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Pablo Pineda

Cuenca Minera

Los jardines de La Naya

Los jardines de La Naya

MINAS DE RIOTINTO. La Naya, en Minas de Riotinto, estrena jardines, aunque no exentos de depredadores. El crecimiento descontrolado y voraz de las hierbas engulle el colorido de sus flores y arrebata su oxígeno a esta barriada de la localidad minera hasta hacerlos inapreciables. La altura de la maleza alcanza ya unas cotas más que preocupantes, en especial, al aproximarse la calurosa temporada estival.  Algunos vecinos, agazapados ante la invasión, ni siquiera se atreven a abrir las ventanas de sus viviendas. Temen a los desconocidos seres de lo más variopinto que pueden morar en esta selva improvisada en pleno casco urbano. El verano, no obstante, quizás los aniquile. Son presas seguras de unas llamas que parecen anunciadas.

Camino al Parlamento

Camino al Parlamento

Mineros y parados de la Cuenca inician una marcha a pie hasta Sevilla para exigir al nuevo Gobierno andaluz la transmisión de los derechos de explotación a Emed Tartessus

CUENCA MINERA. “Queremos trabajo”. Ésta es la consigna con la que partía ayer, cuando el reloj marcaba las 10:15 horas de la mañana, una marcha a pie de trabajadores de Emed Tartessus y desempleados de la Plataforma Acción Minera desde las puertas de Ayuntamiento de Minas de Riotinto con rumbo hacia el Parlamento de Andalucía. Allí, en Sevilla, reclamarán al nuevo Gobierno autonómico que debe constituirse el próximo jueves 19 de abril la transmisión de los derechos mineros a la compañía que pretende reabrir la línea del cobre. En total, son unas 45 personas las que, en compañía de un vehículo de Protección Civil y dos furgonetas de apoyo, comenzaban una larga travesía por la carretera cuya primera etapa debía concluir en Castillo de las Guardas para hacer noche allí.

El portavoz de la plataforma de parados, Juan Carlos Valle, manifestó que el objetivo es que la Junta de Andalucía “elimine las trabas que impiden la apertura de la mina de Riotinto”, que supondría “la creación de 1.200 empleos entre directos e indirectos y traería riqueza a nuestra tierra”. Lo mismo expresó el representante de los mineros encerrados en Corta Atalaya desde el pasado lunes 12 de marzo, Andrés Tomás, que ve la iniciativa como una forma de hacerle llegar a los diputados sus inquietudes y exigirles que concreten la autorización administrativa a favor de la filial de Emed Mining. La empresa mantiene, en este sentido, que el Gobierno autonómico ha bloqueado el proyecto a pesar de que “los informes avalan la viabilidad económica de la explotación”.

Los mineros han solicitado reuniones a los grupos de la Cámara para tratar de encauzar la situación. Según Andrés Tomás ya tienen la confirmación de que serán recibidos por el presidente del PP-A, Javier Arenas, y por el coordinador regional de IU, Diego Valderas. Están a la espera de que se les garantice que podrán hablar con el presidente de la Junta en funciones, el socialista José Antonio Griñán. La marcha, que se concibe como “un punto y seguido” a las medidas de protesta que arrancaron hace un mes, en plena campaña electoral, con el inicio del encierro indefinido de tres trabajadores de Tartessus y la acampada de miembros de la plataforma a las puertas de las instalaciones de la sociedad chipriota, abre también la esperanza a una salida digna para los hombres que siguen recluidos en una caseta de madera de Corta Atalaya para que puedan volver a casa: José Antonio Anguera, Hermenegildo Araujo y José Carlos Sevilla.

Casi 100 kilómetros en cinco etapas

La comitiva recorrerá los 95 kilómetros que separan Minas de Riotinto del Parlamento de Andalucía en cinco etapas. La meta es finalizar ese 19 de abril en el que se conformará el nuevo Gobierno regional. El primer tramo concluyó ayer en la localidad sevillana de Castillo de las Guardas para hoy seguir en dirección a El Garrobo. La previsión es llegar mañana a Las Pajanosas para el jueves alcanzar Santiponce. Ya sólo quedaría ese último empujón para arribar a las puertas de la Cámara autonómica. La Plataforma Acción Minera, además, fletará ese mismo día varios autobuses desde distintos puntos de la Cuenca con el fin de que sume a la reivindicación el máximo número posible de ciudadanos de la comarca.

Trabajadores de Emed se vuelven a encerrar para reclamar los derechos mineros

UGT y CC.OO desautorizan una protesta que tampoco entienden PSOE e IU ante el acuerdo unánime de la Plataforma por la Apertura de la Mina sobre el calendario establecido para la tramitación de las autorizaciones

CUENCA MINERA. Todos sabían que iba a ocurrir. Sólo faltaba saber la fecha y el lugar. Pero era un secreto a voces que trabajadores de Emed Tartessus, la empresa que pretende reactivar la mina de Río Tinto, iban a protagonizar un encierro en plena campaña de las Elecciones Autonómicas del 25-M para reclamar a la Junta de Andalucía la concesión, “de una vez por todas”, de los derechos mineros a la filial de Mining. Ya ocurrió en la víspera de los comicios municipales del 22 de mayo de 2011 (cuando un grupo se recluyó a más de 200 metros de profundidad en un túnel abandonado, el 14-calle, de Pozo Alfredo) y ha vuelto a suceder ahora, ante una nueva cita con las urnas. Cuatro miembros de la plantilla llevan desde la mañana del pasado lunes en el interior de una casucha de madera construida en 2007 en el piso 10 de la emblemática Corta Atalaya para el rodaje de la película El Corazón de la Tierra. Allí permanecerán “de manera indefinida”, como expresa su portavoz, Andrés Tomás, “hasta que vean cumplidas sus reivindicaciones”.

UGT y CC.OO ya se han pronunciado. Desautorizan la medida de presión, con la que tampoco conectan PSOE ni IU en la Cuenca Minera, dada la existencia del acuerdo unánime de la Plataforma por la Apertura de la Mina (integrada por los siete alcaldes -tres del PSOE, dos de IU, uno del PP y otro del PA- los sindicatos y cinco organizaciones empresariales de la comarca) sobre el calendario establecido por la Administración andaluza para la tramitación de las autorizaciones pertinentes. El responsable de la Federación de Industrias Extractivas de CC.OO en Huelva, Antonio Marcos Romero, fue tajante: “hasta hace quince días todos estábamos contentos y ahora deciden encerrarse de forma unilateral”. El secretario provincial de la Fitag-UGT, Luciano Gómez, aseguró, en la misma línea, que, “hoy por hoy, no existen razones suficientes para llevar a cabo una medida tan drástica”.

Luciano Gómez invitó a la empresa que encabeza Harry Anagnostaras a explorar con la Junta de Andalucía, que resuelve en estos momentos, como le pidió la propia Plataforma, la Autorización Ambiental Unificada (AAU) “con la máxima celeridad posible” (el compromiso es que la AAU, -para la que Emed entregó la documentación preceptiva a la Delegación Provincial de Medio Ambiente el pasado 17 de febrero- y la entrega de los derechos mineros puedan ser viables a finales del mes de septiembre), otras posibilidades que permitan la transmisión de los derechos. Pero fue más allá, al aconsejarle que inicie los programas de formación necesarios, ya que, según los tiempos marcados, puede casar su finalización con el arranque de la actividad. “Que la mina va a abrir es un hecho incuestionable y todo el trabajo que adelante redundará en el beneficio de todos”.

Estas últimas palabras se producen después de que Emed Tartessus desestimara una oferta de la Consejería de Empleo para impartir cursos para 600 personas financiados al cien por cien por la Administración autonómica bajo un presupuesto de 3,5 millones de euros. Sólo reclamaba a cambio un compromiso de contratación del 60 por ciento, es decir, de 360 trabajadores, al término de los mismos, y con la posibilidad de una prórroga, incluso, si en ese instante aún no se podía reabrir la mina. La compañía de capital chipriota supeditó esta ayuda a recibir primero los derechos de explotación. Un rechazo que alimentó las sospechas sobre sus intenciones reales y el temor a que su meta no fuera otra que una presunta venta de las acciones cuando su valor se disparara gracias a la concesión de los derechos para decir, a continuación, “¡Bye-bye!”.

El desmarque de los sindicatos de esta movilización, así como de socialistas e izquierdistas, no puede desvincularse tampoco de la habitual tendencia de Emed Tartessus a un doble juego en sus relaciones con la Junta, el cual vivió uno de sus capítulos más destacados cuando, a la vez que aplaudía en una reunión en Sevilla el apoyo de la Consejería de Economía, Innovación y Ciencia a la reapertura de la explotación de Río Tinto, su vicepresidente, Fernando Fernández Torres, ponía en duda, en una rueda de prensa desde Huelva, la voluntad del Gobierno andaluz de abrir la mina. Una  “rajada” que llevó a la compañía a anunciar el cese inmediato de su directivo, maniobra que luego se descubrió como un verdadero montaje pactado por ambos, dada la decisión previa de Fernández Torres de marcharse a Mozambique para participar en otro proyecto minero. Esta estrategia de marketing y presión social constante generaliza entre agentes sociales de la comarca la sensación de que es la sombra de la propia firma chipriota la que está detrás del encierro.

No obstante, pese a la “incomprensión” de las centrales sindicales, el presidente del comité de empresa, el ugetista José Antonio Angera, aseveró que, tanto él como sus compañeros Hermenegildo Araujo, José Carlos Sevilla y Jaime García, se mantendrán firmes en su postura: “Queremos la transmisión de los derechos mineros, aunque sea condicionada a todas las exigencias y garantías puestas sobre la mesa por la Administración en materia de seguridad ambiental, económica y social”. Algo a lo que unió también la petición a Emed Tartessus para que ejecute los cursos de formación previstos para el arranque del proyecto. “Es lo único que exigimos. No pedimos más. Estamos cansados de tantas promesas y lo que queremos es ver a esta mina dar trabajo a tanto parado como hay en esta tierra”, concluyó.

Un encierro que vuelve a absorber la campaña electoral

La medida de los trabajadores ha estallado en la Cuenca Minera para hacer girar en torno a ella el grueso de la campaña electoral. Mientras decenas de trabajadores y parados de la comarca que hacen un frente común desde la Plataforma Acción Minera secundaban el encierro con concentraciones en las puertas de Emed y otros puntos de la comarca, como el Ayuntamiento de Minas de Riotinto, el foro integrado por los alcaldes, los sindicatos y las organizaciones empresariales quedaba en jaque. Los máximos mandatarios de Nerva y Zalamea la Real, el socialista Domingo Domínguez y el izquierdista Marcos García ‘Toti’, mostraban su disconformidad con una protesta que “respetamos, pero que ni entendemos ni podemos compartir”, debido a que “conocen perfectamente los acuerdos alcanzados en torno a unos trámites que se llevan con absoluta transparencia y el máximo consenso”, aclaran.

El presidente de la Mancomunidad y alcalde de Berrocal, Juan Jesús Bermejo (PSOE), añadía que “medidas que incitan a coger atajos al margen de la Ley para solucionar determinados problemas no van a ninguna parte. Estamos en la recta final y otros quieren aprovecharlo políticamente”, dardo dirigido al PP. A esta formación se refirió de un modo más directo el nervense Domingo Domínguez, quien apuntilló que “hace un flaco favor a la Cuenca tratando este asunto de forma partidista y saliéndose de los acuerdos alcanzados en el seno de la Plataforma por la Apertura de la Mina”. El zalameño Marcos García ‘Toti’ (IU), además, receló de la eficacia de la acción reivindicativa, porque “es imposible que en quince días se pueda resolver esta situación”. A su juicio, “si la Junta les diera los derechos mineros en dos semanas significaría que nos ha estado engañando todo este tiempo”.

Desde las formaciones de izquierdas se hizo, en consecuencia, un “llamamiento a la responsabilidad y al sentido común” para que “el Partido Popular vuelva a la unidad de acción”, ya que, como recordaba el alcalde socialista de Nerva, “conocen a la perfección los pasos que se dan desde la Plataforma para marcar el ritmo entre Emed Tartessus y el Gobierno andaluz con el objetivo de reactivar la línea del cobre en las mejores condiciones”. Y es que las alcaldesa de Minas de Riotinto, Rosa Caballero (PP), y el regidor de El Campillo, Francisco Javier Cuaresma (PA), respaldan el encierro para, al mismo tiempo, no vislumbrar un desenlace feliz, puesto que “hay demasiados intereses oscuros” que, para ellos, impiden a la Junta transmitir los derechos mineros a la empresa promotora. “No confiamos en que la mina se ponga en marcha bajo un gobierno del PSOE, son demasiados engaños”, denuncian.

El hundimiento de Riotinto

El hundimiento de Riotinto

El abandono y la falta de manejo de las masas de agua de mina agrietan el entorno del pueblo. Dos enormes socavones, de mil y cien metros de longitud, discurren entre Corta Atalaya y el barrio inglés de Bella Vista

MINAS DE RIOTINTO. La inundación de la Corta Atalaya se ha convertido en la punta de un peligroso iceberg que da la cara en la Cuenca Minera una década después del cierre de la explotación tras la marcha de la empresa Río Tinto Minera (RTM) y la suspensión de pagos de la Sociedad Anónina Laboral (SAL) que heredó el negocio del cobre cuando su precio se iba a pique en los mercados de metales internacionales. La aparición y constatación de grandes grietas en el terreno que la rodea en dirección al barrio inglés de Bella Vista lleva la intranquilidad al pueblo de Minas de Riotinto, que observa atónito que los grandes socavones van cada año a más. De hecho, son los vecinos quienes han documentado la secuencia del agrietamiento a lo largo de todo este tiempo, en el caso de Rafael Cortés; o la inundación de Corta Atalaya, en el caso de Antonio Romero y Jesús Chaparro.

Las enormes grietas comenzaron a aparecer en 2004 alrededor de la zona sureste de Atalaya, frente a Pozo Alfredo. A medida que han transcurrido los años se han ensanchado de manera progresiva hasta presentar una imagen impactante, con desniveles de dos metros de altura. Los geólogos consultados aconsejan estudiar la zona porque las evidencias de deslizamientos y hundimientos son evidentes y muy rápidas (apenas 8 años). Una de las más grandes llega ya a las inmediaciones del número 53 de Bella Vista en uno de sus extremos, mientras que la otra punta se encuentra en el llano con vacies de estériles de Corta Atalaya. Tiene, en términos aproximados, un kilómetro de longitud. La grieta está a unos 200 metros de la Casa Consejo, uno de los edificios emblemáticos de la etapa inglesa en Minas de Riotinto.

Una segunda abertura constan de unos 100 metros de longitud acompañados de un sucesivo resquebrajamiento y deterioro del suelo en paralelo, rasgando, incluso, un pinar que bordea la pista que comunica Cerro Colorado con Pozo Alfredo y el mirador de la Corta. El desgarro existente ha provocado el curvamiento y la caída de árboles al quedarse sin terreno que los sostenga. En esta zona se encuentra el vacie mineral El Paraguas. Su misión, precisamente, era la de proteger la Corta de las escorrentías de aguas en tiempos de lluvia. De la zona se llegaron a extraer hasta 400.000 toneladas de tierra para tratarla en la planta de oro y plata en 1997.

El continuo y peligroso agrietamiento del terreno tiene una explicación, apuntada por los facultativos e ingenieros técnicos de mina que operaban en la zona cuando tenía actividad. Según subraya el sindicalista y ex directivo de la Sociedad Anónima Laboral de Minas de Río Tinto (MRT-SAL), Ricardo Gallego. “los ingenieros de la Compañía detectaron y controlaron mediante su manejo una enorme masa de agua que empuja el talud hacia su lado más débil, el de la Corta, por un lado; y el de Alfredo, por otro. Para evitar accidentes, se abrieron orificios y canalizaciones que daban salida al agua acumulada y de lluvia, se canalizó la zona en cuestión y se drenaba mediante perforaciones horizontales. Pero desde que se realizaron esos trabajos de laboreo minero han pasado más de diez años y nadie ha hecho nada. La situación ha tenido que empeorar”. Gallego recuerda que desde que la SAL cesó en su actividad industrial “nadie ha realizado trabajos de mantenimiento y seguridad en la zona”.

La SAL tenía control sobre Pozo Alfredo y así se evitaba la inundación. “Había cierto mantenimiento e, incluso, trabajamos con la Fundación Río Tinto para convertir en zona visitable la entrada a Alfredo desde la Corta Atalaya”, señaló el aún miembro y accionista de Minas de Río Tinto. Ricardo Gallego considera que la zona industrial, las escombreras y toda el área necesitan una continua atención, una tarea que “fue completamente abandonada desde que el ex director general Carlos Estévez se hizo con el control de la mina y procedió al desguace y troceado de la empresa” ante la pasividad de las administraciones competentes, central y autonómica.

La falta de mantenimiento y control sobre las grandes masas de aguas ácidas y pluviales facilita la inundación de los terrenos a la vez que aumenta su debilidad, “cosa que ya es evidente y que se denuncia en la comarca desde hace una década”, dijo el ex responsable de MRT-SAL. Habrá que saber, apunta Gallego, por qué las administraciones responsables no han ejercido su función para garantizar la seguridad del pueblo y de la zona. Otra de las personalidades de la Cuenca que denuncia esa ausencia de mantenimiento es el director de la Fundación Río Tinto, José María Mantecón, que señala que, desde que “Estévez impidió el paso turístico al mirador de Corta Atalaya no hemos vuelto a pasar por allí, pero estamos cansados de denunciar el abandono”. De hecho, Pozo Alfredo, que tiene 27 pisos de profundidad, está completamente inundado, al igual que la Corta Atalaya, donde el nivel del agua alcanza casi los 150 metros de altura en pleno año de sequía meteorológica.

La zona también sufre temblores, derrumbes y ruidos nocturnos desde 2004 que han sido advertidos por los vecinos de Bella Vista, la zona más cercana a los agrietamientos detectados. La Delegación Provincial de Innovación de la Junta de Andalucía anunció en mayo de 2007, tras la alarma ciudadana, la realización de un estudio sobre la estabilidad de la zona. El trabajo se lo encargó a la Escuela de Ingenieros Técnicos de Minas de Madrid. Hasta hoy nada se sabe de sus conclusiones. La Administración autonómica informó de la colocación de hitos para controles periódicos mediante un sistema de medición de coordenadas (DGPS). En el anuncio de la Consejería se incluían 27 hitos (mojón de posición del terreno) en las proximidades del talud sur y en la explotación de gossan. Las comprobaciones se realizarían durante todo 2007. En los trabajos se llegaron a invertir 20.000 euros para el proceso de obtención permanente. Mientras tanto, la propietaria de parte de los terrenos, Emed Mining, mantiene que una mina operativa daría seguridad a la Corta Atalaya, al manejarse así los niveles freáticos.

Rafael Moreno / Huelva Información

Asaltan, destrozan y saquean el hotel Santa Bárbara de Riotinto

Asaltan, destrozan y saquean el hotel Santa Bárbara de Riotinto

La instalación turística más importante de la Cuenca Minera pertenece a la Consejería de Turismo · La Junta invirtió en su construcción 1,3 millones de euros · Cerró sus puertas en octubre de 2009

MINAS DE RIOTINTO. El Hotel Santa Bárbara de Minas de Riotinto, el símbolo de lo que intentó ser la joya de la diversificación socioeconómica de la Cuenca Minera, ha sido asaltado, saqueado y destrozado. Los vándalos se han llevado colchones, sanitarios, puertas, ventanas, cableado, lámparas, espejos..., han forzado puertas y destrozado cristalerías, camas, marcos y habitaciones enteras. No han dejado títere con cabeza y se han empleado a fondo. Para sacar el botín han empleado pequeñas furgonetas, vehículos e, incluso, furgonetas tipo pick-up. No se han salvado del robo ni los cables ni tampoco las barandas, cortadas a medida, en especial, las más valiosas. Cada uno ha cogido lo que necesitaba, a capricho y con tiempo.

Sin duda, la ubicación del hotel, alejado del centro del pueblo y en mitad de un cerro, ha servido de acicate a los cacos y gamberros para campar a sus anchas por sus dependencias. Incluso, han llegado a quemar algunos objetos, camas y colchones. La mayoría de los útiles saqueados estaban en muy buenas condiciones de uso. Pero los hechos no han ocurrido en un solo día, sino en sucesivas oleadas de actos vandálicos desde que cerrara sus puertas en octubre de 2009.

El edificio fue inaugurado en 1998 por el consejero de Turismo, Comercio y Deporte de la Junta, el andalucista José Núñez, tras una inversión de 1,3 millones de euros a los que hay que añadir el coste del embellecimiento y los muebles. Curiosamente, Núñez confesó el día que cortó la cinta del hotel que, de forma inmediata, habría que proceder a su ampliación porque “se había quedado pequeño”. En la actualidad pertenece a la Administración andaluza tras entregar las llaves en el Ayuntamiento el último propietario privado que gestionó la instalación turística, Casa García.

El hotel Santa Bárbara tiene veinte habitaciones y está ubicado en el popular Cerro de los Embusteros de la localidad minera. Antes de su cierre definitivo, dos conocidos industriales del sector de la hostelería y la restauración de la provincia de Huelva trataron de reflotarlo y ponerlo en marcha. Hostal Galán, de Minas de Riotinto, y Casa García, de Almonaster la Real, dieron el paso para hacerse cargo del negocio, pero no pudieron ante el galopante declive que sufre la zona desde que cerraron las minas en el año 2000 y dejaron en las listas de los ERE y del paro a más de 600 trabajadores.

A la falta de negocio por la crisis del cobre de la década de los noventa se unieron las deficiencias palpables que presentaba el edificio. Entre ellas, una fundamental: la carencia de ascensor para su segunda planta, sin olvidar un número de camas insuficiente para alojar a un autobús completo de turistas. Hasta las administraciones de la comarca, ayuntamientos, Mancomunidad o, incluso, la Junta, dejaron de celebrar sus eventos en las instalaciones del Cerro de los Embusteros, lo que provocó el despido de la plantilla hace poco más de dos años: tres camareras, dos cocineras y un operario eventual fueron los últimos en desempeñar sus funciones laborales.

Los sucesivos alcaldes de la localidad no han podido hacer nada por su subsistencia debido a que las arcas municipales carecen de fondos desde el cierre de la mina. Ni Emilio Marín ni José Manuel Delgado, ni Nuria Hernández, todos del PSOE, ni Rosa Caballero (PP) han conseguido atraer a nuevos inversores. Tampoco la Consejería de Turismo, que pretendía recuperar la inversión con la explotación del hotel. Su objetivo era que el concesionario abonara la cuantía en facturas mensuales aplazadas. También se acogió al programa europeo Leader II, ideado para beneficiar a comarcas como la de Río Tinto dentro de la estrategia comunitaria de desarrollo turístico. La actual Corporación riotinteña proyectaba usar el lugar como sede de una fundación relacionada con la puesta en marcha de la línea del cobre. La situación es ya irreversible.

Rafael Moreno / Huelva Información

Los trabajadores de la Mancomunidad plantean su trasvase a los ayuntamientos

Los trabajadores de la Mancomunidad plantean su trasvase a los ayuntamientos

La plantilla, que acumula cuatro meses sin cobrar, pide que “si tienen que cerrarla, que lo hagan ya” y apunta al deber de los municipios a asumir las obligaciones de la entidad, máxime cuando es la falta de sus aportaciones el origen de una situación “insoportable”

CUENCA MINERA. El enquistamiento de la precaria situación económica que envuelve a la Mancomunidad de la Cuenca Minera como consecuencia, sobre todo, de la histórica ausencia de las aportaciones de los ayuntamientos de mayor peso poblacional, Nerva y Minas de Riotinto, va camino, si no lo es ya, de hacer insostenible su supervivencia. El estado de las arcas es tal que hay voces que ya no descartan la posibilidad de su liquidación como mal menor. Las últimas en escucharse han sido las de sus propios trabajadores, a los que el ente supramunicipal les adeuda ya cuatro nóminas, unos retrasos con los que conviven cada pocos meses desde junio de 2008. La presidenta del comité de empresa, Mari Carmen Sánchez (UGT), fue muy explícita en este sentido: “Si tienen que cerrarla, que lo hagan ya y nos recoloquen en los consistorios de la comarca”, puesto que “esto no se puede soportar por más tiempo”.

La delegada ugetista pone sobre el tapete, en este sentido, que no se debe olvidar que ellos también son parte de los ayuntamientos de la Cuenca Minera, que es a ellos a quienes, desde la sede de la Mancomunidad, prestan su servicio, al igual que las plantillas municipales. Un punto en el que la representante sindical se pregunta cómo es posible entonces que acumulen tantos meses sin cobrar y dónde están las cantidades económicas que han de transferir de manera mensual las administraciones locales a la entidad comarcal. Mari Carmen Sánchez también se plantea, en la misma línea, qué ha sido de la propuesta del alcalde de Zalamea la Real, Marcos García (IU), de dividir lo adeudado al personal entre los siete pueblos de la comarca para facilitar así el abono de los salarios.

Estas manifestaciones se produjeron en el marco de la visita del delegado provincial de Empleo y exalcalde de Nerva, Eduardo Manuel Muñoz, a El Campillo el pasado martes 31 de enero para la presentación de los cinco talleres de empleo concedidos para el presente ejercicio por la Junta de Andalucía a las asociaciones AFA-El Campillo y Aspromin, a la Fundación Río Tinto para la Historia de la Minería y la Metalurgia y a la propia Mancomunidad de la Cuenca Minera. Allí coincidieron, para hacer un frente común, con los alumnos de la Casa de Oficios ‘Educar Jugando’ que gestiona en La Granada de Riotinto la empresa Ofitec Gestproyect. Un colectivo, este último, que exigía, por su parte, el pago de las siete nóminas que se les debe. Muñoz les aseguró que, en su caso, recibirían sus sueldos a lo largo de esta misma semana, antes de que concluyera el curso.

La Cuenca toma la senda de ‘El Año de los Tiros’

La Cuenca toma la senda de ‘El Año de los Tiros’

Alongarvi y Cistus Jara ponen en valor con una ruta la historia, la lucha y el incalculable patrimonio natural y paisajístico de la comarca de las cobrizas aguas del Tinto · Más de un centenar de personas recorre enclaves como las ruinas de Naya o el campo de teleras de la RTCL

CUENCA MINERA. Cuatro de febrero de 1888: el alba asoma un día más en la Cuenca Minera de Río Tinto. Lo hace tiznada de los negros humos que emanan de las teleras en las que la Compañía, la RTCL, calcina las ingentes cantidades de metal sustraídas por unos obreros que parecen condenados a perpetuidad a un tajo que los esclaviza. Miles de ellos, esperanzados, se dirigen, desde todos los rincones de la comarca, junto a mujeres, niños y las otras víctimas, agricultores y ganaderos, a la plaza del Ayuntamiento del viejo pueblo de Riotinto. Su único afán, clamar justicia, pedir un trabajo para vivir, no un empleo que les conduzca de un modo irremediable hacia una muerte segura. Éste sería, precisamente, el desenlace: decenas, cientos tal vez, cayeron en aquella ratonera rectangular en la que quedaron encajonados, sin posibilidad de escape, ante las crueles ráfagas de disparos lanzadas por el Regimiento de Pavía. Había sido perpetrado, bajo la impunidad más absoluta, El Año de los Tiros.

Cuatro de febrero de 2012: Han transcurrido 124 años, pero la tragedia no ha quedado en el olvido. En un contexto distinto, con un cielo más azul, aunque también desolado, como consecuencia del cierre de aquella línea de cobre, más de un centenar de personas emprende un camino parecido al que en 1888 tomaron sus antecesores. La meta también es otra, aunque no exenta de semejanzas: mantener viva su memoria. Ése era el cometido que se habían marcado las asociaciones precursoras, Alongarvi (El Campillo) y Cistus Jara (Zalamea la Real). Y lo consiguieron, pues cada paso venía acompañado de apuntes históricos sobre aquellos funestos sucesos. Fue una movilización obrera, pero también, de alguna manera, era el primer episodio de una conciencia ecologista que empezaba a germinar. No obstante, la ruta no era sólo eso, era también un canto al futuro, al ensalzamiento del envidiable potencial natural y paisajístico de la Cuenca Minera, de la riqueza dejada por esa huella del pasado en su entorno para brindarle nuevas alternativas o, al menos, vías complementarias: el turismo.

El progresivo avance de la expedición por la senda (14,5 kilómetros), que comenzaba en el pilar de Zalamea la Real en torno a las 9:30 de la mañana, ratificaba las posibilidades de unos paisajes que cada día son testigos directos del romántico susurro de las rojizas aguas del Tinto, del encanto y la belleza de sus fotografías desérticas, de su vasto y páramo terreno con aroma a cobre, a lucha, a esfuerzo y a sacrificio. El túnel 16, las ruinas de Naya, los escoriales de la antigua fundición, la calzada romana del siglo I que servía para transportar la plata hasta Itálica o el propio campo de las teleras en Nerva son sólo algunas pruebas. Toda una estampa diferenciadora que otorga a la Cuenca Minera el valor añadido de la exclusividad, de la titularidad de una denominación de origen única, de una marca sin competencia posible. Y, por tanto, un patrimonio a proteger y a dar a conocer, como hacen las asociaciones Alongarvi y Cistus Jara con iniciativas como la recién alumbrada ruta senderista El Año de los Tiros.

Una ruta senderista mantiene vivo ‘El Año de los Tiros’ en su 124 aniversario

Alongarvi y Cistus Jara homenajean así a los centenares de trabajadores, mujeres y niños que pudieron perder la vida en aquel funesto 4 de febrero de 1888 por protestar contra los humos de las teleras

CUENCA MINERA. Las asociaciones Alongarvi (El Campillo) y Cistus Jara (Zalamea la Real) rememoran el próximo sábado con una ruta de senderismo los trágicos episodios acaecidos aquel funesto 4 de febrero de 1888, conocidos como ‘El Año de los Tiros’. La Cuenca mantiene viva así, en su 124 aniversario, la memoria de unos sucesos en los que un número indeterminado de personas, en torno a dos centenares (incluidos mujeres y niños), según se presupone, perdieron la vida a manos del Regimiento de Pavía en la rectangular plaza del Ayuntamiento del viejo pueblo de Riotinto. Y en el más cruel anonimato ante unos hechos que se apresuraron en silenciar Gobierno y Río Tinto Company Limited (RTCL). Su delito, reclamar, y de un modo pacífico, el fin de las calcinaciones de mineral al aire libre, las denominadas teleras, y los irrespirables humos que ennegrecían el ambiente de toda la comarca. En definitiva, una mejoras laborales para los sufridores obreros de la Compañía y un cambio de sistema de producción que no comprometiera la agricultura y la ganadería de la zona.

El recorrido arrancará desde el pilar de Zalamea la Real (9:30 horas) para culminar en el campo de teleras de Nerva (alrededor de las 15:30 horas). Un trayecto de 14,5 kilómetros (de dificultad baja) por la Red de Vías Pecuarias de la Cuenca Minera que pasa, entre otros enclaves, por las ruinas de Naya y los antiguos escoriales de la fundición, así como por los restos de una calzada romana del siglo I por la que se transportaba la plata hasta Itálica (Santiponce, Sevilla), espacio al que apuntan las versiones extraoficiales de la historia como el lugar en el que se enterraron los cuerpos de quienes no sobrevivieron a la matanza de ‘El Año de los Tiros’. El precio de la inscripción, simbólico, 3 euros, y deberá hacerse efectiva, como fecha límite, el próximo miércoles 1 de febrero. Para ello, los interesados deben contactar con las propias asociaciones socioculturales Alongarvi o Cistus Jara de un modo directo o comunicar su interés en participar a través de los números de teléfono 606-422-753 ó 676-797-299.