007 un estudio sobre el análisis de las normativas europeas de todos los países de la comunidad y este año ha vuelto a hacerlo. “Están recopilando las perspectivas desde el punto de vista ambiental y autorizatorio en cada país, a efectos de establecer principios unificadores y coordinadores”, precisó.

En cuanto a la normativa estatal, destacó la importancia de que en su día se presentara un borrador del proyecto de ley de minas que, aunque “no era de la calidad esperada y nos cogió de improviso”, sí supuso un movimiento para crear una nueva ley de minas adaptada a la realidad, lo que considera “un signo positivo siempre que se garantice la participación de las comunidades y el sector”. Además, en lo relativo a la regulación autonómica, destacó el nivel de coordinación existente con el Gobierno y que hace diez años, en sus palabras, era “algo extraordinario”.

Para Alejandro Loyo la seguridad jurídica es un hecho y lo seguirá siendo, mientras que la responsabilidad es compartida por el sector industrial y la administración pública “para tranquilidad de los bancos”. En cuanto a la sostenibilidad -desde el punto de vista industrial y de la creación de puestos de trabajo- juegan un papel esencial la innovación e investigación.

“Desde 2002 en Huelva ha habido una apuesta importante por la innovación, se han realizado aportaciones de inversores superiores a los 1.500 millones de euros y cuando un inversor viene es porque hay un apoyo de la administración y un ámbito de actuación jurídico que le otorga tranquilidad para un proyecto viable a largo plazo. Una mina tarda más de siete años en abrir”, aseguró el economista.

Históricamente, tal y como reconoció, el desconocimiento del sector en España ha supuesto un problema y la banca no ha entrado a financiar las minas estructuralmente, sobre todo ante la “volatilidad tremenda” en las commodities, lo que dificultaba la entrada en la financiación corporativa de las minas. Sin embargo, manifestó que la ubicación de los mejores grupos mineros del mundo en la Faja Pirítica ibérica aporta tranquilidad a los bancos a la hora de financiar los proyectos y, por la innovación de las minas allí ubicadas y los incentivos concedidos por las administraciones, “todo parece indicar que son muy competitivas y esa competitividad al final es la que aporta la sostenibilidad”.

El presidente de Aminer y comisario del MMH, Francisco Moreno, se refirió a estas compañías mineras de primer orden mundial también apuntadas por Loyo, y que han tomado las riendas de la minería andaluza. Según recordó, Trafigura, a través de Matsa, opera el yacimiento de Aguas Teñidas; ha reabierto Sotiel, ha descubierto Magdalena e investiga en Paymogo y mina Concepción, todos en la provincia de Huelva. Por otro lado, First Quantum Minerals es propietaria de Cobre Las Cruces, la mayor inversión privada realizada en las tres últimas décadas y también la principal de capital internacional en la provincia de Sevilla; mientras que Grupo México es la adjudicataria del proyecto de reapertura de Aznalcóllar.

Todas estas explotaciones mineras que, según señaló, operan con las máximas garantías medioambientales y constituyen modelos de gestión sostenible, pusieron sus miras en las minas andaluzas atraídas por el enorme potencial de la zona: “La Faja Pirítica es una zona única del mundo de más de 250 kilómetros (120 en territorio español), que incluye más de 80 yacimientos, algunos de los súper gigantes, es decir, de más de 100 millones de toneladas; y los recursos potenciales en yacimientos mineros se estiman en miles de millones de toneladas”. Aquí es, a su juicio, donde radica el verdadero poder la zona: sus enormes oportunidades futuras.

Pero a este potencial se suman los avances en investigación de los últimos años, lo que “garantiza la pervivencia del sector en la región durante décadas”. No en vano, gracias a la inversión se ha descubierto que en Andalucía hay recursos y reservas mineras de importante cuantía y buena ley para ser económicamente rentable, con lo que podría generar a largo plazo más empleo y riqueza en el territorio, sumando el importante impacto socieconómico de los proyectos que ya están en operación.

Por todo ello, Moreno consideró “vital”, teniendo presente ese escenario, saber “aprovechar el abanico de acción que se presenta ante nosotros para seguir futuro en torno a este actividad”. En su opinión, si además del esfuerzo inversor de las empresas, la administración sigue prestando su apoyo, “tendremos un amplio horizonte por delante”.

Elena Llompart / Huelva Información

La verdad de los espíritus fuertes

La verdad de los espíritus fuertes

La AMHPH culmina en Cumbres Mayores el ciclo de jornadas comarcales de Memoria Histórica con el que, en colaboración con la Diputación Provincial, ha dado voz en el último año a las víctimas del genocidio franquista en Huelva

CUMBRES MAYORES. “La herida quiere que se le recuerde, el cuchillo quiere que se le olvide”. La frase, oportuna, recuperada por el asesor para la Memoria Histórica y coordinador de Exhumaciones de la Consejería de Cultura, Miguel Ángel Melero, inauguraba las I Jornadas de Memoria Histórica de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche promovidas en Cumbres Mayores por la Asociación de Memoria Histórica de la Provincia de Huelva (AMHPH) para cerrar un ciclo que, con la colaboración de la Diputación de Huelva, ha recorrido en el último año la totalidad de la geografía onubense. El dolor de aquellos episodios funestos, de la vergüenza de aquellos crímenes silenciados por la mentira y la siembra del miedo, ha rebrotado de la tierra, pero no con ningún afán de revancha, que, como se ha puesto de manifiesto durante toda la travesía, con cada ponencia, con cada intervención, nunca nadie la ha querido, sino para elevar la verdad y encontrar la paz de la justicia y la reparación. Porque, decía el periodista y socialista onubense José Ponce Bernal, muerto a causa de las brutales torturas sufridas durante los interrogatorios franquistas en septiembre de 1940, “la venganza es un placer cobarde que los espíritus fuertes desdeñan”. Las víctimas de la represión fascista, los asesinados y sus descendientes, sin duda, lo han demostrado, rezuman valentía.

Los albores, los sucesos de La Pañoleta, tenían que estar presentes, la historia de todos esos hombres que pusieron rostro a la columna minera, que, sin demora alguna, marcharon aquel trágico 19 de julio de 1936 hacia Sevilla para aplacar el alzamiento y que perecieron a manos de la traición del comandante de la Guardia Civil Gregorio Haro Lumbreras. Su voz se escuchó a través de las páginas de La memoria varada, la novela con la que el periodista Rafael Adamuz narra el infierno que atravesaron los 70 mineros y campesinos detenidos tras la emboscada desde su hacinada reclusión en el barco-prisión Cabo Carvoeiro, en las aguas del río Guadalquivir, hasta el fusilamiento masivo al que les condujo un macrojuicio en el que no dispusieron de la más mínima garantía. No acabó ahí la lucha en defensa de la legalidad constitucional de las fuerzas milicianas de la Cuenca Minera de Riotinto, que el 21 de julio de 1936, bajo el mando de Antonio Molina Vázquez y Máximo Guerrero Loubre, sofocaron la sedición en Aracena sin derramamiento alguno de sangre. Ya el 10 de agosto hicieron lo propio en Higuera de la Sierra, en este caso, tras un duro combate, para continuar su avance por Fuenteheridos y Cortegana hasta alcanzar Aroche.

Ésa fue, precisamente, la siguiente parada de las jornadas, con La historia silenciada. Víctimas de la represión franquista en Aroche. En ella, el alcalde e investigador local Antonio Muñiz Carrasco, junto a los autores Jesús Berrocal y Nieves Medina, evidencia la atrocidad de un contexto que convivía, día tras día, con la sucesión de ejecuciones, los encarcelamientos, las torturas, las humillaciones, los trabajos forzosos o el exilio. Ésta era la realidad, la sombra, que se cernía sobre el conjunto de la comarca y de la provincia, como también de la región y del país. Según el dato que abriga el libro, tan sólo en Aroche, que actúa como botón de muestra en este sentido, el censo de represaliados supera los tres centenares. El avance de los sublevados y su triunfo final en la Guerra Civil, sin embargo, aunque la cercó, no erradicó la resistencia, trasladada al monte, también en la Sierra de Aracena y Picos de Aroche, testigo, de acuerdo con el historiador Mario Rodríguez García, del nacimiento y el desarrollo del maquis. Allí trataban de aguantar los huidos, fugitivos errantes que se tornaron en guerrilleros organizados en su intento de alcanzar la zona roja para enrolarse en el ejército republicano.

El relato no difiere mucho entre los vencidos. Tampoco lo hacen los textos con los que los sublevados los colocaban ante una tapia, condenados a ese disparo certero que les arrojaría al anonimato de una cuneta o una fosa. El patrón se repite para construir una premeditada sentencia injusta como la que asesinó al último alcalde republicano de Castaño del Robledo, Daniel Navarro Torres, objeto, según contó su nieto, Daniel González Navarro, de la pasmosa acusación de “levantarse contra el movimiento nacional legítimo”. Era a él a quien le amparaba la legalidad. Hasta le imputaron hechos por meras suposiciones de testigos. Su fin estaba redactado de antemano. Desgarrador, como la historia del bisabuelo y el tío abuelo de Salomé Banda López, de El Patrás (Almonaster la Real). El primero, Tomás López Sánchez, se fue al monte, desde donde escribió a su mujer, Josefa María, para pedirle que cuidara a Ángel (López María), el mayor de sus dos hijos varones (también tenía a Josefa y a Victoria). Ya presagiaba que, por su edad (casi 16 años), podía correr peligro. Él fue fusilado el 2 de diciembre de 1936. Meses más tarde, en agosto de 1937, se llevaron a Ángel, señalado por el cacique de la aldea, sin que nunca más se supiera de él. Su hermano, Manuel López María, el abuelo de Salomé, único hombre de su casa con sólo 10 años, vivió siempre con la pena de ni tan siquiera saber dónde yacían, incluso, cuando su memoria ya se había apagado.

Eran los Sin Dios, como el cardenal Isidro Gomá definía a los que luchaban contra “la verdadera España” y, por consiguiente, no tenían cabida en la misma, al igual que ocurría con Félix, el protagonista de la novela del abogado Diego Ramón Maestre Limón, que, bajo ese título, plasma sobre el papel la vida, o la ausencia de la misma, la dignidad, de un valverdeño huido al Barranco del Infierno ante la inminente toma del pueblo por las tropas fascistas y que se debate, con su novia embarazada, entre la entrega a las autoridades o permanecer oculto. Son muchos, en definitiva, los nombres que la historia no ha podido borrar, menos, en la provincia de Huelva, donde la Diputación, tal y como detalló el jefe de servicio de Archivo del ente supramunicipal, Félix Sancha, ha sido pionera con la catalogación y digitalización de 3.092 procedimientos que afectan a 6.254 procesados por los Consejos de Guerra Permanentes de Huelva, Sevilla, Cádiz y Algeciras, sin olvidar las fichas de los milicianos del Batallón Riotinto y de los onubenses enjuiciados en Tarifa en batallones de trabajo. Un proyecto de “garantía de los Derechos Humanos” que la AMHPH quiere expandir al conjunto de los archivos municipales de toda la geografía onubense.

La AMHPH culmina en Cumbres Mayores el ciclo de jornadas comarcales de Memoria Histórica con el que, en colaboración con la Diputación Provincial, ha dado voz en el último año a las víctimas del genocidio franquista en Huelva · Entre los contenidos, desde la intervención de la columna minera en la Sierra o la represión en municipios como Aroche hasta la resistencia de los huidos en el monte, los juicios injustos e ilegales o el desgarro de las familias de los desaparecidosL

La Junta facilita la escolarización de 18 alumnos con necesidades especiales en Aspromin

Educación y asociación firman un convenio para atender a menores en cuya localidad de origen los centros docentes carecen de las condiciones precisas para prestar una atención tan especializada

EL CAMPILLO. La Consejería de Educación y la Asociación Protectora de Personas con Discapacidad Intelectual de la Cuenca Minera (Aspromin), han firmado un convenio para facilitar la adecuada escolarización de 18 alumnos con necesidades educativas con diferentes grados y tipos de capacidades personales de orden físico, psíquico, cognitivo o sensorial. El objetivo es dar cobertura así a menores en cuya localidad de origen los centros docentes carecen de las condiciones precisas para prestar una atención tan especializada. Los beneficiarios de esta ayuda, que alcanza los 167.000 euros, residen, por lo general, en municipios lejanos al centro y, en ocasiones, pertenecen a entornos familiares desestructurados.

La escuela hogar integrada en el Centro de Educación Especial Nuestra Señora de los Milagros de El Campillo se postula como referente educativo y asistencial para este colectivo en la provincia. De hecho, atiende cada curso escolar a alrededor de 80 alumnos con distintas discapacidades intelectuales con el fin de desarrollar al máximo sus capacidades y aptitudes personales, así como para orientarles para su futura integración sociolaboral.

No en vano, el delegado territorial de Educación, Vicente Zarza, no dudó en reconocer durante la rúbrica del acuerdo “la calidad de la asistencia, atención y apoyo a las personas con minusvalía psíquica y a sus familiares por parte de esta entidad que preside por Matías Rodríguez. El centro imparte, en este sentido, programas de formación para la transición a la vida adulta y laboral (PFTVAL) y formación básica obligatoria (FBO). De igual modo, la asociación promueve la participación del alumnado y de las familias en actividades de ocio y tiempo libre, programas de vacaciones, competiciones deportivas, etcétera.

Aspromin, miembro de la Federación Andaluza en favor de Personas con Discapacidad (FEAPS-Andalucía) fue fundada en 1969 con la meta de dar respuesta a las necesidades de formación, asistencia y rehabilitación de niños, jóvenes y adultos con discapacidad intelectual. Con sede social en El Campillo, su ámbito de actuación se extiende a la comunidad autónoma de Andalucía y atiende a personas desde el nacimiento hasta la edad madura a través de distintos recursos y acciones.

Cultura inicia los trabajos de exhumación de la fosa 'del marido de Modestita' en Zalamea la Real

La intervención se lleva a cabo en el espacio en el que yace el militante de la CNT Ramón Delgado López y en el que, según los trabajos del grupo de investigación Todos los nombres podrían hallarse los restos del también cenetista José Manuel Romero Cacho

CUENCA MINERA. La Consejería de Cultura, a través de la Dirección General de Memoria Democrática, ha comenzado los trabajos de exhumación de una fosa que se encuentra en Zalamea la Real, a petición de la Coordinadora para la Recuperación de la Memoria Histórica de la Cuenca Minera de Río Tinto. Esta intervención, según exponen desde la Administración autonómica, vuelve a poner de manifiesto la estrecha colaboración del Gobierno de Andalucía con el resto de implicados en el trabajo que se realiza en el ámbito memorialista: familiares, asociaciones y ayuntamientos.

La fosa conocida como del marido de Modestita está situada en el Valle Redondo, en la carretera de Calañas, a un kilómetro aproximadamente de la localidad, en el borde de un camino, y por los datos recogidos se tienen indicios de que allí yace Ramón Delgado López (el marido de Modesta Vázquez Castilla), militante de la CNT al que se le aplicó la Ley de Fugas el 26 de febrero de 1938. Existe la posibilidad, según los trabajos llevados a cabo por el grupo de investigación Todos los nombres, que en la misma fosa se encuentre el cuerpo del también cenetista José Manuel Guerrero Cacho, natural de Minas de Riotinto.

La intervención se enmarca dentro del conjunto de iniciativas que se llevan a cabo por toda Andalucía en los últimos meses tras la publicación en el BOJA del pasado 24 de junio de una decena de actuaciones de localización y exhumación de fosas comunes de la Guerra Civil en distintas provincias andaluzas. En este caso, los trabajos de exhumación y estudio antropológico de los restos que se realizan en la zona están dirigidos por el arqueólogo y antropólogo Andrés Fernández, con amplia experiencia en este campo. La financiación corre a cargo de la Junta de Andalucía.

Cuenta atrás: Emed pasará a llamarse Atalaya Mining para iniciar la fase comercial en Río Tinto

Cuenta atrás: Emed pasará a llamarse Atalaya Mining para iniciar la fase comercial en Río Tinto

La compañía prevé comercializar los primeros concentrados de cobre a principios de 2016 · Una plantilla de 260 personas y en torno a 400 subcontratados trabajan en fase de pruebas

CUENCA MINERA. Nuevos tiempos para Emed Mining. La empresa encargada de restablecer en Río Tinto la actividad minera, dormida durante 14 años, iniciará una nueva etapa tras romper con un pasado marcado por pleitos y por un arduo proceso administrativo. La minera ha perfilado una nueva imagen corporativa y se prepara para un inminente cambio de denominación parejo a la nueva fase que se presenta: Emed Mining pasará a llamarse Atalaya Mining.

A semanas del inicio de la producción comercial (las previsiones apuntan a que esto ocurrirá a principios de 2016, cuando los concentrados de cobre tendrán la calidad adecuada para tal fin), la minera se renovará y cambiará así su nominación en un evidente guiño a la historia de la mina de cobre, aunque el yacimiento a explotar es Cerro Colorado, que surge de la integración de diversas cortas mineras históricas como Filón Sur, Filón Norte y más recientemente las zonas de Cerro Colorado, Salomón y Quebrantahuesos.

Con el fin de mejorar las perspectivas de la empresa y para ayudar a revitalizar su presencia en los mercados, la junta de accionistas de Emed puso sobre la mesa hace dos semanas el cambio de nomenclatura, aludiendo a la nave insignia de la compañía en Río Tinto. No en vano, la junta ha considerado que el nombre propuesto refleja mejor el enfoque principal de la empresa: “Ser el reinicio de la producción de cobre del proyecto de Río Tinto, en lugar de sus proyectos en el Mediterráneo oriental”. Así lo señala el grupo en un comunicado lanzado en su día y en el que explica que “Corta Atalaya fue en su momento el yacimiento a cielo abierto más grande de la mina en Europa”, depósito que “toma su nombre de la aldea de La Atalaya, que fue fundada en 1883 para alojar a mineros de San Dionisio”.

Con una plantilla actual de 260 empleados y aproximadamente 400 trabajadores subcontratados, el trabajo en fase de pruebas no cesa en las instalaciones mineras (con turnos para cubrir las 24 horas del día). Fue el pasado 31 de julio, ya en la mencionada fase de pruebas, cuando la compañía alcanzó la primera producción de concentrado de cobre, objetivo que la empresa se marcó en su carrera hacia la reactivación del yacimiento a cielo abierto. Desde entonces, la empresa trabaja ajustando las cantidades, buscando la calidad adecuada y el grado de concentrado óptimo para entrar en la fase industrial, produciendo en una primera fase 5 millones de toneladas anuales a primeros de 2016. A finales de ese mismo año, el objetivo pasa por alcanzar 7,5 millones de toneladas anuales, que ya en 2017 serán 9,5.

Con este objetivo, Emed ha acometido la rehabilitación de las áreas de trituración primaria, cribado, molienda y flotación, y sigue trabajando para optimizar el uso de las infraestructuras existentes. Así, aunque en estos momentos se reparan cinco molinos y hay cuatro en funcionamiento, la empresa contará con otros dos nuevos molinos cuya capacidad equivale a cinco de los otros.

De esta manera, el proyecto progresa hacia el arranque, a pleno rendimiento, de la histórica mina, después de que el pasado 17 de abril la multinacional, que cotiza en la bolsas de Londres y Toronto, llevase a cabo la primera voladura controlada. Dos meses después llegaba la inyección de capital requerida para el arranque de la actividad, al dar los accionistas de Emed luz verde a una ampliación de capital de 87 millones de euros para financiar la reapertura del depósito.

Trafigura Beeher (matriz de Mina de Aguas Teñidas y uno de los mayores grupos mundiales en el comercio de materias primas), el holding metalúrgico chino Yanggu Xiangguang Copper (XGC) y el fondo privado de inversiones con sede en Nueva York Orion Mine Finance adquirieron 42 millones de euros en nuevas acciones de la compañía y canjearon el valor del préstamo de 27 millones que suscribieron en diciembre del año pasado a favor de Emed Mining por nuevos títulos.

El pacto entre los socios de referencia incluyó también la entrada de un cuarto, Liberty Mutual, aseguradora estadounidense que adquirió, a través de su fondo Liberty Metals & Mining, acciones de la compañía por valor de 32 millones de euros.

Desde el año 2013, cuando la Junta de Andalucía comenzó a celebrar concursos mineros en la provincia onubense, Emed ha optado a estos permisos de investigación, adquiriendo derechos mineros con la idea de implantarse en la comarca en un proyecto a largo plazo.

Elena Llompart / Huelva Información

Todos los nombres

Todos los nombres

La primera página del libro de Salvochea, de la independencia de El Campillo, cumple 84 años

EL CAMPILLO. Todos los nombres. Todos. Vienen hoy a nuestra memoria, la de Salvochea, la de El Campillo, rescatados por el recuerdo, eterno, indemnes ante los vientos del olvido. Todos los nombres, todos, brotan hoy desde las entrañas de nuestra tierra, de la que son semilla, de nuestras calles, que son suyas. 

Todos los nombres, todos, vuelven hoy a la vida, porque nos la dieron, porque la perdieron, por ganar la libertad, la independencia que ellos no tuvieron, por querer y permitirnos construir nuestro futuro, abrir nuestro camino, que es el de ellos.

Todos los nombres nos acompañan hoy, todos, los de los hombres y mujeres que, con su lucha, con su tenacidad, colocaron el primer peldaño, escribieron la primera página de un libro, el de nuestro pueblo, que hoy cumple 84 años de autonomía. 

Todos los nombres. Todos. Vienen hoy a nuestra memoria colectiva, de la que nunca se han ido, de la que nunca se irán. Porque son los ártífices de nuestro presente. Porque, por serlo, perecieron, asesinados, por la abominación fascista, por la tiranía, por la sinrazón, por la barbarie inhumana del odio, por la represión. 

Todos los nombres.

Detectan en el río Tinto unas microalgas adecuadas para la producción de biodiésel

Detectan en el río Tinto unas microalgas adecuadas para la producción de biodiésel

Científicos de la Universidad de Huelva constatan que los organismos acumulan gran cantidad de lípidos

CUENCA MINERA. Investigadores del Grupo de Biotecnología de Algas de la Universidad de Huelva (UHU) han demostrado en el laboratorio que una microalga localizada en el río Tinto, aislada de un medio extremo (aguas ácidas y ricas en metales pesados) y con falta de nutrientes, genera ácidos grasos adecuados para producir biodiésel. Los expertos han podido constatar que las condiciones del río favorecen la acumulación de lípidos en el alga, de modo que, por un lado, impiden el crecimiento en el medio de otros microorganismos que, al competir por el alimento, reducen el desarrollo de la microalga y, en consecuencia, la producción de ácidos grasos; y, por otro, fortalecen el alga de manera que ésta tenga el potencial para ser cultivada a escala industrial.

Para realizar este trabajo, el primero que describe cómo una microalga cultivada en un medio ácido puede ser usada como materia prima para producir biodiésel, aislaron una alga del río Tinto, identificada con el género Coccomyxa sp., acostumbrada a un entorno ambiental marcado por la explotación minera, según ha informado la Fundación Descubre. “La extracción de pirita a lo largo de años ha propiciado aguas muy ácidas con elevadas concentraciones de metales pesados como hierro, plomo, cobre o arsénico. Es un medio muy hostil donde, sin embargo, este organismo es capaz de crecer”, ha explicado la investigadora principal del proyecto, María del Carmen Ruiz-Domínguez. Asimismo, ha indicado que, a diferencia de la Coccomyxa sp., una alga extremófila, es decir, de ambientes extremos, la mayoría de algas crece en un medio con pH neutro, en el que también habita la mayoría de comunidades de microorganismos (bacterias u otras microalgas) que compiten por el alimento. Esta situación, como anota, merma la productividad y, en consecuencia, el contenido en ácidos grasos de la microalga.

El crecimiento en condiciones extremas implica, de igual forma, una escasez de alimentos. Está demostrado, en este punto, que “la carencia de nutrientes esenciales (nitrógeno, fósforo o azufre) desencadena en las microalgas una serie de reacciones metabólicas que, en función de las especies, favorecen la acumulación de ácidos grasos, que es la materia prima para obtener biocombustible”. Los resultados han sido recogidos en el artículo Lipid accumulation and antioxidant activity in the eukaryotic acidophilic microalga Coccomyxa sp. (strain onubensis) under nutrient starvation, publicado en la revista Journal of Applied Phycolgy.

Las víctimas del genocidio franquista rompen el silencio

Las víctimas del genocidio franquista rompen el silencio

Las I Jornadas Comarcales promovidas en El Campillo por la AMHPH rescatan del olvido las vidas de quienes murieron por la libertad · Los sucesos de La Pañoleta, historias con nombres y apellidos, las vivencias de la cárcel de Huelva, los campilleros en los campos nazis de exterminio y la represión en Salvochea, los contenidos

CUENCA MINERA. Las víctimas del genocidio franquista en la Cuenca Minera de Río Tinto rompen el dramático y prolongado silencio impuesto por el miedo instaurado por los vencedores. Lo han hecho a través de quienes mejor las conocen, por medio de la voz de sus familiares, rotos por sus ausencias en todos los sentidos, condenados a su pérdida y, en muchos casos, en la mayoría, a la miseria más absoluta por una represión que no cesaba con el disparo certero de los ejecutores, de los verdugos, sino que alargaba su sombra gris hacia los que se quedaban, sus descendientes. Y, con ello, han logrado reponer la verdad, ocultada durante décadas por la versión del régimen, por la propaganda irrebatible de quienes ganaron la Guerra Civil, y reparar así, al menos en parte, la dignidad de los asesinados, sus viudos y sus huérfanos. Éste es el legado que han dejado, en El Campillo, en la entonces Salvochea, las I Jornadas de Memoria Histórica de la Cuenca Minera promovidas el pasado fin de semana por la recién constituida Asociación de Memoria Histórica de la Provincia de Huelva (AMHPH).

El seminario, que continúa un ciclo que ya ha pasado por el Condado de Huelva, el Andévalo y el Área Metropolitana y que culminará en septiembre en la Sierra, comenzó por el origen, por los míticos sucesos de La Pañoleta, por la columna minera que, en el momento del alzamiento fascista, acudió a liberar Sevilla, desde Río Tinto, aquel trágico 19 de julio de 1936 y se topó con la traición del comandante de la Guardia Civil Gregorio Haro Lumbreras. Fue el comienzo de la fuerte resistencia republicana en la provincia de Huelva, con los obreros de la Cuenca como grandes protagonistas, en su defensa de la democracia y la legalidad constitucional frente a la amenaza, como expuso el ponente Miguel Ángel Harriero, de los 300 judas. Del mismo modo, el libro La Guerra Civil en Huelva, del historiador Francisco Espinosa, fue el primer grito de justicia en la geografía onubense, de ahí que la AMHPH le rindiera un “merecido” homenaje en la jornada inaugural. Sobre él, sobre su obra, pilar para investigaciones posteriores, habló Antonio Ramírez Almanza, el diputado provincial de Cultura que contribuyó a que la publicación viera la luz en unos años 90 en los que aún pervivía el temor a hablar, a destapar lo ocurrido.

El timbre con el que se narraba cada biografía devolvía a las víctimas a la vida. Ocurrió con todos, sin excepción. Estaban en la sala, con sus familiares, con un público que no podía evitar la mezcla de sentimientos, de indignación, de impotencia, de solidaridad, ante historias desgarradoras con nombres y apellidos, con desarrollos y desenlaces compartidos. Éste es el caso de Manuel Moreno Ocaña, ex alcalde socialista de Ayamonte, maestro nacional de Salvochea desde 1934 y delegado gubernativo de este núcleo desde las Elecciones Municipales de febrero de 1936; y José Martínez Sánchez, concejal socialista de Minas de Riotinto. Ambos, como contó el nieto del segundo, José Martínez, fueron fusilados juntos tras el registro domiciliario de la vivienda que el último compartía en el Alto de la Mesa con su esposa, la matrona de El Campillo Sofía Hernández Otero, que fue encarcelada. La misma suerte que ellos corrió Antonio López Carrasco (sobre él habló su hijo Isaías López Carrasco), en búsqueda y captura como “socialista muy peligroso” por acompañar como escolta a Moreno Ocaña.

No menos emotivo fue el testimonio de Josefa Lozano Carcela sobre su abuelo Victorio Carcela Díaz, militante de la CNT que se alistó en el Batallón Nerva-Riotinto de las Milicias Populares. Tras ser condenado a reclusión temporal y puesto en libertad condicional se afincó en Peñarroya-Pueblonuevo (Córdoba), donde fue, finalmente, secuestrado por agentes de la Guardia Civil de Azuaga (Badajoz) y asesinado en mayo de 1944. Aún más sangrante fue la aniquilación de la familia Monteagudo Rodríguez. Tomás y su mujer Luciana mueren, él en la cárcel de Huelva después de ser capturado en Azuaga en su intento de pasar a la zona roja; y ella, tras no soportar las torturas a las que la sometieron para que desvelara el paradero de sus hijos, de los cuales tres, Pedro, Francisco y Manuel, acabarían fusilados (los dos primeros en Salvochea por bando de guerra y el tercero en el cementerio de Huelva al concluir la contienda); y un cuarto perdía la vida en una batalla en la que, con las fuerzas republicanas, trataba de reconquistar Peñarroya-Pueblonuevo.

Las vivencias en la cárcel de Huelva también tuvieron su espacio de la mano de Pedro Gómez Márquez, quien describió la experiencia de su padre, Benito Gómez Romero, natural de El Cerro de Andévalo que se afincó en El Campillo al concedérsele la libertad condicional vigilada. La represión continuó con la obligación de presentarse cada 15 días en el cuartel de la Guardia Civil para dar cuenta de su trabajo, su sueldo, sus amigos... También recluidos, pero, en sus casos, en un campo de exterminio nazi, terminaron los salvocheanos declarados apátridas por el régimen franquista Amador Maldonado García, guardia de asalto republicano que emigró a Francia para ser capturado en la Línea Maginot por las tropas de Hitler y deportado a Mauthausen para morir en una cámara de gas en Gusen en octubre de 1942; y Antonio Hermoso Feria, quien le acompañó en esa misma odisea (contada por Francisco Javier Sánchez Rubio) para ser liberado por los aliados en mayo de 1945.

Las I Jornadas de Memoria Histórica de la Cuenca Minera se resolvieron con las Memorias Recuperadas de Salvochea, con una alocución en la que el ex alcalde de El Campillo y presidente de la AMHPH, Fernando Pineda Luna, desgranó los acontecimientos acaecidos en uno de los municipios onubenses que sufrió, con mayor virulencia, el ataque del fascismo (incluida la orden por radio del general Queipo de Llano de que desapareciera del mapa), por su origen minero y su condición de pueblo nacido al calor de los vientos revolucionarios de la Segunda República con un nombre que aludía de un modo explícito a la libertad, el apellido del anarquista gaditano Fermín Salvochea. Con su intervención, puso los focos en “las mentiras de la propaganda franquista”, que, bajo sus palabras, “adquiere su máxima expresión” en el episodio de la cárcel, donde fallecieron 11 salvocheanos el 25 de agosto de 1936, según la postura oficial de los vencedores, a manos de los rojos.